Blogia
SOLLOÍNA

La Pela

¿Boomerang hacia España?

Mientras esperamos con aprensión el más que probable rescate económico de España por los hombres de negro de la Unión Europea, paseamos por la crisis, orígenes y consecuencias, de Islandia, Grecia, Irlanda y el Estado de California, con parada y fonda en Alemania, de la mano del libro “Boomerang. Viajes al nuevo tercer mundo europeo”, del periodista norteamericano Michael Lewis, al que apuntamos unos datos de nuestro país para que vaya haciendo las maletas. Es un texto largo, pero es que todo es muy complicado.

---------------------------------

 

Ahora que se da por hecho el inminente rescate económico de España, sea suave o salvaje, tenga o no costes añadidos, que los tendrá sin duda, es conveniente conocer qué, cómo, por qué les pasó a otros lo que está a punto de pasarnos a nosotros, tal vez con las mismas lamentables, dolorosas e indignantes consecuencias. De los análisis que están a mi alcance uno de los más ilustrativos es “Boomerang. Viajes al nuevo tercer mundo europeo” (Editorial Deusto), en el que el periodista Michael Lewis recopila y reedita una serie de reportajes para Vanity Fair sobre la crisis, o mejor, las crisis (cada una tiene su origen, sus peculiaridades, sus efectos y sus cadáveres, aunque todas concluyan en la mayor desesperación y pobreza de sus ciudadanos) que han azotado y azotan a Islandia, Grecia e Irlanda, sin pasar por alto la actuación de Alemania y la quiebra de muchos gobiernos locales y estatales de los Estados Unidos de América.

En unos tiempos en que el periodismo anda a la búsqueda de su identidad entre las tecnologías y las audiencias, Lewis aflora como uno de esos profesionales norteamericanos especialistas en hechos, y de los mejores. Profesor en la Universidad de Bekerley, editor de Vanity Fair y colaborador de The New York Times y Bloomberg, sabe de lo que escribe. Contó sus años de bróker en el desaparecido banco de inversiones Salomon Brothers en “El póquer del mentiroso” y en su gran obra, “The Big Short”, reveló cómo un grupo de inversores se hicieron millonarios apostando contra el mercado de las hipotecas subprime en EE.UU. Los mismos, o casi, que olieron la pestilente certeza de que si los Estados asumían las ingentes deudas de sus bancos rotos, cavaban su propia tumba. 

La ambición de casi todos

Y volvieron a manipular los mercados para seguir engordando sus cuentas, sólo que ahora el disparate afectaba a naciones enteras, llenas de vecinos más o menos ingenuos y traviesos (de los que piensan que endeudarse alegremente y no pagar IVA es una forma de cobrarse la extraña deuda que la sociedad tiene con ellos) y de íntegros especuladores, al menos hasta ese momento. 
Este es el arranque de “Boomerang”, y como lo que sigue, va salpicado de mis propios pareceres. Lewis no moraliza ni dicta doctrina. Viaja, entrevista a líderes, habla con la gente, coteja datos, analiza y expone; a veces con humor, otras con ironía en algún caso incluso con maldad. Desde el prólogo advierte de que “desde 2002 se había producido una especie de boom falso en los países ricos y desarrollados. Lo que parecía crecimiento económico era un movimiento propiciado por gente que aceptaba dinero prestado que probablemente no podría permitirse devolver”. La deuda pública había pasado de 84 billones de dólares a 195. 

Dirigentes y ciudadanos de casi todo el planeta querían más, mucho más de lo que podían alcanzar y asumían –o se despreocupaban de- las dificultades futuras de un presente tan alegre como aquella locura de la Belle Époque entre dos guerras mundiales. La ceguera de muchos y la ambición de casi todos rompió el saco: “Una de las causas que hay detrás de la actual crisis financiera global es que la gente que la vio venir podía sacarle más provecho adoptando posiciones cortas que intentando dar a conocer el problema”.

La primera cita del reportero nos lleva a Islandia, un país que en 2008 ocupaba el número uno en el índice de desarrollo humano de Naciones Unidas. Lewis nos cuenta cómo toda una nación de apenas 300.000 habitantes, de gente muy adinerada, culta e históricamente prudente se las había ingeniado para cometer una de las mayores locuras de la historia financiera. La mayoría de sus hombres dejaron la pesca y se convirtieron en banqueros de inversión. En tres años, de 2003 a 2006, habían triplicado su riqueza, tres de sus bancos operaban a escala mundial y retaban a Estados Unidos y a quien se pusiera por delante. Cuando todo explotó, la deuda ascendía al 850% del PIB y en el reparto de pérdidas a cada islandés le correspondían 330.000 dólares. “Ahora muchos islandeses (los jóvenes en especial) tienen en propiedad casas que valen quinientos mil dólares con hipotecas de un millón y medio y Range Rovers de treinta y cinco mil dólares comprados con préstamos de cien mil dólares”. 

Banqueros sin experiencia sacaban del extranjero decenas de miles de millones en préstamos a corto plazo. Luego volvían a prestarse ese dinero a sí mismos y a sus amigos y con este capital ficticio compraban activos con unos valores inflados. “Dado que los activos de todo el mundo estaban subiendo (en parte porque personas como los islandeses pagaban precios desorbitados por ellos), parecía que ganaban dinero”. En esa orgía capitalista participaron, cómo no, bancos alemanes y británicos, de los Países Bajos o Suecia. Hasta la Universidad de Oxford perdió 50 millones de dólares. “Cuando solicitas préstamos por un montón de dinero para crear una prosperidad falsa, estás importando el futuro al presente. Pero no tanto el futuro verdadero como una grotesca versión de silicona del mismo”. Los islandeses han regresado a la pesca y han dejado la gestión del país en manos de las mujeres, más cautas a la hora de gastar.

El país de los engaños

“E inventaron las mates”. Con esa frase irónica, lapidaria y cruel titula el reportaje sobre Grecia, el país donde todos engañan a todos. Nadie contabilizaba lo que realmente gastaba el Estado y así se pasó de un déficit previsto aproximadamente en siete mil millones de euros a más de treinta mil millones, de poco más del 3% al 15%. Es la misma cantidad que los bancos habían prestado al Gobierno griego, lo que lleva a Lewis a concluir que “en Grecia los bancos no hundieron al país; el país hundió a los bancos”. Mientras tanto, ninguna autoridad europea supervisó los datos que aportaban los dirigentes griegos. Quizá porque ya en 2001 Goldman Sachs, uno de los grandes bancos de inversión mundiales, les ayudó a manipular las estadísticas para ocultar su verdadero nivel de endeudamiento y facilitar el ingreso de Grecia en la UE del euro; a cambio, la entidad norteamericana cobró 300 millones de dólares y prestó al país otros mil millones. (Entre sus empleados estaba el actual presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi).

Lewis hace un retrato aterrador de la sociedad griega: “Recaudadores de impuesto que se dejan sobornar, el sistema de enseñanza pública tiene cuatro veces más profesores por alumno que el mejor valorado, Finlandia, pero hay que dar clases particulares; los suministros desaparecen de los hospitales; los ferrocarriles nacionales ingresan cien millones y cuestan 700 –de ellos, 400 en nóminas-; no existe Registro de la Propiedad, lo que favorece el mercado negro. La jubilación en empleos duros es a los 55 años para los hombres y 50 para las mujeres, pero esa calificación la tienen 600 profesiones, entre ellas, las peluquerías. Nadie paga impuestos, salvo los asalariados: un pleito por fraude fiscal tarda hasta quince años en resolverse. “La epidemia de mentiras y estafas hace que la vida civil sea imposible; el colapso de la vida civil lleva a más mentiras, estafas y robos. Al carecer de toda confianza entre ellos, los ciudadanos se refugian en la familia o en sí mismos”. El país “funciona como un grupo de partículas atomizadas, cada una de las cuales se ha acostumbrado a mirar por su interés a costa del bien común”. Pero además, si Grecia no paga hundirá a cuantos le han prestado dinero y dejará el camino expedito para la caída de España e Italia.

“El pecado original de Irlanda” se resume en este par de frases: “Incluso en una época en que los capitalistas hicieron lo indecible por destruir el capitalismo, los banqueros irlandeses habían batido una especie de record de destrucción. (…) El macho irlandés empleó dinero extranjero para conquistar Irlanda”. Pasaron del atraso y la pobreza a la riqueza sin estaciones intermedias, y en el éxtasis se olvidaron de reglas y controles. Nadie cuestionó nada: estaba en juego el amor a la patria y el osado espíritu irlandés. Como en España, en el origen fue la construcción. Y como en Grecia, aquí también había un despacho norteamericano para engañar a propios y extraños: “El gobierno tenía un informe que Merrill Lynch acababa de sacarse de la manga, que manifestaba que “todos los bancos irlandeses son rentables y están bien capitalizados”. 

Paga el Estado

La compañía norteamericana, desde 2008 en poder del Banco de América que la salvó del hundimiento de las hipotecas subprime, cobró siete millones de dólares. Irlanda era campo abonado: “Todo el país se había convertido en una subprime”. Lewis recuerda la antigua norma financiera que dice “que si le debes al banco cinco millones de dólares tienes un problema, pero si le debes cinco mil millones, el problema lo tiene el banco”. Lo más llamativo del caso irlandés es que el Estado ha asumido la deuda privada generada por la pésima gestión de sus banqueros; serán sus ciudadanos los que paguen. 

El reportaje sobre Alemania alaba la prudencia germana: controlaron los gastos y el sector público, el precio de la vivienda se mantuvo, su gente no pedía créditos al consumo, pero… “desde el boom los banqueros alemanes hicieron lo indecible por ensuciarse. Prestaron dinero a los prestatarios norteamericanos de las subprime, a los magnates irlandeses del sector inmobiliario, a los potentados islandeses de la banca para que hicieran cosas que ningún alemán haría jamás (…) En su propio país estos banqueros aparentemente dementes se comportaron con mesura. El pueblo alemán no les permitía actuar de otra manera”. Lewis añade otra explicación al compromiso germano con la Unión Europea: “Para los alemanes el euro no es solo una moneda. Es un recurso para ahuyentar el pasado. Es otro monumento conmemorativo del holocausto”.”

“Boomerang” termina con el análisis de la quiebra de muchas administraciones locales norteamericanas, obligadas a reducir al mínimo servicios elementales, como policías, bomberos o servicios sanitarios, y la del Estado de California. Su ex presidente, el actor Arnold Schwarzenegger, explica a Lewis sus infructuosos intentos de poner un poco de orden en las cuentas. Con menos pedigrí mediático, Phil Batchelor, alcalde de Vallejo, ciudad californiana de más de 120.000 habitantes que se declaró en bancarrota en 2008, pone algo de cordura: “Mi política ha sido no importarme de quien es la culpa. Teníamos que cambiar (…) Todo dependen de la gente –me dijo-. Si a las personas se les enseña a respetarse mutuamente, a ser íntegras y a aspirar a la excelencia, las culturas cambian. Pero es necesario que la gente quiera cambiar. Cuando la gente cede en contra de su voluntad, sigue pensando igual que antes. - ¿Cómo se cambia la cultura de una ciudad entera? –le pregunté. - Antes que nada haciendo introspección – me contestó”.

Pero modificar las conductas... Si no es fácil cambiar la cultura, que es un elemento exógeno a las personas, muchísimo más complicado es modificar la naturaleza humana. El neurocientífico Peter Whybrow, autor de “Obsesión americana”, precisa que a los largo de cientos de miles de años el cerebro humano ha evolucionado en un entorno caracterizado por la escasez. “Ante la abundancia, los antiguos senderos del cerebro que conducen a la recompensa son difíciles de reprimir. En ese momento el valor de comer pastel de chocolate excede al valor de la dieta. Cuando tenemos delante el pastel no podemos pensar con claridad”. La opinión de Whybrow lleva a Lewis a concluir que “mire uno donde mire, ve a norteamericanos sacrificando sus intereses a largo plazo por una recompensa a corto plazo”. Pero el neurocientífico advierte: “Si nosotros nos negamos a autorregularnos, el único regulador que queda es nuestro entorno, y el modo en que éste nos haga pasar privaciones”. 

El agujero español

Hasta donde sé, el periodista de Vanity Fair no ha visitado España. Igual si se produce el anunciado rescate, aunque le supongo más interesado en las elecciones de su país (donde, por cierto, y salvo algunos sectores del Partido Demócrata, se trabaja activamente por el hundimiento de un euro que en sus mejores momentos ha amenazado la hegemonía tradicional del dólar). Por si acaso, vamos a adelantarle algunas cifras a Lewis: La deuda pública española llegó en el segundo trimestre de este año a los 804.388 millones de euros por primera vez en la historia; supone el 75,9% del producto interior bruto (PIB). La rentabilidad de la deuda de España a diez años subió 70 puntos básicos hasta el máximo del 7,6 % el pasado 24 de julio. En el caso de bonos a corto plazo, el incremento fue mayor de 170 puntos básicos para los bonos a dos años hasta el 6,8 % también a finales de julio. España ya ha pedido un rescate de hasta 100.000 millones para recapitalizar su sector financiero, lo que provocará un fuerte aumento de la deuda este año.

La última Encuesta de Población Activa sumaba 5.693.100 parados, el 24,63% de los ciudadanos en edad de trabajar, algo por encima de la anterior cota histórica cifrada en el 24,55% que se alcanzó a comienzos de 1994, durante la anterior crisis. El desempleo entre los menores de 25 años subió al 53,28%. Hay más de medio millón de hogares sin ningún tipo de ingreso. El ministro de Economía anuncia que si la situación no revierte en los próximos meses y no hay crecimiento, no se podrán mantener las prestaciones sociales.

Desconozco qué concluiría Lewis, pero un intelectual moderado como Vicente Verdú ha declarado recientemente en Diario de Sevilla que no descarta “revueltas sociales de una magnitud revolucionaria”. Estamos a tiempo de evitarlo: buscar y adoptar soluciones está en manos de nuestros dirigentes políticos y económicos; y en las de todos, levantar el presente y poner las bases del futuro. Lo ha escrito Enrique de Sendagorta Aramburu, presidente de honor de la empresa de ingeniería Sener: “Cuando se trabaja hombro con hombro, cuando hay determinación para lograr un objetivo común, se produce naturalmente la unión de las personas y se superan sus diferencias. Toda empresa debe ser una comunidad sin fricciones inútiles. Salir de la crisis es un reto colosal que requiere del emprendimiento coordinado, unido, cómplice, de todos los españoles”. Y como concluye Lewis: “Por tonto que a veces pueda parecer el optimismo, tiene la rara costumbre de dar buenos resultados”.

Septiembre de 2012. Publicado en Manchonería
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres.

Otra forma de analizar la crisis

"El problema del déficit español no viene del gasto, que no es excesivo, sino del ingreso, que es raquítico. Tras seis años de Gobierno de izquierdas, el capital paga el tipo más bajo de toda la OCDE y el fraude fiscal es enorme".

El pozo, el perro y las pulgas, de Pablo Beramendi y David Rueda, en El País

 

Volar alto

Volar alto

El ejecutivo no entiende cómo los consumidores han comprado billetes. "Si hubiese visto esta situación desde fuera, no hubiese elegido a Air Comet para volar a ningún sitio". (El Mundo; foto de Sergio González).

El ejecutivo es Gerardo Díaz Ferrán, copropietario de la línea aérea y presidente de la CEOE, la confederación de empresarios española. No hubiese elegido su propia compañía, la misma que se ha anunciado durante meses en programas tan populares como Carrusel Deportivo, de la Ser, con Pepe Domingo Castaño animando a volar alto y lejos.

Tanto como deberían estar algunos empresarios. O eso, al menos, deben de pensar sus 640 empleados y los 7.000 viajeros que se habían creído la publicidad de una compañía en la que su dueño no hubiese volado a ningún sitio.

Al final, la broma saldrá por seis millones de euros al erario público. Y es que hay empresarios tan liberales, tan de reforma laboral, tan de despido libre, tan de tantan, que siempre terminan con el cazo puesto a la puerta de Papá Estado, institución que, of course, debe estar al servicio de la libertad de empresa y no de esos ciudadanos que corren, inconscientes, detrás de la primera oferta que ven en cualquier escaparate. Y que su propietario, of course, nunca compraría.  

Justicia empresarial

"Desgraciadamente, lo que necesitamos son ayudas para despedir a la gente. Hay un ajuste de mercado, una crisis muy grave, se está generando desocupación y no puestos de trabajo. Ahora no es el momento de crear este tipo de ayudas" [en referencia a la subvención de 1.500 euros que entregará el Gobierno a los empresarios por la contratación de parados con cargas familiares].

Eusebi Cima, vicepresidente de Fomento del Trabajo, la patronal catalana, y presidente de Fepime, las federación de pequeñas y medianas empresas.

[Visto en Escolar].

La culpa es del negro de la hipoteca

Desternillante y agudísima explicación del origen de la crisis económica en esta parodia realizada en televisión por el dúo inglés "The Long Johns", integrado por los cómicos John Bird y John Fortune.

Parece que el vídeo está colgado en Internet desde hace tiempo, pero yo lo he visto en el blog de Arcadi Espada El mundo por dentro.

Puedes acceder aquí, con subtítulos.

Ríete hasta morir porque, de lo contrario, te entrarán ganas de llorar. Pero no te lo pierdas: desvelan el misterio de las subprime.

Asoman la pezuña

Amparados en la crisis que ellos mismos han causado

ya piden sueldos más bajos

y despidos más baratos.

Que nos nacionalicen. Como Bush a sus bancos.

El mundo (más) al revés

Iba a titular esta nota "¡Un comunista!", en referencia al presidente de la patronal española. Pero ha salido un socialista blandiendo la bandera del liberalismo, mientras Bush nacionaliza compañías y limpia de fondos el Estado para reflotar a otras. Antes entendía poco. Ahora, nada.

El caso es que el presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Gerardo Díaz Ferrán, demandó ayer al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero un «paréntesis en el libre mercado para afrontar la crisis a través de medidas excepcionales que permitan dotar de financiación a las empresas y frenar la sangría en el mercado laboral».

Hoy Zapatero, Robin Hood de los derechos sociales, proclama que confía en la libertad e independencia de los mercados.

Leo a Arcadi Espada que prestamistas y prestados comparten brothers. Un argumento que aireo cada vez que aparece un Gescartera, Forum Filatélico o derivado reclamando al Gobierno la pasta que ocultaba a Hacienda. Como ahora los patronos, que en la bonanza no reclamaron un "paréntesis" para donar al Estado parte de sus ingentes beneficios.

En fin, como seguirá el vuelo rasante del Cisne Negro, alíviese en el optimismo de Daniel Gross en su "¡Plop! Por qué las burbujas son buenas para la economía". [Citado y enlazado por Espada].

Libre mercado español

Las pérdidas, como las penas, 

son de nosotros

y las vaquitas, como las deudas y los yates, son ajenas.

Y animando la tropa, dale que dale,

el arriero va, el arriero va.

(Lamentable actualización de la vieja copla de Atahualpa Yupanqui)

Precariedad interesada

Un informe de la Federación Andaluza de Asociaciones de Periodistas (FAAP) revela que 61 de las 110 televisiones locales andaluzas visitadas por la Inspección de Trabajo presentaban irregularidades en materia de precariedad laboral. El dato ha obligado a la Asociación de Televisiones Locales de Andalucía (ACUTEL) a expresar su voluntad de negociar un convenio colectivo específico para el sector. Esta ha sido la primera vez que las asociaciones de la prensa de una comunidad autónoma han conseguido que se investigue a estos medios audiovisuales. 

Los cálculos realizados por la Inspección revelan que la deuda de estas empresas con la Seguridad Social por no dar de alta a sus trabajadores podría alcanzar los 20.000 euros. La deuda  con la Seguridad Social por pagar a los empleados por debajo del convenio colectivo de las Productoras Audiovisuales, que se ha tomado como base, ascendería a los 250.000 euros. La deuda con los propios trabajadores por haberles abonado un salario inferior al que les corresponde podría llegar a los 500.000 euros.

Nadie va a pagar estar cantidades. Como mucho la inspección se saldará con alguna multa simbólica en los casos más graves. Pero es un primer paso para regularizar la situación de miles de profesionales.

Convedría ahora que la Federación Andaluza de Asociaciones de Periodistas negociara con la Consejería de Empleo la ampliación de las investigaciones a la Prensa, a la Radio y a la Televisión. Que indaguen en las condiciones laborales de becarios, personal en prácticas y colaboradores. Sin importar la magnitud del grupo mediático ni su influencia ni sus apelaciones seguras a la libertad de mercado y de expresión. Y que se hagan públicos los resultados.

Pueden empezar por aquí para comprobar si las ofertas de prácticas de las empresas audiovisuales a los alumnos de la Facultad se corresponden, en número y formación, a la ley vigente. Porque, a ver, ¿cómo solicita 5 becarios Televisión Carmona, y otros 5 Canal 47, y 7 más Antonio Ramón Carrión Molina S.L.? Un periódico de rancia solera suele pedir una decena, al peso, para que los animosos chavales peleen la calle mientras sus influyentes redactores escriben reflexivas columnas de opinión y voltean un titular de portada para que tiemblen las columnas de Hércules. 

El riesgo de trabajar

"269 trabajadores han fallecido [en 2007] como consecuencia de accidentes laborales en el sector de la construcción. La cifra asciende a 400 fallecidos si se le suman los trabajadores que murieron pasadas 24 horas del siniestro y los que perdieron la vida viajando a su lugar de trabajo. Así, el total de accidentes se vuelve a situar por encima de los 250.000, representando el 27% del total de sectores, muy por encima de la industria; igual pasa con los accidentes graves, por encima de los 3.000, representando el 35% del total".

Informe CCOO

OPA hostil

Hace años que pasé el sarampión de la izquierda irreductible, pero sigue sin gustarme el capitalismo. Ni siquiera bajo el paraguas benefactor de la socialdemocracia, pese a la ortodoxia de Solbes (Rato) Solbes. 

Reconozco que ningún otro sistema económico ha facilitado a sus ciudadanos estos niveles de prosperidad y bienestar. Desconozco si en algún momento de la historia las relaciones humano-laborales-mercantiles pudieron ser de otra manera.

El caso es que aquí estamos y me resulta tan divertido como inquietante este neoliberalismo estatalista en el que empresas de todo pelaje y condición pordiosean generosas subvenciones a los Estados de diverso pelaje y condición y los Gobiernos se pliegan a los intereses de poderosas corporaciones y limitan el campo de juego a conveniencia de los poderes con los que sintoniza (más si el tentáculo termina en el control de medios de comunicación).

He oido esta mañana que entre los 14 sectores estratégicos establecidos por el Gobierno francés -y, por tanto, inaccesibles al control de capitales extranjeros- figura el yogur. El comentarista se preguntaba con gracia qué está peor, si la flora intestinal de los galos o su economía.

Vulgar proteccionismo,

que se quejaría un liberal economicista mientras tramita otra remesa de ayudas públicas antes de deslocalizar el negocio hacia parajes más próperos.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres.

Un Estatuto

El Estatuto... la identidad... el Guadalquivir... el flamenco... la realidad nacional...

Los políticos se concentran en su timba ajenos a la otra realidad:

"Una vivienda tipo en Zahara o Tarifa (Cádiz) alcanzan ya un precio de 500.000 € y en barrios de Sevilla, como Triana, Nervión y Porvenir, los 600.000 €", según el informe trimestral de la inmobiliaria Salvago.

Bendita pela

Copio y pego de Escolar

“La Iglesia Católica declara su propósito de lograr por sí misma los recursos suficientes para la atención de sus necesidades. Cuando fuera conseguido este propósito, ambas partes se pondrán de acuerdo para sustituir los sistemas de colaboración financiera”.

Acuerdo entre el Estado español y la Santa Sede sobre asuntos económicos. Ciudad del Vaticano, 3 de enero de 1979.

"El nuevo acuerdo sube el dinero de la casilla del IRPF del 0,5% al 0,7%, un bonito apaño para que la Iglesia siga recibiendo la misma pasta de siempre a pesar de que cada vez son menos los españoles que así lo piden en su declaración de la renta y poder de este modo suprimir de los presupuestos eso tan feo de la "dotación directa". A cambio –qué detalle– la Iglesia dejará de escaquearse a la hora de pagar el IVA pero sólo porque lo exigía la Unión Europea y amenazaba con multas. El resto de los beneficios fiscales seguirán como siempre, como en la Edad Media".

Así les da incluso para pagar a Jiménez Losantos.

Los libros y sus ventas

Los libros y sus ventas

Los andaluces gastamos en libros, de media, 18 euros menos que el resto de los españoles. Aquí son 48,4 y la media estatal está en 66,7. Estamos en el 68 %, muy lejos de Madrid, con casi el 158 % y Cataluña, con el 152,5 %. Son datos del Mapa de Librerías realizado por Xavier Cubeles en el marco del Plan Andaluz por el Libro (PAPEL), que ha revelado que en Andalucía hay 740 locales de este tipo, aunque existen otros 4.650 puntos en los que se pueden vender libros. Casi el 60 % son pequeños y no llega al 3 % los grandes. Hay 8,45 librerías por cada 10.000 habitantes, por 8,91 en España. 

Las cadenas de mercados aumentan su cuota de ventas respecto a las librerías independientes. Éstas son las que más dependen de los libros de textos, que llegan a suponer el 40 % del negocio. Son, por tanto, las que sufren los descuentos y ventajas de las grandes superficies.

El pacto pondrá en marcha el proyecto Biblioandalucía XXI para comercializar por Internet el catálogo de la Asociación de Editores de Andalucía. Estarán disponibles mil títulos en sistemas de producción digital y otros mil en el formato e-book. Claro que si se actualiza como la web del PAPEL las ventas serán tan raquíticas como los efectos de este y otros programas oficiales.

Democracia energética

De lo que más me ha sorprendido en los últimos días, estos titulares de El País:

"Cheney acusa a Rusia de hacer chantaje con su política energética  

El vicepresidente de EE UU critica el retroceso democrático bajo el mandato de Putin"

Reflejan con crudeza la nada sutil relación que el Gobierno norteamericano establece con los demás países, aliados o no. Si la política energética no es la adecuada para sus intereses, se denuncia el retroceso democrático: en Rusia, pero podría tratarse de Venezuela o Bolivia; si lo fuera, daría igual que hubiera o no democracia: Arabia Saudí sería el mejor ejemplo entre otros petroleros similares.

(Los problemas de edición en Blogia me impiden colocar el enlace. Lo haré en cuanto pueda. La noticia reseñada data del viernes 5 de mayo, página 4).

 

Polanco quiere más

Polanco quiere más

Hay quien ha escrito que al Presidente Zapatero no le gustan los medios público. Considera que ganó las elecciones pese a los Urdaci y compañía con el exclusivo apoyo de Prisa y unas pocas televisiones autonómicas. De ahí su escasa preocupación por la reconversión salvaje que la Sepi propone para RTVE, que reducirá de forma notable la presencia del audiovisual del Estado en el mercado y la sociedad. Pero nada es gratis. Los empresarios amigos de ZP, o de los amigos de ZP, pasan factura. Contentados unos con La Sexta, la nueva televisión que comenzará el lunes, Jesús de Polanco aprovecha la oportunidad para ampliar y consolidar un imperio donde empieza a no ponerse el sol.

Quien Alfonso Guerra llamara Jesús del Gran Poder ha dibujado sus planes en la Junta General de Accionistas del Grupo Prisa del jueves en Madrid. Nada como acudir a las fuentes originales para conocer los detalles. Así dice el comunicado oficial:

“Tenemos el convencimiento de que la televisión de pago es un negocio de presente y de futuro”, señaló Jesús de Polanco, quien se refirió a nuevas posibilidades tecnológicas, como el triple-play (televisión, voz y datos). Para este desarrollo futuro, el presidente de PRISA quiere seguir contando “con la presencia de Telefónica como accionista singular e importantísimo de Sogecable”. “Estoy convencido, además, de que las autoridades reguladoras serán, en el futuro próximo, sensibles al hecho de que el mercado ha cambiado mucho después de los acuerdos de fusión entre las dos plataformas. Por eso, algunas limitaciones a la cooperación entre Telefónica y PRISA que en esa ocasión se establecieron no tienen ya, a mi juicio, mayor razón de ser”, apuntó. (...)

El presidente de PRISA expresó su confianza en que el proyecto de ley audiovisual dé la respuesta a algunas de las interrogantes del sector sobre el futuro de la televisión pública y manifestó su preocupación por la recién aprobada reforma de la Ley de Propiedad Intelectual, sobre todo, “aspectos del texto legal que pueden suponer la desprotección de los editores de prensa frente a la reproducción no autorizada de sus publicaciones”. Además, subrayó la inquietud de los editores de libros de texto por la configuración “de forma muy poco coordinada, y a veces contradictoria con los criterios de la industria editorial” de una nueva política sobre el libro educativo en España". [Las negritas son mías]

Y además, el poder económico del Grupo Prisa:

- Repartirá un dividendo de 14 céntimos por acción, un 16% más que el año pasado. Facturó casi 1.500 millones de euros, con un beneficio de 153 millones.

- Los ingresos procedentes del audiovisual superarán la mitad del total. La prensa pasará del 40 al 20%.

- Lanza con éxito una OPA sobre Sogecable, abre Cuatro, impulsa Localia, compra la principal televisión portuguesa, TVI, integrada en Media Capital, y adquiere un importante paquete de acciones de Le Monde.

- Las ventas de las promociones de El País supondrán más beneficios que las del propio periódico.

- El holding Unión Radio será uno de los más importantes del mundo, con la gestión de un millar de emisoras y una destacada presencia en América.

Son los grandes poderes de don Jesús. 

El gobernador, un liberal

El gobernador, un liberal

El Gobierno de ZP dará un paso más en la consolidación del liberalismo económico con el nombramiento, en junio, del todavía Secretario de Estado de Hacienda Miguel Ángel Fernández Ordóñez como gobernador del Banco de España. Por curiosa que sea la socialdemocracia reinante, es habitual en los ejecutivos del PSOE. MAFO, como se le conoce, ya fue alto cargo con Felipe González. Lo sorprendente es que el PP, en su epidemia opositora, ha rechazado al aún posible aspirante, que sí ha recibido lógicos apoyos de la patronal y extraños respaldos de sindicatos y organizaciones de consumidores.

Fernández Ordóñez se ha caracterizado por sus posiciones liberales, como bien señala el laudatorio editorial de hoy de El País, que lo sitúa ya en el cargo. MAFO, que fue tertuliano de Iñaki Gabilondo en la Ser, ha mantenido posiciones muy duras en las negociaciones sobre los astilleros públicos y ha sido el único dirigente gubernamental con agallas para admitir que TVE podría ser privatizada. Como ocurre con Pedro Solbes, su jefe en Economía e impulsor de la candidatura a la presidencia del Banco de España, sus planteamientos obvian el programa electoral del PSOE y chocan a menudo con las vaguedades económicas -y peor: con los compromisos públicos- del presidente Zapatero, quien no parece que aprendiera mucho en sus dos tardes con Jordi Sevilla. Mientras ZP vende una revolución social, MAFO se aplica al superávit de las cuentas públicas a costa de los servicios sociales y las nóminas de los asalariados. Para eso ya estaba Rodrigo Rato, que financiaba astilleros y radiotelevisión públicos con el mejor talante liberal. 

"Capitalismo de ficción"

"El desiderátum del capitalismo de ficción es entretenernos". Vicente Verdú (El estilo del mundo. Ed. Anagrama).

Atentos a los avatares del capitalismo primario que representa el sector eléctrico, casi se nos escapa una de las grandes fusiones del año en el pujante territorio del entretenimiento y lo audiovisual. Me refiero a la unión del Grupo Árbol-Globomedia y Mediapro, que se han convertido en la tercera productora independiente de Europa. Ambas comparten el 40%  de la sociedad resultante, y el otro 20% queda en manos de la multinacional británica de la publicidad WPP. Tienen en emisión 23 programas en diferentes cadenas públicas y privadas, nacionales y autonómicas, y controlan gran parte de los servicios tecnológicos. Viene a ser como si en "España Directo" (TVE) relataran las andanzas de "Los Serrano" (Telecinco) o "Los hombres de Paco" (Antena 3). Porque de este programa y de ambas series son creadores los directivos de las compañías ahora agrupadas. Facturaron 320 millones de euros en 2005 y cuentan con 2.000 profesionales, 400 de ellos en América. Constituyen, pues, uno de los grandes poderes de la producción europea, que lidera otro grupo español, Endemol, dependiente de Telefónica.

Las dos ya coincidían en el accionariado de La Sexta, la nueva cadena de televisión que comenzará a emitir en unas semanas, donde comparten gestión y gastos con la mexicana Televisa y El Terrat de Buenafuente, entre otras. Una iniciativa  que ha suscitado recelos en sus competidores. Maurizio Carlotti, consejero delegado de Antena 3, ha advertido de que nunca encargará un programa estratégico a una de las empresas que participan en este proyecto y no descarta crear su propia productora. Pero La Sexta puede abrirse mercado con fuerza. Todo parece indicar que Telefónica ha optado por venderle los derechos del Mundial de Fútbol Alemania 2006, que compartiría con la Cuatro de Polanco.

Al margen de las disputas autóctonas, es relevante la fortaleza de la industria local ante los desafíos de la competencia exterior en un mercado globalizado -y ninguno tanto como el del entretenimiento. Pero también es peligrosa la excesiva concentración de las compañías de las ideas en pocas manos, pese a que esta nueva fusión está liderada por profesionales del medio televisivo. Empero, la aparición de novedosos sistemas de comunicación-información reduce los márgenes de control de contenidos. Los datos del Estudio General de Medios de 2005 son concluyentes: sube la audiencia de Internet, baja la tele y se estabiliza la Prensa.  

La etiqueta de Inditex

La etiqueta de Inditex

"¡La tengo, lo sabía!" grita ella por el pasillo con una prenda en la mano. Y muestra un jersei de Bershka sin estrenar -cosas de las rebajas- del que cuelga una etiqueta. "No, no, es LA etiqueta, la de la Mezquita, la que Inditex, los de Zara, ha retirado de su ropa huyendo de las presiones del mercado musulmán. La guardaré en mi particular museo de la infamia". [En la foto].

Lo publicó el día 17 Nacho Escolar en exclusiva  en Informativo Telecinco y luego en su blog. Después de un hondo silencio de varios días, le siguieron otros medios digitales hasta la victoria final en letra impresa. Con modestia, eso sí, porque el grupo de Amancio Ortega es uno de los poderes económicos y publicitarios.

Pero es otra derrota. Otro paso atrás. Se cede en derechos fundamentales y se acaba acogotado contra la pared. Les da igual las caricaturas que las etiquetas. Abierta la veda, los censores, plenos de absolutismo y soberbia, desdeñan la moderación y la tolerancia que con con tanto celo exigen. 

La renuncia de Inditex es más grave. Se trata de uno de nuestros escasos representantes, con Telefónica, en el mundo globalizado. Su ejemplo ha sido tan lamentable como el de aquellas multinacionales que se hayan sumado al boicot a los productos daneses a raíz de la crisis de los dibujitos. Ahora el grupo entra en China. Sin esperanzas, confiemos en que no caiga en los juegos censores de Yahoo y Google para introducirse en tan suculento mercado. La decencia no debe de ser incompatible con la cuenta de resultados.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

Los patriotas

Los patriotas

Envueltos en la rojigualda proclamaban que una empresa catalana no podía absorver a una española. Sin pudor ni decencia -entonces ni ahora-, cambian el discurso y apelan al libre mercado, al ámbito privado de las operaciones mercantiles, a las tribulaciones propias del capitalismo. Su liberalismo contable limita con sus intereses partidistas. Prefieren que Endesa esté controlada por la compañía alemana E. ON a aceptar la OPA de Gas Natural. No les importa que las decisiones se adopten en Berlín, siempre que no pasen por Barcelona. Es su idea de país; de nación si quieren,  la boca llena de palabras vacuas. Ni roja ni rota, arruinada la quieren.

La ¿sorprendente? irrupción de E.ON coincide con la campaña publicitaria de Endesa (en la foto, vía elmundo.es) que gira en torno a "ON".  Una iniciativa que da pábulo a quienes han expresado sospechas y convicciones sobre la gestación de esta operación económica y la posibilidad de que la propia eléctrica española haya animado a los alemanes a intervenir ante la supuesta amenaza catalana.

Y mientras mantienen su encarnizada lucha de despachos y poltronas, me temo que una vez más los ciudadanos pagaremos la OPA. La de unos y la de otros.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres