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Rosa Montero y la vida, en un columna que es luz y desolación, tras la muerte de su compañero Pablo Lizcano.
"La alegría de vivir. Y la fugaz y espléndida belleza.
Una noche de angustia. Intuición de la muerte. Una mano en la tuya. La cama es una balsa en mitad del naufragio".
Hoy ha vuelto Enric González a su columna de El País, tras la nonata "Rodeados".
"Visto lo que ha dado de sí en los últimos 10.000 años, el humano debería tener una opinión bastante matizada sobre sí mismo: somos capaces de lo mejor y de lo peor. En general, hacemos lo peor y soñamos lo mejor. La Constitución Española, por ejemplo, establece el derecho a la salud, la educación, el empleo o la vivienda. Luego la realidad es la que ustedes conocen. Otro ejemplo de nuestra intensa vida onírica es el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: "Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión". Ya ven.
Justamente ayer, el hoy en el que escribo, se celebró (es un decir) el Día Mundial de la Libertad de Prensa. Se publicaron informes y comentarios, en general de tono apesadumbrado. Dicen que la crisis, la general y la de los medios, limita la libertad de prensa. Ignacio Sotelo considera que "cuando escasean los puestos de trabajo, las voces independientes bajan mucho de tono". Es posible.
Cuando se está en precario conviene establecer prioridades. Y, francamente, las opiniones no son ahora mismo un bien escaso. Lo que está en peligro, lo que debemos defender, es la información. Es decir, los cimientos de la prensa. Los periódicos nacieron para difundir noticias portuarias, comerciales y sociales, no para la batalla ideológica: eso llegó después. Necesitamos saber lo que hace el Gobierno, y eso nunca lo dirá ningún Gobierno; necesitamos disponer de datos fehacientes sobre la banca, las empresas, la justicia, el sistema sanitario, sobre los delincuentes que nunca pagarán su crimen y sobre los otros delincuentes, los que sólo pueden usar la violencia. Necesitamos datos. Necesitamos periodismo.
No se preocupen si un día echan en falta una opinión: tienen de sobra por ahí y, sobre todo, ya tienen ustedes la suya. Preocúpense por lo otro, por lo que nos hace realmente falta. Como decía Manuel Vázquez Montalbán, estamos rodeados. Falta por ver si este asedio acabará como Numancia o como Stalingrado".
Datos, sí, pero también opiniones como estas del propio Enric González, como las de Arcadi Espada o Soledad Gallego-Diaz, ahora tan lejos, como las de Savater, Muñoz Molina, Elvira Lindo, Vicente Verdú o Rosa Montero; como las de Almudena Grandes, García Montero o Javier Marías; como aquellas de Pla o Chaves Nogales. Opiniones que enseñen, que cuestionen, que alienten, que iluminen, que alerten, que abran caminos al conocimiento y que nos ayuden a indagar en las realidades de estos tiempos convulsos.
Y si un periodista como Enric González está en precario, imagínese cómo sobrevive el gremio: entre la honrosa fatalidad de lo inevitable (en Numancia) y el heroico resistiré de las víctimas de Vida y destino (en Stalingrado).
escribir desde el cansancio y la tristeza.
Pero a menudo no queda otra.
Ya sabemos que la joven Marta del Castillo no va a volver.
Ya sabemos de los psicologismos baratos del why?, que atribuyen el crimen a la dura vida del presunto autor.
Ya sabemos que más de uno que adelantó fantasmagóricas exclusivas sobre el waht? tuvo que rectificar días después.
Ya sabemos del cinismo de muchos medios de comunicación en la utilización de menores.
Ya sabemos de la vacua gestualidad del Consejo Audiovisual andaluz y la Fiscalía de Sevilla, que analizarán las programas televisivos.
Sabemos y tememos que volverá a ocurrir.
(Junto al cansancio y la tenebrosa tristeza, me quedan el enorme esfuerzo del despliegue informativo, el tratamiento exacto y respetuoso de los hechos, la convicción de un trabajo bien hecho y una felicitación a la labor de redactores y técnicos).
Leerlo. Y si se disiente, rebatirlo.
La más notable definición de objetividad que conozco es ésta, que el periodista e intelectual reitera en Periodismo práctico, su último libro: "La objetividad, ese misterio, no es nada más (¡nada más!) que la posibilidad de describir los hechos con independencia de las convicciones".
Y más: "Alan Finkielkraut, en El País: <<Yo comparto la idea de Hannah Arendt de que no existe libertad de opinión si no se sabe mantener la diferencia entre hechos y opiniones. La libertad de opinión son discursos distintos sobre el mismo relato, no una infinidad de relatos sobre un mismo hecho>> (...) El desprecio por la verdad y la inutilidad del esfuerzo, vivamente representados en nuestro periodismo, también son, a mi juicio, las principales herencias del franquismo, y están mucho más vinculadas entre sí de lo que parece".
Hay quien me reprocha cierta Espadaadicción, situada en el ámbito de mis muy personales "pajas mentales". Hay quien apela a discrepancias políticas, que existen y se acortan con frases certeras («¡Es que de lo que yo entiendo es de socialdemocracia! No sé si es de lo que merece la pena entender, pero es así: es en sus hipocresías y en sus debilidades en las que me reconozco») y hechos tozudos. Hay quien repasa con guantes -y jamás compra- el periódico en el que escribe.
Pero en sus columnas, en su blog, en sus artículos y libros (desde Raval a Diarios o Terrorismo), el profesor Arcadi Espada siempre aporta un novedoso punto de vista, una idea original, un autor por descubrir, como hiciera con Pinker, Dawkins o los promotores de la Tercera Cultura, a lo que suma su saludable, aunque injusto a veces, desdén por la ficción y, sobre todo, por la entronización literaria de la novela.
Para un periodista con años de principios y prejuicios propios de cuando entonces, como yo, la lectura de Espada es un descubrimiento constante, un aprendizaje diario, un reto intelectual. Tanto como su decálogo para escribir necrológicas ("10.- Y dado que en algún caso, aunque escaso, el muerto se ha levantado y ha leído, escriba usted siempre con las precauciones del que espera réplica") o la pregunta definitiva sobre esta profesión: "¿Qué hacer con la muerte del periodismo? Dar la noticia". Mientras así sea, dignifiquemos el oficio y contemos “lo que está pasando”.
Lo escribió Rafael Mainar en 1906 en El arte del periodista, en cita que tomo de Jordi Bernal, a propósito de su nota sobre Periodismo práctico:
Cuando ya no haya adelantos que propagar, injusticias que denunciar, débiles a quienes amparar , fuertes a quienes contener, entuertos que enderezar, aspiraciones que defender, teorías que discutir, verdades que investigar, leyes que combatir y hombres que mejorar… Entonces, el último periodista escribirá esta gacetilla: “Para dedicarse a la felicidad de vivir deja de pertenecer a la redacción de este periódico, don Fulano de Tal, que era su único redactor”.
Algunos buenos (y malos) periodistas que conozco se han buscado la vida de profesores de instituto (en Andalucía al menos se puede opositar con el título) cansados de deambular entre becas, prácticas no o escasamente remuneradas, contratos (infra)basuras, intrusismo bastardo propiciado por las propias empresas...
Ahora el “Informe Anual de la Profesión Periodística 2008”, de la APM, anuncia que en 2009 podrían producirse hasta 3.000 despidos en los grupos de comunicación. En la actualidad, 3.247 periodistas están en el paro, otros 4.374 demandan empleo y se estima que otros 450 han perdido su puesto en los últimos tres meses. Los diarios han tratado el informe con lógica mesura: a pocas o ninguna columna.
Cierto es que el poder político ha levantado facultades y creado titulaciones para congraciarse con la profesión sin contar con que el devenir tecnológico superaría cualquier formación reglada y, sobre todo, que no hay mercado para absorber a los cientos de licenciados anuales. Pero no es menos verdad que los grupos de comunicación, la propia política y la economía viven mejor con un periodismo adocenado por el paro, huido al paraíso de la literatura o el arte, en los arrabales de los centros educativos.
"El periodismo es como el sexo oral: al principio de practicarlo da asco, después lo encuentras pasable y al final te gusta".
Lo escribe en el perfil de su blog Manuel Trallero, que atribuye la paternidad a la también periodista Cristina Fallarás.
"Si no podemos ser éticos, seamos al menos estéticos".
Así dijo Carlos Amigo Vallejo, cardenal arzobispo de Sevilla, al hablar de ética periodística durante el acto de presentación del 50º aniversario de la revista Vida Nueva, celebrado en la Embajada española ante la Santa Sede.
El prelado confesó que el ideario de la Cope es "un dolor de cabeza permanente para la Conferencia Episcopal", y que ésta ha vivido una "disparidad de opiniones" al afrontar la renovación de Federico Jiménez Losantos.
"Telma Ortiz y Enrique Llop no son personajes públicos, no son ni quieren ser famosos". Así de fácil lo explicó el abogado de la hermana de la Princesa de Asturias, Leticia Ortiz, ante la juez de Toledo a la que reclamaba medidas cautelares contra 50 medios de comunicación para defenderse del acoso mediático. Pedían que se les prohibiera "captar, publicar, distribuir, difundir, emitir o reproducir" imágenes suyas.
Ahora su señoría desestima la demanda: “Siendo consideradas indiciariamente personas de proyección pública en los supuestos de imágenes en lugares abiertos al publico, lo solicitado expresamente contradice lo dispuesto en la ley".
Vale que el planteamiento de los demandantes, por genérico, se preste a equívocos y a la fácil manipulación de la censura previa. Pero por más vueltas que le doy no entiendo la proyección pública de unos ciudadanos que quieren permanecer en el anonimato, lejos de la carnaza que nos sirven a diario. No lo entiendo, salvo si tasamos a precio de mercado el valor de la intimidad.
Así titula Reporteros sin Fronteras su referencia a España en la primera investigación que realiza sobre la violencia ejercida con algunos periodistas en varios países de la Unión Europea (UE). Este es el resumen de la organización. Aquí está entero [.PDF], y es espeluznante. En España, en el País Vasco, los periodistas soportan, en ocasiones desde hace muchos años, las intimidaciones de la organización terrorista Euskadi Ta Askatasuna (ETA). Según Gorka Landaburu, director del semanario Cambio 16, “en 2000, la presión alcanzó el punto álgido a causa de los asesinatos y, entre ellos, los de periodistas. José Luis López de Lacalle, de El Mundo, fue abatido con varios disparos en aquel tiempo. Un año después, yo mismo sufrí un intento de asesinato. Resulté gravemente herido en la explosión de un paquete bomba. He perdido varios dedos y la vista del ojo izquierdo”. Un colega del diario madrileño El País explica, amparado en el anonimato, su cansancio frente a la violencia : “Los últimos años han sido muy duros. Las dificultades proceden del clima general, de un sentimiento de crispación que dificulta nuestro trabajo. Estoy cansado de todo esto. Dura desde hace demasiado tiempo”.
El Día Mundial de la Libertad de Prensa, que se conmemoró ayer, 3 de mayo, volvió a recordarnos lo difícil que es ejercer el periodismo en gran parte del mundo.
El informe anual de Reporteros sin Fronteras denuncia la impotencia, la apatía y la duplicidad de los “defensores oficiales” de la libertad de expresión: “La cobardía de algunos Estados occidentales y grandes instituciones internacionales perjudica a la libertad de expresión”, escribe Robert Ménard, secretario general de la organización, en el prefacio del documento. “Resulta preocupante la falta de determinación de las democracias para defender los valores que se supone tendrían que encarnar”. Reporteros sin Fronteras también ha señalado a "los predadores de la libertad de prensa". Son esos hombres y mujeres que atacan directamente a los periodistas, o que ordenan a sus subordinados que lo hagan. La mayoría son responsables políticos de alto nivel (jefes de Estado, jefes de gobierno, ministros, monarcas, etc.), pero también pueden ser jefes de milicias, de grupos armados e incluso de carteles de la droga. Generalmente no tienen que rendir cuentas a nadie por los graves atentados a la libertad de expresión que cometen. Esa impunidad es una de las mayores amenazas que hoy pesan sobre los profesionales de los medios de comunicación. Aquí están sus retratos.
El periodismo de declaraciones alcanza su cima. El prócer convoca a los súbditos. Prestos acuden los informadores (denominación moderna del viejo periodista según algunas empresas audiovisuales modernas) con plumas y alcachofas. Habla el oráculo. No hay preguntas. Raudos regresan a las redacción y allí se transmutan en papagayos: escriben y locutan relatos veloces a modo de noticias. Las sirven luego, precocinadas, a la audiencia. Sin levantar la falda ni cuestionar la dimensión de eco que adquieren. Ellos y sus palabras.
Este era un borrador de nota que reposaba en mi archivo. Hoy encuentro -[Vía Escolar]- que los directores de los diarios nacionales, el presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid y el decano del Col.legi de Periodistes de Catalunya han suscrito una nota pública "En defensa de las buenas prácticas del periodismo". No es más que un gesto bienintencionado que no obliga a nada, pero es algo, un pasito de dignidad. Sorprende la ausencia de los directores de informativos de las cadenas de radio y televisión, asiduos altavoces de estos mudos.
"El ejercicio del periodismo pasa por crecientes dificultades que deterioran la calidad de la democracia y perjudican a los ciudadanos, que no reciben una información satisfactoria y suficiente. Entre esas dificultades y malas prácticas figura la provocada por personajes públicos, de la política y de otros ámbitos, que evitan someterse al procedimiento clásico de conferencias de prensa, con turno de preguntas y repreguntas de los periodistas que representan medios informativos acreditados, y recurren a las llamadas “declaraciones institucionales” sin más explicaciones públicas adicionales. Consideramos que esas “declaraciones sin preguntas” no merecen la comparecencia de periodistas, sobra con la distribución de las mismas, en los soportes posibles, para que los medios valoren el tratamiento informativo que les parezca adecuado. La reciente campaña electoral puso de manifiesto esta y otras deficiencias. Los principales candidatos rehuyeron las conferencias de prensa, y optaron por prefabricar titulares e información, especialmente para los medios audiovisuales. José Antich, director de “La Vanguardia” Ángel Expósito, director de “ABC” Javier Moreno, director de “El País” Rafael Nadal, director de “El Periódico de Catalunya” Pedro J. Ramírez, Director de “El Mundo” Francisco Marhuenda, director de “La Razón” Arsenio Escolar, director de “20 Minutos” Ana I. Pereda, directora de “Qué!” Albert Montagut, director de “ADN” Ignacio Escolar, director de “Público” Josep Carles Rius, decano del Col.legi de Periodistes de Catanlunya Fernando González Urbaneja, presidente de la APM y de la FAPE Madrid, 30 de abril de 2008"
Hace mucho, demasiado, que el periodismo español abandonó la vieja máxima de "perro no come carne de perro". De seguir así, se devorarán crudos. La unísona reacción de los columnistas de la derecha contra las mujeres del Gobierno de Zapatero ha llevado al Director de la Cadena Ser, Daniel Anido, a responder con un artículo de insólito lenguaje y extrema dureza.
"La baba en la pluma"
"Cuando fluye la baba y el periodismo se acojona la tiniebla va cubriendo el espacio vacío; un territorio abandonado que ocupan pajilleros, reprimidos, grasientos, puteros, siniestros, cobardes y acomplejados, con nombres y apellidos.
Son de ilustres burgos, ansones, losantos, pejotas, usias y alguna que otra schlichting, pero segregan ese líquido viscoso y corrompido por la comisura de sus parpados, acentuando el asco que desprende su mirada. (...)
Cuando el periodismo se acojona delante de estos usurpadores del oficio, la cloaca extiende su dominio, se adueña de la plaza pública y construye allí su pasatiempo favorito: el juego delictivo del insulto, donde prevalece y se premia la discriminación por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social, como pueden ser la orientación sexual, la fe o falta de ella, la ideología, la gestación, la edad, el nombre o el apellido.
Cuando el periodismo se acojona delante de estos mediocres, que confunden la baba con el intelecto, nuestra profesión pierde el futuro; los ciudadanos, su libertad, y la democracia, el sentido.
El periodismo tiene que hacer frente a la contaminación que desprenden estos exhibicionistas de la baba en la pluma, a la perversión que esconden bajo el necesario paraguas de la libertad de expresión".
Como tantas veces, ha tenido que venir Soledad Gallego-Díaz a situar el debate en sus justos términos. Así comienza El embarazo y la agilidad:
"¿A qué viene tanto revuelo por que la ministra de Defensa esté embarazada? Esperar un hijo no inhabilita para pensar, leer, hablar o tomar decisiones. No nubla el entendimiento ni perjudica la inteligencia. No afecta, ni para bien ni para mal, a la honradez o la competencia profesional".
El defensor del lector de El País, José Manuel Larraya, titula su artículo dominical Cuando las fuentes son tóxicas. El relato de los hechos lleva a pensar que no sólo las fuentes pueden perjudicar seriamente la salud, también el estado actual del periodismo. La queja de esta mujer desenmascara los hábitos de trabajo en muchas redacciones. Un teléfono, una fuente, una víctima. Así de demoledor arranca el texto: "Soy la hija de la mujer fallecida en León a causa de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob y de la que ustedes han informado estos días con datos erróneos. Me he enterado por EL PAÍS de que puedo desarrollar la misma enfermedad que provocó la muerte de mi madre. Es decir, de que podría morir en los próximos meses. Le ’felicito’ por esta trascendental primicia que contradice la información que a mí me han dado neurólogos expertos". "En segundo lugar, ustedes aseguran que mi madre vivió en Londres, lo cual es falso. Que estuvo dos meses en la capital británica conmigo; eso también es falso. Que yo estaba cursando allí un posgrado. Falso. Que mi madre tenía un alto cargo de dirección de la Administración central en León. Falso. Que mi padre está retirado. Falso. Que nos dijeron sobre todo que tenía alzhéimer. Falso. Que es la tercera víctima de la enfermedad. Falso, es la segunda". "Los datos que su periódico ofrece sobre cómo era mi madre y sobre la evolución de su enfermedad también son erróneos y vulneran de forma dolorosa la intimidad de mi familia". "En vez de indagar sin éxito en la vida de mi madre, ¿por qué no tratan de ofrecer información de verdadero servicio público? Las preguntas que ustedes tienen que contestar son: ¿De dónde proviene la carne que infectó a mi madre? ¿Dónde se vendió? ¿Quién autorizó su venta? Y sobre todo, ¿cómo se contrae realmente esta terrible enfermedad? Eso -y no quiénes somos nosotros- es la única información de interés general". Firma R. F. L., que ha pedido que en su carta sólo aparezcan las iniciales de su nombre y apellidos.
Dice el teletipo: "El papa Benedicto XVI propuso hoy crear las bases de lo que denominó 'info-ética' para frenar los abusos ideológicos y comerciales de los medios de comunicación con una referencia a la existencia de la bioética en el campo de la medicina y la investigación científica".
Y reproduce estas frases: "Es indispensable que los medios de comunicación defiendan celosamente a la persona y respeten plenamente su dignidad". "Los medios de comunicación no son solamente medios para la difusión de las ideas, sino que pueden y deben ser también instrumentos al servicio de un mundo más justo y solidario". "Existe el riesgo de que en vez de ello se transformen en sistemas dedicados a someter al hombre a lógicas dictadas por los intereses dominantes del momento. Éste es el caso de una comunicación usada para fines ideológicos o para la venta de bienes de consumo mediante una publicidad obsesiva". [Se preguntó] "si es sensato dejar que los medios de comunicación se subordinen a un protagonismo indiscriminado o que acaben en manos de quien se vale de ellos para manipular las conciencias. ¿No se debería más bien hacer esfuerzos para que permanezcan al servicio de la persona y del bien común, y favorezcan 'la formación ética del hombre, el crecimiento del hombre interior'?".
Ahora sólo falta que los medios de la Iglesia (y sus pastores) apliquen estos principios.
Siempre he defendido que la información deportiva debe ajustarse a los parámetros de objetividad y separación de hechos y opiniones que hemos de aplicar a cualquier otra noticia. Lo he debatido a menudo con los compañeros de la sección de Deportes. Sin éxito.
Se niegan a renunciar a la posibilidad de convertirse en radiopredicadores, a sus encendidas proclamas de barra de bar, a su desaforado "GOOOOOLLLLLLLL" cuando es su equipo el que marca y a su tímido "gol" si lo hace el contrincate, a su afán de influir en las alineaciones, a su protagonismo entre los aficionados. Ningún redactor deportivo parece dispuesto a limitarse a informar de lo que ocurre.
Estos vicios son aún más lamentables en las radiotelevisiones públicas. En el Telediario 1, de TVE, el presentador Sergio Sauca nos ha dado una lección de madridismo militante y llorón a propósito del polémico arbitraje de ayer en el Rácing de Santander-Real Madrid, que concluyó con la derrota de los merengues por dos tantos de discutibles penaltis. (Claro, lo habitual es que ocurra lo contrario, y entonces es menos noticia).
Luego he visto en ABC que también el Teletexto de la cadena estatal tomó partido contra el trencilla de marras: "El árbitro decide en contra del Real Madrid". Si el autor aplicara la misma parcialidad a las notas de política, sería, como mínimo, expedientado. Salvo que la supuesta regeneración de RTVE deje a los deportistas de la alcachofa campar a su bola. O a la de su equipo.
La tenacidad de la periodista Lourdes Lucio, de la redacción de El País en Andalucía, ha conseguido que el Parlamento regional haya hecho públicas las transcripciones de las reuniones de la ponencia de reforma del Estatuto de Autonomía, coincidiendo con su entrada en vigor. Ha sido la primera vez que se ha grabado una ponencia. Son un millar de folios que recogen las discusiones políticas y los momentos de relajación de un debate que duró 23 sesiones. Lo publicado hasta el momento sólo refleja el bajo nivel de los debates, alguna pose teatral y algún comentario políticamente incorrecto.
La redactora lideró a un grupo de profesionales de diez medios que solicitaron las grabaciones el 30 de marzo de 2006. Ante la ausencia de respuesta por parte de los órganos de la Cámara, Lourdes Lucio optó por remitir un correo electrónico diario a los jefes de Prensa de la Presidencia y del propio Parlamento. Los argumentos eran diáfanos:
"Los ciudadanos tienen derecho a saber cómo sus representantes han conformado su voluntad política y cómo se ha desarrollado la discusión en un asunto de especial trascendencia, como es la redacción de un nuevo Estatuto de Autonomía para Andalucía, sin esperar a que el manto de los años cubra de polvo sus palabras. Los periodistas, como vehículo del derecho a la información de los ciudadanos, debemos acceder a esos datos sin filtros, intermediarios y restricciones, aprovechando además las innumerables ventajas que ofrecen los actuales sistemas de comunicación en la Red. Ninguna institución puede arrogarse el papel de custodio de la información, como si fuera patrimonio suyo, especialmente cuanto no afecta ni a la seguridad del Estado ni al derecho al honor de los miembros de la ponencia. Recordamos que fueron los ponentes los que decidieron grabar sus discusiones, una decisión que, a buen seguro, no ocultaba una aparente pose, sino la firme convicción de ser transparentes con la sociedad a la que representan". Firmaban la petición periodistas de EFE y Europa Press, de la SER, RNE y Canal Sur, de El País, El Mundo, Diario de Sevilla y El Correo de Andalucía.
A ellos les debemos este gesto de transparencia informativa.
Lo publica hoy El País. Lo avanzó anoche la Ser.
"La Brigada de Asuntos Internos de la policía ha detenido a cuatro agentes de Madrid por corrupción, así como por simulación de delito y denuncia falsa en relación con un caso de tráfico de explosivos. Los agentes detenidos supuestamente montaron una entrega de Goma 2 ECO por parte de un confidente para que éste lograra beneficios para un familiar. El montaje fue descubierto. A sabiendas de que sus teléfonos estaban pinchados, los policías contactaron con El Mundo, que vinculó ese delito simulado con la teoría conspirativa del 11-M para enmarañar la investigación, según fuentes jurídicas y policiales. (...)
Fuentes policiales y judiciales conocedoras de la investigación indicaron que los policías, a sabiendas de que tenían el teléfono intervenido, contactaron con el diario El Mundo para ofrecerles la historia. Los agentes, según las fuentes consultadas, se prestan a contar el asunto al citado diario, tratan de pactar los tiempos de la publicación y, además, muestran interés en que el caso de los explosivos se vincule con el 11-M".
La teoría conspiratoria no es una religión, pese a las almas cándidas que imploran que "algo debe de haber"; es un entramado de intereses mediáticos-políticos con el objetivo de desestabilizar al Gobierno democrático y cuestionar las investigaciones sobre el mayor atentado terrorista de la historia de España. Con lo fácil que es preguntarle a Acebes. O a Aznar.
Dice un popular dicho de la profesión algo así como "No le digas a mi madre que soy periodista, dile que trabajo de pianista en un puti club".
Y sería más rentable. Porque el Informe Anual de la Profesión Periodística, editado por la Asociación de la Prensa de Madrid, es demoledor. Preocupa la precariedad laboral, el intrusismo, los sueldos bajos y la mala imagen social de la profesión. Crispación político-mediática y prensa del corazón dañan la escasa credibilidad que nos queda, al decir de los expertos.
Los jóvenes empujan y las empresas los reconvierte en becarios indefinidos. Nadie sabe muy cómo conjugar futuro sombrío y nuevas tecnologías. Y las facultades de comunicación, o similar, titulan cada año a más chavales que se baten por un contrato en prácticas sin remunerar. Hay más de 17.000 matriculados en Periodismo, según el informe. Una estafa legal a la que no se quiere poner remedio.
"Las noticias siempre son más importantes que quienes las hacen". Ricardo Arqués
El director de El Mundo TV, Melchor Miralles, acude a Andalucía para presentar su primera produccíón andaluza, el debate "Por derecho", que se estrena esta noche y en el que participa la Asociación Independiente de Emisoras de Radio y Televisión de Andalucía (Aierta). Lo emitirán 18 cadenas municipales y locales y lo graba en los estudios de Onda Cádiz TV, la emisora del Ayuntamiento que gobierna con mayoría absoluta la popular Teófila Martínez. El primer programa gira en torno a la corrupción urbanística. El abanico de participantes no es muy amplio: la que fuera diputada verde Inmaculada Gálvez, el director de El Mundo Andalucía, Francisco Rosell, el periodista de la casa, Pedro Páramo, y el propio Miralles.
Miralles, el co-investigador de los Gal con Arqués, sigue obsesiado con la X que jamás descifró, y según el relato del cronista José Contreras en El Mundo de papel, dijo: "Yo no sé quién es la equis em la corrupción en Andalucía, yo lo que digo es que hay dos personas. Una es el presidente de la Junta, que es el máximo responsable en términos políticos por inacción, por no haber actuado a tiempo. Y después hay una persona que está en boca de todo el mundo, que es Gaspar Zarrías, que desde su reponsabilidad podía haber hecho muchas cosasd que no ha hecho [...] Ya veremos si en la Operación Malaya no se acaban sustanciando en el ámbito penal responsabilidades de quienes desde la Junta no actuaron, al menos por omisión, y vaya usted a saber si por algún tipo de complicidad".
El infame "vaya usted a saber" quizá se explica mejor con esta otra frase del ex investigador Miralles: "Con Canal Sur ha sido imposible, como consecuencia de una decisión política de la Junta de Analucía, del PSOE, para que no podamos producir para la televisión pública andaluza, lo cual es surrealista cuando estamos hablando de la cuarta o la quinta, según el año, productora de España".
Luego va Víctor de la Serna y descalifica a Manuel Seco por expresar su libre parecer en un blog. Hombre, con lo que le da los pedrojotitas que esperce don Pedro por esos mundos tiene usted de sobra para dar lecciones de ética periodística. Pregúntele a Arqués.
Los enlaces de este blog necesitan una profunda revisión. Quitar alguno que incluso está inactivo y colocar otros que pueden aportar novedosos puntos de vista.
A la espera de que la inspiración, el tiempo (libre) y las ganas me acompañen, he decidido incluir, como medida de urgencia, un enlace a "Periodismo Incendiario", el blog del periodista Manuel Saco, que ha sido zarandeado por las fuerzas oscuras. Para que continúe con su (libre) tarea de contar y opinar sobre lo que (nos) pasa.
- Profesor, doy clases de Periodismo. El primer día los niños empiezan a recitar como papagayos que la objetividad no existe. ¿Qué puedo decirles?
- Lo mejor para este caso son los animales. Un ratón que no creyera en la realidad de los gatos no viviría mucho. Los animales son naturalmente realistas, por la cuenta que les trae. La realidad tiene una ventaja respecto a Dios: no hace falta probarla. Nosotros no necesitamos la fe. Con la práctica nos basta.
- Usted que es de izquierdas...
- Sí...
- ¿Cómo explica que sea hoy la izquierda la principal crítica de la realidad?
- Ah. Menos aún. Eso no lo entiendo. En mi juventud los irracionalistas, los idealistas, todos esos, estaban en la derecha. Los izquierdistas éramos realistas, todos. No sé... En realidad, no me lo explico. Yo fundé una revista en 1944 para combatir el irracionalismo, que entones venía de Alemania. Duró un año, porque se me acabaron los fondos. Hay una pregunta muy buena para los izquierdistas que dicen que el mundo no existe: ahora, si no existe, ¿por qué quieren cambiarlo?
El fotógrafo español secuestrado en Gaza ya está en libertad y mañana tratará de regresar a España.

La noticia del secuestro de un fotografo español en Gaza me devuelve a diez o quince años atrás. El perfil: Emilio Fernández Morenatti. ¡Morenatti!. Le recuerdo en aquellas soporíferas ruedas de prensa a las que llegaba malhumorado por el encargo de insípidas fotos de bustos parlantes, mirando de soslayo a la tribu de plumillas -esos mandaos- y de frente a las jóvenes que comenzaban a invadir las convocatorias, mientras buscaba el mejor encuadre sobre la incipiente marea de cámaras de televisión de aquellos primeros años 90.
Luego, cuando más las circunstancias que la edad me llevaron al periodismo de mesa (camilla), no he vuelto a coincidir con él. Sólo supe de alguna foto genial, algún amorío y poco más. Sevilla es muy pequeña, pero yo vivo a las afueras (del mundo). Ahora regresa convertido en protagonista, lo peor que le puede ocurrir a un reportero. Él es el objetivo y seguro que lo lamenta. Hay que conseguir su liberación. ¡Moratinos, tráenos a Morenatti!
Web de Morenatti
Foto, vía Guerra Eterna
Instructiva columna de Manuel Vicent en la última de El País
"A los héroes"
"Siendo el periodismo una de las profesiones más arriesgadas, es al mismo tiempo una de las más desprestigiadas. Son innumerables los idiotas y truhanes que andan metidos en este oficio, en el que se hace patente una de las lacras del mundo moderno: la diferencia insondable que existe entre el poder de los medios de comunicación y la debilidad de pensamiento o las bajas pasiones que lo sirven. La charlatanería, la maledicencia y la estupidez cubren hoy el planeta a caballo de las más refinadas conquistas de la técnica. Aquel tonto, que era feliz con un lápiz, hoy puede haberse convertido en un descerebrado con un micrófono en la boca dedicado a lanzar insultos al prójimo, que a través del universo pueden llegar hasta los pies del Altísimo, el cual se queda tan ancho; o en un ambicioso cuyos delirios de grandeza se convierten cada mañana en titulares espasmódicos de periódico o en chantajista capaz de sacar tajada de la debilidad humana. Sobre esta basura mediática se ven obligados a sentarse otros periodistas que sólo pretenden cumplir con su deber de informar correctamente a los lectores. Son unos profesionales anónimos, duros de pelar, fiables e incombustibles. Cada mañana llegan a la redacción y tratan de cocinar ordenadamente toda las miserias del mundo que vomitan los cables, sin esperar nada de la vida que no sea poder mirarse al espejo sin sonrojarse. No hay forma de que se sorprendan de nada. Ninguna catástrofe le hará mover una ceja. Cuando se cumple la hora exacta, al final de una jornada de trabajo, apagan el ordenador, se toman una copa en un bar y vuelven a casa, se estiran en el sofá y en el momento del telediario sólo miran la pantalla de soslayo porque conocen cada noticia desde el revés de la trama. Y despues están los héroes. Si el periodismo es una profesión muy arriesgada es porque también está servida por unos tipos, que no dudan en acercarse al plato del mastín, jugándose el pellejo, con el único propósito de servir a la dignidad humana y al derecho de la sociedad de estar informada de las brutalidades de los tiranos. La periodista rusa Anna Politkóvskaya baleada recientemente al salir de su ascensor en Moscú estaba escribiendo una crónica que sabía muy bien que le podía costar la vida. Pese a todo, no bajó los brazos. Otros están en la cárcel o mueren en las guerras. Esta profesión seguirá podrida por la base mientras estos héroes y tantos periodistas insobornables deban compartirla con una caterva de idiotas y pequeños canallas".
Es falso, el trabajo no purifica.
Ni acompañado por la guitarra de Fito.
Claro que el mundo invita a desaparecer...
entre las piernas de un sueño...
"NO en nuestro nombre"
El Col·legi de Periodistes de Catalunya considera que la libertad de expresión tiene sus únicos límites en las leyes con que se ha dotado un país democrático como el nuestro. De la misma manera, la libertad tiene su máxima garantía en la concurrencia entre medios.
No es norma del Col·legi de Periodistes hacer ningun tipo de juicio del ejercicio profesional de los periodistas. Pero en algunas ocasiones el silencio resulta imposible porque los hechos nos interpelan directamente y la pasividad podría ser considerada irresponsable o, peor, complice. Más aun cuando las prácticas que provocan esta situación se emmascaran bajo el nombre del periodismo.
Por tanto, la nueva junta del Col·legi de Periodistes se ve en el deber de pronunciarse sobre prácticas que afectan gravemente a las instituciones del sistema democrático, ponen en peligro la convivencia, erosionan el conjunto de la profesión y tienen como primeras víctimas a muchos de los periodistas que trabajan en los medios que los protagonizan. Este es el caso de las campañas que, con motivo del sumario del trágico atentado del 11-M, han puesto en marcha las direcciones del diario "El Mundo", la cadena "Cope" y "Libertad Digital” con tal de conseguir fines políticos y económicos que nada tienen que ver con el periodismo. Con el agravante de que uno de estos medios depende directamente de la Conferencia Episcopal Española.
El Col·legi de Periodistes de Catalunya considera que los responsables de estos medios vulneran de forma repetida – tal como ocurrió en la ofensiva contra el Estatut de Catalunya -, los principios éticos de la profesión, en especial los que se recogen en los dos primeros puntos del Codigo Deontológico (ver el anexo).
El incumplimiento de estas normas básicas del ejercicio del periodismo representa una distorsión en el funcionamiento del sistema democrático, agredido por la virulencia de las campañas, su duración en el tiempo y la coincidencia con la estrategia de un sector del principal partido de la oposición. Estas prácticas afectan gravemente al papel que han de ejercer los medios de comunicación en las democrácias. Por eso, el Col.legi de Periodistes de Catalunya hace una llamada a todos los periodistas a asumir los principios éticos de la profesión y recuerda a la sociedad que campañas como las emprendidads por las direcciones de “El Mundo”, “La COPE” y “Libertad Digital”, no pueden ser consideradas periodismo. Barcelona, 20 de septiembre de 2006
ANEXO: Principios 1 y 2 del Codigo Deontológico de la Profesión Periodística
1.-"Observar siempre una clara distinción entre los hechos y opiniones o interpretaciones, evitando toda confusión o distorsión deliberada de ambas cosas, así como la difusión de conjeturas y rumores como si se tratasen de hechos”.
2 - "Difundir únicamente informaciones fundamentadas evitando, en todo caso afirmaciones o datos imprecisos y sin base suficiente que puedan lesionar o menospreciar la dignidad de las personas y provocar daños o descrédito injustificado a instituciones y entitades públicas y privadas, así como la utilización de expresiones o calificativos injuriosos".
En estos momentos de profunda conmoción por el accidente del metro de Valencia, los medios de comuniciación abren sus páginas digitales a los ciudadanos, solicitan testimonios y fotos, impulsan la participación informativa de quienes habitualmente suelen ser meros receptores.
Es lo que Juan Varela denomina Periodismo 3.0. Pero el propio autor de Periodistas 21 ha publicado esta tarde una muy interesante reflexión sobre los desafíos que esta "explosión comunicativa" plantea al periodismo, en la que recuerda entre otras cosas la necesidad de verificar lo publicado y de respetar los criterios éticos profesionales. Más allá del morbo, e incluso del dolor.

La editorial italiana Nuovi Mondi Media publica en España "Censura", el libro que recoge las 25 noticias más censuradas durante 2005 en Estados Unidos. Han sido recopiladas por el grupo de periodistas, investigadores y activistas que integran "Project Censored" (Proyecto Censurado), que coordina el profesor de Sociología de la Universidad Estatal de Sonoma (California), Peter Phillips.
Éstos son los principales asuntos 'censurados' por la prensa o que no han sido abordados objetivamente, según el informe de este colectivo [vía elmundo.es]:

Lydia Lozano, habitual tertuliana de los programas de cotilleo de la televisión en general y de Telecinco en particular, ha sido duramente reprendida por el Consejo Deontológico de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), que ha respondido a una queja de la Asociación de Usuarios de la Comunicación sobre las informaciones difundidas por tan dicharachera reportera relativas a la desaparición de Ylenia Carrisi, la hija de los cantantes Al Bano y Romina Power. Concluyen los sabios sin remilgos [Informe completo .pdf]:
"1.- Estimar, de acuerdo con la parte demandante, que la periodista doña Lydia Lozano en las informaciones que difundió a través de distintos programas emitidos por la cadena Telecinco, ha conculcado el deber de los periodistas en relación con los principios deontológicos de la profesión, vulnerando múltiples normas y principios, tal y como se ha concretado en el informe de este expediente 2. Principalmente y con carácter general la anterior trasgresión afecta al parágrafo 2 del Código deontológico de la FAPE que señala: “El primer compromiso ético del periodismo es el respeto a la verdad”. (…)3. La Comisión entiende que en este caso concurre una especial gravedad ya que la reiteración de las informaciones, y consecuentemente el incumplimiento de los deberes deontológico, se ha producido durante varios meses, en perjuicio de la formación de una opinión pública libre, creando alarma social entre los ciudadanos y pudiendo, incluso, llegar a erosionar también la credibilidad de los medios de comunicación. (…)"
Lamentablemente, el Consejo se manifiesta incompetente para atender el requerimiento de la Asociación de Usuarios de la Comunicación para que también “se requiera a Telecinco para que no incurra en el futuro en tales prácticas”. Pese a esta limitación, es gratificante comprobar que se puede luchar contra la impunidad de los personajillos que pueblan las pantallas y que incluso, a veces, apelan, con gestos de damiselas ofendidas, a su honorable profesionalidad... de arpías malhabladas. Basta con aplicarles el Código Deontológico. O el Penal, si hiciera falta.
Diez periodistas andaluces, destacados cronistas políticos de los medios más influyentes de la comunidad, mantienen una pugna con el Parlamento regional para acceder a las cintas de grabación de las discusiones de la ponencia de la reforma del Estatuto de Autonomía. Encabezados por Lourdes Lucio, de El País, registraron su solicitud conjunta el pasado 30 de marzo. El 12 de abril el letrado mayor de la Cámara le envió una nota en la que dice que la Mesa del Parlamento conoció el escrito el 5 de abril y que había acordado posponer una decisión "hasta una próxima sesión". Más de dos meses después, no hay respuesta oficial.
Aquel texto recuerda que los miembros de la ponencia de la reforma decidieron el 9 de junio de 2005 la grabación en imagen y sonido de sus sesiones a partir de julio de ese año. "Estas cintas han sido esgrimidas en alguna ocasión por los señores y las señoras de la ponencia como fuente de certeza de los debates celebrados". Y cita intervenciones en este sentido del socialista Manuel Gracia, presidente de la ponencia, y de la diputada Concha Caballero, de Izquierda Unida: “¿Quiere que hablemos de los inmigrantes, de los debates que hemos tenido en la Ponencia de cómo los inmigrantes deberían tener acceso a todo tipo de servicios públicos, con su resistencia? ¿Quieren que hablemos de todo eso?”. También reproduce declaraciones de éstos y otros parlamentarios remiten a la Mesa para que decida sobre la divulgación de las cintas.
Las bases para la petición están absolutamente legitimadas en estos argumentos: "Los ciudadanos tienen derecho a saber cómo sus representantes han conformado su voluntad política y cómo se ha desarrollado la discusión en un asunto de especial trascendencia, como es la redacción de un nuevo Estatuto de Autonomía para Andalucía, sin esperar a que el manto de los años cubra de polvo sus palabras. Los periodistas, como vehículo del derecho a la información de los ciudadanos, debemos acceder a esos datos sin filtros, intermediarios y restricciones, aprovechando además las innumerables ventajas que ofrecen los actuales sistemas de comunicación en la Red. Ninguna institución puede arrogarse el papel de custodio de la información, como si fuera patrimonio suyo, especialmente cuanto no afecta ni a la seguridad del Estado ni al derecho al honor de los miembros de la ponencia. Recordamos que fueron los ponentes los que decidieron grabar sus discusiones, una decisión que, a buen seguro, no ocultaba una aparente pose, sino la firme convicción de ser transparentes con la sociedad a la que representan". Lo firman periodistas de EFE y Europa Press, de la SER, RNE y Canal Sur, de El País, El Mundo, Diario de Sevilla y El Correo de Andalucía. (El Consejo Audiovisual y las Asociaciones de la Prensa están a sus labores, como siempre).
Ante la falta de respuesta, Lourdes Lucio ha optado por remitir un correo electrónico diario al jefe de prensa del Parlamento y al responsable de prensa de la Presidencia de la Cámara. En el primero, de 7 de junio, la periodista ruega que le faciliten "información concreta" sobre el asunto. Quiere saber la limitación temporal de la expresión "hasta una próxima sesión", utilizada por el letrado mayor. Y pregunta si creen necesario presentar otra iniciativa a través del artículo 66 del Reglamento para obtener la respuesta. En el cuarto mensaje, de ayer mismo, interroga de nuevo: "¿Acaso existe el limbo parlamentario?" y se consuela con que ese correo sirva "como recordatorio para aliviar lo que parece ser un caso de amnesia informativa".
Parece que sus señorías prefieren las tabernarias acusaciones de las ruedas de prensa y los mítines, que alimentan la creciente crispación en torno a la reforma del Estatuto de Autonomía de Andalucía, ahora en el Congreso, antes que desnudar en la plaza pública las íntimas verdades expuestas en la penumbra del despacho.
Vista en el Juzgado de lo Social número 4 de Sevilla. Demanda de la familia de Ana Belén García contra la Agencia Korpa. La joven periodista falleció el 20 de enero de 2005 en accidente de tráfico, cuando se dirigía desde Sevilla a Villafranca (Córdoba) para cubrir la inauguración de un tramo del gasoducto Huelva-Madrid presidido por los Príncipes de Asturias.
En junio del año pasado, no hubo conciliación entre las partes. Ni siquiera fueron los representantes de Korpa, empresa dirigida por Álvaro García Pelayo, junto a su mujer, la televisiva Ángela Portero, y su hermana Paloma, asidua una a Salsa rosa y a ¿Dónde estás, corazón?, la otra. El caso ha llegado a un juicio que se ha convertido en denuncia contra la precariedad laboral de los periodistas.
El abogado de la familia sostuvo que la joven mantenía con la agencia una relación laboral con "dependencia orgánica", pues la empresa "establecía su jornada de trabajo, los temas a cubrir y ponía los medios para realizar el reportaje". Murió "en la ejecución de un contrato de trabajo, no reconocido pero que en la práctica existía". El decano de la Facultad de Comunicación de Sevilla, Francisco Sierra, compareció como testigo y denunció la "fuerte tendencia a la precarización, que es extrema en la prensa del corazón", donde "puede haber personas con contratos en prácticas durante ocho años". Sierra, que dirigía la tesis de la fallecida, aseguró que Ana Belén "no era el tipo de free-lance que busca la noticia y luego la vende, sino que trabajaba por encargo día a día". El Sindicato de Periodistas de Andalucía (SPA), cuyo abogado defendió a la familia, asegura a EFE que Korpa ni siquiera ha abonado la última mensualidad que adeuda a la reportera, correspondiente al periodo entre el 27 de diciembre de 2004 y el día del accidente.
El letrado de Korpa, la empresa de los García Pelayo, sostuvo que la joven periodista era solo una colaboradora o free-lance, "no trabajaba en una relación de contrato laboral y podía haber rechazado el encargo", y aportó a su favor un informe de la Inspección de Trabajo que no apreció indicios de relación laboral pues Korpa ni siquiera dispone de centro de trabajo en Sevilla.
Ana Belén daba el perfil del periodista actual: mujer, de entre 25 y 30 años, con un sueldo que no supera los 600 euros al mes y, con la suerte que ella no tuvo, contratada temporal. Una precarización que se acentuará, sin duda, con el desmantelamiento de la radiotelevisión pública, donde uno de los objetivos es sustituir personal de unos 50 años por jóvenes con derechos laborales rebajados. ¿Dónde estás, Urbaneja, salsa rosa del liberalismo mediático y profesional?
"Esta especialización [la de los medios españoles] por ideologías políticas responde, de forma directa o indirecta, a una estrategia comercial, dictada por la mercadotecnia, que trata de imponer su dominio sobre la información".
"Los medios tienden a reafirmar el monoculturalismo y provocan comportamientos predeterminados, y lo hacen con unas noticias y unas opiniones que se elaboran más fuera que dentro de las redacciones".
"A las noticias les sobra ideología y les falta originalidad y precisión. (...) La ideología, además, es barata de producir. La originalidad y la precisión, por el contrario, son mucho más caras. Hacer un periódico original y preciso, por ejemplo, es exponerse a riesgos e innovaciones que casi ningún editor está dispuesto a correr, sobre todo, cuando la garantía del negocio descansa sobre una bien asentada publicidad y una sociedad que se lo cree todo porque le han sacado los ojos".
"Su deber principal [el de los periódicos] es constituirse en barreras contra la mentira, la falsedad, la distorsión del presente y las inercias políticas y económicas de los poderes establecidos. Sus mejores armas para afrontar este cometido son la ética y la teoría, y para ello deben aprender un poco de los clásicos de los griegos. (...) Los diarios, si echan raíces en la fertilidad de la Grecia clásica, tendrán opinión e ideología, vibrarán con los acontecimientos que afectan a sus lectores, tomarán partido, y lo harán con inteligencia, honradez. respeto y justciia hacia las personas e instituciones que defienden otros puntos de vista".
Mentiras. Viaje de un periodista a la desinformación, Xavier Mas de Xaxàs. Editorial Destino, 2005.
"2005 fue un año violento: al menos 63 periodistas y 5 colaboradores de los medios de comunicación murieron en el mundo, y fueron amenazados o agredidos más de 1.300 profesionales de la prensa. Unas cifras que no eran tan altas desde 1995. (...) Ningún medio de comunicación escapa a la censura. Ni siquiera los blogs, que en 2005 adquirieron una magnitud extraordinaria". (...) "El encarcelamiento sigue siendo el método más utilizado por los dirigentes autoritarios para silenciar a los periodistas. En todo el mundo hay más de un centenar detenidos. A medida que pasan los años tenemos la impresión de repetirnos, pero lo cierto es que las mayores cárceles del planeta varían muy poco : China, Cuba, Eritrea, Etiopía, Irán, Birmania...En esos países, un comentario acerbo, un adjetivo demasiado fuerte o una información molesta, inmediatamente se califican de “alteración del orden público”, “sedición” o “amenazas a la seguridad del Estado”. Y se suceden las sanciones : cinco, diez, veinte años de cárcel, en ocasiones acompañados de una privación de los derechos cívicos. Con un doble objetivo : quebrar al autor de las líneas incriminadas y atemorizar al resto, a quienes se sientan tentados por la más mínima veleidad de ánimo crítico, de desobediencia".
"Hoy, aunque numerosos periodistas continúan con protección armada, Reporteros sin Fronteras ha decidido suprimir a ETA de su lista; no obstante, la organización seguirá con especial atención la la situación de la seguridad de los periodistas que trabajan en el País Vasco o que tratan el problema vasco". (...) Los periodistas "siguen en el punto de mira de ETA, organización separatista y armada, y deben ir permanentemente acompañados de guardaespaldas; quienes se niegan a apoyar sus reivindicaciones son considerados enemigos, e incluidos en una lista negra".
Informe anual 2006 de Reporteros sin Fronteras. (Texto completo .pdf).
“La situación de los periodistas que sufren abusos por ejercer su profesión preocupa especialmente a Amnistía Internacional, ya que en esos casos, ellos no son las únicas víctimas, sino que también lo son todas las personas que se ven privadas de su derecho a la información. La libertad de expresión es una herramienta fundamental para la defensa de otros derechos humanos”. (...) En el último año, al salir a la luz las prácticas ilícitas que los gobiernos utilizan en nombre de la lucha “antiterrorista”, ha crecido la demanda de rendición de cuentas. La labor de activistas de los derechos humanos, profesionales del derecho, periodistas y muchas otras personas contribuye a desvelar el secretismo existente para poner al descubierto a los Estados que transfieren, detienen y torturan a personas sospechosas de “terrorismo”. Profesionales de la comunicación, estudiantes, escritores, artistas, o manifestantes de muchos países sufren abusos contra la libertad de expresión. “Miles de personas de todo el mundo son hostigadas, acosadas, víctimas de torturas o malos tratos, e incluso “desaparecidas” y asesinadas por expresarse de acuerdo a su conciencia o por investigar y dar a conocer información que incomoda a gobiernos o grupos armados”.
Comunicado de Amnistía Internacional.

No. No es uno de esos anuncios de contactos que proliferan en nuestros periódicos. Es el perfil del periodista que trabaja en los medios de comunicación andaluces: Mujer, de entre 25 y 30 años de edad, con contrato temporal y con un sueldo que no supera los 600 euros al mes. Lo han dicho los máximos responsables de la Federación Andaluza de Asociaciones de la Prensa (FAAP), que han firmado hoy con UGT y Comisiones Obreras un convenio con "contra la precariedad laboral en el periodismo".
Obviemos el burocrático lenguaje sindical y detengámonos en los objetivos: Van a llevar a cabo "una campaña de estabilidad laboral apoyando las medidas laborales que fomenten la contratación indefinida y reduzcan la temporalidad en el sector de la comunicación". Van a denunciar y luchar "contra la precariedad, contemplando entre otros los siguientes aspectos:
- Apoyar el reconocimiento de la figura laboral especial del colaborador periodístico que permita dar tratamiento legal a sus prestaciones, sin que en ningún caso ocupen puestos de trabajo estructurales.
- Promover una autentica formación del becario, estableciendo los mecanismos que impidan que ejerzan como periodistas de plantilla.
- Atenuar la especial precariedad laboral de la mujer garantizando la plena igualdad entre hombres y mujeres en todo lo relativo a salario, horario, promoción profesional...., en todas las empresas del sector".O, menos heroico en nuestro caso, acudan a la página web de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla y ojeen el listado de ofertas de becas –sin sueldo-, las sospechosas cifras de personal solicitado por respetables medios que ofrecen la mejor formación, pena que no la más altruista. Sigan el rastro a los que aceptan, a los que se van al poco, todos cansados por las interminables jornadas, unos insomnes por la acumulación de trabajo, otros abrumados por la responsabilidad, en algunos casos incluso de tener que cargar con el peso de una sección mientras sus jefes escriben gloriosas columnas o relatos costumbristas. Pero dar nombres está mal visto y puede dañar la carrera de los esforzados profesionales del sindicato de la Fape.
[Foto, vía CCOO: Inés Alba, de la FAAP, Francisco Carbonero, de CCOO, Fernando Santiago, presidente de la FAAP, y Manuel Pastrana, de UGT]

Un titular radiofónico, pasado el mediodía, ha sacudido el vulgar trasteo de un domingo anodino. Da cuenta de la muerte del periodista y escritor Félix Bayón, gaditano afincado en Marbella desde hace 12 años. El corazón que le retiró de su trabajo en corresponsalías y guerras le quita ahora la vida. Minutos después, su voz suena en el programa "Historias de Papel", de RNE Andalucía. El compañero Manuel Pedraz le hizo el jueves la que quizá fuera la ultima entrevista a propósito de su nueva novela, De un mal golpe, que no por casualidad sitúa una trama de corrupción en la Marbella que tanto deploró y sobre la tanto alertó hasta llegar a la Operación Malaya.
De sus columnas publicadas en los diarios del Grupo Joly -era consejero editorial de Málaga Hoy- recuerdo la habilidad del crítico que cuestiona lo obviamente aceptado, el estilo punzante e irónico, el duelo constante con la política y, más aún, con el Poder, la aguda mirada sobre lo que de verdad concierne y su capacidad para desvelarlo sin vacuos barroquismos ni altisonantes adjetivos. Era un periodista. Le bastaban un hecho, unos datos confirmados y la propia experiencia para explicarnos una realidad que tantos, tantas veces, tratan de ocultar. Se nos ha ido un maestro.
[Foto vía elpaís.es]
"Atenta contra el honor y la intimidad quien difunde noticias sin que haya un interés general o repercusión pública, ya lo haga por primera vez o amplifique lo que han dicho otros".
Así dice la sentencia de la Audiencia de Sevilla que ha condenado a Telecinco a indeminizar con 90.151 euros a Eugenia Martínez de Irujo, hija de la Duquesa de Alba, por difundir datos falsos sobre su vida privada. También condena a Raquel Bollo, ex mujer del cantante Chiquetete, quien atribuyó a la menor de la Casa de Alba un lío extraconyugal con su ex marido en tres programas de cotilleo de la cadena privada. Bollo es colaboradora del programa "A tu lado", desde que saltó a la fama por denunciar supuestos malos tratos en su matrimonio.
Los jueces son precisos al indicar que la indemnización es "una cantidad sumamente moderada y benévola" porque "el honor y la intimidad no tienen un valor económico" y hay "serias dudas de que sea efectivamente disuasoria para evitar en el futuro conductas similares".
Una desesperanza que también ha expresado la propia Eugenia Martínez de Irujo:
“La persecución de la prensa y todo lo que conlleva nunca ha sido de mi agrado. Nunca conseguiré acostumbrarme ni llevarlo con naturalidad. Hay veces en el gimnasio que me muero de vergüenza cuando veo en los monitores a toda mi familia. ¡Son momentos en los que mi vida es como un Gran Hermano a lo bestia! Por eso estoy obligada a tener el máximo cuidado con mi intimidad, para que lo que digo no se preste a malas interpretaciones y no me persigan. No quiero que me achaquen que no soy coherente, como si alguna vez hubiera negociado con mi intimidad. ¡Jamás lo he hecho! Es injusto. Al final, me siento como una delincuente. (…) Tengo claro que no es más que una cuestión de dinero. Da vértigo pensar en las cantidades ingentes que se mueven en torno al acoso a la intimidad. Llevo años escuchando que, tarde o temprano, se va a acabar. Pero no me lo creo. Es más, pienso que cada vez va a ser más difícil que todo esto termine”.
"En medio de este espectáculo de falsedades, sospechas injuriosas y crispados insultos, cuando algún periodista ya no duda a la hora de defender a micrófono abierto el tiranicidio, sorprende la temeridad democrática con la que se cuestiona el dinero que invertimos en los medios públicos de comunicación, ya sean nacionales, autonómicos o autonomiconacionales. La Constitución española defiende una información no sólo libre, sino también veraz. Para no ser excesivamente utópicos, deberíamos asumir la tarea prioritaria de asegurar espacios de información más o menos libres y más o menos veraces".
"Basta un análisis sencillo del panorama mundial de la prensa para confirmar que la independencia periodística juega hoy en tercera división, y está a punto de bajar a regional preferente. Confiar la libertad de expresióin a los grupos privados, significa abandonar el mandato público de defender la libertad y la veracidad informativa en manos del mercado. (...) No existe democracia real sin inversiones públicas en educación, sanidad, justicia y medios de comunicación".
Luis García Montero, Informaciones, sábado 18 de marzo de 2006, El País Andalucía [de pago]

¿Qué ha sido de las viejas ruedas de prensa que no ha mucho glosaba Soledad Gallego-Díaz [de pago] como ejemplo del periodismo de defensa? ¿Qué de la mediación del redactor? Un director de TVE, de los contratados por favores políticos, respondía recientemente a una queja de Izquierda Unida que un Telediario de fin de semana había emitido una amplia crónica de un acto porque el partido convocante había facilitado la imagen en directo. Y era de la oposición. Con más amargura que ingenuidad, el crítico preguntaba si las coberturas informativas dependían ahora del poder económico de cada formación política. Pues casi que sí. Los partidos ofrecen satélite para sus ruedas de prensa, RDSI para las radios, Internet para los periódicos. Hasta el más modesto adjunta declaraciones de su líder al correo electrónico. El receptor, empresas audiovisuales interesadamente escasas de medios técnicos y humanos, no duda en aprovechar el regalo y, sobre todo, el ahorro.
Llueve de antiguo. En varias de las últimas elecciones, los partidos obligaban a pinchar sus propias imágenes, ya editadas y realizadas, a las cadenas de televisión y en las públicas sigue la polémica en torno a la adjudicación de tiempos preestablecidos por las juntas electorales.
El espectáculo ha dado un paso más. El presidente de Renfe, José Salgueiro, ha sustituido la habitual y participativa rueda de prensa por una amigable charleta con la periodista Mamen Mendizábal, presentadora del programa de TVE 59 segundos y estrella de la nonnata Sexta. Los demás, a tomar sumisas notas de la propaganda; quizá por eso nadie, excepto Telecinco, ha contado cómo se desarrolló el acto. Sentirían vergueza. Propia y ajena.
(Lo cuentan Nacho Escolar en Al Abordaje -de quien tomo la foto- y Juan Varela en Periodistas 21). Por cierto, ¿la muy independiente directora general de RTVE, Carmen Caffarel, no tiene nada que decir sobre esta estelar intervención a favor de una empresa pública de la moderadora del único espacio de debate político que mantiene en antena el canal del Estado?.
Actualización 20.25
El caso es que Renfe ha convocado unas "Jornadas de Comunicación" para dar a conocer cifras y planes. Si ayer apareció el presidente de la compañía con Mamen Mendizábal, hoy ha sido la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, la que ha respondido a la periodista.
El peligro crece. Como si no hubiese bastante con la deplorable costumbre de las declaraciones institucionales "sin preguntas", por supuesto. Esperemos que el ejemplo no cunda entre los miembros del Gobierno. Mendizábal (y/o quienes sean) se pueden hacer de oro, pero el periodismo quedará hecho unos zorros. Si no lo está ya.

P. ¿Los blogs pueden sustituir a los medios de comunicación tradicionales, convertirse en una nueva forma de hacer periodismo?
R. Hace cuatro años le hice esa misma pregunta a Man, uno de los fundadores de Barrapunto y su respuesta me sigue pareciendo la más madura que he oído hasta hoy. Dijo: el New York Times tomará muchas de las mejores características de los weblogs: dinamismo, medición directa de las respuestas del lector, búsqueda de nuevos temas, secciones personalizadas... y, a cambio, aportará quizá lo que falte: rigor, verificación de la información, responsabilidad legal.P. ¿Cuál es su opinión?
R. Los weblogs ya han hecho mucho. El periódico no puede ser como dios y estar en todas partes, pero la blogosfera ya lo está y eso tiene sus consecuencias. En un conflicto, el periódico entrevista al director de la empresa, al presidente del club, al jefe de policía, al alcalde, al director del colegio. El resto -el obrero, el hincha, el amigo del acusado, el ciudadano insignificante, el alumno- tienen un blog.Hay weblogs que ya se han convertido en medios de comunicación gracias a su constancia, rigor informativo, responsabilidad y criterio. Esas son las características que el lector buscaba en la prensa tradicional y muchas veces no encuentra debido a los intereses empresariales y políticos de las grandes cabeceras. Se echa de menos la voluntad de informar con honestidad y transparencia por encima de todas las cosas. ¿Tienen los blogs esa capacidad? El tiempo lo dirá.
Marta Peirano, la autora de La Petite Claudine, entrevistada en El País."Si tienen razón y este instrumento [la televisión] sólo sirve para entretener, divertir y evadir, entonces el tubo ya se está apagando y pronto veremos que la lucha está perdida. Este instrumento puede enseñar, puede iluminar, sí, y puede incluos inspirar. Pero puede hacerlo sólo en la medida en que los humanos estén decididos a usarlo con esos propósitos. de otroa manera, son únicamente cables y luces en una caja".
Ed Murrow, periodista de la CBS en su discurso de 1958.
Mucho se ha escrito en los últimos días sobre la historia de Murrow, el protagonista de la película de George Clooney "Buenas noches, y buena suerte" (Goog night, and good luck), que relata su enfrentamiento con el senador McCarthy, el responsable de la caza de brujas en Estados Unidos contra supuestos y/o reales comunistas e izquierdistas y otras istas anteriores al efecto 2000 y a Internet.
Oyendo al periodista y su alegato-advertencia sobre la deriva de la televisión hacia el espectáculo recordé a un miembro del Consejo de Administración de la RTVA defender con vehemencia economicista la necesidad de incluir sucesos en los telediarios de Canal Sur para ganar audiencia. Los estudios demuestran que abrir con un siniestro del tipo que sea engancha al telespectador, mientras la política espanta, argumentaba sin reparo el consejero socialdemócrata del ente público andaluz.
Estudios. Dale un informe a un político y tendrá el salvoconducto perfecto para justificar cualquier decisión. El más reciente sobre televisión, que firman equipos de las universidades Complutense, Navarra y Pompeu y Frabra, indica que las noticias sobre desastres y accidentes son las más frecuentes en los informativos de televisión españoles: una de cada cinco, el 18 %. Otro 6% corresponde a la violencia, 8% al terrorismo y 9% al Gobierno. El deporte ocupa un 10%. El género informativo se caracteriza por "la lucha por la audiencia", "la espectacularización propia de un nuevo género, el infoentretenimiento". Y con ella, "el interés particular". Advierten los expertos, como el catedrático Javier Fernández del Moral, de la "confusión de las audiencias" ante la "pérdida de libertad profesional, la crispación ideológica ambiental y el ruido partidista en las informaciones. Frente al modelo competitivo generalizado, sólo La 2 ofrece una alternativa.
Análisis que confirman otros dos estudios: "La huella es el mensaje", del catedrático Bernardo Díaz Nosty, y "La agenda de los noticiarios", del profesor Teodoro León Gross. Ambos avisan de la creciente "espectacularización" de los informativos televisivos en detrimento de las noticias de referencia. Predomina un populimos sensacionalista. La telebasura salta a la información.
Al hilo del salto a la fama española de Murrow, nuestros profesionales se han pronunciado en un amplio reportaje publicado el domingo por El País. Hay para gustos diversos. De la loa de Alicia García Montano, directora de Informe Semanal, a la oposición de Iñaki Gabilondo a Aznar, al cinismo de Matías Prats desde su condición de presentador del telediario líder de audiencia -elaborado con la mejor pasta de las críticas anteriores-, pasando por la claudicante actitud de Piqueras. Diagnostica la estrella de Cuatro: "Vivimos en un zapping incesante. La gente pasará de la ignorancia al puente de acceso al conocimiento, ya no podemos hacernos la ilusión de que estos medios nuestros sirvan para se pase de la ignorancia al conocimiento. Pero no se debe mirar sólo a los pecados de la televisión: todos los medios padecen de la misma prisa".
Quizá la clave en esta apreciación de Phillip Lopate, al comentar la película en la revista Film Comment: “El público americano escuchaba a Murrow porque sabían de su pasado como corresponsal de guerra. Pero también le escuchaban porque sabían que era un escritor que era 'hombre de palabra'. Si hay una Guerra Perdida invocada en el filme, es aquella en la que el lenguaje escrito aún tenía un rol que jugar en la cultura oral/visual de aquel tiempo”.
... "¿cuál historia espera su fin allá abajo?". Así termina "Diarios 2004", el libro del escritor y periodista Arcadi Espada que recoge "la crítica cultural del periodismo" que realiza en su blog. El enigma se ha resuelto hoy y "allá abajo" espera una columna en "El Mundo" que el periódico anuncia en una página que incorpora una entrevista con el contratado y un elogiosísimo artículo de la subdirectora Victoria Prego.
Espada deja "El País", donde mantenía la sección "Crónica", los lunes, en la edición catalana, y alguna colaboración esporádica en la publicación nacional. O "El País" le ha ido dejando a él. No se entiende que los directivos de Polanco hayan mantenido en segundo plano a uno de sus profesionales emergentes, varias veces galardonado (la más destacada con "Diarios", Premio Espasa de Ensayo 2002, origen de su popular bitácora). O el periodista se ha sentido ¿incómodo? ¿asfixiado? ¿constreñido? en el periódico de referencia, después del éxito de su blog, de sus colaboraciones como tertuliano en el programa de Carlos Herrera en Onda Cero y en el de María Teresa Campos en Antena 3 TV, y de sus artículos para FAES, la fundación del PP que preside Aznar.
También es conocido su radical antinacionalismo, que le ha llevado ayer mismo a participar activamente en la constitución del nuevo partido político catalán, Ciutadans de Catalunya, que será presentado el sábado. Pero dudo que esta posición haya influido, por molesta que le resulte al Tripartito, al PSC y a Maragall, ya que "El País" mantiene en su nómina de colaboradores, con blog incluido, a otro de sus promotores, Félix de Azúa.
No cabe especular sobre los motivos. O quizá sobran los motivos, que canta Sabina. El caso es que Arcadi Espada ha realizado un viaje intelectual de la gauche divine catalana -a la que ahora tanto detesta- a la derecha que quisiera liberal pero sabe de sacristía. Poco le duró la pretención de animar una comunidad rojo-nacional en torno a la bitácora; una falacia al fin ante el enfurecido empuje del conservadurismo cibernético y la deriva pepera del anfitrión. Si en "Diarios 2004" trabaja la constante disculpa del PP, cuyo comportamiento sólo describe en el mejor de los casos para lanzarse a la descalificación socialista, lo sucesivo de su blog ha sido el silencio sobre las actitudes de los dirigentes populares, la ridiculización de las iniciativas del Gobierno del PSOE y el timorato análisis de los medios derechistas por críticas mordaces a lo que denomina, despectivamente, la prensa socialdemócrata. (La posición de Justo Serna, uno de sus más activos nickjournal de primera hora, es clarificadora al respecto).
El escoramiento del blog, Faes, Onda Cero, Antena 3, El Mundo. Pura sinergia. Será interesante seguir los análisis de Espada, si los hay, sobre los imaginarios de Pedro J. El periodista escribía "El Mundo (m)", de misterioso, cuando cuestionaba las irreales informaciones del diario sobre el 11-M, los islamistas y los etarras. Pero mejor será la espera del mejor "crítico cultural del periodismo", aquel cuya lectura me animó a iniciar este blog y que, en sus momentos más brillantes, desvela todas las trastiendas de la prensa en un párrafo. Es adictivo. Habrá que estar atento.

"...Cualquiera que llegue a esa casa [RTVE] es inmediatamente capturado por intereses subterráneos" [que] "no son del PP ni del PSOE, ni de ningún otro grupo. De hecho, aunque carezco de pruebas, me atrevería a decir que quizá no haya ningún sitio en España con más corrupción que en esa casa, una corrupción morfológica, desde el principio al fin, de esas que casi no se perciben, pero de la que todos son partícipes".(...) "Una corrupción por otro lado justificada porque es mucho el dinero que hay en juego y que se reparte, y una corrupción que existe desde siempre, desde hace 30 años, que la democracia ha soportado perfectamente y que, supongo, también soportaría otro régimen, salvo que alguien dijera que ya está bien de malgastar dinero público".
Es la miserable opinión de Fernando González Urbaneja, [en la foto], presidente de la Federación de Asociaciones de la Prensa y de la Asociación de la Prensa de Madrid, vertida ayer en la Comisión de la Sociedad de la Información y del Conocimiento del Senado.
El que fuera miembro del Comité de Sabios que elaboró, a propuesta del Gobierno, el informe sobre RTVE -con voto particular en contra de la mayoría y favor de una reconversión radical- ofrece un nuevo ejemplo del (corrupto, ese sí: más con personajes como GU) nivel del periodismo español: Carece de pruebas, pero no tiene reparos en acusar de corrupción a más de 9.000 trabajadores de una empresa pública (el que suscribe entre ellos). Podría dar clases de ética a licenciados en prácticas (gratuitas, claro, para que él pueda cobrar sus columnas a precio de autoridad). Porque ése es el periodismo que propugna el máximo guía de la profesión, el que con más habilidad está aprovechando las prebendas del cargo.
En su estilo habitual, GU (no de gusano, no, pero sería debatible; en el Senado, por supuesto, que es Cámara noble) no se va a los tribunales, con nombres y apellidos, -quizá conozca a algunos-, ni denuncia la gestión de directivos concretos (tantos tan lamentables) ni las masivas contrataciones de tertulianos afines y de productoras allegadas ni las responsabilidades exactas del progresivo hundimiento del grupo audiovisual público, que las hay. Nada de eso. GU coloca el ventilador para espacir su mierda y, de paso, desviar la atención sobre las causas reales de que RTVE necesite cambios tan profundos.
Pero ya que no quiere adentrarse en estos asuntos, GU podría explicar de dónde salen los fondos que alegremente maneja en la APM y la FAPE para editar costosas revistas, informes sobre la profesión que el propio presidente va desmientiendo en la gira de presentación (no hace mucho estuvo en la Facultad de Comunicación de Sevilla, donde fue vapuleado, dialécticamente hablando, por varios periodistas), organizar saraos y otros eventos consuetudinarios. Y siempre para avalar, defender o apoyar las posiciones de los grandes grupos privados, amparado en un falso liberalismo y en la demogogia facilona de atentar contra medios y profesionales en dificultades.
Vera usted, señor González Urbaneja, si aquí hay algún corrupto es usted. Morfológicamente hablando, claro. Aunque carezco de pruebas. Por ahora.

El I Congreso de Periodistas Gráficos, convocado por la Federación de Sindicatos de Periodistas el pasado fin de semana en Granada y en el que han participado 97 profesionales españoles y otros de Portugal, Francia y Marruecos, ha adoptado los siguientes acuerdos:
* Denunciar la precariedad laboral que afecta a la mitad del colectivo, a causa, sobre todo, de la subcontratación de los trabajos, que deriva en unas condiciones laborales inferiores a las establecidas por el convenio colectivo, y pedir a la autoridad laboral que vigile estas prácticas.
* Solicitar la creación de un órgano de gestión de derechos de autor, que extendería sus actuaciones a toda la profesión periodística, que vele por la recaudación que generen los trabajos de los periodistas gráficos y su retribución.
* Reclamar a las empresas periodísticas la inclusión del nombre del autor del producto audiovisual en cualquier formato de publicación o emisión, e instar a los sindicatos a incluir este asunto en los convenios de empresa, así como la regulación de la posterior publicación en otros medios de la propia empresa o de terceros.
* Promover la creación de un grupo de trabajo entre periodistas gráficos, sindicatos y Fuerzas de Seguridad del Estado con el objetivo de elaborar un protocolo de actuación que ayude a definir las actuaciones de cada parte y a suavizar los controles sobre la captación de imágenes para facilitar el trabajo de los profesionales.
* Solicitar al Congreso de los Diputados que apruebe en su redacción actual la proyecto de ley del Estatuto de los Periodistas.
* Instar al Parlamento de Andalucía, al Consejo Audiovisual de Andalucía y al Consejo Asesor de RTVE en esta comunidad a que se pronuncien de forma clara y rotunda a favor del mantenimiento de la actual estructura del grupo público en Andalucía "como referente de servicio público audiovisual que coadyuva a la calidad del sistema democrático y que favorece el equilibrio y la cohesión territorial".
"La Sección Española de RSF [Reporteros sin Fronteras] manifiesta inequívocamente que no participa en iniciativa alguna de apoyo o amparo relacionada con partidos políticos españoles y sobre empresas de comunicación españolas, tanto por el carácter plural y ampliamente representativo de la composición de la propia Organización como por la aplicación del criterio general de las ONG de no intervenir en asuntos internos del país donde tienen la sede social". Es parte del comunicado difundido por la presidenta de RSF, María Dolores Masana, en el que rechaza la presencia de la representante del Secretariado Internacional de RSF, Annabelle Arqui, en la rueda de prensa convocada en Bruselas el martes por el eurodiputado del PP europeo Luis Herrero para presentar una denuncia contra el Consejo Audiovisual de Cataluña. El País informa de que Masana, una vicepresidenta y seis vocales de su junta directiva han presentado la dimisión.
La sección española de RSF ha convocado una junta extraordinaria para el lunes, día 30, a la que acudirá el secretario general de la organización, Robert Ménard, quien ya ha remitido una carta a la Generalitat criticando la Ley de lo Audiovisual de Cataluña, sobre la que ha dicho: "Este tipo de leyes son un golpe bajo a la libertad de expresión, tanto si se aprueban en Cataluña, como en Navarra o en otra parte. Por lo que se refiere a nuestra participación en la conferencia de prensa de Bruselas en ningún caso se trató de apoyar a tal o cual participante, sino de aprovechar la ocasión para hacer oír nuestra postura". No es la primera vez que dirigentes de esta organización intervienen en España, bajo el paraguas de sus siglas, en un debate político o profesional. Fue el caso del antecesor de Masana, Fernando Castelló, cuando rechazó con dureza en un artículo en El País el Estatuto de la Profesión Periodística que debate el Congreso de los Diputados.
Parece que el Parlamento Europeo ha sido más prudente y ha paralizado la denuncia de la COPE, también impulsada por el eurodiputado popular y ex periodista de la cadena de los obispos, Luis Herrero, junto a otros redactores y comunicadores, contra el Consejo Audiovisual de Cataluña, por el informe en el que desnudaba la manipulación y las posiciones ultras de la emisora, y la posibilidad de que propusiera sanciones por incumplir preceptos como la veracidad y la pluralidad. Atribuciones sin duda cuestionables, pero que han de ser debatidas lejos del actual ambiente de crispación interesada, en el que Reporteros sin Fronteras no debe intervenir como valedor de parte.
Concluyamos con la cita de Juan Varela: "Y entonces no se oye nada más. Es un cuento contado por un idiota, lleno de ruido y furia. Y no significa nada. Las palabras de Macbeth vuelven a ilustrar la deriva del periodismo y el pensamiento en tiempos de caos. No aportan luz a los ciudadanos. Y entonces no significan ni importan nada".
Así comienza el artículo publicado por el periodista bonaerense Julián Gallo en LANACION.com, donde pueden encontrarse algunas de las claves de ese necesario aprendizaje sobre un nuevo periodismo que ya es realidad. Gallo, profesor de Nuevos Medios, también publica un blog, Mirá!, que en breve colocaremos entre nuestros favoritos.
(Vía Arcadi Espada)
El periodista Arcadi Espada escribió lo que sigue en su blog el pasado sábado, 17 de diciembre. Le agradezco que aprovechara mi cumpleaños para tener este nuevo rapto de lucidez en sus reflexiones sobre los medios. Más allá o más acá de sus obsesivas peroratas sobre nacionalismos de vecindad y sus posiciones de neoconservadurismo compasivo antisocialdemócrata. (Ya hablaremos de su "Diarios 2004", Edtorial Espasa).
"El lector de diarios, en plural, empieza cada día por uno. A veces aún no ha llegado a su hora al kiosco y hay que empezar por otro. Otro que se lee cada día, pero después. Se produce una situación desconcertante: está basada en la pregunta: ¿dónde está el mundo? Sobre esta situación deberían meditar los que aún creen que la objetividad es una suma de subjetividades, es decir de mentiras sin esfuerzo. La lectura de los diarios (entiéndase medios) tiene por objeto hacerse una imagen científica de lo que ha ocurrido en el mundo. Es decir, una imagen sometida al método de las hipótesis verificables. Ni más ni (sobre todo) menos. El lector va construyendo la hipótesis cotidiana a partir de la lectura de su primer diario. Por desgracia no todos los diarios sirven igual. O mejor: no con todos los diarios cuesta lo mismo construir la hipótesis. El mejor periódico es aquel que ahorra trabajo a sus lectores y va encadenando una suma mayor de incontestables empíricos a medida que la lectura avanza. El lector pasa las páginas, confirmando lo que lee, poniéndolo en duda, negándolo tajantemente, descontando a éste, del que se conoce su filia, confirmando al otro y su fobia, atribuyendo intenciones en el tratamiento de un asunto, detectando pequeñas, sutiles variaciones en el ánimo del que escribe, corroborando obsesiones, manipulaciones, dictados. El proceso es complejo y suele ir muy cargado. Pero al final de la lectura se obtiene un guión, que surge de lo escrito en el primer periódico, pero que no es exactamente lo escrito en él. Porque en el guión también figura lo no escrito, lo desfavorecido, lo marginado, lo manipulado: una tinta simpática: la lectura del resto de diarios avanza como una plancha caliente que pone en definitiva evidencia las zonas oscuras. El trabajo se multiplica cuando el primer diario no llega a tiempo. El lector trata de construir con los otros el imprescindible guión. Pero es muy costoso. Todo está lleno de oraciones subordinadas".
Juan Varela rebate y amplía.“Demasiada obligación, Arcadi. No sé si todos los lectores podemos con semejante misión diaria. Y tampoco creo que los periodistas seamos capaces de tanto. Más, temo a los reporteros de la verdad científica, acaban publicando ideología de matute y con más sesgo que los modestos.
Es un peso demasiado grande, llega con acariciar alguna verdad práctica, útil para la vida sin apelación a grandes principios. Para eso están los editoriales pesados y los columnistas con voz de musa aguardentosa. Y acaban siempre sermoneando.
"El periodista es alguien que debe decir la verdad y difundir la información necesaria para el autogobierno del pueblo". La definición de Jack Fuller, ex director del Chicago Tribune y ex presidente de Tribune, busca una verdad práctica, adecuada para la vida cívica y personal, irremediablemente apegada a la voluntad de ser libre y sin la aspiración de permanencia y totalidad de la verdad científica.
Pero Fuller tiene todavía una definición mejor: la verdad del periodismo es "la mejor que puede ser dicha rápidamente". Pegada a los acontecimientos, concisa para su entendimiento rápido, reconocible para el público, trascendente sólo en tanto no alcancemos más verdad”.
"Carod y ERC demandan a Jiménez Losantos y a la COPE por vulneración del derecho al honor" titula El País.es. Y subtitula: "La formación republicana solicita una indemnización de hasta 90.000 euros y no descarta pedir responsabilidades por la vía penal".
Apunta el texto: La demanda incluye un compendio de decenas de frases emitidas por la Cadena COPE durante 2005 que según los demandantes suponen una vulneración de su derecho al honor y la propia imagen de los demandantes. Según ERC, el objetivo de esta acción es conseguir que cesen los "insultos" y las "calumnias" contra ERC y sus dirigentes.
Ése es el camino. No los encadenamientos intimidatorios ante la sede de la emisora de los Obispos. No la amenaza de retirar licencias. No el amedrentamiento de profesionales. Sólo las leyes vigentes y los jueces. Que ahí se diriman las razones, verdaderas o falsas, de cada uno. Sin más trinchera que la democracia. Aunque si además hay respeto y buena educación, el enfrentamiento no pasará de dialéctico.
La segunda girará en torno a "La Radio: dependencia e independencia de la cadena", moderada por el profesor y periodista Antonio Checa. Acudiré como coordinador de Informativos de RNE en Andalucía y estaré con viejos colegas de los tiempos de hazañas bélicas, como Eusebio Pérez, jefe de informativos de la COPE, y Susana Valdés, de Onda Cero. (Recordaremos aquel viaje a Los Ángeles para asistir a una fiesta en casa de Antonio Banderas -Eusebio aún olisquea el perfume de Salma Hayek y la mala cara de Benicio del Toro, con el personal de Jolibú traspuestos por el baile de Farruquito, antes de su caso- y los daikiris en la barra del hotel en medio del casting más espectacular que hemos visto en nuestras vidas y la farra en casa del cónsul el día en que estrenamos la misma camisa recién comprada en el Corte Inglés de allí). Después de mucho tiempo, veré de nuevo, en la mesa redonda, digo, a Margarita Huertas, jefa de Canal Sur, encantadora mujer, y a Antonio Yélamo, de la Cadena Ser. Conoceré a José Luis Losa, de Punto Radio.
La jornada se cierra con otro debate sobre "LA Televisión local: su papel", moderado por Juan Luis Manfredi, profesor de mi doctorado. Intervendrán directivos de Giralda TV, Localia, Sevilla TV y Popular Televisión Sevilla.Luego nos llevarán a almorzar. Para compartir un rato con amigos y colegas. Para airearse uno un poco, después de tantas horas y días y años de ese periodismo de edición que, a veces, me aleja de la realidad y, otras, me la devuelve de bruces.
Esa es la fuerza de esos profesionales tanto a la hora de trabajar como a la de cobrar. Quiero imaginar que en un día no muy lejano el Colegio Profesional de Periodistas llame a un empresario de la comunicación y le diga que es ilegal, y por tanto irrealizable, ese contrato de obrero autónomo, esas prácticas no remuneradas, esa prolongación de jornada y cuantos posibles desmanes se les pueda ocurrir. De no ser así, lo honrado para miles de estudiantes de Periodismo sería replantearse los objetivos de estas Facultades. O cerrarlas sin más.
Una joven recién licenciada me comentaba hace unos días que en el más prestigioso Máster de Periodismo no quieren periodistas -y menos de Sevilla, se lamentaba-, sino titulados en otras tareas. Así lo tienen todo. Hasta el control de la (in) formación.
El trabajo que me permite comer, vestir y, a veces, viajar y soñar me ocupa más de lo que debiera y el blog ha de quedar, a veces, en un segundo plano. Lo lamento. Casi tanto como las vueltas que se le está dando al Estatuto del Periodista Profesional en vez de abrir, entre todos, una mesurada, profunda y seria reflexión sobre el porvenir de esta tarea, tan ingrata como maravillosa.
Como aportación, quiero contar la historia de un hombre que quería construirse una casa. Amante de la arquitectura, la diseñó minuciosamente desde los cimientos hasta la techumbre. Cuando al fin inició las obras, la Autoridad le mandó parar y precintó la parcela. No era titulado, ni por ende colegiado, ni tenía planos visados por el colegio en cuestión. Otra Autoridad semejante detuvo y encarceló a otro hombre que abrió una consulta médica porque le gustaba sanar y consideraba que tenía dotes y conocimientos suficientes. En prisión oyó a una persona relatar que su presunto delito había sido actuar de abogado ante un tribunal sin titulación, sin colegiarse, sin pagar cuotas, pese a que era un extraordinario experto en la materia.Un interno del psiquiátrico adjunto se unió a la tertulia a través de la reja para contar que durante muchos años había ido cambiando de profesión cada poco, falsificando estudios y papeles, pero nunca conocimientos. Fue profesor universitario de las más diversas especialidades, adjunto de trasplantes, ingeniero nuclear y hasta psicólogo infantil. Cuando descubrían que no sólo era joven sino indocumentado, lo expulsaban y lo denunciaban. Siempre, salvo aquella etapa en que ejerció de periodista. Nadie se preocupó de títulos, colegios profesionales, reglamentos. La mejor etapa de su vida. Unos bohemios con aspiraciones literarias, estos redactores, decía. Lo importante era escribir bien. Claro que también había sido muy bueno en todo lo demás, pero únicamente aquí podía trabajar con absoluta libertad, como tantos otros en prensa, radio y televisión. A menos requisitos, mejor. "Lástima que ganaran tan poco. Por eso lo dejé", concluyó.
Yo también conozco radiotelevisiones estatales, regionales y municipales -públicas y privadas-, periódicos, gabinetes de comunicación y otros derivados de esta profesión en que la mayoría del personal no tiene la titulación de periodismo ni estudios técnicos que avalen sus tareas ni nada semejante. Conozco a algún hijo de dueño de emisora, a algún cargo de confianza de algún político, a algún chaval con inquietudes, a alguien que dice que tiene un amigo que dice tener un primo que conoce a un tipo que, como en aquella canción de Serrat. Gente que de pinchadiscos ha pasado a editor y presentador de informativos en una carrera tan meteórica como insustancial. Gente, también, -y alguna muy bien formada- que se desespera en el paro tras cinco años de carrera universitaria que no le sirve para lo que querían hacer y acaban opositando para profesor de Literatura.Cierto, el Estatuto aporta poco al respecto. Porque en el fondo acepta el estado de cosas y no propugna el cambio radical que la profesión necesita. Peca de timorato en lo fundamental y de puntilloso en otras cuestiones más irrelevantes. Se aceptan opiniones.
Seamos honrados. En España ni es ni ha sido ni parece que será posible la manoseada y ansiada autorregulación, ni las empresas de comunicación tienen el mínimo sentido de la responsabilidad, ni hay quien tenga lo que hay que tener para llevar ante la justicia a tanto depredador, manipulador y aprovechado: el riesgo es excesivo. Por eso, la profesión periodística no tiene asidero en códigos penales o civiles o laborales. Por eso, lo que más me interesa del texto de El País es la trágica radiografía que hace de este trabajo en nuestro país, sin que aporte ungüento en forma de soluciones, aun precarias:
"A pocos observadores atentos se les escapará que el periodismo atraviesa en España uno de los momentos más críticos de su historia reciente. La lista de males no es corta: quiebra de la deontología profesional; manipulación de la información para someterla a intereses espurios; falta de transparencia de muchos medios sobre su estructura o su ideario y fragilidad laboral de amplios sectores profesionales. Todo ello ha cristalizado en una preocupante indefensión de los ciudadanos ante los abusos de algunos medios. Unos abusos que, en demasiadas ocasiones, derivan llana y simplemente en corrupción. (...) Nadie niega que los problemas existen y que alcanzan por igual a los periodistas, cuyo prestigio se ve salpicado por las malas prácticas de algunos de ellos, y a los lectores, que asisten con creciente estupefacción a la deriva en la que se ha embarcado un reducido grupúsculo de medios en España, tanto de radio y prensa escrita como, pese a su juventud, también de Internet. Con todo, el proyecto de Estatuto del Periodista que debate la Comisión Constitucional del Congreso constituye la peor solución posible que cabía imaginar. Otros países de nuestro entorno viven también, o han concluido ya, procesos de regulación semejantes. Casi siempre con vivas polémicas que, no obstante, no han alcanzado el nivel de ruido del caso español, correlato exacto de la amalgama de insultos, infamias, intromisiones en la intimidad, amarillismo o confusión entre información y opinión que diariamente trata de pasar por periodismo de calidad en los quioscos y las ondas de este país. Traspasar el amplísimo territorio de la opinión para adentrarse resueltamente en los pantanos de la desestabilización de las instituciones democráticas constituye otra peculiaridad española que no tiene parangón en el resto de Europa, y en cuya práctica destaca, de forma paradigmática, la emisora radiofónica de los obispos".Es un diagnóstico aterrador. No sólo el Congreso de los Diputados, sino las Fuerzas de Seguridad deberían intervenir ante semejante panorama. Ya no es sólo la imposibilidad de que Prisa y Cope, y lo que mueven y significan, -por poner un ejemplo obvio- se sienten a autorregularse, sino que unos llaman a otros golpistas (no seré yo quien lo niegue). Sea como fuere, el paisanaje descrito da miedo; tanto que no parece lo peor una regulación (timorata en unos casos, inapropiada en otros) de la profesión periodística.
De nada de ésto, por cierto, dice nada el presidente de Reporteros sin Fronteras, Fernando Castelló, en su artículo de hoy en ABC, Contra la libertad de prensa, también contra el Estatuto, que vincula con Cuba y Venezuela para reforzar sus descalificaciones. ¿Habla Castelló a título individual o en nombre de tan respetable organización en un caso que tanto divide a los periodistas españoles? Todavía recuerdo las acusaciones de Luis María Ansón, entonces director de ABC, contra la creación del Comité de Redacción de El País, en junio de 1980. Denunciaba la sovietización del periódico, el riesgo de estalinismo. Avanzamos poco en materia de espantajos. También es llamativo que muchos de los que tanto denigran, por autoritario, la expedición de un carné de periodista aceptaran, sumisos, durante décadas que el dictador Franco tuviera el número uno de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España.El Estatuto tiene lagunas, es mejorable, incluso puede ser rechazable. Pero es un primer paso. Sólo con el debate abierto, ya es un éxito. Máxime entre tanto empresario pirata y oscurantista, y tanto periodista en el alambre.
Hoy, a las 13.00 horas, en el Teatro Español de Madrid, van a rendir homenaje a Eduardo Haro Tecglen, quien se nos ha muerto bajo el runrun de las teclas, en la trinchera, como anunció su viuda, Concha, en la web que la familia le regaló por su 80 cumpleaños. Su último artículo, titulado El otro Estatuto rechazaba la regulación de la profesión periodística que se debate en el Congreso. Era una oposición izquierdista, contra el Poder, de alguien que sufrió el carné franquista para ejercer y ganarse la vida.
"Con respecto a este estatuto, naturalmente menos fascista que aquél, puedo decir que me siento molesto de una manera general. Un periodista no debe tener más ni menos obligaciones que una persona cualquiera: las laborales deben estar regidas por los acuerdos de su sindicato y sus patronos, en este régimen, y las de la posibilidad de escribir no deben tener más límites que los del Código: es decir, lo que pesa sobre cualquier ciudadano. Como la libertad de prensa no es un derecho del periodista, sino del ciudadano: el periodista es quien la trabaja hasta el punto en que le dejen, y eso no lo va a resolver un estatuto, por muchas cláusulas de conciencia que establezca".
De este asunto, el del Estatuto en cuestión, me ocuparé en otro momento. Ahora prefiero recordar la descripción que hacía Manuel Vicent de Haro Tecglen. Le comparaba con un soldado japonés, el último rezagado, perdido en la selva de Birmania, que disparaba a todo lo que se movía sin saber que la guerra había terminado hace… ¡más de 60 años! Así ha continuado hasta el final, con la palabra afilada frente los desmanes de la derecha, de los poderosos, con el gesto desconfiado hacia los suyos y el escepticismo de quien ha vivido demasiado y ha sobrevivido a un siglo esperanzado y terrible. Arcadi Espada, en una hermosa despedida, dice que “sólo hablaba de la guerra civil”. Nunca perdonó aquella derrota y sus nefastas consecuencias de cuatro décadas de dolor y cárcel. Le gustaba llamarse rojo, en un intento de aunar y superar en el presente las rencillas y los odios de aquellos perdedores.
En su última etapa, los jerifaltes de El País le exiliaron a las páginas de televisión. Alguna vez se quejó de ello con cierta amargura. Pero desde esa esquina de “Visto/oído”, el autor de El niño republicano se vengaba a diario con malicia, profundidad de análisis y un inquebrantable izquierdismo de cuantos le habían orillado desde dentro de “su” periódico y se enfrentaba a tanto plumífero de la España negra y castiza contra la que tanto luchó.
Más allá, o más acá, de consideraciones ideológicas, incluso sus críticos más despiadados, -y eran muchos, como hemos comprobado estos días-, han tenido que rendirse a la prosa de Haro Tecglen: lo mejor y más innovador del columnismo español actual, en palabras de otro ilustre desaparecido, Lázaro Carreter.
Cierto Concha, sin el airado rojo que trazaba líneas imaginarias de dignidad, nos hemos quedado (más) solos.
Sin excesiva publicidad, el Congreso de los Diputados ha iniciado el debate y las comparecencias en torno a la Proposición de Ley sobre el Estatuto del Periodista Profesional (pdf), presentada por Izquierda Unida y apoyada por los demás grupos de la Cámara, excepto el Popular. La iniciativa partió del Foro de Organizaciones de Periodistas (pdf), que reúne a la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP), a los Colegios de Periodistas de Cataluña y Galicia, y a las secciones correspondientes de CC.OO y UGT. En principio también figuraba la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), pero la Junta Directiva presidida por Fernando González Urbaneja se ha desligado del foro por sus discrepancias en torno al Estatuto y prepara un texto alternativo.
Hasta 44 expertos darán su opinión sobre un texto que divide profundamente a esta vieja profesión. La propuesta define el concepto de periodista, establece la acreditación a través de un carné que será expedido por un Consejo Estatal de la Información o sus equivalentes autonómicos. El consejo, elegido por mayoría de dos tercios por el Congreso y el Senado, estará integrado por ocho periodistas, cuatro representantes empresariales, dos juristas, cuatro representantes de los sindicatos y cuatro miembros de asociaciones de consumidores, radioyentes o telespectadores.
El reproche de franquista les ha sido devuelto desde Comisiones Obreras, que achaca esta reacción a los intereses mediáticos y empresariales de determinados grupos de comunicación. Otros profesionales y colectivos defensores del Estatuto insisten en la necesidad de profundizar en derechos constitucionales, garantizar la independencia de los profesionales y regular algunas figuras laborales. Aunque mantiene una posición radicalmente en contra de la regulación, es preciso destacar la labor del asesor de medios y periodista Juan Varela, quien desde su blog, Periodistas 21, mantiene un wiki con toda la información sobre este debate, al que deberían sumarse el mayor número de profesionales y ciudadanos. Porque nos concierne a todos.
"Si no se puede confiar en que los periodistas mantengan lo que se les dice en confianza, entonces los periodistas no pueden trabajar y no puede haber prensa libre.
"(La televisión) es quizá el poder fáctico más importante en México, sólo comparable con el narcotráfico porque ni siquiera la Iglesia. La rebasa ampliamente porque la Iglesia necesita de la televisión, no al revés. (...) Lo que a mi me preocupa es que una de las estructuras sobrevivientes del viejo régimen mexicano más fuertes, más poderosas, en la medida en que la crisis de los partidos le ha permitido tener mayor poder, es la estructura televisiva, la del poder mediático. (...) Representa un freno para la plena democratización". Jenaro Villamil, redactor del semanario Proceso, sobre su recién publicado libro "La televisión que nos gobierna. Modelo y estructura desde sus orígenes" (Editorial Grijalbo).
A las 13.00 horas de hoy, en el Centro de Conciliación y Arbitraje de Sevilla tiene lugar el acto de conciliación entre KORPA y la familia de Ana Belén García, que ha presentado una demanda en la que exige a esta agencia de prensa del corazón el reconocimiento de la relación laboral que mantenía con esta periodista. Ana Belén, de 26 años, falleció en accidente de tráfico el pasado 20 de enero cuando, por orden de esta empresa, se trasladaba en coche desde Sevilla hasta Villafranca (Córdoba) para cubrir el acto de inauguración de un tramo del gasoducto Huelva-Madrid presidido por los Príncipes de Asturias. La familia considera que fue un accidente de trabajo.
La concentración semanal ante la embajada de Estados Unidos en Madrid en memoria del cámara de Telecinco, José Couso, fallecido en Bagdad en una acción de tropas norteamericanas el 8 de abril de 2003, ha celebrado esta tarde la certeza de que al menos la Justicia española tratará de esclarecer el caso. La protesta ha coincidido con el anuncio de que el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz cursará a los Estados Unidos una comisión rogatoria para interrogar a tres mandos militares implicados en el ataque de un tanque al hotel Palestina, donde se alojaban la mayoría de los periodistas que cubrían la guerra, y que causó la muerte de Couso. El disparo mató también al cámara ucranio de la agencia Reuters Taras Protsyuk. Periodistas españoles que residían en el edificio en el momento de los hechos han declarado ante el juez que fue un acto premeditado.
Es una de las noticias sobre periodismo de la década. La revista norteamericana "Vanity Fair" ha desvelado uno de los secretos mejor guardados de la historia de la profesión: ¿Quién se escondía tras el apelativo de "Garganta profunda"? ¿Quién era la fuente anónima que facilitó a los jóvenes reporteros de The Washington Post, Bob Woodward y Carl Berstein, las claves para revelar el caso Watergate, que se cerró con la caída del presidente de los Estados Unidos Richard Nixon en 1974? Era Mark Felt, subdirector adjunto del FBI, que ahora tiene 91 años y que tenía cuentas pendientes con el hombre más poderoso del planeta. Bien que se las cobró.
Los talibanes cayeron en Afganistán, pero los sectores religiosos más conservadores siguen imperando. Shaima Rezayee, de 24 años de edad (en la foto), conductora de un popular programa musical de TV —una suerte de MTV "demasiado occidental" y liberal para los criterios locales—, fue asesinada ayer de un balazo en la cabeza, en un país donde tan solo en abril pasado otra mujer fue lapidada hasta la muerte por adulterio. (...) En un oscuro vaticinio de lo que ocurriría más tarde, el canal de TV comenzó a recibir las quejas de la audiencia más conservadora esgrimiendo el argumento de que "Hop" promovía valores antiislámicos. Entre los más críticos figuraron el mismo titular de Justicia y presidente de la Corte Suprema del país, Fazl Hadi Shinwari, quien aseguró que "Hop" es una burla evidente al islam como religión y a Afganistán como país.
Este señor de la foto es Richard Smith, director desde 1991 hasta 2004 del British Medical Journal (BMJ), una de las mejores revistas médicas del mundo. Ahora es primer ejecutivo de United Health Europe, una consultora que trabaja para la sanidad pública del reino Unido y otros sistemas de salud europeos. Smith también es directivo de PLoS Medicine, una revista médica en INternet de acceso gratuito. En la edición de mayo, el prestigioso profesional se ha atrevido con dos sectores intocables: laboratorios y prensa. Una maridaje tan peligroso como el de laboratorios y médicos.
El periodismo norteamericano vive de sobresalto en sobresalto por las malas prácticas profesionales, a pesar de sus continuos exámenes de conciencia. El último caso afecta a la prestigiosa revista Newsweek, que ha tenido que retractarse de un artículo publicado hace dos semanas sobre supuestos abusos a los musulmanes detenidos en la base de Guantánamo. El texto, apenas una nota, relataba que militares estadounidenses habían tirado un ejemplar del Corán por el retrete, lo que constituye una profanación para los creyentes en Alá. Lo firmaban Michael Isikoff y John Barry, dos reputados reporteros, y, como tantas otras veces, apelaba a fuentes anónimas. Pero su difusión desató la furia de los islamistas en varios países, sobre todo en Afganistán, donde las violentas protestas se saldaron con al menos 16 muertos y agresiones contra ciudadanos e intereses norteamericanos.
Declaración Universal de Derechos Humanos. Art. 19:
El modelo tradicional de periodismo en el cual "los informadores se preocupan principalmente por la verificación de hechos" está dando paso a "un nuevo modelo en los medios en el cual se da información sin hacer grandes esfuerzos para comprobar su veracidad". Esto se ve tanto en la televisión por cable y en las tertulias radiofónicas como en los blogs de Internet cuya norma es "publicar cualquier cosa y dejar que se compruebe o no después". (Informe sobre el estado de los medios de comunicación en Estados Unidos publicado por el Proyecto por la Excelencia en el Periodismo, un instituto de Washington).
Cuando aquellos "Spleen de Madrid", tan lejanos de "Los placeres y los días", Francisco Umbral solía utilizar una cita de "Sartre" para denunciar ciertos cambalaches políticos de la Transición sin que el disparo hiciera excesivo daño. Venía a decir que uno sale de la izquierda, está un tiempo en penumbra y cuando quiere darse cuenta está en la derecha.
Los trabajos relacionados con los atentados terroristas del 11-M en Madrid acaparan la vigésimo segunda edición de los Premios de Periodismo Ortega y Gasset, convocados por El País. El fotógrafo Pablo Torres Guerrero ha obtenido el galardón de Fotografía por la tremenda imagen que encabeza este post (tomada de Periodista Digital), que capta un instante inmediatamente después de la explosión del tren en la calle Téllez, próxima a la estación de Atocha. El Jurado ha valorado "la fuerza informativa de esta instantánea, de composición compleja, que plasma admirablemente distintas escenas del dramático acontecimiento" que sacudió a los ciudadanos de toda España el pasado año. La publicó El País y dio la vuelta al mundo. Aunque la crudeza de la imagen llevó a muchos diarios internacionales a manipularla o a editarla en blanco y negro para reducir su impacto, como explica Diego Caballo, redactor jefe del Servicio Gráfico de la agencia Efe, en su estudio "La manipulación fotográfica. Imágenes para engañar a la historia", publiado en Cuadernos de Periodistas, de la Asociación de la Prensa de Madrid. El propio periódico español ha hecho un uso limitado de la foto después de que los familiares de las víctimas pidieran a los medios que no reprodujeran imágenes cruentas del atentado.
Una radio, La Luna, que tiene como lema "Nuestro estilo no es el silencio", bajo la dirección de Paco Velasco, ha liderado la revuelta popular de Ecuador que ha conseguido la destitución del presidente, Lucio Gutiérrez, acogido ahora en la Embajada de Brasil. La emisora ha dado voz a los ciudadanos en las últimas semanas y ha sido eco de las denuncias. Cuando el Gobierno intentó cerrar la emisora, la gente salió a la calle en su defensa. La Luna comenzó a emitir por Internet y creó un blog para mantenerse abierta a la participación de los oyentes.
Con motivo de los XV Juegos del Mediterráneo Almería 2005, reunidas ante el monumento a la Libertad de Expresión, (en la foto), en la plaza de los Periodistas, el 16 de abril de 2005, las 30 organizaciones que participan en el I Encuentro de Periodistas del Mediterráneo “Almería 2005" en representación de 65.000 periodistas de 24 países mediterráneos aprueban el siguiente manifiesto:
A poco más de dos meses del inicio de los XV Juegos del Mediterráneo de Almería 2005, que se celebrarán del 24 de junio al 3 de julio, la ciudad andaluza vuelve a hermanar deporte y periodismo con la organización del I Encuentro de Periodistas del Mediterráneo, que ha comenzado hoy con la participación de 140 informadores de 24 países. Representan a más de 65.000 informadores de España, Italia, Unión Serbia y Montenegro, Grecia, Palestina, Líbano, Francia, San Marino, Croacia, Siria, Malta, Israel, Bosnia Herzegovina, Macedonia, Portugal, Andorra, Marruecos, Argelia, Túnez, Albania, Chipre, Eslovenia, Egipto, Turquía y Hungría. Bajo el título "La Comunicación y la Cooperación Mediterránea, el Encuentro abarca la VI Conferencia de Periodistas de la Región Mediterránea de la FIP, el Grupo Mediterráneo de la FIP y el Foro de Periodistas del Mediterráneo. Aprobará la Declaración de Almería de Periodistas del Mediterráneo en apoyo a los Juegos, que será leída mañana junto a la estatua a la libertad de expresión. Con el fin de acercas pubelos y culturas, se debatirán 5 ponencias:
Compruebo con estupor no exento de emoción que sólo los humoristas apelan sin rubor y con coraje al Día de los Enamorados. De Forges a El Roto, pasando por Máximo y Mingote. Si supiera dibujar siquiera un poco, dejaría el teclado por el lápiz. Pagan igual de mal en ambos lados y un trazo puede representar tanto si no más que mil palabras, incluso para reproducir la desgracia del Windsor con más ternura.Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/