El circo del Consejo Audiovisual

A pesar de esas buenas intenciones, los Grupos Parlamentarios andaluces han conseguido convertir la constitución de este nuevo órgano, que será el encargado de velar por el buen hacer de los medios de comunicación, en una bronca política sin precedentes. El proceso puede concluir en la mesa del Tribunal Constitucional a instancias del PP, que se siente infrarrepresentado, y en una ruptura total entre socialistas y andalucistas, al incluir los primeros entre sus candidatos a un destacado militante nacionalista, Javier Aroca, que perdió el congreso del partido ante la actual dirección.
Pero tracemos la historia de la mano de El País de ayer (día 24, suplemento Andalucía). Las opiniones son del que suscribe.
* En las negociaciones parlamentarias sobre el impulso democrático, PSOE y PP pactan, a propuesta de éste partido, ampliar de nueve a once los miembros del futuro Consejo Audiovisual para ampliar sus respectivos cupos. Los socialistas tendrían seis; los populares, tres; e Izquierda Unida y Partido Andalucista, uno cada grupo.
* En la pendiente guerrera impuesta por su líder regional, Javier Arenas, el PP se autoexcluye de los acuerdo de impulso democrático y se abstiene en la votación de la ley del Consejo Audiovisual.
* El PSOE se considera liberado del pacto y acuerdo con IU aumentar su representación de dos a tres puestos en el Consejo. Los dos grupos suman los tres quintos necesarios para elegir a los integrantes de este órgano. El acuerdo supone reducir a dos los miembros del PP. Los populares, con 37 diputados, tendrán los mismos representantes que IU, con seis escaños.
* El PP califica de robo, estafa, totalitaria y cientos de cosas más esta decisión, que genera uno de los más graves conflictos parlamentarios, al negarse sus diputados a obedecer a la presidenta de la Cámara y mantener unas pancartas con el lema Consejo Audiovisual: Chaves no + cacicadas. Amenaza con seguir.
* Los andalucistas optan por no presentar candidato alguno al Consejo hasta que el PSOE no devuelva el puesto arrebatado a los populares. Izquierda Unida advierte de que no renunciará a su segundo miembro.
A las 14.00 horas de ayer concluyó el plazo para que cada Grupo inscribiera en el Registro del Parlamento a sus candidatos. De los once miembros con que contará el Consejo, el PSOE ha presentado una lista de nueve para conjurar el riesgo de que populares y andalucistas no presentaran ninguno. Va más allá, al incluir entre sus candidatos al destacado militante andalucista Javier Aroca, que fue alto cargo de la Consejería de Turismo en el anterior Gobierno de coalición PSOE-PA. Aroca no ha avisado a la parvularia dirección de su partido, que considera lo ocurrido una aberración.
Integran la propuesta socialista el catedrático y director del Departamento de Periodismo de la Universidad de Málaga, Bernardo Díaz Nosty; el productor audiovisual Francisco Cervantes, la catedrática de Literatura de la Universidad de Córdoba y ex concejal del PSOE Angelina Costa; la profesora de Antropología Social de la Universidad de Sevilla y miembro del grupo de expertos del PSOE-A para la reforma del Estatuto, Cristina Cruces; la licenciada en Ciencias de la Información y actual responsable de prensa del Servicio Andaluz de Salud (SAS) en Cádiz, Carmen Fernández Morillo; y la catedrática de Ciencias Políticas y de la Administración de la Universidad de Jaén María Luisa Pérez. A los que se han unido, junto a Aroca, el presidente de la Asociación de Titulados en Gestión de Empresas Audiovisuales, Juan María Casado Salinas, y la delegada provincial de Educación de la Junta en Granada, Carmen García Raya.
El PP-A ha decidido incluir tres nombres en su propuesta. Son el periodista y ex secretario general de los populares andaluces, Juan Ojeda, la redactora de Canal Sur Televisión Carmen Elías Iglesias y el actual delegado de la Agencia EFE en Andalucía, Carlos del Barco Galán.
Izquierda Unida ha presentado a la ex directora de Canal Sur Radio, Mercedes de Pablo, y al periodista de TVE en Granada, Eduardo Castro.
PSOE e IU suman los tres quintos de la Cámara y pueden sacar adelante sus propuestas en el pleno de los días 1 y 2 de junio, en que se votarán los candidatos al Consejo Audiovisual, incluso en el caso probable de PP y PA decidan no participar. Pero ambos grupos ya vinculan lo que suceda en este órgano con las negociaciones de la ponencia para la reforma del Estatuto de Autonomía, que avanza a trompicones y con el suspense de las cuestiones más conflictivas. Aquí los socialistas ya indican que los populares quieren quedarse al margen, y éstos, que seguirán aunque les empujen hacia afuera.
Así de lamentables están las cosas en el preámbulo de un órgano cuya ley además de establecer una representación paritaria- establece que su composición por personas de reconocido prestigio y competencia en el ámbito de la comunicación audiovisual, científico, educativo, cultural o social, la legitimidad democrática derivada de la elección de sus miembros por el Parlamento de Andalucía y su actuación independiente tanto de las autoridades públicas como de los poderes económicos confieren al Consejo Audiovisual de Andalucía las garantías de pluralidad, autonomía e imparcialidad en el ejercicio de sus funciones que le acreditan como órgano representante del interés general. Mientras, la RTVA, a su bola.
(Lo sé. Los candidatos al Consejo Audiovisual se merecen un análisis. Pero dejémoslo para cuando sean cargos electos).
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