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Tanto leé

El Soberao en Casablanca

El Soberao en  Casablanca

Supone uno que el nuevo El Soberao RevistaCultural ya rula de mano en mano por los saloncitos de los aficionados, las bibliotecas cercanas, las peluquerías de confianza, las antesalas de los dentistas, las empresas publicitadas, tras la animada presentación del pasado jueves. En un nuevo acierto de su timonel Victoriano Rosal Domínguez y sus jóvenes escuderos Victoria Baquero, María del Rosario Moguer y Álvaro Benavides Caballero, nos reunimos en el Casablanca, uno de esos garitos que hacen honor a la vieja copla de Gabinete Caligari: "Bares, qué lugares tan gratos para conversar, no hay como el calor de un amor en un bar". Y ello, a pesar del gentío que colmaba barra y mesas entre colaboradores, amigos, familiares, patrocinadores, culos inquietos y políticos, amén de los habituales con despacho en la Laguna al atardecer. En aquel monopoly cultureta no faltaron quienes con su presencia compraban bonos a futuro en la esperanza de que las subprime se hayan diluido en los recortes de la crisis. Circunstancia gravísima que Victoriano ha sorteado granjeándose el favor de un sólido mecenas, Juan Valle Santos, propietario del grupo Juvasa, miembro del Equipo de Coordinación de la revista y atento colaborador en diversas iniciativas. 

Uno, que escondía su pesarosa timidez en la empatía del amigo  Francisco Márquez Moral, aplicó antiguas mañas de reportero corto de estatura para colocarse en prime time, frente a los presentadores. Desde esa fila privilegiada, los agradecimientos y el resumen del índice sonaban más nítidos, incluso la explicación de la autora de la portada, Beatriz Gómez, que ha simbolizado el pensamiento personal en una hermosa cabeza envuelta en una retorcida mata de pelo.

Ese dibujo de trazos firmes abre la promesa que ya desvelara Felipe Benítez Reyes cuando, a propósito de una colaboración suya anterior, felicitó a los promotores: “Es una publicación excelente. Ojalá hubiera una de igual intención en cada pueblo: sería síntoma de algo… distinto”. Atendamos primero a los invitados. El Soberao se une al centenario de Platero y yo con la reproducción de un manuscrito inédito de Juan Ramón Jiménez, que completa Manuel Bernal con un sugerente artículo sobre la invitación que cursara el paisano Joaquín Romero Murube al Nobel para que regresara de su exilio americano y residiera en la finca palaciega de La Noria. 

Otro hológrafo luce la revista, el del poema El oficio de vivir, de Juan José Téllez, veterano periodista y actual director del Centro Andaluz de las Letras. Palaciego residente en Sevilla, Braulio Vázquez Campos, doctor en historia y jefe de sección en el Archivo de Indias, protagoniza la entrevista que uno tiene a bien firmar, con fotografía de María José Doña Oliveros.

Por los versos compartidos cuando entonces me conmueve el perfil que Emilio Gavira dedica a Manuel de Fora, nuestro poeta del pueblo, del que supe, en lo malo, que está enfermo y, en lo bueno, que tiene un nuevo libro de poemas, del que nos ofrece un detalle, a la espera de editor. Ningún gasto oficial estará más justificado que su urgente publicación. Victoria Baquero suscribe un reportaje sobre la colección etnológica de casi 4.000 piezas que atesora Juan Begines y alienta la propuesta de crear un museo con ellas. Segundo órdago para las instituciones.

Siempre es grato leer las lecciones de música y vida de Francisco Benítez Acosta o el Adiós poetizado de la amiga y pintora Inma Fierro Fiera, quien nos hizo partícipes de sus atractivos proyectos. No conozco al resto de colaboradores, pero tened por seguro que he disfrutado con cado uno de sus textos y del esmerado diseño y maquetación de Álvaro Benavides, como hará quien deguste estas páginas trenzadas, como el rostro de su portada, por pensamientos liberadores, profundos, cultos.

Entre una cosa y otra, Paco y yo nos acodamos en la barra a compartir cervezas y saludos con los conocidos que entraban y salían. Despejado el horizonte, nos fuimos con Victoriano y Manuel Gómez, luego se sumó Álvaro, a la cercana peña flamenca, a tomarnos unas tapitas y comentar los intríngulis de la noche. Afuera comenzó a llover con fuerza, como si las musas dieran por clausurado el acto, aunque no impidió que regresáramos al lugar del crimen, el Casablanca, en el que Javi y Mario nos atienden como en el peliculero Café de Rick. Play it again, Sam. 

La penúltima, que dicen los cansinos, afuera, bajo el toldo, porque a Paquito lo resucita el agua. Aquello amenazaba con prolongarse hasta la hora en que los tristes maldicen el insomnio, así que, apurada la copa, huí bajo el aguacero con el botín de dos ejemplares a resguardo mientras tarareaba por Sabina en un inútil desafío que hacía arreciar la lluvia: “Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido”. En la nuca reposaban seguras miradas de reproche y tras la esquina me esperaban un hígado que cada vez destila peor y un reloj que iba a sonar implacablemente a las seis y media de la mañana.

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Libros de 2013 en los que uno ha encontrado un ADN especial

(“Yo no conozco mejor biblioteca que la abastecida por el puro azar, el antojo, el capricho repentino”, Antonio Muñoz Molina).


Cada fin de año parece un momento idóneo para hacer balance. He aquí el mío de la literatura a la que he tenido acceso y de la que he tenido conocimiento. Lo normal es escoger una decena, el top ten anglosajón. Pero un poco por epatar y otro poco por no ser demasiado injusto en la poda, he escogido quince libros de diversos géneros y corrientes, más una particular coda. Podría haber algunos más, sin duda. Lo mismo os sirve de orientación ampliada el listado de las 70 entrevistas realizadas para el programa Biblioteca Pública, Biblioteca Rne, de la web de RTVE, o las habituales selecciones de los suplementos literarios. Estos, los que siguen, son una modesta elección personal. Han tenido y tienen, por diversas razones, una significación especial para mí y ocupan un lugar excepcional en esa arbitraria, formativa y sentimental estantería de lo íntimo. Aquí solo pretendo compartirlos con vosotros, amigos virtuales. Si tienen interés, que los disfruten como yo. 


(PD.- El orden no es valorativo, de ahí que no haya numeración. Escoge y lee según la curiosidad, la motivación o el estado de ánimo).

- “Todo lo que era sólido”, de Antonio Muñoz Molina (Seix Barral). Una reflexión sobre el origen y el desarrollo de la crisis y un alegato a favor de la regeneración democrática de España.

- “En la orilla”, de Rafael Chirbes (Anagrama). La crisis en una novela cumbre.

- “Obras completas”, de Blas de Otero, (Galaxia Gutenberg). Poesía, y punto.

- “Autobiografía de papel”, de Félix de Azúa (Mondadori). Una memoria intelectual. 

- "Sociofobia. El cambio político en la era de la utopía digital", de César Rendueles (Capitán Swing). Internet no es la solución.

- “Necesario pero imposible”, de Javier Gomá (Taurus). Cómo trascender a la muerte desde la ejemplaridad de Jesucristo.

- “Intemperie”, Jesús Carrasco (Seix Barral). Mucho más que una novela de trasfondo rural.

- “Luis Buñuel, novela”, de Max Aub (Cuadernos del Vigia). Diálogo entre dos genios con un fondo generacional de transformaciones, guerras, exilios y vanguardias.

- “Miseria y compañía”, de Andrés Trapiello (Editorial Pre-Textos). Décimo octavo tomo de los diarios “Salón de los pasos perdidos”, la gran obra memorística española.

- “Librerías”, de Jorge Carrión (Anagrama). Un viaje entre la melancolía y la esperanza por unos establecimientos que emanan cultura y sabiduría. Finalista del Premio Anagrama de Ensayo 2013.

- “En nombre de Franco. Los héroes de la embajada de España en el Budapest nazi", de Arcadi Espada, (Espasa). A la búsqueda de la verdad.

- “La habitación oscura”, de Isaac Rosa (Seix Barral). Un presente de ilusiones rotas.

- "Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la belleza", de Rafael Argullol (Acantilado). La creación artística, entre sufrimiento y el gozo.

- "Cada cual y lo extraño" (Destino) y “Las identidades” (Visor), de Felipe Benítez Reyes. (Destino). La realidad y su envés en relatos y poemas.

-  Un jardín abandonado por los pájaros”, de Marcos Ordóñez. (El Aleph). La memoria como aprendizaje.

CODA periodística y consulta.

Probablemente los dos mejores periodistas españoles de todos los tiempos.

- Julio Camba. Magnífica tarea de recuperación con antologías como  “Caricaturas y retratos”, de Fórcola, y “Maneras de ser periodista, de  Libros del K.O., ambas de Francisco Fuster. Renacimiento también ha editado dos antologías, “Sobre casi todo”, “Sobre casi nada”. Fórcola prepara otra edición para enero.

- Manuel Chaves Nogales. “Obra periodística”. Tres tomos. Centro de Estudios Andaluces y Diputación Provincial de Sevilla. Edición de Isabel Cintas Guillén. “El hombre que estaba allí”, libro y documental, de Luis Felipe Torrente y Daniel Suberviola.

- “Las 500 dudas más frecuentes del español”. Salvador Álvaro García, Luna Paredes Zurdo y Florentino Paredes García, coordinador (Instituto Cervantes y Espasa). Aprendizaje y diversión en torno al idioma.

Un provechoso balance y un venturoso 2014

“Biblioteca Pública RNE” nace en la web de RTVE el 14 de mayo de 2013, aunque venía fraguándose desde febrero. Es un espacio en el que los autores hablan, cuentan, reflexionan sobre sus libros. También incluye los reportajes realizados sobre estos diálogos para distintos programas culturales de Radio Nacional de España (RNE), como El ojo crítico, Un idioma sin fronteras, de REE, o Propuesta Cultural de Radio 5.

Despedimos el año con 70 entrevistas con escritores de todos los géneros e híbridos imaginables. Algunos de nuestros protagonistas figuran en las listas de los mejores libros del año divulgadas por distintos suplementos periodísticos, lo que, a qué negarlo, nos llena de orgullo y satisfacción.

En este balance lamentamos las ausencias por uno u otro motivo y, como ya expresé en la despedida veraniega, agradecemos el apoyo, la paciencia y la colaboración de los compañeros de los distintos departamentos de RNE Sevilla, y en especial a sus técnicos, artífices de las grabaciones, de los departamentos de Comunicación de las editoriales, y sobre todo de los escritores, pensadores y creadores, siempre accesibles y cercanos. De todos voy aprendiendo. De todos espero que se enriquezcan los oyentes.

Volveremos, sin falsas promesas pero con ilusiones renovadas, el 7 de enero de 2014. Espero encontraros. Abrazos y besos, amigos. Feliz y venturoso 2014.

Por si tienen tiempo y curiosidad, les dejo el LISTADO DE ENTREVISTAS REALIZADAS, al que pueden acceder en la web

http://www.rtve.es/alacarta/audios/biblioteca-publica/

70.- Guillermo Cabrera Infante, "Mapa dibujado por un espía". Entrevista con el editor Antoni Munné y Miriam Gómez, viuda y albacea del autor. 33:48 - 27 dic 2013

69.- Francisco Narla, "Ronin", una odisea samurai en la Sevilla de hace 400 años. 25:52 - 26 dic 2013

68.- "Cómo creamos internet", de Andreu Veà. 53:51 – 23 dic 2013

67.- César Rendueles, "Sociofobia. El cambio político en la era de la utopía digital".  34:21 - 20 dic 2013

66.- "Fruta extraña. Casi un siglo de poesía española del jazz", antología de Nacho Guijarro Guijarro. 21:53 - 18 dic 2013

65.- Iván De la Nuez, “El comunista manifiesto”. 37:12 - 17 dic 2013

64.- Antonio Escohotado, "Los enemigos del comercio. Una historial moral de la propiedad". 37:42 - 11 dic 2013

63.- Jesús Ferrero, "La noche se llama Olalla". 31:05 - 5 dic 2013

62.- "Las 500 dudas más frecuentes del español", Instituto Cervantes. Obra de Salvador Álvaro García, Luna Paredes Zurdo y Florentino Paredes García, al que entrevistamos como coordinador. 32:55 - 03 dic 2013

61.- Santiago Muñoz Machado, "Informe sobre España. Repensar el Estado o destruirlo". 25:48 -29 nov 2013

60.- Pablo Garcia Casado, "Fuera de campo. Poesía reunida". 33:35 - 28 nov 2013

59.- Antonio Soler, "Una historia violenta". 29:31 - 26 nov 2013

58.- "Miquiño mío. Cartas a Galdós", la correspondencia de una enamorada Emilia Pardo Bazán con el autor de los "Episodios Nacionales", edición de Isabel Parreño Pena y Juanma Hernández. 35:05 11% 22 nov 2013

57.- Pepitas de calabaza editorial y uno de sus heterodoxos, Lewis Mumford. Entrevista al editor Julián Lacalle.  21:29 - 20 nov 2013 

56.- Francisco Calvo Serraller, "La invención del arte español". 20:12 - 18 nov 2013

55.- Salvador Rus Rufino, "John Fitzgerald Kennedy. Discursos (1960-1963). Una Presidencia para la Historia". 29:52 - 15 nov 2013

54.- Julia Uceda, "Escritos en la corteza de los árboles". 25:50 - 14 nov 2013

53.- Malala Yousafzai, "Yo soy Malala". Entrevista con  la editora de Alianza Editorial, Valeria Ciampi. 26:06 - 12 nov 2013

52.- Enrique Vila-Matas, "Fuera de aquí. Conversaciones con Andrè Gabastou". 41:31 - 08 nov 2013

51.- Lorenzo Silva Silva, "Siete ciudades en África. Historia del Marruecos español". 20:52 - 06 nov 2013

50.- Juan Carlos Mainer, "Falange y Literatura". 40:20 - 05 nov 2013

49.- Rafael Argullol, "Maldita perfección. Escritos sobre el sacrificio y la belleza". 37:26 - 31 oct 2013

48.- Eugenio Trías, "De cine. Aventuras y extravíos". Entrevista con su hijo y albacea, David Trías. 22:34 - 30 oct 2013

47.- Luis Pancorbo, "Auroras de medianoche. Viaje a las cuatro Laponias". 28:56 - 29 oct 2013

46.- Agustín Fernández Mallo, "Proyecto Nocilla", edición de las tres novelas: "Nocilla dream", "Nocilla experience" y "Nocilla Lab". 29:05 - 24 oct 2013

45.- Juan Pablo Fusi, "Breve historia del mundo contemporáneo. Desde 1776 hasta hoy" 33:13 - 23 oct 2013

44.- Manuel Machado, "Yo, poeta decadente y otros poemas", antología de Abelardo Linares, con Christina Linares.  24’43” - 21 octubre 2013

43.- Daniel Vázquez, "Recuerdos sin retorno", diez años sin Manuel Vázquez Montalbán. 22:07 - 18 oct 2013

42.- Alejandro Gándara, "Las puertas de la noche". 18:17 - 16 oct 2013

41.- Emilio Sánchez Mediavilla, de Libros del K.O., sobre la editorial y la colección Hooligans ilustrados. 22:45 - 14 oct 2013

40.- José María Guelbenzu, "Mentiras arriesgadas". 17:23 - 10 oct 2013

39.- El blog de Félix de Azúa, “Autobiografía de papel”. 28:37 - 08 oct 2013

38.- Isaac Rosa, “La habitación oscura”. 24:25 - 03 oct 2013

37.- "El extranjero", de Albert Camus, ilustrado por el dibujante argentino José Muñoz. 25:38 - 01 oct 2013

36.- Gonzalo Torné, "Divorcio en el aire". 18:05 - 26 sep 2013

35.- Andy Robinson, "Un reportero en la montaña mágica. Cómo la élite económica hundió el Mundo". 34:11 - 24 sep 2013

34.- Juan Carlos Ortega, "El universo para Ulises". 29:01 - 19 sep 2013

33.- "Cine XXI. Directores y direcciones", Carlos Tejada e Hilario J. Rodríguez, con quien dialogamos. 27:25 - 17 sep 2013

32.- Manuel Longares, "Los ingenuos". 12:51 - 11 sep 2013

31.- Jordi Carrion, “Librerías”, 20’16” - 9 sep 2013

30.- Andrés Trapiello, “Miseria y compañía”, décimo octavo tomo de su diario Salón de pasos perdidos de Andrés Trapiello. 55’20” – 31 julio 2013.

29.- Santiago García, coordinador de la colección de ensayos reunidos en “Supercomic. Mutaciones de la novela gráfica contemporánea”. 25’20” – 30 julio 2013.

28.- Javier González Cotta, “Estambul. Paseos, miradas, resuellos”. 30’44” – 26 julio 2013.

27.- Blas de Otero, “Obras completas”, editadas por Sabina de la Cruz, viuda del poeta y cuidadora de su legado, y Mario Hernández. 44’10” – 25 julio 2013.

26.- Juan Bonilla, “Prohibido entrar sin pantalones”, sobre el poeta futurista ruso Maiakovski. 29’42” – 19 julio 2013.

25.- Rocío Bejarano Álvarez, del Centro de Estudios Juanrramonianos, inéditos de Juan Ramón Jiménez “Apartamiento” y “Libros de amor”. 17’01” – 12 julio 2013.

24.- Eva Díaz Pérez, que novela en “Adriático” la Europa cultural que respira en Venecia y Trieste. 19’10” – 12 julio 2013.

23.- Aurelio Arteta, "Tantos tontos tópicos" y "Si todos lo dicen... más tontos tópicos". 23’23” – 10 julio 2013.

22.- Manuel Jabois, que reflexiona en “Manu” sobre el nacimiento de su primer hijo, el periodismo, la vida. 23’15” – 4 julio 2013.

21.- Carmen Gallardo, “La reina de las lavanderas”, sobre María Antonia dall Pozzo, esposa de Amadeo de Saboya. 20’51” – 1 julio 2013.

20.- Juan Cruz Ruiz, 050 aniversario de la publicación de “Rayuela”, de Julio Cortázar. 19’33” – 28 junio 2013.

19.-  Juan Pablo Meneses, “Niños futbolistas”. 24’32” – 24 junio 2013.

18.- Fernando Aramburu, “La gran Marivián”, con la que cierra la trilogía de Antíbula. 20’05” – 14 junio 2013.

17.- Arcadi Espada, “En nombre de Franco. Los héroes de la embajada de España en el Budapest nazi".  35’04” – 12 junio 2013.

16.- Gumersindo Lafuente, “Enrique Meneses. La vida de un reportero”. 22’48” – 10 junio 2013.

15.- James Matthews, "Soldados a la fuerza", el reclutamiento forzoso en la Guerra Civil. 21’29” – 6 junio 2013.

14.- Gonzalo Rojas, "Íntegra",  poesía completa. Entrevista con la editora Fabienne Bradu. 21’28” – 3 junio 2013.

13.- Jaume Vicens Vives, "La crisis del siglo XX (1919-1945)". Entrevista con el historiador Miquel Ángel Marín Gelabert, rescatador de este inédito. 16’46” – 28 mayo 2013.

12.- José María Izquierdo, "¿Para qué servimos los periodistas? (hoy)". 13’34” – 27 mayo 2013.

11.- Felipe Benítez Reyes, sobre los relatos de "Cada cual y lo extraño" y el poemario "Las identidades". 12’49” – 26 mayo 2013.

10.- José María Reyes, "Filosofía Vulgar", los mil refranes del renacentista sevillano Juan de Mal Lara. 19’35” – 24 mayo 2013.

9.- Xavier Pericay, autor de "Compañeros de viaje. Madrid-Barcelona 1930". 24’15” – 24 mayo 2013.

8.- Pepe Ribas, creador de Ajoblanco, sobre "Encuentro en Berlín". 13’53” – 20 mayo 2013.

7.- Lluís Bassets, subdirector de El País, "El último que apague la luz. Sobre la extinción del periodismo". 19’41” – 20 mayo 2013.

6.- Los autores del libro "Los de la ETA han asesinado a tu hijo", crónica de un atentado. 12’12” – 17 mayo 2013.

5.- Javier Gomá Lanzón, filósofo, autor de "Necesario pero imposible". 27’04” – 15 mayo 2013.

4.- Juan Pablo Fusi, historiador, autor de "Historia mínima de España". 19’37” - 15 mayo 2013.

3.- Monserrat Escartín, editora de la "Poesía Inédita de Pedro Salinas". 15’31” - 15 mayo 2013.

2.- Marcos Ordóñez, escritor y crítico teatral, autor de "Un jardin abandonado por los pájaros". 9’11” - 15 mayo 2013

1.- José Antonio Pascual, vicedirector de la Real Academia de la Lengua, "No es lo mismo ostentoso que ostentóreo. La azarosa vida de las palabras". 26’45” - 14 mayo 2013

De los años del delirio a la edad de la razón

De los años del delirio a la edad de la razón

Anotaciones a “Todo lo que era sólido”, de Antonio Muñoz Molina

Desde su publicación en febrero de 2013 el ensayo “Todo lo que era sólido”, del escritor Antonio Muñoz Molina (Úbeda, Jaén, 1956), ocupa los primeros puestos en las listas de libros más vendidos que difunden los suplementos culturales. El autor desmenuza los motivos que nos han hundido en una crisis económica que también es moral, realiza una profunda crítica del devenir político-social desde la Transición de la dictadura franquista a la democracia y propone medidas regeneracionistas y “una serena rebelión cívica”, como la que alentó el 15-M en mayo de 2011, para superar una falla que amenaza con destruir el precario Estado del Bienestar tan trabajosamente conseguido en las últimas décadas.

LAS CITAS.- Muñoz Molina (MM en adelante) arriesga desde el título, que brota de una conocida frase del “Manifiesto comunista”, de Karl Marx: “Todo lo sólido se desvanece en el aire; todo lo sagrado es profano, y los hombres, al fin, se ven forzados a considerar serenamente sus condiciones de existencia y sus relaciones recíprocas”.  También la utilizó el escritor norteamericano y filósofo marxista Marshal Berman para encabezar su estudio sobre el autor de “El Capital” y la modernidad, considerado uno de los análisis más influyentes del siglo pasado. 

Pero como en literatura lo que no es cervantino es shakesperiano, la idea ya figuraba en La Tempestad, cuando el británico hace decir a Próspero: “Nuestra fiesta ha terminado. Los actores, como ya te dije, eran espíritus y se han disuelto en aire, en aire leve, y, cual la obra sin cimientos de esta fantasía, las torres con sus nubes, los regios palacios, los templos solemnes, el inmenso mundo y cuantos lo hereden, todo se disipará e, igual que se ha esfumado mi etérea función, no quedará ni polvo. Somos de la misma sustancia que los sueños, y nuestra breve vida culmina en un dormir”. Ocurre con los genios, la cita no puede ser más premonitoria.

MM ha reconocido también su obsesión por el verso inicial del poema “1936” de Luis Cernuda, que cita en el libro, y en el que el poeta sevillano rememora una conversación con un brigadista internacional veinticinco años después de la Guerra Civil: "Recuérdalo tú y recuérdalo a otros/ cuando asqueados de la bajeza humana, / cuando iracundos de la dureza humana: / este hombre solo, este acto solo, esta fe sola, / recuérdalo tú y recuérdalo a otros”. Que concluye: “Gracias, Compañero, gracias / por el ejemplo. Gracias porque me dices / que el hombre es noble. / Nada importa que tan pocos lo sean: / Uno, uno tan solo basta / como testigo irrefutable / de toda la nobleza humana”.

La tercera cita clave es la que abre el ensayo; pertenece a “Lord Jim”, de Joseph Conrad: “Es extraordinario cómo pasamos por la vida con los ojos entrecerrados, los oídos entorpecidos, los pensamientos aletargados”, y le sirve a MM para advertir de la escasa reacción social, en especial de los intelectuales, conformistas y pasivos, ante el expolio.

UN SOCIALDEMÓCRATA INDEPENDIENTE.- Sobre estos pilares –lo perdido, la memoria y la ceguera-, el autor va detallando “Todo lo que era sólido”... y se evaporó, podemos añadir al abrigo de la frase marxiana, entre los turbios negocios que nos han traído hasta este páramo, sin que la responsabilidad alcance más que a algún torpe bribonzuelo servido como entretenimiento de telediario. Lo narra desde el trueno la voz del escritor que sacude e interpele con los ecos de un moralista.

El texto de MM no es la denuncia lastimera de un outsider, ni la proclama de un ultraizquierdista que aspira a socavar o dinamitar el sistema constitucional vigente. Es el aldabonazo de un hombre profundamente democrático, comprometido con las libertades, que asumiría sin dudarlo el conocido perfil ideológico que traza el periodista republicano Manuel Chaves Nogales en la introducción de sus relatos de “A sangre y fuego”: “Yo era eso que los sociólogos llaman un ‘pequeñoburgués liberal’, ciudadano de una república democrática y parlamentaria, (...) antifascista y antirrevolucionario por temperamento”.

El autor de “Sefarad” añadiría sus convicciones de socialdemócrata clásico, como se reconoce en el Autorretrato de su web personal, su espíritu cabal e independiente, moderado y crítico, curado de tentaciones utopistas y redentoras, que propugna: “Derechos sin responsabilidades son privilegios; un derecho individual beneficia a la comunidad; un privilegio siempre se ejerce a costa de alguien. Ser progresista no es defender a rajatabla al grupo al que uno pertenece sino vindicar como propias las causas singulares de quienes en principio no son como nosotros”. MM confirma en este ensayo su desapego de las colectividades borreguiles, su desconfianza de las consignas partidarias e ideológicas.

También es un relevante miembro del establishment intelectual y cultural, que le ha otorgado reconocimiento permanente desde la publicación de su primera novela, “Beatus Ille”, avalada por Pere Gimferrer, que la publicó en Seix Barral en 1986. Está en posesión de los galardones literarios más prestigiosos, culminado con el Príncipe de Asturias de las Letras 2013, fue el miembro más joven de una ortodoxa institución como la Real Academia de la Lengua Española y es profesor universitario en Nueva York, donde reside seis meses al año, además de escribir periódicamente en el diario El País. De ahí que su cruda visión de la España reciente tenga la resonancia de un gesto valeroso y libre.

UNA MEMORIA POLÍTICA.- Su análisis está en la línea de otro texto angular sobre la crisis, "Algo va mal", que publicó en septiembre de 2010 Tony Judt, intelectual británico afín al laborismo ya fallecido, libro que el propio MM calificó como "valeroso manifiesto: una declaración de principios progresistas, una vinificación de la legitimidad de lo público y de los universal como valores de la izquierda". Judt reclama lo mejor de la posguerra europea, ese Estado del Bienestar levantado sobre las ruinas de la contienda mundial gracias al consenso de democratacristianos y socialdemócratas y que mercenarios profesionales desmantelan a diario y sin pudor a las órdenes de poderes financieros que han quebrado los pactos de convivencia en favor del mercado, y avisa de lo aventurado de la desaparición de sus estructuras y de la confusa deriva de su más relevante motor político, la izquierda moderada.

Más reposado y analítico el ensayo del británico, el de MM es una controlada explosión de rabia, un ajuste de cuentas con quienes han ostentado el poder y la responsabilidad de gobernarnos desde la idealizada Transición Política -sean políticos, banqueros o empresarios-, una llamada de atención sobre la importancia de lo que pende del hilo en el que se balancean mostrencos especuladores insaciables –aquello que tanto nos costó conseguir: una sanidad y una educación universales y gratuitas, una protección social razonable, unas leyes y unas libertades compartidas, la misma democracia ahora en peligro por la avaricia de los embaucadores que alientan un capitalismo salvaje-, una reclamación para regenerar con urgencia el sistema constitucional desde “el activismo político y la honestidad privada”.

En “Todo lo que era sólido”, publicado por Seix Barral, no hay notas a pie de página, estadísticas o documentos oficiales; ni siquiera una mínima bibliografía como referencia de autoridad. Son 104 microcapítulos desnudos de los que aflora una crónica indignada que a veces es autobiografía, otras memoria política, como base del drama presente. Por aquí aparece la intachable honradez de viejos campesinos, la laboriosidad familiar, los esfuerzos de un joven rural para acceder a una formación universitaria, los denuedos de la lucha antifranquista, los miedos a perder por cualquier arbitrariedad los livianos lazos que nos garantizan la esperanza futura en forma de beca o ayuda, el valor del mérito y el trabajo y el compromiso.

LA ALARMANTE NORMALIDAD.- La ascendencia y el magnetismo de MM radica en un relato descarnado que se apoya en un intenso ritmo interior y una extraordinaria capacidad narrativa: “Escribo dejándome llevar. El propio acto de escribir desata a la vez los argumentos y los recuerdos”; una memoria que se desata a raíz de las razonables protestas de los jóvenes airados del 15-M, cuando el autor aún está en Nueva York: “Empecé a escribir a rachas, a borbotones, queriendo comprender y explicarme a mí mismo lo que nos había sucedido”. Revisó en internet noticias de 2007 y 2008, justo antes del desplome del banco de inversión norteamericano Lehman Brothers en septiembre de ese año, inicio oficial de la catástrofe de la edad de oro, y cuyo luminoso vio apagarse entre rascacielos. Acudió a la hemeroteca de El País, donde apenas tuvo aliento para repasar alucinado los periódicos de enero y febrero de 2007.

El autor ubetense desentraña el diagnóstico y su consecuente reflexión moral, con los que impugna gran parte de la tarea política realizada desde el final de la dictadura, desde aquella vorágine de libertad hasta estos “años del delirio”, como los llama. A saltos nos relata, como el redoble del tambor que golpetea la conciencia, hechos que hemos vivido con una aparente normalidad histórica, incluso con inevitable ilusión, mientras nos despeñábamos hacia la explosión de la burbuja económica: “Éramos nuevos ricos y ahora resulta que somos nuevos pobres”.

Cada frase es un tajo en el yunque. Desde las soberbias desregulaciones y privatizaciones de Aznar, el amigo campechano de Bush, al fatuo idealismo de Zapatero, que nos veló la realidad con la idealización de un pasado encarnado en la II República y la interesada “confusión entre memoria historia y novela histórica, promovida por la izquierda”, en la confianza ciega de que estábamos en la Champions League económica y había dinero para todo bajo un desarrollismo constructor que arrasaba un país todavía habitable, mientras el PP se enredaba en una falsa crispación compinchado con la muy conservadora cúpula eclesiástica.

"2007 es un país salvaje" escribe MM antes de lanzarse a reproducir en los capítulos 58 y 59 los someros titulares que dibujaban el grotesco paisaje de una sociedad que se creyó inmensamente rica y en la que los empresarios y los banqueros, aliados con los gestores públicos, ordenaron sobre vidas y haciendas a niveles económicos jamás soñados. En el capítulo 65 recaba una ristra infame de casos de corrupción amparados casi siempre en la trilogía “terrenos, constructores, ayuntamientos”.

Pero –cuenta “Todo lo que era sólido”- el virus de la codicia, del saqueo, de la incompetencia, del enchufismo, de la idolatría monetaria nació en aquellos felices 80, cuando aterrizaron como nueva clase política unos aficionados, muchos de ellos valerosos opositores al dictador, que se convirtieron en profesionales de la cosa pública, ocuparon las instituciones y  desactivaron los mecanismos legales de control hasta entonces en manos de secretarios, interventores y depositarios municipales, con el señuelo de laminar los vestigios del ignominioso franquismo y poder iniciar la construcción de la utopía. A nadie le interesó crear una administración profesional, sino que proliferaron extraños y ampulosos organismos paralelos de gestión local y autonómica, que proyectaban y gastaban a su antojo y sin decoro. Un territorio perfecto para el sectarismo político, la obediencia ciega de los militantes más ambiciosos, el ascenso imparable de “analfabetos” que no podían aspirar a otra cosa y que resolvieron el porvenir, el suyo, entre despachos y obras. La Marbella de Jesús Gil sólo fue un absceso primigenio que aún supura.

EL FRACASO DE UNA GENERACIÓN.- El deterioro se extendió como bálsamo narcotizante por todas las esferas sociales a medida que los alquimistas regaban de dinero las calles y gracias a una animosa izquierda que desde muy pronto disolvió sus sueños revolucionarios en tratos bajo sospecha moteados del polvo de los ladrillos, nos viene a contar MM, quien tiene el tacto de no compadecer a los medradores por el ruido de sables o el terrorismo que amenazaban aquella incipiente democracia. El autor lo sabe y los conoce: fue compañero de viaje del PCE, participó en la lucha antifranquista, tuvo plaza de auxiliar administrativo en el Ayuntamiento de Granada, fue gestor cultural, y vio a muchos compañeros acostumbrarse al mando, pasear ufanos por salones y moquetas, entablar amistades peligrosas, enriquecerse por arte de magia.

Sin perdón acumula los síntomas y los sintagmas: “país de los espejismos”, “modernización de las apariencias”, “totalitarismo de las fiestas”, encumbramiento de una juventud adolescente, la Expo 92 como simulacro y ensayo de lo que vino, los pelotazos felipistas, “cultura e izquierda nacionalistas” a modo de oxímoron, renuncia al laicismo y a la separación Iglesia-Estado, con la censura de aquel concejal comunista de Granada que se inventó la exitosa ofrenda floral a la Virgen de las Angustias, virreinatos autonómicos despilfarradores con televisiones a la carta y suntuosos viajes al extranjero. El propio escritor recibía en el Instituto Cervantes de Nueva York, que dirigió de 2004 a 2006, a constructores y próceres, cada cual avasallando con sus prepotentes ambiciones en una ciudad que los ignoraba.

Cualquier crítica se enterraba bajo una demoledora maquinaria de acusaciones: “Ver la realidad y contarla lo convierte a uno en un aguafiestas”. Porque también se compraba el silencio de los medios de comunicación privados, alimentados por generosas subvenciones públicas; el hermanamiento de políticos e intelectuales durante la Transición había dejado un poso de conchabeo que ahora rayaba en la complicidad. Se produjo una suspensión colectiva del espíritu crítico, alerta MM: “Es muy difícil no pertenecer a un grupo, a una tribu, a una patria, a lo que sea con tal de que sea seguro y colectivo, de que ofrezca una protección incondicional, si bien al precio de abdicar del derecho al libre pensamiento”. Y lo más grave: “En treinta y tantos años de democracia y después de casi cuarenta años de dictadura no se ha hecho ninguna pedagogía democrática (...) No hemos sabido construir una tradición democrática”. Cabe añadir, y muchos de ellos, la mayoría, bajo gobiernos socialistas.

NOS QUEDA LA ESPERANZA.- Es el daguerrotipo del fracaso de una generación que deviene en farsa corrupta y el reproche principal que lanza el autor en este ensayo no exento de autocrítica, porque él tampoco supo verlo pese a que, como todos, lo tenía delante: "Si mi oficio es mirar el mundo para poder contarlo cómo es que no me fijé en lo que sucedía". Inmerso en su novela sobre la Guerra Civil española, “La noche de los tiempos”, tampoco se percató de la magnitud de la sinrazón. Absorto en las páginas dóciles de la cultura o en las acaloradas de la política, nunca se detuvo en la euforia del salmón económico, ni se preguntó por las suculentas inversiones en proyectos imaginarios ni por aquellos aparatosos anuncios que inundaban la prensa de promociones inmobiliarias, coches de lujos, diseños de fantasía internacional... “cómplice yo también de la larga irrealidad española”, como la mayoría de periodistas e intelectuales. Sólo salva las viñetas que publicaba El Roto en El País en 2007 en medio de un alud de charlatanes y opinadores atrincherados, cínicos y calumniadores cuando no mentirosos, denuncia que le valió un cruce de agrios reproches sobre el conformismo y la pasividad, o no, de unos y otros. (Una disputa que dejamos para otro momento).

No se regocija MM en la desolación ni alienta el desánimo. Es un regeneracionista y en su análisis valora que, pese a la tolerancia y distracción con ineptos y venales, el actual régimen democrático es comparativamente el más libre y justo que ha conocido nunca España, que es mucho lo conquistado y que el riesgo de perderlo es muy alto: “Intereses internacionales muy poderosos están empeñados, con la ayuda de sus sicarios políticos en cada país, en desbaratar el modelo de bienestar social europeo”.

El autor de “El jinete polaco” llama a los ciudadanos a defenderlo en “una serena rebelión cívica” y solicita “acuerdos fundamentales ente los caciques de la clase política y los sectores más politizados de la ciudadanía para promover cambios políticos y legales de gran escala”, que pasan por vindicar el valor de lo público, la profesionalización e independencia de la administración, la seguridad jurídica que garantice las libertades, la limitación de mandatos o el establecimiento de listas abiertas en las elecciones, entre otras medidas.

Estamos condenados a entendernos como colectivo, pero también a elevar la exigencia individual, que “cada uno haga su trabajo”, en frase de Camus que cita Muñoz Molina, y que lo haga bien y a favor de la colectividad: “Cancelar la indulgencia española hacia la vaguedad biensonante. Comprobar los hechos. Examinar los actos. Prestar más atención a las personas que actúan que a las que hablan”. Alcanzar al fin “la edad de la razón”, porque “cuando la barbarie triunfa no es gracias a la fuerza de los bárbaros sino a la capitulación de los civilizados”. Ya sufrimos un presente empobrecido. Ahora también nos amenaza la posibilidad real de que nuestros hijos vivan peor de lo que hemos vivido nosotros.

Manuel Sollo Fernández

Septiembre de 2013

Lo último de "Biblioteca Pública RNE"

El proyecto que comencé en marzo pasado, se concretó a mediados de mayo cuando abrí el espacio literario Biblioteca Pública RNE en la web de Radio Nacional. Ofrece las grabaciones de todos los trabajos que vengo realizando con escritores y sobre libros de los más variados géneros. Van de entrevistas y diálogos completos a reportajes emitidos en distintos programas y cadenas de RNE, como El ojo crítico, Un idioma sin fronteras o Los Libros de Radio 5 Información. 
 
También estamos en Facebook como Biblioteca RNE y en Twitter como @BibliotecaRNE y está en fase de construcción el blog http://bibliotecapublicarne.wordpress.com/
en el que trataré de ampliar la información audiovisual y escrita. 
 
No tiene periodicidad fija, pero mi intención es incorporar dos entrevistas a la semana. Estamos abiertos a aceptar sugerencias de los oyentes.
 
Entre los entrevistados hasta el momento figuran
 
- James Matthews, historiador, investiga sobre el reclutamiento en la Guerra Civil en "Soldados a la fuerza"
- Fabienne Bradu, editora de "Íntegra", la poesía completa de Gonzalo Rojas
- José María Izquierdo, un veterano se pregunta para qué sirven los periodistas
- El historiador Marín Gelabert, rescatador de un inédito de Vicens Vives sobre Europa 
- Felipe Benítez Reyes, sobre los relatos de "Cada cual y lo extraño" y el poemario "Las identidades"
- José María Reyes nos explica los mil refranes del renacentista sevillano Juan de Mal Lara
- Xavier Pericay, autor de "Compañeros de viaje. Madrid-Barcelona 1930"
- Pepe Ribas, creador de Ajoblanco, sobre "Encuentro en Berlín" 
- Lluis Bassets, subdirector de El País, y el futuro del periodismo
- Los autores del libro "Los de la ETA han asesinado a tu hijo", crónica de un atentado
- Javier Gomá, filósofo, autor de "Necesario pero imposible"
- Juan Pablo Fusi, historiador, autor de "Historia mínima de España"
- Monserrat Escartín, editora de la Poesía Inédita de Salinas
- Marcos Ordóñez, escritor y crítico teatral, autor de "Un jardin abandonado por los pájaros"
- José Antonio Pascual, vicedirector de la Real Academia de la Lengua

Crisis y futuro del periodismo

Con motivo del Día Mundial por la Libertad de Prensa, que se conmemoró el viernes 3 de mayo, Biblioteca Pública se centró en ese oficio que está considerado el segundo más antiguo del mundo.

Fue a través de dos libros: "El último que apague la luz. Sobre la extinción del periodismo", de Lluis Bassets, y "¿Para qué servimos los periodistas? (Hoy)", de José María Izquierdo.

El reportaje se emitió en el programa Un idioma sin fronteras, de Radio Exterior de España, RNE, el mismo viernes. Se puede oír aquí, a partir del minuto 16'47".

http://www.rtve.es/alacarta/audios/un-idioma-sin-fronteras/idioma-sin-fronteras-03-05-13/1802989/
 

"Los de la ETA han asesinado a tu hijo"

Esta frase sobrecogedora da título al libro del periodista David Fernández y el consejero técnico en seguridad, José Antonio Gutiérrez. Una rigurosa crónica periodística sobre un brutal atentado que publica Libros del KO. Es un nuevo capítulo de Biblioteca Pública, un reportaje, emitido por el programa "Un idioma sin fronteras", de Radio Exterior de España (RNE).

 Ocurrió el 1 de diciembre de 2007, en Capbreton (Francia), cuando un encuentro fortuito entre un comando terrorista y dos jóvenes guardias civiles acaba con el brutal asesinato de los dos agentes. El título, "Los de la ETA han asesinado a tu hijo",  es la frase que le dijo la madre de una las víctimas a su marido. Pero también nos descubre las interioridades de ETA y lo secretos de la lucha antiterrorista.

Se puede oír aquí, minuto 23' 50".

 
 
 

 

"Poesía inédita", de Pedro Salinas

Nuestra "Biblioteca Pública" ofrece un reportaje sobre los 142 nuevos textos de Salinas, considerado el gran poeta del amor de la Generación del 27, editados por la catedrática Monserrat Escartín, una de las más destacadas especialistas en la poética de este autor, y publicados por Cátedra. Esta "Poesía inédita" nos revela nuevas facetas de Salinas y reproduce su único poema conocido dedicado a la Guerra Civil y sus escasas obras políticas, que no publicó por miedo a las reacciones que pudieran suscitar en los ambiente conservadores de las universidades norteamericanas en las que trabajaba. 

Reportaje emitido en "Propuesta Cultural" de Radio 5 Todo Noticias, de RNE, el 10 de abril de 2013 a las 17.12 horas.

http://www.rtve.es/alacarta/audios/reportajes-en-r5/reportajes-r5-pedro-salinas-10-04-13/1768072/

"Necesario pero imposible", de Javier Gomá

Esta idea de "Biblioteca Pública", en la que integro los trabajillos que vengo haciendo sobre libros, crece, modestamente pero crece, ahora hacia todos los espacios terrícolas. Lo último es una nueva colaboración con el programa de Radio Exterior de España "Un Idioma Sin Fronteras", que dirige y presenta la compañera Susana Santaolalla. El martes, día 9, emitió el reportaje sobre "Historia mínima de España", de Juan Pablo Fusi, ya enlazado aquí. El viernes 12, incluyó un trabajo específico sobre "Necesario pero imposible", del filósofo Javier Gomá. Está aquí, en el minuto 33.

http://www.rtve.es/alacarta/audios/un-idioma-sin-fronteras/idioma-sin-fronteras-12-04-13/1761915/


"Necesario pero imposible", de Javier Gomá

Esta idea de "Biblioteca Pública", en la que integro los trabajillos que vengo haciendo sobre libros, crece, modestamente pero crece, ahora hacia todos los espacios terrícolas. Lo último es una nueva colaboración con el programa de Radio Exterior de España "Un Idioma Sin Fronteras", que dirige y presenta la compañera Susana Santaolalla. El martes, día 9, emitió el reportaje sobre "Historia mínima de España", de Juan Pablo Fusi, ya enlazado aquí. El viernes 12, incluyó un trabajo específico sobre "Necesario pero imposible", del filósofo Javier Gomá. Está aquí, en el minuto 33.

http://www.rtve.es/alacarta/audios/un-idioma-sin-fronteras/idioma-sin-fronteras-12-04-13/1761915/


"Historia mínima de España"

La Biblioteca Pública de Radio 5, de RNE, propone recorrer cinco mil años de historia de la Península Ibérica a través de las 300 páginas de "Historia mínima de España", del profesor Juan Pablo Fusi.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

"Un jardín abandonado por los pájaros"

Este libro de memorias, del periodista, crítico teatral de El País y escritor Marcos Ordóñez, protagoniza el segundo espacio de Biblioteca Pública, de Radio 5, de RNE.

http://www.rtve.es/alacarta/audios/reportajes-en-r5/reportajes-r5-jardin-abandonado-pajaros-19-03-13/1727648/

Biblioteca Pública, en Radio 5

Biblioteca Pública, en Radio 5

He comenzado a colaborar con la redacción de Cultura de Radio Nacional de España en Madrid en las "Propuestas Culturales" que emite Radio 5 Todo Noticias. Son breves comentarios sobre libros y entrevistas con sus autores. He querido llamarlo "Biblioteca Pública"; de momento para mí, aunque igual en breve se convierte en un microespacio semanal. 

Dejó aquí el enlace del primero, dedicado a la obra "No es lo mismo ostentoso que ostentóreo. La vida azarosa de las palabras", (Espasa), de José Antonio Pascual, vicedirector de la Real Academia Española de la Lengua.

http://www.rtve.es/alacarta/audios/reportajes-en-r5/reportajes-r5-vida-azarosa-palabras-25-02-13/1705928/


Del Soberao renacen las letras

Del Soberao renacen las letras

(Un grupo de vecinos ha editado y publicado "El Soberao. Revista Cultural de Los Palacios y Villafranca", continuadora de aquella que, bajo el patronazgo del Ateneo, alcanzó los 50 números hasta 1998. Tras unos meses de esforzado trabajo, fue presentada el pasado 15 de enero. Esta es la crónica del tesón de sus promotores, de sus objetivos, riesgos y esperanzas; también del agradecimiento a quienes retan las dificultades para avanzar hacia una sociedad más libre, creativa e ilustrada).

Por el ventanuco del soberao asoma una revista a la calle. Es heredera de aquella otra editada por el Ateneo de Los Palacios y Villafranca desde principios de la década de 1980 hasta 1998 y reaparece en esta segunda época con un atrevido número cero forjado en el ímpetu, el compromiso y el trabajo de Victoriano Rosal, presidente del Casino, quien se ha rodeado de un trío de jóvenes (Álvaro Benavides, Victoria Baquero y María del Rosario Moguer) miembros de esa pujante generación que, a unas buenas, garantiza un esperanzador porvenir a todos los que vivimos en este pueblo y, a unas malas, sufre en el paro la consideración de ser la más preparada de la historia de España.

Este Equipo de Coordinación, tan cauto que ha huido de la nomenclatura directiva, ha labrado sobre el duro salitre de la marisma, ha recabado la financiación de empresarios locales a cambio de modestos anuncios y ha movilizado a un notable grupo de colaboradores para ofrecernos una publicación elegante en su diseño, plural en sus perspectivas, atractiva en sus contenidos.

En la presentación, que tuvo lugar el martes 15 de enero en la peña flamenca El Pozo de las Penas, Victoriano insistió hasta en tres ocasiones en que también es "independiente", necesario aviso para navegantes en un acto en el que se echó de menos un poco más de calor institucional a una iniciativa de alto contenido cultural que emana de esa variopinta sociedad civil cuya movilización echamos de menos tanto como lamentamos su parálisis.

El editorial, bajo el reverdecido título de “Re-nacimiento. La necesidad de la Cultura en la sociedad”, precisa un ramillete de ambiciosos objetivos regeneracionistas e ilustrados: “La revista El Soberao re-nace, es rescatada con ganas e ilusión y su destino final es usted, joven o mayor ávido de saber cómo está el mundo, hacia dónde vamos o quiénes somos. La revista El Soberao está por encima de cualquier tendencia política, religiosa o credo. Por encima de todo aquello que no sea libertad de expresión o creación (…) Re-nace como motor cultural en Los Palacios y Villafranca, como medio de expresión cultural de esta tierra, que plasme sus inquietudes, sus valores y, como no podría ser de otro modo, su talento”. Y ello sin renunciar a su “vocación universal”. 

Para quien como yo publicó en los orígenes y colabora también ahora, es muy valeroso, por aventurado, el esfuerzo; quijotesco incluso, me confesaba Victoriano, apalancados ambos en sillas de enea en medio del bullicioso ambiente de la presentación, en la que alumbraban muchos jóvenes sobradamente preparados que igual tuvieron que preguntar a sus mayores por el significado de El Soberao, tan lejos les queda la costumbre del viejo desván desaparecido como la revista ahora recuperada.

Con su reposo bonachón y su socarronería de viejo marino, cuenta sus paseos nocturnos para recabar fondos con que financiar la impresión y cómo ha de  atemperar el ánimo febril de sus colaboradores que ansían una cadencia menor que la semestral establecida, tras recibir originales como para dar vida a otros dos números. Sabe que no puede engañarse en esta marejada traicionera sobre la continuidad del proyecto: La cultura ha sido la primera damnificada por la crisis en muchas instituciones y lugares, los negocios sobreviven sobre el filo puntiagudo de un alfiler como para sostener en solitario el coste y los autores alternamos la inspiración con las obligaciones para terminar las más de las veces como iba el elegíaco Miguel Hernández, “de su corazón a sus asuntos”. De aquel último número de 1998, el 50, a este ha pasado tanto tiempo, 14 años, que es mejor andarse con pies de plomo.

La tirada ha sido modesta, 300 ejemplares, que se distribuyen entre patrocinadores e interesados, pero sobre todo en los colegios, donde, a golpe de números y letras, han de germinar los espíritus inquietos, si las pizarras electrónicas, los teléfonos de última generación y los viodejuegos les dejan aprender de la luminosidad del flexo sobre la página, a solas.

En este Soberao la oquedad del número cero no es vacío, sino promesa para encontramos una entrevista con Miguel Roldán, intelectual lúcido y profundo a sus 81 años, un reportaje sobre la exposición madrileña del pintor norteamericano Edward Hopper, un estudio sobre la Searus levantada por los romanos a los pies de la Vía Augusta, poesías y artículos de literatura, arte, comic, historia.

Con la revista, los organizadores regalaron una rosa y un marca páginas con una cita. A mí me tocó la del pintor Franz Marc, uno de los fundadores del grupo expresionista alemán Der Blaue Reiter (El Jinete Azul). Es todo un tratado de intenciones: "En esta época de la gran lucha por un nuevo arte, combatimos como salvajes desorganizados contra un viejo poder establecido. La batalla parece desigual, pero los asuntos espirituales nunca se deciden por el número, sólo por el poder de las ideas". Ideas y apoyos necesarios para afrontar el reto de alcanzar el número 1, que, si los hados son propicios, aparecerá en julio y aliviará el rigor de las calores estivales.

Los míos (y la realidad) de 2012

Los míos (y la realidad) de 2012

En estos tiempos negros y convulsos, la lectura reposada de grandes obras puede hacernos entender lo que ocurre y por qué ocurre, lo que permanece oculto y lo desvelado, lo que aflora desde la intimidad y el compromiso compartido. He aquí, pues, una particular selección de la fabulosa cosecha de libros imprescindibles que nos deja 2012, con la modesta intención de despertar la curiosidad.

Como ya lo publicó Justo Navarro en el Babelia del pasado 29 de diciembre, y en general estoy de acuerdo, no voy a insistir en la explicación de a cuento de qué viene elaborar y divulgar una lista de los libros que más me han llamado la atención en el año recién expirado. Escribe el autor granadino: “La relación, por ejemplo, de las mejores obras artísticas y literarias de la temporada me ofrece todos los años, sin necesidad de conocer directamente el producto, una idea del panorama cultural. (...) Las listas que hacen balance del año suponen un ejercicio crítico en el que interviene la razón pura, la razón práctica y el juicio. Al destinatario le sirven de consejo y distracción. (...) El placer de las listas autobiográficas se basa en el encanto de hablar de nosotros mismos”.

Eso es, de lo que nos enseña, de lo que nos conmueve, de lo que nos interesa, de lo que sentimos: de lo que aprendemos y amamos y compartimos, al fin.  

Lo mejor, a decir de críticos y especialistas de todo pelaje, es que la cosecha ha sido extraordinaria, tal vez haciendo buena la impresión de que los tiempos de crisis agudizan los ingenios. Así, hay quien nos desvela misterios de la naturaleza humana, como

- “Los ángeles que llevamos dentro”, de Steven Pinker (Editorial Paidós). Un pormenorizado estudio sobre el declive de la violencia, que concluye con que nuestra época es la menos cruel de la historia de la humanidad.

- “Pensar rápido, pensar despacio”, de Daniel Kahneman (Editorial Debate). Una idea revolucionaria sobre el funcionamiento del cerebro y los dos sistemas que modelan cómo pensamos.

- “La conquista social de la tierra”, de Edward O. Wilson (Debate). Biología, evolución, humanidad.

Recuperando un deber a menudo aletargado, vuelven los intelectuales a desentrañar las claves de una realidad tantas veces manipulada con la que tratan de adormecernos, y ahí nos iluminan

- “Pensar el siglo XX”, de Tony Judt con Timothy Snyder (Taurus). El legado de un pensador que reivindica lo mejor de la Europa de posguerra.

- "Los amos del mundo. Las armas del terrorismo financiero", de Vicenç Navarro y Juan Torres López (Espasa). Cuando la política se supedita a la economía.

- “El fin de la ciencia”, de Manuel Lozano Leiva (Debate). Investigación y Tecnología contra el movimiento anticientífico.

- “Tantos tontos tópicos”, de Aurelio Arteta (Ariel). Un título tontorrón que esconde una obra dedicada a desenmascarar los prejuicios morales y políticos “que nos impulsan a una conducta o a su contraria, a justificar o condenar el comportamiento ajeno”, según el autor.

El pálpito de los aconteceres actuales hunde sus raíces en un pasado que se nos hace presente en títulos como

- “Historia mínima de España”, de Juan Pablo Fusi (Turner). Cinco mil años de historia en 300 lúcidas páginas: ¿Por qué hemos llegado aquí y no a otro sitio?

- “En el combate por la historia”, edición de Ángel Viñas (Pasado & presente). Varios de los más prestigiosos historiadores responden al polémico y revisionista Diccionario Biográfico Español de la Real Academia de la Historia.

- “La Segunda Guerra Mundial”, de Antony Beevor (Pasado & Presente). De lo particular a lo universal, y en medio siempre el hombre.

El mismo hombre que se alza libre y comprometido para afrontar los embates de la vida, como relatan

- “Mortalidad”, de Christopher Hitchens (Debate). De la muerte cuando uno de verdad se está muriendo, pero sobre todo del coraje de vivir.

- “Historia menor de Grecia”, de Pedro Olalla (Acantilado). El humanismo de los clásicos, de Homero a nuestros días.

Acontecimientos, sucedidos, hechos. Coincidamos con Enric González en que “el mejor periodismo se encuentra en los libros”. Los profesionales reivindican la utilidad del segundo oficio más viejo del mundo en una época de mordazas y despidos en obras como

- “España, destino tercer mundo, de Ramón Muñoz (Deusto). Un redactor de la sección de Economía de El País da malas noticias sobre el porvenir.

- “Zara. Visión y estrategia de Amancio Ortega”, de David Martínez (Conecta). Jefe de Economía de La Vanguardia escruta un modelo de negocio que ya se estudia en universidades de todo el mundo.

- “El periodista en la encrucijada”. Varios (Fundación Telefónica, Ariel). Más de 8.000 informadores despedidos y el reto todavía lejos de la manutención de Internet.

Cuando la actualidad nos arrolla puede ser el momento de buscar reposo y consuelo en poemarios del tipo de

- “Canción errónea”, de Antonio Gamoneda (Tusquets).

- “Entreguerras”, de José Manuel Caballero Bonald (Seix Barral).

La ficción novelesca nos dejó textos de lo más granado del corral literario español (con Javier Cercas, Pérez-Reverte, Trapiello, Marías, Aramburu, Mendoza o Landero), que volvía a mostrarnos su ensimismamiento en consabidos relatos sobre la Guerra Civil, la Transición, ETA y personajes tan estrafalarios como la atormentada realidad que nos golpea. Y por salir de lo obvio, he aquí otras dos:

- “Victus”, de Albert Sánchez Piñol (Editorial La Campana). Novela de largo aliento sobre el sitio de Barcelona en 1714. Hay quien quiere aprovechar hoy los lodos de aquellos polvos.

- Ciudad abierta”, del norteamericano Teju Cole (Acantilado).

De tan pormenorizada lista, en la que el orden de los factores puede alterar el aprovechamiento del producto, he leído y disfrutado unos libros, otros han sido (h)ojeados con más o menos tiento a la espera de una lectura reposada y algunos permanecen en la estantería con el favor de venir recomendados por personas de confianza. Demos por bien empleado el catálogo si usted se siente concernido por algún título. Por mi parte, al que vuelvo a menudo es a la “Enciclopedia erótica del comic”, de Luis Gasca y Román Gubern (Cátedra), repleta de voces sugerentes como quinunolagnia e imágenes irreproducibles por inimaginables. No sé cómo se verán en el ebook que han traído la Maga de Tartessos.

Un centurión helenista en Searus

Un centurión helenista en Searus

(“Historia menor de Grecia”, de Pedro Olalla)

 

En algún momento de la dominación romana de Hispania, acampado a las afueras de Searus, el centurión Publio Titus Sollus alza la mirada sobre la vasta marisma mientras sus hombres se disponen a partir por la Vía Augusta hasta Gades. Golpea con la espada la tierra fértil de los turdetanos, rememora su búsqueda incansable e infructuosa de la misteriosa Tartessos. Como embrujado por sus ensoñaciones cree conocer lo escrito por Herodoto sobre Argantonio, el último rey y el único del que existen referencias históricas (“...con un enorme deseo de llegar a Egipto, navegaron fuera de su ruta, arrastrados por el viento del Este; y, sin dejar de soplar el viento, alcanzaron las columnas de Hércules y, conducidos por un dios, llegaron a Tartessos. Este lugar de comercio estaba sin explotar en esta época...”), lo plasmado por Anacreonte sobre la riqueza y la complejidad política de este reino, lo descrito por Pausanias (“Dicen que Tartessos es un río en la tierra de los iberos, llegando al mar por dos bocas y que entre esas dos bocas se encuentra una ciudad de ese mismo nombre”).

Publio Titus Sollus reclama su culta ascendencia turdetana y desprecia a los mercaderes fenicios; anhela una sociedad amparada por el legado de los antiguos griegos (Isonomía: igualdad ante la ley. Isopoliteia: igualdad entre ciudadanos. Isegoría: igualdad en el uso de la palabra. Parresía: atreverse a hablar para defender la verdad), en la que impere la voluntad de los libres ante el acecho constante de los bárbaros, como la que, al decir de los sabios, existió en Helea.

Pero ahora ha de partir de inmediato y dejará inconclusas sus indagaciones: los dioses no le han sido benévolos y su amor por las historias que reptan entre estas piedras aguijoneadas por el sol que encala el valle de la Bética viajará oculto entre los pliegues de su alma, postergado el estudio una vez más para pacificar nuevas revueltas en los confines del Imperio. Lamentará su suerte cuando mande recoger los apelmazados pergaminos y, en el atardecer previo a la marcha, le llegue el frescor de los arroyos que saciaron la sed de sus antepasados en la modesta Searus, de la que el insigne Tito Livio ha dado cuenta para la posteridad.

El centurión, ya pertrechado de honores militares, dará las últimas órdenes con voz firme; ni sus más afines reconocerán en el eco el ligero temblor que exhala cada una de sus palabras, esa incertidumbre que agita el pecho del guerrero antes de la próxima batalla no por un temor propio razonable, sino por el riesgo inhumano que sus hombres habrán de padecer.

Sobre la montura, Publio Titus Sollus pensará en Aquiles y otros héroes, en su condición de ciudadanos ilustrados y, al tiempo, de mortales que habrán de dignificar el campo de batalla. Desconocerá que varias centurias después un descendiente suyo, natural y vecino de Los Palacios y Villafranca, próxima a la desaparecida Searus, leerá con fruición “Historia menor de Grecia. Una mirada humanista sobre la agitada historia de los griegos” (Editorial Acantilado), del helenista Pedro Olalla, que desde el prólogo “aspira a ser rigurosamente histórico en cuanto al contenido (...) y rigurosamente literario en cuanto a la forma”. Un autor que ambiciona “sentir hondo, pensar alto, y también hablar claro”; tanto como para concluir: “Hoy, al igual que siempre, son progresistas quienes luchan contra la injusticia y la ignorancia, y son retrógrados quienes la favorecen por alguna razón”.

Este otro Sollo de hoy se adentrará de la mano de Olalla en la “tentación desconocida” que llevará a Homero a escribir un poema “donde se muestre verdaderamente que no hay sobre la tierra nada más miserable ni más grandioso que el hombre”; aprenderá con Hesíodo que “el día en que no haya renuncia a favor de lo justo y no tenga valor la palabra, la verdad, la piedad ni la vida (...) esta estirpe de vidas efímeras conocerá su fin”; querrá hacer suyo el discurso de Pericles cuando se refiere a “hombres a quienes la riqueza les brinda la posibilidad de obrar y no la de vanagloriarse, que se interesan de igual modo por lo público y lo privado, que llegan al arrojo movidos por la libertad y la reflexión y no por la ignorancia”; entenderá con Hermias “que la educación política es esencial para que todos los hombres puedan influir sobre la sociedad, que el poder debe ser puesto en manos de los más capacitados para discernir lo justo, y que es prudente y conveniente limitar el poder concentrado en los hombres para otorgárselo a la ley”.

Cuestionará con los más lúcidos pensadores “el monoteísmo soberbio de judíos y galileos” y más tarde de musulmanes, se apiadará de aquellos sacrificados que resistieron con su vida a la bárbara tiranía de clérigos y poderosos, aquellos como Hipatia que enfrentaron la ciencia a la intolerancia y el fanatismo, aquellos como el cónsul español en Atenas, Romero Radigales, que en 1943 hizo cuanto pudo por salvar a los hebreos de origen español residentes en Salónica, finalmente muchos deportados a campos de concentración nazi, para doblegar la brutal pasividad del nuevo Estado franquista.

Este hombre, que durante esta lectura se ha imaginado un antepasado turdetano y centurión cuya historia modesta y malamente trata de relatar al modo de Olalla, entrevistó al autor para el programa de RNE Andalucía “Historias de Papel”. Cordial y cercano, Olalla volvió a reivindicar el humanismo frente a la crueldad economicista del presente, alertó de la fragilidad de las libertades y derechos conquistados a lo largo de los siglos, abogó por la activa participación ciudadana en las cosas públicas. Como en el texto que escogió para ilustrar la charla radiofónica, “Hermias piensa que la legitimidad de un gobernante en el poder viene dada por la razón y la justicia, y que el mejor gobierno es el gobierno de unas buenas leyes”,

...aunque “mañana, aquí en Susa, tras semanas de humillación y de tortura, Hermias será crucificado”.  

La realidad y el periodismo

La realidad y el periodismo

Pedro Sorela novela sus 20 años como periodista en El sol como disfraz, donde relata los avatares de "La Crónica del Siglo", una hermosa, adecuada y necesaria reflexión sobre este quehacer del que nos enamoramos cada mañana y odiamos cada noche. Como ha escrito Carlos Primo, "en tiempos de twits y Huffingtons, El sol como disfraz de Pedro Sorela nos recuerda que una vez existió algo llamado periodismo". Es el libro que nos gusta leer y regalar a los plumillas. Ahora recuerdo que Sorela fue mi profesor de Redacción Periodística en tercero, en la Complutense, y el primero al que le oí explicar cómo se redacta eso que damos en llamar noticia. Luego, ¡albricias!, nos hacía practicar sin que temblaran los muros de la Facultad. Entonces, Sorela era un joven periodista que, creo recordar, hacía turno de noche en Europa Press y estaba a punto de fichar por El País, en cuya sección de Cultura ha trabajado muchos años.

Estos son algunos subrayados:


“[Los periodistas] Creen que son ellos los que persiguen el tiempo. Casi nunca notan que es el tiempo el que siempre les alcanza”, 41

“En los periódicos no podemos permitirnos la claridad que prometemos porque duele y nadie compra periódicos para que le duela. Por eso la disfrazamos”, 47

“Ningún periodista calla una noticia, a no ser que le pongan un esparadrapo en la boca, y de ahí la frecuente superstición entre ellos de que solo existe lo que cuentan. Y de ahí también que algunas noticias, muchas, la mayoría, finjan que están contando algo aunque no cuenten nada”, 101

“Uno de los enigmas del periodismo es que los periódicos salgan cada día sin rastro de tanta sangre y traición: solo reflejan las guerras de afuera y, en contra de lo que se cree, tampoco demasiado. Los periódicos lavan la realidad para hacerla tolerable”, 102

“Si se la mira con atención, como hacen no sin riesgos los periodistas, la realidad no hace otra cosa que corregir ensoñaciones. Quizá no sea otra su misión: hacer de lastre en el globo de los sueños, argumentar contra la fantasía", 117

“En esos tiempos ser periodista se había vuelto ya un privilegio. Los jóvenes en paro se apretaban en la puerta de los periódicos como jornaleros a la espera de que un capataz se fije en ellos. Los empresarios ya pagaban sueldos de estudiante e incluso admitirían becarios gratis. Y los sindicatos no se atrevían ni a asomarse a la ventana, no les fuesen a suprimir las dietas”, 183

“Un periódico es también un sistema de poder y éste consiste en elegir una versión de la realidad, entre una amplia oferta, y sobre todo adjudicarle una importancia y un color. Es un poder, por así decirlo, sagrado. Aquí lo poderosos son los dueños, no tanto de los sustantivos, que de eso se encargan los reporteros –llamados pitufos, plumillas, remeros o cargaladrillos, según- sino de los decisivos verbos y sobre todo de los adjetivos estratégicos”, 274

“Un periodista es alguien, además –un periodista de verdad, ésa es la prueba para distinguirlos de las imitaciones-, que necesita correr, correr contra el tiempo. Si no, se oxida. Y eso duele”, 330.

20+10 Libros

Sigue el juego. Ahora con veinte libros (vale poesía o teatro, pero no cómics, esos tienen su propia lista) -aunque algunos hacemos trampa y ponemos más, la edad- que te hayan influenciado, cuyas historias siempre te acompañen. Ahí van:

- Obras completas, Antonio Machado: "Yo no digo mi canción / sino a quien conmigo va".

 - Poeta en Nueva York, Federico García Lorca: “Tropezando con mi rostro distinto de cada día. / ¡Asesinado por el cielo!”. (Por concretar un título; vaya otro: El Público).

- Libro del desasosiego, Fernando Pessoa: "...el sagrado instinto de no tener teorías...".

- Las personas del verbo, Jaime Gil de Biedma: "Oh innoble servidumbre de amar seres humanos, / y la más innoble / que es amarse a sí mismo!".

- Descrédito del héroe, J. M. Caballero Bonald: "Aún estamos a tiempo / de no querer salir del laberinto".

- Las rubáiyátas de Horacio Martín , Félix Grande: "Tu piel junto a mi piel, eso es lenguaje".

- El castillo, Franz Kafka: "Yo quiero ser libre siempre".

- El extranjero, Albert Camus: "Pero todo el mundo sabe que la vida no merece la pena ser vivida (...) Después que uno debe morir, es evidente que no importa cómo ni cuándo".

- Memorias de Adriano, Margarite Yourcenar: Los dioses no estaban ya, y Cristo no estaba todavía, y de Cicerón a Marco Aurelio hubo un momento único en que el hombre estuvo solo”. Un libro inspirado en esta frase de Flaubert.

- Santuario, William Faulkner: "El simple hecho de reflexionar sobre el mal, aunque sea por accidente, corrompe; no se puede traficar ni regatear con la corrupción".

- El Aleph, Jorge Luis Borges: “Arribo, ahora, al inefable centro de mi relato, empieza aquí, mi desesperación de escritor. Todo lenguaje es un alfabeto de símbolos cuyo ejercicio presupone un pasado que los interlocutores comparten; ¿cómo transmitir a los otros el infinito Aleph, que mi temerosa memoria apenas abarca?”

- Rayuela, Julio Cortázar: "Por qué no había de amar a La Maga (...) si en esa vertiginosa rayuela, en esa carrera de embolsados yo me reconocía y me nombraba”.

- Conversaciones en la Catedral, Mario Vargas Llosa: "¿Cuándo se nos jodió el Perú, Zavalita?".

- La vida breve , Juan Carlos Onetti: "Cuando me pongo a pensar sé que no te voy a conocer nunca, que no puedo tocar fondo. A veces pienso que me querés y otras que me tenés odio".

- El coronel no tiene quien le escriba, Gabriel García Márquez: “Se sintió puro, explícito, invencible, en el momento de responder: - Mierda”.

- Volverás a Región, Juan Benet: "La gente de Región ha optado por olvidar su propia historia(...) Así que la memoria nunca me trae recuerdos; es más bien todo lo contrario, la violencia contable del olvido".

- Tu rostro mañana, Javier Marías: “Qué malo es que le cuenten a uno, de todas formas, qué malo es que nos metan ideas en la cabeza... cualquier dato que registra la mente se queda en ella hasta que lo alcanza el olvido y el olvido siempre es tuerto, cualquier relato o información y también hasta la posibilidad más remota se graba, y por mucho que uno limpie y restriegue y borre, ese cerco es de los que no salen jamás”. (La trilogía inicial ya es, al fin, una única novela).

- El mal de Montano, Enrique Vila-Matas: “Recordé cómo mi generación quiso cambiar el mundo y dije que tal vez había sido mejor que aquello que soñamos no se hubiera hecho realidad”.

- Vida y destino, Vasili Grossman. El primer periodista en pisar un campo de concentración nazi evoca aquí el cerco de Stalingrado, las purgas soviéticas, el genocidio. Prohibido en la URSS, le escribe a Jruchov: “No hay sentido ni verdad en mi actual situación, en mi libertad física mientras el libro al que he dedicado mi vida está en la cárcel. (...) Pido libertad para mi libro.”

La noche de los tiempos, Antonio Muñoz Molina: “Creyéndose un escéptico, él había sido más iluso que cualquiera de ellos. (...) El sentido común era la más desacreditada de las utopías”.

- A sangre y fuego. Héroe, bestias y mártires de España, Manuel Chaves Nogales: "Yo he querido permitirme el lujo de no tener ninguna solidaridad con los asesinos. Para un español quizá sea éste un lujo excesivo". (Aquí podría figurar El laberinto español, de Gerard Brenan).

-  Juan Belmonte, matador de torosManuel Chaves Nogales: "No se enamora uno a voluntad ni a voluntad torea (...) Se torea como se es".

Homenaje a Cataluña, George Orwell: "Lo que había ocurrido en España no era una mera guerra civil, sino el comienzo de una revolución".

- Vendrán más años malos y nos harán más ciegos, Rafael Sánchez Ferlosio: "La musa nunca viene para poner la pluma o el pincel en movimiento, sino que solamente sobreviene -en caso de que quiera o pueda hacerlo- cuando una u otro ya se está moviendo". "Entre la injusticia de insultar al prójimo y la indignidad de sonreírle hay un discreto término medio: mirar para otro lado".

- Las armas y las letras. Literatura y Guerra Civil (1936-1939), Andrés Trapiello: “La tesis general de este libro es que aquella no fue una guerra civil entre dos Españas (... ) sino la determinación de dos Españas minoritarias y extremas para acabar con la otra, la mayoritaria tercera España en la que podrían haberse integrado gentes de toda condición, edad, clase  e ideología”.

- Diarios, Arcadi Espada: "La única manufactura del periodismo es la que transforma un hecho en palabras. El único programa posibles es andar y explicar lo le pasa a los hombres, uno a uno”. Luego publicó Diarios 2004 y más tarde, Periodismo práctico.

- Diario de Berlín 1934-1941, William Shirer: “En momentos así, el sentido crítico del ser humano –o, como mínimo, el de los alemanes- se pierde, y cada mentira que se pronuncia es aceptada como una gran verdad”. (Las notas ocultas a la censura de un corresponsal estadounidense en la Alemania nazi).

 

La tabla rasa. La negación moderna de la naturaleza humana, Steven Pinker: "En la mayoría de los casos, la explicación correcta estará en una interacción compleja entre la herencia y el medio: la cultura es esencial, pero no podría existir sin unas facultades mentales que permiten que los seres humanos construyan y aprendan la cultura".

- El cisne negro. El impacto de lo altamente improbable, Nassim Nicholas Taleb: “Mi idea es que algunos resultados científicos no sólo son inútiles en la vida real, porque infravaloran el impacto de lo altamente improbable (o nos llevan a ignorarlo), sino que es posible que algunos de ellos esté creando en realidad Cisnes Negros” [Hechos  muy raros, que producen un impacto tremendo y de los que inventamos explicaciones posteriores].

 

Una breve historia de casi todo, Bill Bryson. Trece mil millones de años resumidos en un relato tan ameno e instructivo como un libro de viajes.

 

 

 

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15 Escritores (II)

Sobre los 15, que eran más, y tras la ducha dominical, recordé a Félix Grande, que hoy todavía, a veces, me consuela, y la ausencia de la poesía última: Benítez Reyes, Carlos Marzal. Predominan con mucho los autores en español: siempre desconfié de las traducciones, y aún así hubiera incluido con gusto a Faulkner, inspirador de varios de los presentes en el listado. Lamento una vez más la ausencia de los clásicos, una laguna imperdonable que nunca he sabido -ni querido, a qué engañarme ya- completar. Entre los periodistas, junto a Espadas, podría haber citado al Vicent de la transición o al ahora cuestionado Kapuscinski. Con Pinker abro la puerta a esos investigadores, científicos, historiadores y pensadores norteamericanos y británicos especialistas en el ensayo, que aúnan como nadie divulgación y buena escritura (Dawkins, Feynman, Beevor) y que tanto me interesan en los últimos años.

 

Aunque todos son escritores incrustados en algún momento de mi vida, he recordado a aquel maestro de Literatura que odiaba "Tiempos de silencio" y nos la tatuó en la memoria como la gran novela rupturista de la posguerra que es. O lo que lo es lo mismo: el gusto acompaña, divierte o alivia, pero no siempre descubre ni enseña ni forma. Por hacerme perdonar la falla, recurriré al clásico aristotélico de que en el medio está la virtud. Aunque vale con que la lectura sea siempre una fiesta. Sigamos con la juerga.

 

15 Escritores

 

Un juego de Facebook, que me llegó a través de Ana de Haro. 

Reglas: No puede llevarte mucho tiempo pensarlo. 15 autores (poetas inclusive) que te hayan influenciado, cuyas historias siempre te acompañen. Crea una NOTA de Facebook con los 15 escritores que puedas recordar en no más de 15 minutos, y etiqueta a unos cuantos amigos (incluyéndome a mi), para que conozcamos los resultados de los demás.

 

1 Antonio Machado

 

2 Generación del 27 (Lorca, Cernuda)

3 Generación del 50 (Caballero Bonald, Gil de Biedma)

4 George Orwell

5 El boom latinoamericano (Onetti, Cortazar, García Márquez, Vargas Llosa)

 

6 Juan Benet

7 Javier Marías

8 Steven Pinker

9 Josep Pla

10 Antonio Muñoz Molina

 

11 Miguel Hernández

12 Chaves Nogales 

13 Arcadi Espada

14 Sánchez Ferlosio

15 Vicente Verdú

(Reconozco tres trampas: que llevo un par de días pensándolo -desde que leí la nota de Ana de Haro-, que he agrupado escritores por generaciones y que lo he hecho con mi biblioteca delante. Ah, no están por orden de influencia ni afecto personal).

 

 

 

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