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Álvaro Begines, el arte del humor comprometido

Álvaro Begines, el arte del humor comprometido

Entrevista con el director de cine y guitarrista de No me pises que llevo chanclas, Álvaro Begines. Fue publicada en el número 1 de la revista cultural palaciega El Soberao, publicada en junio y correspondiente al segundo semestre de 2013. (Foto M. J. Doña)


Obsesos de la puntualidad, llegamos como británicos a la puerta del Casino una tarde de mayo. Nos sentamos a una discreta mesa redonda del interior. Álvaro Begines pide agua. Está casado, es padre de dos hijos. No le pregunto la edad por pudor, pero habla de amigos de entre 48 y 50. Debe de rondarlos. Practica deporte, se cuida. Afable, se dispone a contestar y parece que tiene algunas cosas claras, sobre todo, el valor que concede al trabajo en equipo y al sentido del humor, aunque parece ocultar un punto de melancolía. Fue guitarrista del grupo No me pises que llevo chanclas, que lideró su hermano Pepe. Ahora es un prometedor director de cine español con dos largos, que proyecta hacer las Américas.

Regreso al futuro.- Músico, guionista, cineasta, y antes estudiante de informática, y entre medias estrella del pop nacional. Es el periplo vital de un adolescente que buscaba “entretenerse y divertirse en un pueblo aburrido”. Bueno, él dice aburrío, con ese acento de aquí que popularizó en el mundo el agropop. Álvaro aclara que primero fue el cine: “Lo que a mí más me gustaba era la imagen; rodaba cortos y luego tocaba la guitarra. Hacíamos cositas en la radio y la tele del pueblo, pero era imposible imaginar que nos podíamos dedicar a esto. Siempre preguntaba: ¿Dónde se estudiará director de cine? Porque no existía. La gente se iba a Francia”.

Cuando el destino se retrasa conviene pasarlo bien, y qué mejor que montar un grupo con los más arriesgados de la pandilla. “No me pises que llevo chanclas fue la locura divina de unos jóvenes que se creían inmortales, lo propio de la edad”, y sonríe como si por un instante regresara a aquellos años frenéticos en los que divertirse era la clave. “Fue muy rápido y natural. En dos años teníamos manager, muchos conciertos, pero manteníamos esa filosofía inicial de pensar que aquello era circunstancial y se iba a terminar en un rato”.

Y duró de 1989 a 2000, y dio para nueve discos (diez con el fugaz regreso de 2009), 500 conciertos, giras inacabables en las que popularizaron expresiones como el “¿Y tú de quién eres?”. Entre risas acechaban las responsabilidades, la presión del entorno, el vértigo de la fama, los roces propios de la convivencia... “Nos aliviaba sobre todo subirnos al escenario, ver que la gente se divertía. Teníamos vocación artística y una idea muy arraigada de que nos debíamos al público. Un mes de agosto dimos 28 conciertos y no suspendimos ni uno. El tiempo y el éxito lo transformó todo en algo más profesionalizado y, en parte, ahí estuvo la pérdida de Los Chanclas”.

Habana Blues.- Si difícil es llegar y mantenerse, irse antes de que te bajen el telón tampoco es fácil. Álvaro Begines supo hacerlo. Había realizado cursos de dirección y de guiones, y en medio de una gira decide irse un año a estudiar a la prestigiosa Escuela de Cine de San Antonio de los Baños de Cuba: “Me dio cierta perspectiva, vi el final y me fui distanciando”. Pero todavía hoy no lo deja. Los Chanclas se reúnen a menudo a tocar, acuden a festivales -“como unos clásicos, viejas glorias”- y no descartan publicar un nuevo disco. Aunque Álvaro considera casi perjudicial que le vinculen constantemente al grupo, reconoce que quiere ser como los Rolling, que se juntan a grabar y dar conciertos.

De Cuba se trajo la autenticidad, la pureza –“que yo recuerdo como cuando era pequeño aquí, en el pueblo”- y ese aire despreocupado de la gente de la isla. La extraordinaria formación se da por descontada en una escuela que apadrina el Nobel García Márquez y ha dado directores tan buenos como el lebrijano Benito Zambrano. A la vuelta, Álvaro debió pagar el habitual peaje de grabar publicidad, videoclips, cortometrajes.

“Por mucha teoría que sepas, si no ruedas no aprendes. Y eso que yo ya había grabado los videoclips de Los Chanclas y me fui preparando con una productora. Iba de meritorio a todos los sitios hasta que una agencia me dio la oportunidad de rodar un corto con algo más de dinero”. Coincidimos en lamentar la pérdida de la figura del aprendiz en tantos oficios y en que es bueno que los futuros artistas entiendan que Spielberg no grabó Tiburón un buen día.

La red social.- En 2006 Álvaro Begines rueda, con una pierna escayolada, su primera película, ¿Por qué se frotan las patitas?, un divertido musical, una comedia que conmueve por la tristeza y el aire de perdedores de sus protagonistas. “Son los personajes que me gustan, contradictorios, reventados que tiran pa’lante, porque es lo que te produce la empatía que te lleva a decir: coño, es que ese personaje soy yo o es mi madre”.

La actriz principal, la gran Lola Herrera, dijo que Álvaro es muy bueno. Él le devuelve halagos y disimula: “No me gusta el respeto reverencial al director. Prefiero el juego, la complicidad de todo el mundo que aporta algo durante la grabación”. De aquí al eterno debate sobre las autorías sólo hay un trago de agua: “Soy de trabajar en equipo y no me gusta que pongan: es una película de Álvaro Begines. Cuando se termina es del público, lógicamente. Pero en el rodaje, mucha gente pone su creatividad y su talento. Un escritor necesita un bolígrafo, pero un director de cine necesita millones y millones y un equipo de 200 personas. Es mentira que lo haga uno solo”.

Tanto dinero y tanta gente que el segundo largometraje de Álvaro Begines tarda cinco años. Un mundo cuadrado es un drama ambientado en la marisma, una ruptura argumental para evitar repetirse. “Sobre todo porque tengo una máxima que es que yo me tengo que divertir y sentirlo; si no es muy difícil que la gente se identifique con lo que haces. Como escribió García Márquez, si no siento, no comprendo”.

Pero grabar en España es sufrir, aunque uno lleve de amuleto un viejo chaquetón rojo. “No disfruto demasiado en los rodajes. Hay mucha tensión, se hace a contrarreloj. Sabes que estás haciendo algo que luego vas a poder montar, y eso es divino. Pero trabajar quince horas al día, al aire libre, de madrugada, con treinta tíos alrededor, mil personas preguntándote cosas y un presupuesto cortito... no es agradable para nadie”.

El Golpe.- Las ideas surgen en cualquier instante, sobre todo en los viajes, y después hay que desarrollarlas en un guión, y ahí aparece su colaborador habitual, Miguel Ángel Carmona, “un tipo brillante, al que le llevo 20 años y me aporta cosas nuevas, otras perspectivas”. Ambos se manejan con una empresa propia, La Mirada Oblicua, que “da para sobrevivir con la publicidad y los cortos”, y que acaba de recibir una ayuda del Programa Media de la Unión Europea. De las cuatro productoras españolas escogidas es la única andaluza, y, más relevante, la que más alta cualificación artística ha obtenido, “lo que siempre te abre puertas en los festivales”.

Entre una cosa y otra, Álvaro ve toda clase de películas y, salvo David Fincher, se muestra ecléctico sobre gustos: “Me dejo llevar igual que cuando me pierdo en ciudades”. Por ejemplo, en Los Ángeles, la meca del cine, adonde llegaron dos moñigueros –“riéndonos mucho y en plan cateto”- a vender su producto a los inventores de este negocio. La excusa fue el premio que le concedieron allí a un corto de Miguel Ángel Carmona, 70m2, y que escribieron ambos: “Nos llevamos un argumento traducido al inglés, Calls (Llamadas), y en cada recepción hablábamos del proyecto. En casa de una amiga puse mis dos películas y les gustó; y así hasta que una productora se interesó por la idea. Me agradó la ausencia de formalismos, tienen claro que el objetivo principal es divertir y entretener, y yo lo comparto”.

Cerraron el trato de coproducción en el American Film Market, un mercado de cine de LA. Es una magnífica oportunidad, pero las condiciones las imponen ellos: “Te dicen: cuando tengáis el 60 por ciento de la financiación, nosotros entramos. Y ahí andamos, buscando el resto del dinero para hacer la película”. Mientras, da vueltas a una comedia -Yo te llevo es el título provisional-, en la que lleva meses imitando a uno de sus personajes, un borracho. “Hago mucho el caricato, yo estudio las tonterías”.

Los lunes al sol.- Álvaro reconoce la zozobra del cine español que, a su entender, tiene causas más profundas que la escasez de fondos: “Salvo raras excepciones, no tenemos conquistado al público, y la única forma de hacer frente a las críticas es con buenas películas, que la gente vaya a verlas, y luego que el Estado nos trate como a cualquier otro sector profesional e industrial, con las mismas ayudas y exigencias”.

Tampoco es ajeno a la dureza de estos tiempos, con amigos de casi 50 años que están en el paro, sin saber qué hacer, con el futuro de los hijos en el aire. “Yo nací en Los Palacios, tengo a mi familia aquí, desde aquí he hecho la música, el cine, todo. Pero ahora no descarto que nos vayamos al extranjero si sale un proyecto que funcione, porque la crisis puede durar veinte años”.

Imaginación y cultura no son malos antídotos. ¿Quizá se trata de cambiar el mundo con sentido del humor?: “Eso siempre. Yo defiendo el sentido del humor porque soy un tipo triste con miedo a la muerte, y no hay otra forma de llevar esta puta vida que no sea así. No la entiendo si no es riéndonos un poco”. Afuera, en la Plaza de España, ya ha caído la tarde. Hace calor y caminamos con un sabor agridulce, como la vida misma.

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"Ágora"

Pásenla en las escuelas.

"Si la cosa funciona"

"Si la cosa funciona"

Cumplido el rito anual.

Woody Allen vuelve a su Nueva York para deleitarnos con "Whatever Works".

Nosotros, los asiduos, regresamos con él entre la sonrisa y la carcajada pese a la incredulidad de la historia. Redescubrimos la punzante agudeza de los nuevos-viejos diálogos, la radicalidad del genio que se hace muy mayor, la esperanza pese a todo... 

El pesimismo de Allen ante el absurdo de vivir y las vacuas aspiraciones humanas se compensa con el bálsamo de un azar que, si no nos causa la muerte -incluso de la mano del suicidio-, puede  llevarnos de bruces (y el que vea la película sabrá que no hay término más certero) al amor y la felicidad...

si la cosa funciona.

¡Eso no se hace!

¡Eso no se hace!

Diario de una ninfómana es una película de Christian Molina, basada en la novela homónima de Valérie Tasso. Parece que va de lo que promete el título y tiene el certificado del Ministerio de Cultura para mayores de 13 años. El director ha denunciado que algunos medios están censurando la campaña de promoción de la cinta. La Empresa Municipal de Transportes de Madrid no reproducirá sus carteles. Tampoco la Cope hablará de ella.

Una pena lamentable que por fortuna no me afecta. Allá los vecinos de los madriles con sus autobuses y marquesinas, con su Esperanza liberal para privatizar y meapila para socializar confesionarios. Allá los oyentes de la cadena de la Iglesia, que también podría esmerarse en otras cuestiones que sí convierten el viejo paraíso en valle de lágrimas.

El cartel es sugerente, estilizado, prometedor.

Pero el tráiler está mucho mejor.

"¡Nena!"

"¡Nena!"

Esta cinta de Luis Segura obtuvo el Premio del Jurado en el primer Festival de Cortometrajes "Cinema Los Palacios".

Está aquí (Parte 1 - Parte 2).

La historia recuerda que siempe nos quedará París

mientras el tiempo pasa.

(El Premio del Público fue para "Chatarra", de Rodrigo Rodero, y el de la Radio Televisión de Andalucía a la mejor Creación Audiovisual Andaluza, para "En la otra camilla", de Luis Melgar. En la gala de clausura hubo un reconocimiento para el director local Álvaro Begines, autor de "¿Por qué se frotan las patitas?", y un homenaje al actor sevillano Antonio Dechent. Todos recibieron una estatuilla, que representa a un atildado joven con una claqueta. Es "El mancebón de Los Palacios", título de la comedia teatral que escribió Vélez de Guevara en el siglo XVIII sobre el municipio por encargo del Duque de Arcos, entonces señor de Los Palacios. También se entregaron ocho diplomas con menciones a diversos aspectos técnicos e interpretativos.

No hubo lentejuelas ni escotes ni alfombra roja, pero conociendo a estos intrépidos jóvenes audivisuales de LPyV todo llegará. Ya hubo quien dijo en el atril que San Sebastián, Cannes y el mismísimo Hollywood podían ponerse a temblar. Pues manos a la obra).

Pobre Allen, sin identidad

Pobre Allen, sin identidad

Lo diré de inicio, desde una profunda decepción, para que no haya dudas: Vicky, Cristina, Barcelona es una película horrible.

Explico este dolor. Si a veces cumplo a rajatabla la máxima de "apuntarse a un bombardeo", como en el concierto de Amaral, otras actúo desde la más estricta intimidad: es el caso del estreno anual de Woody Allen, al que acudo con devota emoción.

Así que lamento tener que escribir que esta cinta es de lo peor que he visto en años, pese a mi afición a las proyecciones televisivas de Serie B. Tampoco recuerdo nada similar en la amplia obra del director. Cierto que es imposible crear una genialidad al año. Pero ni para comer ni mucho menos para agradecer nada al país que le concedió el Príncipe de Asturias, pensé que el maestro neoyorquino pudiera deslizarse por esa sinuosa pendiente hacia la nada que es VCB.

Todo es una absurda sucesión de postales turísticas salteadas de escenas inverosímiles, tópicas, ridículas.

La producción de esta película ya dejaba un rastro de dudas y sospechas. El genio de Mediapro, Jaume Roures, el antiguo troskista que tiene contra las cuerdas al imperio de Prisa, engatusó al viejo Allen para rodar en la capital catalana, como hiciera en Londres, y embarcó en el proyecto al Ayuntamiento y a la Generalitat. Las dos intituciones soltaron jugosas subvenciones. A cambio, según parece, una exigió el paseo monumental y la otra, que una de las protagonistas justificase su estancia en la ciudad con un máster sobre ¡¡¡"identidad catalana"!!!

Semejante patraña es tan incomprensible que el director y guionista sólo puede hacer decir a su personaje que tal curso le serviría para "dar clases o dirigir un museo". Como si la vida cultural de Manhattan dependiera de la traducción del Avui.

La chica del máster, y sus dudas amorosas, es lo único razonable que se puede encontrar en la película. El resto da grima. Desde una repetitiva y pesada voz en off que detalla el relato como los malos locutores de fútbol hasta la maravillosa Johansson, que aparece plana (¡con esas curvas, dios!), sosa, intrascendente, pese a su supuesto carácter inestable y pasional. El pintor Bardem, con una voz propia de Corleone (al menos en la versión que yo vi), podría haber sido torero si no fuera por la animadversión del tripartito catalán a la tauromaquia. Y la alabada Penélope Cruz, con ademanes de folclórica, mantiene esa histeria sobreactuada y chillona de sus trabajos almodovarianos.    

Una pena para los fieles seguidores del cine de WA. Si ésta es su primera película del autor, corra a alquilar las obras maestras en DVD. Empiece por la londinense Match point. En VCB sólo han ganado los productores: la impresión global es que todos los participantes se han dedicado a hacer turismo en la ciudad. Y en Estados Unidos gusta.

Scarlett canta

Scarlett canta

Casi que da igual el qué y el cómo.

Lo mágico del disco de Scarlett Johansson es ella.

La chica que quiso crear una banda de jazz en Tokio

y hasta soñó con un final feliz, ahora canta por Tom Waits,

Anywhere I lay my head.

Una hermosa melodia a la espera de Vicky Cristina Barcelona.

Más (y mejor) cine, por favor

Está cantado. Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación -Internet y derivados- han cambiado los hábitos ciudadanos y los medios tradicionales se resienten. El negocio se tambalea. Desde la prensa a la televisión (Tele 5, la cadena generalista de más audiencia apenas supera el 21%). Y, cómo no, el cine.

Las salas españolas perdieron el año pasado 20 millones de espectadores respecto a 2006, según el balance del Ministerio de Cultura. Peor aún le fue al cine español, abandonado por seis millones, pese al éxito de El Orfanato. Los motivos: las descargas en la red, la mediocridad de las películas y las nuevas formas de entretenimiento.

Ir al cine es una incómoda odisea de coche, aparcamiento, horarios incompatibles, colas, entradas caras. Eso si antes has podido encontrar una oferta gratificante. El home cinema triunfa -en dura competencia con los videojuegos y otros artefactos modernos-; las salas se vacían sin remedio.  

Para colmo, el sábado un periódico regala El Hundimiento y el domingo, otro diario, Ciudadano Kane. Así no hay manera.

Final Feliz

Final Feliz

Parece que la pareja que no pudo fundar un club de jazz en Tokio soñó con un final feliz.

"Tengo que irme, pero no voy a dejar que eso se interponga entre nosotros, ¿vale?". 

El susurro de Bill Murray a Scarlette Johansson en "Lost in translation".

(Visto en Escolar)

Fernando Fernán Gómez

"P. También tengo pocas dudas sobre el personaje que dice: “¡Estoy hasta los cojones de comprender!”. Ha comprendido a la CNT, a Azaña, al Caudillo, se ha pasado la vida comprendiendo y está hasta los cojones.

R. Cuando estaba escribiendo esta página la verdad es que me puse muy contento. Esto está bien, pensé, sin temor de autoelogiarme: no sólo es ingenioso sino verdadero. Porque es evidente que yo estoy hasta los cojones de comprender. Es evidente que yo ya he comprendido mucho. Incluso demasiado. Ahora bien: se me ocurrió de repente. Producto estricto de la escritura.

(...)

P. ¿Y con la banderita [de argentino] le bastó para sentirse ajeno [durante la Guerra Civil]?

R. Yo estaba convencido de que obraba bien. Pero por una razón: en aquella juventud mía yo no consideraba de ninguna manera que mi obligación para con los demás fuese prioritaria frente a mi obligación para conmigo mismo. No. Yo entonces había entendido el egoísmo de una manera perfecta: a través de lecturas y a través de todo lo que se quiera. Yo entendía muy bien que el primero al que tenía que defender era a mi Fernandito. Y, debo decirle, que con el paso del tiempo no he tenido sensación de arrepentimiento.

La ministra locutora

La ministra locutora

Primero fue fraila, luego Pixie y Dixie; la hemos visto en el Rocío, en ferias diversas y con los más diversos trajes folclóricos (la última vez, esta semana, El País la colocó, de flamenca en Córdoba, en la sección Gente, con un primor de abanico). [He aquí sus variadas cuitas]. Hoy salta a la fama otra vez de locutora de programa del corazón. Igual recela de su par ministerial, Magdalena Álvarez, que retransmitió para Gabilondo, en Cuatro, el hundimiento de un viaducto en Almuñécar, con siete muertos, y para no ser menos aprovecha la inauguración de la Feria del Libro de Madrid, junto a la Reina, para difundir que la cantante Rocío Jurado ha sufrido un "infarto cerebral". 

Carmen Calvo -es ella- no ha podido resistir la tentación de equipararse a Ana Rosa Quintana, pese a que la familia de la artista niega que haya empeorado y se resista a distribuir un comunicado oficial, harta de rumores. Tan literaria comunicadora puede mantener su programa en el basurero televisivo nacional, pero una señora ministra debe contener sus afanes protagonistas. Sus palabras, recogida en este testimonio sonoro [vía Cadena Ser], revelan los vahos del personaje: Del vago "me han dicho", "parece", "me comentan" filtrado de titubeos a la fluidez de la declaración oficial -"es una artista principalísima, de las mejores voces de nuestro país", "vaya por delante el pesar que causa a todos los hombres y mujeres de este país"- que repican, como campanas huecas, todos los informativos.

Si la despiden después de esta nueva metedura de pata, algo improbable, podrá colocarse en Salsa Rosa. No tiene nada que envidiar a los del gremio.  

(Foto vía anarosa.telecinco.es)

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"No sos vos, soy yo"

Angustia... dolor... tristeza...
Hasta que una mañana te levantas y puedes volver a vivir.
Lo dice M. Pagnol, según la web oficial de la película argentina:
"En el cine no hay más que un argumento: un hombre encuentra a una mujer; si tienen sexo, es una comedia; y si no, ¡es una tragedia!"

De nuevo, Woody

"Match point" es la última maravilla de W. Allen y del cine universal. En una tarde fresca del sur, la sala a oscuras es un balcón a la vida. El nunca viejo director recupera el pulso de sus mejores películas y nos ofrece un río de experiencias y vitalidad. Un suave y delicado trazo en la campiña inglesa que explota en el grisáceo Londres para contar que es mejor tener suerte que talento; luego serás más o menos miserable, según tu posición te lo permita. Palabras. Y poco aportan las palabras para explicar estas imágenes llenas de vigor, de belleza, de arte. Vayan, corran a verla. El irlandés Jonathan Rhys-Meyers está fantástico. Pero Scarlett Johansson está divina.

Oh casualidades. La Johansson es la chica que acompaña a Bill Murray en otra joya, "Lost in traslation", de Sofia Coppola,  película que revitalizó la carrera de él, ahora alabado de nuevo por "Flores rotas", y elevó al estrellato la de la hermosa y sexy rubia hasta el punto de abrirse un hueco en el reparto de nuestro querido neoyorquino.

 

"Flores rotas"

El personal pendiente de Leonor, preocupado por el debate de mañana en el Congreso sobre la propuesta de reforma del Estatuto de Cataluña, animado por el fútbol nuestro de cada día. A su bola, pues. Y uno, que se encierra en el cine un par de horas para ver la última película de Jim Jarmusch, con Bill Murray de protagonista. Iba pensando en reir. Pero ya lo dice la publicidad del propio film: "A veces la vida te da extrañas sorpresas". De nuevo la soledad, el pasado, el desamor. Un personaje que se enfrenta a lo que fue a través de cuatro ex novias mientras busca al supuesto hijo que tuvo una de ellas. Un viaje por un perezoso tobogán que concluye en medio de la duda, de la nada. Lo que pudo haber sido y no fue, con escaso lugar para la risa.

No me gusta Star Wars

No me gusta Star Wars A mi tampoco me gusta "La Guerra de las Galaxias" (Star Wars). Por eso, y ante la apabullante campaña publicitaria, enlazo el artículo del periodista Roberto Fresán publicado en el suplemento cultural de la revista argentina Página/12 con motivo del estreno de "Episodio III", y que resume así.

El destino de la Fuerza
Empezó como un cine escapista para dejar atrás las atrocidades de Vietnam y Watergate que ignoraba olímpicamente la metafísica de 2001: Odisea espacial, pregonaba una religiosidad difusa y hundía el cine de autor que había reinado por una década. Pero 30 años después hizo algo aún peor: volvió. A pesar del milenarismo aggiornado de Matrix y la poderosa trilogía de El señor de los anillos, Star Wars ha multiplicado su poder de convocatoria, se ha convertido en una multinacional del merchandising y ha conseguido que millones de seguidores pagaran por algo que ya sabían que no les iba a gustar. El jueves que viene, con el estreno de La venganza de los Sith, la última entrega de la segunda trilogía en la que finalmente se verá el nacimiento de Darth Vader, el ritual masivo se repetirá (al parecer) por última vez.


(Vía eBlog)

Un cine distinto

Un cine distinto Que otro cine es posible lo demuestra la proliferación de certámenes que divulgan películas que rara vez acceden a los circuitos oficiales de distribución. Es una de las formas de combatir la crisis de la industria española frente al poderío norteamericano, aunque las tendencias no sean favorables. Una de las citas que se ha consolidado en los últimos años es el Festival Internacional de Cine Inédito de Islantilla, entre Lepe e Isla Cristina, en la costa de Huelva, que comienza esta noche con un gala que abrirá una cita en la que se proyectarán más de cien películas entre cortos y largometrajes, hasta el día 23. En el acto inaugural se estrenará una de las obras más esperadas, el corto "Despierta", del director local Esteban Magaz (1973), y realizado y protagonizado por los alumnos discapacitados del Centro Ocupacional de Isla Antilla.
El director del certamen, Juan Labrador, ha destacado el éxito de esta sexta edición, que acoge diez películas en la sección oficial, pasa de estrenar seis a 17 cintas inéditas, rinde homenaje a las actrices Enma Penella y Loles León, que recibirán el Camaleón de Oro, y dedica una retrospectiva al recientemente fallecido Agustín González.
Entre las secciones más relevantes figura la dedicada a la cinematografía de un país europeo. En este caso, el invitado es Polonia, de donde proceden varios miles de temporeros que trabajan en la recogida de la fresa en esa comarca onubense. Como novedad se ha creado la sección "Una mirada al Islam", con el objetivo de acercar culturas. También se muestran producciones de Bollywood para dar a conocer el pujante cine indio. La organización ha unido los centenarios de El Quijote y Julio Verne, con actividdes para los niños. Hay que crearles adicción al cine. Al buen cine. Que casi nunca es el norteamericano que nos invade la cuota de pantalla, de resultados y de mente.
* Datos oficiales del Ministerio de Cultura sobre cine.
(Este post modifica y amplía uno anterior)

Emotiva dedicatoria

Emotiva dedicatoria "La mujer que redibujó mi sonrisa y llenó mi corazón cuando parecía un espacio condenado a quedarse vacío". Antonio Vega, ex Nacha Pop, dedica así su nuevo disco, "3000 noches con Marga", a la que fue su compañera, ya fallecida.

"Hacia finales del mes de Junio del año 2004, y después de pasar por el peor momento de mi vida, sin duda, comenzó la aventura de este 3000 noches con Marga. Con vehemencia enfermiza, me sumergí en una dedicación incesante a mi trabajo. Escribí, arreglé y di forma, una a una, a los temas que componen esta obra en un momento en el que, como hoy, mi corazón se hallaba desbordado por el dolor. Todo giraba en torno a la figura de Margarita del Río Reyes, la mujer que me lo dio todo por nada y a la que he consagrado mi vida entera. Lo que me quede, de ella." (Fragmento del libreto del CD. Extraído de la web).

Vigalondo en Euskadilandia

Mala cosa si la política te abraza o te desprecia. Nacho Vigalondo, nuestro preoscarizado cortometrajista, lo ha sufrido a su regreso de Los Ángeles, y lo ha contado en su blog. Lo peor para él es que la disputa se produce en el delicado habitat de las Vascongadas, donde todo son trincheras.
Relata el artista: Esta semana he tenido mi primera conexión específica y personal con el loco mundo de la política. Es la primera vez que mi nombre aparece en negrita en un debate político. Veamos, resulta que se ha montado un señor pollo en el país vasco porque allí el PP ha denunciado en un comunicado oficial la inexcusable financiación del viaje y estancia de 20 miembros del gobierno vasco en Los Ángeles, en calidad de acompañantes con mesa puesta en mi aventura hollywoodiense.
Y concluye: A estas alturas no sé si habrá habido aclaración oficial (tengo fe en la raza humana, o sea, espero que la Aclaración Oficial no sea este humilde post). De hecho no sé si habrá habido una Disculpa Oficial. A lo mejor se ha resuelto todo mientras escribo estas líneas. Pero me temo que no es así. Me imagino que, como es habitual, la polémica se prolongará hasta morir de puro desgaste, cambiará de forma una y otra vez, y tanto desde un lado como el otro se lanzarán estupicedes hábilmente contrapuestas. Yo sólo pido una cosa: Señores de la izquierda y señores de la derecha, señores de lo Español y señores de lo Vasco: Díganse lo que quieran, macháquense, busquen manchas en los calzoncillos del contrario que justifiquen las manchas del calzoncillo propio, pero, por el amor de dios, en la medida de lo posible, no politicen ni al corto, ni a mi equipo ni a mí. Es injusto, aburrido y feo.
Tan injusta, aburrida y fea como la política en el País Vasco. Eso, cuando no hay bombas. Si las hay, es sangrienta, asesina y cruel. Aunque, ¿qué hacian los miembros del Gobierno de Ibarretxe en Hollywood, vive dios, si Nacho se defiende sólo? ¿Qué opina el PP vasco de las promociones de personajes como Julio Iglesias que han hecho ejecutivos autonómicos bajo su control? Al fondo, los fondos. Públicos, claro. Y barra libre.
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Habana blues

Por vaivenes laborales más propios del tarot, acudí la mañana de ayer al preestreno para la prensa en Sevilla de la nueva película de Benito Zambrano, "Habana blues". Cinco años después de "Solas", el director de Lebrija -aquí al lado de Los Palacios, en el Bajo Guadalquivir- nos trae de Cuba una delicia de vivencias y sentimientos hecha imágenes y música. Muy crítica con la vida cotidiana de la isla, pero defensora y respetuosa de su dignidad. Ampliaremos.

Son de sombras

Esas pequeñas miserias de la política. "El PSOE de Écija vetó a Son de sol tras hacer campaña con el PA". Es el titular de El Mundo de Andalucía que a esta hora nadie ha desmentido. Una noticia que firma el periodista Antonio Salvador. Igual los próceres locales de la socialdemocracia en esa localidad sevillana no creyeron nunca que esas tres hermosas hermanas que integran Son de sol iban a ganar el concurso de TVE para representar a España en Eurovisión con la premonitoria canción "Brujería", una vez que la cadena pública no ha llegado a un acuerdo con la productora Gestmusic para repetir una nueva edición de Operación Triunfo, quizá atendiendo los austeros consejos del brujo Solbes. Las chicas son hijas de un conocido andalucista astigitano ya fallecido y han hecho campaña con este partido en alguna ocasión. Como tantos artistas andaluces, tenían un acuerdo firmado con el Ayuntamiento para actuar en la feria de su pueblo. Pero la llegada a la alcaldía del PSOE lo impidió. Los socialistas, tan preocupados por el gasto público en todas las instancias de la Administración, alegan limitaciones presupuestarias y rechazan posibles represalias políticas. Esta tarde les han organizado una recepción oficial a las nuevas triunfitas, ya sin reparos partidistas ni económicos. Sólo queda que le dediquen una coplilla al alcalde. Por rácano. O por sectario. Que él elija.
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