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SOLLOÍNA

10.000 Felicidades y gracias

Es tiempo de paz, según fuentes episcopales que no escuchan la Cope, y parece buen momento para desear unas FELICES FIESTAS a los habituales y pacientes que visitáis la bitácora.

Hace un año (día más, día menos) anunciaba a un grupo de amigos y colegas la intención de incorporarme a esto que algunos denominan blogosfera con la intención de participar en el debate sobre la actualidad y los medios de comunicación que ya venían impulsando gentes tan prestigiosas como Arcadi Espada, Juan Varela o Ignacio Escolar, a través de un medio del que desconocía casi todo y que, estoy convencido, abre amplias y novedosas posibilidades a la información y quizá al periodismo.

Unos 365 ratos después, Solloína está a punto de llegar a las 10.000 visitas de personas procedentes de los cinco continentes. Cada día hay un grupo de ciudadanos, en torno a los 30 ó 40, la mayoría desconocidos, que acuden al blog. No es la audiencia posible lo que me animó a comenzar, pero mentiría si no reconociera que ahora me anima a seguir, pese a que en los últimos meses el trabajo por el que me pagan me obliga a un esfuerzo suplementario que ha reducido aún más el tiempo necesario para ofrecer comentarios más actualizados y elaborados. La Humanidad no pierde gran cosa, es cierto, pero a mi me deja la sensación de que abandono una grata y satisfactoria tarea, a la que tengo cariño y que me reconcilia con viejas inquietudes.

He pretendido, y todavía es válido, que el blog no sea un eco ideológico ni un muro de lamentaciones ni el claroscuro de un duelista, sino un cauce de comunicación y debate, democrático y educado, sobre los medios informativos y la realidad circundante; en ella, a veces, mi mismísima intimidad, que encuentra aquí un espacio para el arrebato, el alivio o el consuelo. Hay quien insulta y amenaza desde el anonimato; es un riesgo asumido que propicia Internet. Pero ni lo uno ni lo otro lo hace quien quiere, sino quien puede. Y eso -poder- es cosa de muy pocos. Tampoco tengo edad para pelea, que, cual quijote, no rehusaré llegado el caso, sin pistola ni espada, sólo argumentos a cara descubierta.

Dejemos, pues, que el agua clara se lleve la suciedad. Ahora quiero agradeceros vuestras visitas, que son como deportivos saludos cordiales, y volver a desearos unos días tranquilos o animosos, placenteros y felices. Y como decía San Felipe Neri, "sed buenos si podéis, el resto es vanidad". Besos, abrazos y diez mil gracias.

1 comentario

jesúsb -

Bon Nadal!
A por ellos, en 2006 siguen siendo pocos y cobardes.