Cábalas sucesorias

Quiere la mística que los católicos pongan la elección en manos del Espíritu Santo. Nadie ha visto tampoco a esa paloma que habrá de posarse sobre un cardenal, que será el electo. El primer Papa del siglo XXI. Ante el empuje del islam, el hedonismo, la tecnología y la ciencia, igual ya no es suficiente la nueva mercadotecnia eclesial desplegada por Juan Pablo II con mano de hierro para imponer rezos y abstinencias. Por muy robustos que sean los aliados: del Opus a Estados Unidos.
Ah, el juego encantador de los vaticinios. Aquí nos preguntamos: ¿Y si fuera el Arzobispo de Sevilla, el franciscano Carlos Amigo Vallejo? (En la foto). Abierto y prudente, sabe estar a bien con (casi) todos, ha impulsado el aggiornamento de las férreas cofradías locales, ha controlado el empuje de los colectivos más conservadores y ha tratado con deferencia los conflictos de los necesitados, sean trabajadores de astilleros, inmigrantes o chabolistas, sin perder el buen trato con los poderes políticos y económicos. Y mediáticos. No está en ninguna lista de papables y sólo atina a decir, gráficamente, que "le tiemblan las piernas, las manos y todo" ante la responsabilidad de decidir en la elección del nuevo sucesor de Pedro. Pero los designios del señor son infinitos.
0 comentarios