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O lo que es lo mismo: ¿Cómo se llama la ministra francesa que el periódico marroquí L’Observateur vinculó sentimentalmente con el ex presidente del Gobierno José María Aznar?
¿Qué número luce en su camiseta el jugador del Betis Sergio García?
¿Cuál es el número del vuelo de Spanair que se estrelló en Barajas?
No es un juego. Son algunas de las preguntas del primer examen de las oposiciones a redactor de Canal Sur, la televisión autonómica andaluza. La gente, y no sólo del PP, está indignada. A mi me extraña menos: una de las últimas pruebas de acceso a RTVE interrogaba sobre el nombre de uno de los toros que el Juli había lidiado en las Ventas aquel San Isidro.
Tengo serias dudas de que este tipo de exámenes facilite la contratación de los mejores periodistas. Tengo mayores dudas acerca de si es eso lo que se pretende. Claro que uno es un desconfiado, que no sabe nada de subcontratas y menos aún de leyes laborales.
Un grupo de aspirantes ha anunciado que impugnará porque apenas cuatro de las 60 cuestiones planteadas tenían relación con temas de estricta actualidad.
Los opositores son miles: es la primera oferta de empleo público de la RTVA desde 1994. Unas pruebas convocadas en 2000 fueron anuladas por el Tribunal Supremo y la cadena recurrió al Constitucional, que aún no se ha pronunciado.
(No se quede con la duda: 1.- Rachida Dati; 2.- El 9; 3.- JK 5022)
La dimisión del presidente del Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA) hay que entenderla dentro de la "normalidad" de un órgano nuevo, cuyos miembros - ha recordado- lo configuran gente propuesta por los partidos políticos. "Todos conocemos cuales son sus perfiles y a qué criterio obedecen; la independencia y la autonomía que tienen, por lo que nadie se puede rasgar las vestiduras",
Son palabras de Luis Pizarro, secretario de Organización del PSOE andaluz, al referirse a la crisis del CAA. Y ha advertido: "Puedo garantizar que no se va a bloquear el Consejo y si tanto PP como IU pretenden obstruir el nombramiento del miembro que corresponde al PSOE llegaremos hasta la últimas consecuencias para evitarlo".
Pero las aguas audiovisuales andaluzas se amansan. PSOE y PP han pactado el nuevo Consejo de Administración de la RTVA. El presidente será José Moratalla, a su vez, presidente del PSOE regional. Los populares se hacen con una vicepresidencia y una secretaría adjunta, y los socialistas, con otra secretaría. Todos cargos de nueva creación. Los secretarios serán miembros de este consejo con voz pero sin voto y serán personas ajenas al propio consejo. Da igual, yo tampoco entiendo nada. Pero serán designados mañana por el pleno del Parlamento.
Y todavía queda pendiente la elección del director general de la RTVA. IU aspira a que sea por unanimidad. Es decir, reclama su cuota. Otro puñado de cargos en aras de la transparencia y la pluralidad informativas.
"Hablábamos de las ideas y las necesidades. Esta crisis está reduciendo la publicidad en los medios. La situación pinta muy fea. Y, para los grupos privados, la conveniencia de que existan una radio y una televisión públicas empieza a desgajarse del ámbito de las ideas: son la competencia, captan publicidad que nosotros (incluyo, por supuesto, al grupo PRISA, que me paga por escribir esto) necesitamos como el agua. Su misma existencia, al menos en su actual formato de financiación mixta, por la vía comercial y la vía del presupuesto del Estado, nos perjudica.
Parece que los medios de comunicación privados, todos, vamos a ser muy críticos con RTVE. El lector ya sabe cómo van estas cosas. No hay idea que sobreviva a una necesidad urgente".
La agria disputa que ha enfrentado a los miembros del Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA) se ha saldado, de momento, con la dimisión “irrevocable” de su presidente. El catedrático Manuel Ángel Vázquez Medel, anunció ayer por sorpresa ante el Parlamento regional que dejaba el cargo ante la "imposibilidad" de desarrollar la labor que le fue encomendada debido a "los ataques injustos y desmesurados que he sufrido". El CAA fue creado en la anterior legislatura, a instancias de presidente de la Junta, Manuel Chaves, como impulso a la transparencia informativa dentro del paquete de leyes de regeneración democrática. Luego fue uno de los organismos que encontraron cobijo en el consensuado nuevo Estatuto de Autonomía, como piedra angular de la nueva Andalucía.
Ahora la Cámara regional deberá designar otro presidente del CAA, pero también el del Consejo de Administración de la RTVA y el director general de esta radio televisión pública.
Aunque gobierno y oposición claman por el consenso y la independencia, el puzzle tiene difícil encaje mientras resuenan los ecos de la despedida de Vázque Medel como el caballo cuatralbo de Alberti:
"Si para todo hay término y hay tasa y última vez y nunca más y olvido ¿quién nos dirá de quién, en esta casa, sin saberlo, nos hemos despedido? En más de una ocasión he pensado que el CAA era una excepción al poema borgiano: parece que no hay término ni hay tasa para ciertos comportamientos incalificables por parte de quienes están obligados a una alta ejemplaridad ética en una institución que sólo desde su independencia y su prestigio puede cumplir con eficacia la misión que le ha sido encomendada. (...)
Parece que no hay término ni tasa en la utilización, muchas veces mezquina, de nuestra institución para una confrontación partidista que –no me cansaré de repetirlo- siendo legítima y hasta necesaria en otros ámbitos, desvirtúa gravemente a una autoridad independiente de regulación. (...)
Entiendo que con los medios e instrumentos y, sobre todo, con el clima de enfrentamientos actualmente existente no me es posible cumplir el mandato que entendí me encomendaba el Parlamento, en el marco de la Ley 1/2004.
En muchas ocasiones mis amigos me han oído decir que sabía de las dificultades de este proyecto; que valía la pena intentarlo… y que si llegaba el momento, procuraría marcharme con la dignidad con que llegué a la institución y con la que he procurado mantenerme en ella, incluso en momentos de ataques injustos y desmesurados.
Ha llegado el tiempo de decir adiós.
Anuncio ante el Parlamento de Andalucía mi dimisión irrevocable como miembro del Consejo Audiovisual de Andalucía y, en consecuencia, como Presidente, ante la imposibilidad de poder desarrollar el proyecto para el que fui llamado. En los próximos días formalizaré, como procede, mi renuncia".
Andalucía ha padecido un nuevo debate sobre su medio de comunicación público más importante, la RTVA, que, otra vez, no tendrá consecuencia alguna, más allá de la vacua palabrería, sobre la auténtica función de esta máquina informativa. Si cabe, la polémica puede incidir en la baja política que nos carcome.
El caso es que el del Consejo Audioviosual de Andalucía aprobó por mayoría el pasado 17 de abril una "Decisión" [texto completo en PDF] sobre la actuación de la cadena pública en los pasados comicios autonómicos y generales basada en ocho resoluciones de la Junta Electoral regional. Sus conclusiones son demoledoras:
“La actuación del operador público es irregular por cuanto vulnera la neutralidad informativa que ha de inspirar su actividad, no habiéndose observado, asimismo, las recomendaciones dictadas por el Consejo Audiovisual de Andalucía". (...)
"A la vista de los expuesto, y dado que la Junta Electoral dictamina que durante la pasada campaña electoral la RTVA no siempre ha ajustado su actuación a los principios de pluralismo político, objetividad, veracidad, imparcialidad e independencia, el Consejo Audiovisual de Andalucía estima que la RTVA ha incumplido su misión de servicio público en los caos referidos sobre los que se han emitido distintos pronunciamientos por parte de la Junta Electoral".
La respuesta de la cadena fue igual de dura. Así dice la Nota de Prensa de la RTVA, que se queja de no haber sido oída:
"Estos acuerdos de la JEA no son aún firmes, y no han dado lugar a sanción alguna, estando pendientes de procesos administrativos y de un recurso judicial". "El Consejo Audiovisual de Andalucía asume como propios, en un caso sin precedentes, los argumentos esgrimidos por la Junta Electoral de Andalucía sin haber realizado, con los valores éticos y deontológicos y parámetros que lo diferencian y legitiman, un estudio previo del comportamiento de RTVA en todo el periodo electoral, a pesar de disponer de los recursos humanos, técnicos y económicos adecuados para desarrollar la misión que tiene encomendada". (...)
"El CAA incurre en una profunda contradicción cuando en sus propias Recomendaciones aleccionaba a los operadores para que ignoraran la legislación electoral aplicando a la información criterios profesionales, mientras ahora pone en entredicho la conducta de RTVA por unos acuerdos de la JEA que, cuando menos, discuten o limitan el ejercicio pleno del derecho a la libertad de información por los profesionales en periodo electoral".
También los consejeros del CAA propuestos por el PSOE salieron de la mano, con un comunicado en contra de la "Decisión", para acusar a la mayoría del Consejo de falta de rigor y de “oportunismo político”. También arremeten contra el invitado sorpresa de esta bronca audiovisual: el presidente del organismo, Miguel Ángel Vázquez Medel, quien había unido su voto a los de los consejeros apoyados por PP, IU y Coalición Andalucista para sacar adelante el documento. Vázquez Medel ha devuelto las acusaciones de partidismo y falta de independencia.
La guerra continúa. Y puede afectar a la elección del nuevo director general de la RTVA que debe ser nombrado por el Parlamento y que el PSOE, desde su mayoría absoluta, trata de consensuar con PP e IU. ¿Se arriesgarán los socialistas a colocar al frente de Canal Sur a un profesional (acepción quinta)? ¿Temerán el contagio Medel? ¿O mantendrán la profesionalidad de la acepción tercera?
"Es una reconstrucción, puede que se preste a confusión pero no se engaña a nadie porque se siguen colando por ahí". Es la explicación de Rodrigo Gavilán, portavoz de la Confederación Española de Policía (CEP), al montaje de Telemadrid sobre la entrada de inmigrantes indocumentados por el Aeropuerto de Barajas. Lo cierto es que lo vendieron como "exclusiva". E insisten, como relata Jorge A. Rodríguez en El País:
La redactora Laura Gómez sostiene que se limitó "denunciar una situación que sigue existiendo, no a simular que me colaba". La cadena añade que era "una noticia cierta y contrastada que no niega la policía ni AENA. Es más, ambos confirman la existencia de una ruta paralela para eludir el control de pasaportes".
Pero AENA y el comisario de Barajas, Carlos Salamanca, lo niegan. "Por aquí pasan al año 52 millones de personas y rechazamos a 18.000. Esa red está desmantelada. Esto no es un coladero". AENA dice lo mismo. "Se han tomado medidas de seguridad y la presencia de la cámara lo demuestra". Telemadrid matizó al día siguiente, 15. Ya no "es" un coladero. Ya "era" la puerta "por donde se colaban los inmigrantes". Pero el coladero había colado.
Regreso ocasionalmente al blog para utilizarlo como menos me gusta: como muro de las lamentaciones. Pero estoy indignado con la bromita -otra- del director general de RTVE, Luis Fernández, que ha colgado en Youtube un gracioso video sobre la reestructuración del Ente. Pasen y vean. Éstos son los directivos de la empresa en la que trato de ganarme la vida.
Por una vez, CCOO sitúa la guasa en sus justos términos:"Nos reiríamos del vídeo del Presidente and Company si no fuera porque estamos en el 15% de audiencia, los prejubilables sin irse a su casa, los contratados doblando jornadas y cobrando un salario inferior al que les corresponde, el malestar de informativos y la producción en manos externas. A lo mejor, por eso se ríen. Porque han conseguido mucho espectáculo y ningún objetivo".
Están echando a compañeros de 50 años y contratando a colegas de más de 50 años. Más, están contratando como siempre, sin ton ni son, y sin valorar primero a la gente de dentro (¿No hay nadie que pueda montar la web de informativos de RTVE, que hay que buscar fuera?); están preparando unas oposiciones que a ver; han avanzado una programación -y unos nombramientos- de RNE que da grima; TVE sigue cuesta abajo... Lo explicaba el prejubilable y deportivo Pedro Barthe: Han jugado a perder el partido". Y a fe que lo han conseguido.
"Sólo dije que el PP estaba utilizando el terrorismo como arma de desgaste electoral contra el Gobierno. Isabel San Sebastián se enzarzó conmigo". El periodista José María Calleja, habitual comentarista del programa de Telemadrid Alto y claro, afirmó ayer que este espacio ha rescindido su colaboración por criticar al PP. Relató que en la mañana de ayer recibió la llamada telefónica de una persona del programa que dirige y presenta Curry Valenzuela, para decirle que no volviera a la tertulia.
El director general de Telemadrid, Manuel Soriano, le llamó luego para pedirle que acudiera a la tertulia el próximo miércoles.
Vía El País
Todas las televisiones suelen seguir con entusiasmo las líneas vitales que trazan los gobiernos de los que dependen, aunque sean trazos en aguas brumosas. Dan igual las fantasias sobre los imaginarios agujeros del 11-M que los abruptos rescates de lo que se ha dado en llamar "Memoria histórica". Si las cadenas del PP se zambullen sin rubor en los procelosos oleajes que les marca el bunker mediático que jalea a sus líderes, las emisoras del PSOE saldan las viejas cuentas de la Guerra Civil como si fuesen a ganar 70 años después.
El drama llega cuando los obedientes guionistas equivocan la trama bien por ignorancia, pereza o por ese ingrato afán de ser equidistantes, habitualmente entre una verdad y una mentira, a veces incluso entre un asesino y su víctima. Le ha ocurrido a la serie documental estrella de esta temporada en Canal Sur. Su concluyente y totalizador nombre es "La Guerra Civil en Andalucía" y fue presentada con honores de prime time, los jueves, a las 22.00 horas, en Canal 2 Andalucía. "De la forma más objetiva posible" dicen y colocan sin pudor a personajes ficticios, desdibujados en sepia, como hilo conductor de las dos Españas irreductibles.
En uno de los últimos capítulos emitidos, los responsables de la serie le concedían todo el protagonismo al ex terrorista del Grapo Pío Moa, reconvertido en supuesto historiador y paladín del revisionismo franquista. Lo ha denunciado el articulista de El País Andalucía Mariano Maresca en "Pío Moa en Canal Sur": "Digamos que mi impresión [sobre la serie] era la de una oportunidad perdida. Otra más. Hasta que en un momento determinado aparece Pío Moa y dice que el concurso de Sanjurjo fue determinante en el advenimiento de la República, dado que los resultados electorales habían sido falseados. A los pocos minutos, Pío Moa vuelve a aparecer, y esta vez resume en una intervención fulminante -sin mirar a cámara, es curioso- su invención de que la Guerra Civil empezó con la revolución de Asturias de 1934. En mi estupefacción, espero que los autores del documental que estoy viendo tengan al menos la poca vergüenza de dar una versión distinta de los hechos; pero espero en vano. Y eso, nada menos que todo eso, es lo que hay".
Y concluye: "Si lo que yo ví el sábado salió a antena sin que ningún responsable de Canal Sur le echara un vistazo, los responsables de Canal Sur deben dimitir, ser cesados o morirse. Si lo vio alguien y lo autorizó, a ese alguien hay que pedirle una responsabilidad infinitamente mayor: la de haber puesto el dinero de los andaluces al servicio de una falsificación reaccionaria de la historia de España".
Hasta los más activos defensores de esa imposible "memoria histórica" advierten de que no todo vale. Escribe el anarquista Cecilio Gordillo en "No todo vale": "Se está “vendiendo” una serie de subproducto que bajo la denominación de “Memoria Histórica” esta produciendo -evidentemente de forma intencionada- una amalgama de libros, documentales, etc.. que van atacando directamente a la raíz de aquellos objetivos con los que nació este movimiento social (...) Se intenta contentar a todos (a los dos bandos, que dicen la mayoría de los que están al frente de esas empresas, ya sean productoras, ya sean la propia TV pública) y para ello nada mejor que meter “con calzador” a los de siempre (de los últimos setenta años) y sobre todo a muchos amigos de la -cuerda-, que se utilicen imágenes sin permiso de los autores, etc...
Pero en la cadena autonómica andaluza andan en otras cuitas. La guerra es un encargo; ahora se juegan el puesto. El consejero de Presidencia, Gaspar Zarrías, está a punto de cerrar un acuerdo con IU sobre la nueva ley de la RTVA, que acumula tantos meses de retraso como el impulso democrático que la alentó. Aunque los aires del consenso estatutario hacen milagros y se quiere ampliar el pacto a populares y andalucistas. Y habrá que dejar hueco a los unos y a los otros. Y a sus historiadores.

Ha sido la imagen más comentada de la jornada en las redacciones de Radio Televisión Española. La foto de Javi Martínez que hoy publica El Mundo para ilustrar el acuerdo sobre RTVE alcanzado por la SEPI, la dirección general de la empresa pública y los sindicatos. Ahí están todos, sonriendo a la cámara. Digan pa ta ta. O mejor. Para troncharse del todo, repitan conmigo: 4.150 a la calle. Y descojónense vivos, con perdón. Y con talante socialdemócrata.
Helos ahí: la izquierda real, la que manda. El Gobierno del PSOE y Zapatero acomodado entre la sonrisa tenebrosa de la Sepi -oh, los liberales: que vuelva Rato- y la bonachona de doña Carmen Caffarel y sus directivos -tan progres, tan modernos, tan didácticos. Los sindicatos, UGT y CCOO y los amarillos, que se decía cuando entonces, aunados por las cadenas de sus intereses, sus gentes, sus puestos, sus votantes. "Decidiremos" proclaman ufanos en su irreal soberbia. Ya han decidido por ellos, y ellos han rubricado un progresivo desmantelamiento a cambio de las migajas de la agonía. Los de la risa preparan las listas de afines: tu sí, tu no. Sin más proyecto ni futuro que conservar su propio poder, con sus ingresos correspondientes.
También Laura, seudónimo de una trabajadora prejubilable de RTVE, se pregunta en Escolar "¿De qué se ríen?". (Del texto sólo lamento el seudónimo).
"Se cierra hoy una etapa de 50 años y acaba la televisión de partido, y empieza una independiente en busca de la eficacia, con un acuerdo de todo el mundo". Carmen Caffarel, directora general de RTVE.
"Nos despedimos de una herencia del pasado vinculada a los Gobiernos. Nace una Radiotelevisión Española al servicio de los ciudadanos". Marcel Camacho, dirigente de CCOO en RTVE.
Extrañas coincidencias. Extraño pacto. Solución o palada a la tumba.
Habrá que leer la letra pequeña. Calibrar a quien beneficia; quien hace la lista; quien ocupa luego los cargos. Hay quien sospecha de la cifra de seis trabajadores por unidad informativa, cantidad mínima para que haya un delegado sindical. Hábiles concesiones para obtener el garabato sin despejar obvios interrogantes.
Ah, ¿quién garantiza la rentabilidad de la nueva Corporación RTVE? ¿Qué ocurrirá cuando, como es más que probable, TVE acumule otro montón de deuda en pocos años? ¿Qué contenidos se ofrecerán? ¿Qué radiotelevisión pública se quiere si se quiere alguna radiotelevisión pública?
Paladas paladas paladas.
o
Independencia. Eficacia. Cuidadanos.
Que estos ojos lo vean. Esta mente lo desarrolle. Y ambos se ganen el sueldo honradamente.
Hasta la próxima prejubilación.

César González Antón, de 29 años, es el jefe de Informativos de la cadena de las productoras, adonde llega de la mano de su director Antonio García Ferreras. Los dos han viajado juntos del Real Madrid a la más joven de las televisiones, que acapara jóvenes valores para lanzar su oferta informativa en septiembre. En pantalla lo contarán Mamen Mendizabal (59 segundos), Helena Resano y Cristina Villanueva. Y todo bajo la batuta de Mediapro, la accionista de referencia y creadora de España Directo para La Primera, que pretende imponer nuevos formatos de presentación y edición con el fin de encontrar novedosas formas de contar.
Uno, tan antiguo, tiembla cuando lee propuestas de este tipo -"tensión narrativa", "nueva forma de comunicar"-, aderazadas con sueldos de entre 900 y 1.400 euros por 40 horas de reporteros multimedia. Yo quiero el viejo periodismo de siempre. Cuénteme una historia real. Que ya llegará el espectáculo.
(Foto, La Sexta)
La presidenta de la Comunidad de Madrid continúa su carrera hacia el liderazgo de la oposición, tarea en la que, según su propio convencimiento, debe laminar antes no a Rajoy -pobre, ya está amortizado-, sino a Gallardón y, de paso, al que considera su protector, don Jesús de Polanco.
El alcalde de Madrid concedió graciosamente a Cuatro un amplio espacio en Colón para convocar a las masas durante los partidos de España en el Mundial. El éxito ha sido total. Miles de personas se congregan en el centro de la ciudad cada vez que juegan los chicos de Aragonés, mientras la televisión de don Jesús crece y crece y crece impulsada por el fútbol. La apoteosis iba a ser el próximo martes, en octavos de final, ante Francia, a las 21.00 horas.
Pero Esperanza Aguirre, que sólo tiene a Aznar como santo patrón, no ha podido soportar tanta alegría en dos de sus más allegados enemigos y se ha inventado otra cita. Colocará una pantalla gigante en la Puerta del Sol, en la fachada de la sede del Gobierno regional madrileño, y convocará a las huestes pelotudas a animar a la patria de calzón corto. Y enchufará a la Sexta, de Emilio Aragón, que una vez presentó un libro de cuentos de Ana Botella, concejala de Gallardón y esposa de donjosemaría. O la política aplicada a la guerra del share. O viceversa.
Parece que Manuel Chaves, el presidente andaluz, se dispone a cumplir la última promesa de su compromiso de impulso democrático y acometerá una profunda reforma de la Radio Televisión Pública de Andalucía, al modo en que Zapatero conduce la reconversión de su homóloga estatal. Una vez que el carácter público de Canal Sur quedará blindado en el nuevo Estatuto y que la buena sintonía con Izquierda Unida puede prolongarse más allá de esta reforma. El caso de los medios públicos de comunicación es sintomático. Aquí ha sido más fácil que los altos cargos del Gobierno declaren sus bienes e ingresos que modificar la ley de la cadena autonómica. Puede haber unanimidad para limitar la publicidad institucional pero no para acordar un director general de la cosa. Dos años lleva el asunto en el Parlamento autonómico sin ánimo para desbloquearlo, y eso que el PSOE disfruta de una cómoda mayoría absoluta y los seis diputados de la federación de izquierdas aceptarían cualquier propuesta que les facilitara un pequeño hueco en el entramado informativo del Canalillo. Ya ni siquiera ponen pegas a la intención socialista de mantener en el máximo cargo a Rafael Camacho, bestia negra durante años por su ascenso desde la portavocía del Gobierno andaluz.
Lo escriben hoy en Diario de Sevilla M. Ramos e I. Carretero: "Aunque tendrá que ser después de las vacaciones parlamentarias, fuentes del Gobierno andaluz informaron a este diario de que la reciente entrada en vigor de la reforma de RTVE –surgida tras el dictamen del llamado Consejo de Expertos y que ha conseguido el apoyo de todos los grupos parlamentarios salvo el PP– despeja el panorama para una revisión profunda de la Ley andaluza que, en el caso de hacerla sobre el texto que se está tramitando en el Parlamento desde septiembre de 2004, tendrá que basarse en la transacción de las enmiendas de IU, ya que está cerrado el plazo para presentar otras. Otra opción es partir de cero con un nuevo proyecto".
El debate coincide con el afan del Gobierno regional por ordenar el mapa televisivo y el anuncio del consejero de Presidencia, Gaspar Zarrías, de que en breve la Junta de Andalucía sacará a concurso ocho canales de Televisión Digital Terrestre, de los que la mitad serán públicos y la mitad privados.
"No podía imaginar que su casa estaría rodeada de reporteros y unidades móviles y que los suyos serían permanentemente acosados y enfocados por las cámaras". Así concluía ayer Sergi Pàmies, columnista/critico de televisión de El País, su artículo Había una vez un circo sobre el tratamiento mediático de la muerte de Rocío Jurado. Pienso que yerra el diagnóstico. La artista era consciente de su tirón popular y de esa "explotación de la fama" a la que alude el autor, aunque tuvo la lucidez de actuar con comedimiento durante su grave enfermedad, mientras otros miembros de la familia buscaban acomodo en los platós. Los mismos que ayer la lloraban ya ríen y manosean la babosa versión de un ex novio de cartón piedra. No están dispuestos a esperar diez años, como ocurrió con Lola Flores, para rentabilizar la popularidad de la cantante. No tendrán escrúpulos en convertir la memoria de la que ahora proclaman "la más grande" en la más vituperada.
De momento, me quedo con el análisis de Pàmies [El País, de pago]:
"¿Se justifica el despliegue de ayer? Por la dimensión artística de la cantante, en parte sí. Lo que no se justifica es la intromisión en la intimidad que precedió el fallecimiento, ni el abuso de planos funerarios y de plañideras en off, ni ese recurso tan extendido que consiste en que las presentadoras pretendan estar más afligidas que los familiares, como si el dolor fuera la coartada para la falta de respeto. En una entrevista en Els matins de TV3, Fernando Sánchez Dragó habló de circo y de "la España de los cotillas carroñeros". Algo de eso hay. Ana Rosa Quintana, mientras tanto, dijo: "Estoy cansadita de que me den lecciones de ética". No era un gag sino una reivindicación de un género que, con ética o sin ella, mezcla la información (ayer hubo mucha), el remunerado intercambio de intimidades-espectáculos, el cotilleo frivolón, la amplificación irresponsable de rumores y la violación del derecho a la vida (y la muerte) privada".A propósito. El País.es no enlaza desde su portada ni desde la información interior al crítico artículo del crítico televisivo. Opta por los incondicionales de Elvira Lindo y Ricardo Cantalapiedra. Será, como escribe Arcadi Espada, "el horror vacui que le entra al periodismo de prestigio" en estos casos. No sólo publica o perece, se siente impelido a ennoblecer. Para sobrevivir en/a la ola.

La reventa de entradas en los campos de fútbol está prohibida. La reventa de los derechos de retransmisión de los partidos del Mundial, no. Como ya sospechaba todo el mundo, -menos los interesados, incluido el Gobierno-, la Sexta no llegará a tiempo para la cita alemana y ha tenido que ceder los partidos de "interés general" a Sogecable para su emisión por Cuatro. Ya habían cerrado un primer acuerdo para compartir el campeonato en pago por visión a través de Digital + a cambio de unos 50 millones de euros. Ambas ganan con un plan que parece venir de lejos.
El paraíso televisivo de Polanco, que ya mantenía una agresiva campaña de promoción mundialista aderezada con el fichaje de Maradona [en la foto], amenaza a sus competidores audiovisuales y sube en Bolsa. La cadena de las productoras, que preside Emilio Aragón, cuadra las cuentas tras un desembolso de 90 millones de euros a Telefónica por el Mundial -a los ingresos por la reventa de derechos suman otros 25 millones en publicidad-, mantiene sus expectativas de paulatino crecimiento y evita el desprestigio de una emisión a medias. Un rosario de ventajas que inquieta sobremanera a Telecinco y Antena 3, que anuncian medidas judiciales por incumplimiento de aquella ley del fútbol del PP. Sogecable responde que no existen limitaciones. TVE, que también se ofreció para la emisión de partidos en abierto, calla. Los datos de audiencia de mayo son clarificadores. Cuatro obtiene la mejor cifra desde su lanzamiento, un 6,2%; Telecinco mantiene el liderazgo por tercer mes consecutivo, con el 22,4; la emisora pública registra el peor resultado de su historia, un 18,7%, y Antena 3 cae hasta el 19,9.
La disputa mundialista coincide además con una nueva puja por los derechos de los equipos de la Liga española. Mediapro, accionista de referencia de la Sexta, echa un pulso a Sogecable. Cierra un pacto con el Barça y tienta al Madrid, las fuentes del maná. Tambien ultima acuerdos al menos con Atlhetic de Bilbao, Racing de Santander y Sevilla. Polanco conserva al Betis, según ha avanzado el presidente de este club. Antena 3 ya dio su particular pelotazo al hacerse con los partidos en abierto de la Champions que alegramente dejó ir La Primera.
Aunque a nadie interesa rememorar viejas y costosas batallas, habrá escaramuzas a todos los niveles y en todos los ámbitos. Las dos televisiones concedidas por el Gobierno de ZP, más dinámicas y agresivas, disputan algo más que partidos a las apoltronadas cadenas de los italianos Vasile y Carlotti, que han aprovechado la agonía del grupo estatal. Y es que, como ya hemos comentado aquí otras veces, con la fragmentación de medios y audiencias, pocos espacios que no sean el fútbol y otros espectáculos deportivos podrán asegurar cuotas de pantalla del 30% o superiores. Hablamos de mucho dinero y de más influencia.
(Foto vía Cuatro)
Llevan días de necrofagia, apostados a la puerta de un chalé, con apolilladas intervenciones en deplorables programas que van del rumor detestable al vergonzante lloriqueo, pero también en los sesudos telediarios de la Primera y de la Segunda y de la Tercera, y aún no tengo la Sexta.
Un familiar ha dicho que necesitaban "un respiro" mientras varios micrófonos le ahogaban el aliento. Cronistas rosas, gacetilleros de medio pelo, reporteros titulados y aspirantes a becarios se abalanzan sobre vehículos de cristales tintados blandiendo impertinencias. Desde el estudio, las hienas gimotean tópicos sobre la más grande, la única, la irrepetible. Quizá los mismos que tiempo atrás la destripaban a cuenta de cualquier rentable nimiedad. Y todo regido por el implacable tam tam del share y las audiencias, ansiosas por ver el desfile de los despojos.
Y mientras tanto se muere Rocío Jurado.
"Además, la SEPI prevé que más trabajadores [de RTVE] se acojan a bajas específicas cuando se apliquen medidas de movilidad geográfica entre la plantilla restante". Cinco Días.
Es la deplorable clave de toda la negociación para presionar a una plantilla envejecida y temerosa de los cambios.
Las partes vuelven a negociar esta tarde, a esta hora. Me he resistido a volver sobre el asunto. Me afecta. Afecta a muchos compañeros y amigos que temen, recelan, sufren. Van a cerrar sus emisoras (Marbella, La Línea). Prevén una fuerte reducción de plantilla. Llevan años de trabajo. Honrado, leal. ¿Qué será de ellos, de todos, de los que quieren y no quieren irse, de los que tendrán que hacerlo? ¿Quién paga la cajita de cartón que se ve en las pelis americanas donde un afanoso empleado coloca con desolado mimo la agenda, la foto de los niños, el cuaderno de notas, los regalos de los colegas? Llaman y dicen: "Es que además son los socialistas". Y dejan suspendido en el aire el eco interior que desgarra: "... Los nuestros; la izquierda; el cambio".
Vendrá ahora un tecnócrata y te dirá que si no quieres la prejubilación que te ofrecen, el dinero rentista y miserable que quema, te podrán trasladar a Pernambuco para que dobles la testuz y firmes la baja, el despido fraudulentamente encubierto en pactos, rúbricas, componendas. Los nuestros. El suave tercer grado de la socialdemocracia, que reduce a cenizas los medios públicos de comunicación.
Actualización 1.00, madrugada
Un hombre, una mujer -"así tomados de uno en uno, son como polvo, no son nada"-. 50 años. Casi media vida por delante, en lo mejor de su profesión, cuando más preparado y maduro para afrontar los retos del periodismo, para hablar de verdad, sin miedos ni prejuicios. 50 años y prejubilado, sin esperanza laboral, con el 72% del sueldo para ir tirando. Que esa es otra. Los niños a la Universidad con las becas de Zapatero, los pisitos de Zapatero, el plan de pensiones de Zapatero. 4.150 a la calle. Y aún tienen la indecencia de anunciar nuevos contratos, una vez limpien las redacciones de molestos cincuentones. El suave tercer grado tiene aliento de escabechina liberal o de alicorta patraña para embaucar sindicatos subvencionados. Mal que me pese, habrá que seguir informando.

(Sigo sin poder enlazar) Pero sirva el primer párrafo de la noticia que leo en elpais.es y en abc.es para entender que nadie, ni los mejores, está libre errores, aunque algunos sean tan obvios como el que reproduzco a continuación:
"La cadena pública británica BBC protagonizó una graciosa anécdota al entrevistar por error a un taxista en lugar de a un experto en la batalla legal entre los Beatles y la empresa informática Apple Computer, como estaba programado. El congolés Guy Goma fue confundido por un productor del canal informativo BBC 24 Horas con el periodista especializado en tecnologías Guy Kewney, con el mismo nombre propio, mientras esperaba en recepción. Ni siquiera la diferencia física entre este taxista de raza negra con la fotografía del Guy real, rubio con ojos azules, hizo sospechar a la presentadora Karen Bowerman".
[Foto vía ABC]

La realidad confirma el insistente rumor. El que ha sido hasta hace poco Director de Comunicación del Real Madrid, y antes Director de Informativo de la Cadena Ser, se hace cargo de la dirección de La Sexta, la cadena televisiva que preside Emilio Aragón con una apuesta decidida por el entretenimiento. Tendrá que decidir en breve la Jefatura de Informativos y la de Deportes. Y reinará sobre ambas.
Conocí fugazmente a Antonio García Ferreras durante su etapa al frente de los informativos de la Cadena Ser en Andalucía. Entonces era un tipo magnífico, tan socialdemócrata como todos y que crecía a la sombra de Iñaki Gabilondo, quien se lo llevó a Madrid poco después. Fue el hombre del 11/14-M en la radio de Polanco y hay quien le achacó la historia del islamista suicida que no fue. Para la derecha informada fue el mismo ogro que, salvando las distintas mediáticas, era Urdaci para la izquierda aspirante. El Real Madrid y Florentino Pérez se vio entonces como una salida airosa y nada sospechosa, cuando otros colegas de Prisa corrían a ocupar cargos en el nuevo Gobierno.
El regreso a La Sexta sitúa de nuevo a este leonés de la cosecha del 66 en medio de la vorágine. El reto de levantar una televisión desde la nada será fascinante, aunque se disponga de dinero -mucho- y el respaldo de las principales productoras del país. La nueva cadena confirma su línea editorial en la senda del buen rollito que propugna Zapatero y que siempre ha destilado su jefe principal. Atentos al responsable de Informativos.
La apertura del informativo Canal Sur Noticias Fin de Semana, hace apenas una hora, tenía dos noticias de cabecera: Rocío Jurado sale del hospital y María José Campanario, esposa de Jesulín de Ubrique, detenida en la caída de una red que falsificaba certificados de bajas médicas en Cádiz.
La ristra de titulares no quiebra la impresión inicial. Ni siquiera el arranque del desarrollo con la última patera. Los telediarios del Canalillo sufren de esa mala conciencia socialdemócrata: zozobran, en sus estimables niveles de audiencia, entre lo populista y lo social, la conciencia y las cifras (económicas o de share), como en otras ocasiones entre los autóctono y lo nacional.
Alega el Gobierno de Zapatero que la existencia de estas cadenas autonómicas, y otras locales, justifica la reducción de las desconexiones regionales y provinciales de los centros de RTVE. El ciudadano no debe pagar dos veces por un mismo servicio, ha llegado a decir algún prócer de la patria. Servicio público, se supone. Que conserven la intención. O contraten a Murrow.

Vaya por delante una cuestión personal: no secundé el paro de ayer. Por motivos profesionales y personales. Pese a rechazar radicalmente la forma y el fondo en que el Gobierno ha planteado la necesaria reconversión de la radiotelevisión estatal española. Los detalles los daré, si ha lugar, en privado a quien considere oportuno. Tengo claro que ejercí un derecho -el de trabajar- tan constitucional como el de ir de a la huelga, aunque lo digieran mal algunos sindicalistas para los que la magnitud de los conflictos sólo está relacionada con su capacidad para precipitarlos aún más y obtener beneficios. Propios, mayormente. Para su organización, como mucho.
Pero tampoco quiero entrar en las turbulentas aguas del sindicalismo del grupo audiovisual. Si aquí he escrito que habría que exigir responsabilidades (judiciales, incluso) a muchos, la mayoría, de los gestores que hemos tenido y que han acumulado la deuda demencial que padecemos a mayor gloria de sus partidos y amigos, también digo que con ellos deberían ir algunos insignes defensores de la clase obrera del Ente. Por acción y por omisión.
El disparate alcanza al intento sindical de impedir la emisión del partido de Liga de Campeones Barcelona-Benfica, autorizada por el Tribunal Supremo y que fue lo más visto del día. Antes hubo que cortar la emisión del Telediario 1 por la acción de los piquetes, y hace unas semanas fue el único espacio estrella que nos queda, Mira quien baila, el que tuvo que ser suspendido. Ya no se trata de tirarnos piedras, sino de bombardearnos, literalmente. Hay que atraerse a una amplía mayoría social, no de alejarse aún más de los pocos que entienden la necesidad de nuestro trabajo en el actual maremagnum audiovisual.
La muy avergonzada Caffarel y su mago progre Pérez Estremera también deben dar explicaciones de su nuevo fracaso: la retirada de la serie "Con dos tacones" por su pésima audiencia. Como antes Extra y Fuera de control y Navarro y Wyoming y... Y ya puestos, si tanto interés tienen en la Champions, que aclaren por qué pujaron a la baja ante la UEFA y permitieron que Antena 3 se adjudicara su emisión la próxima temporada.
Eso, el despido del 39%, la incertidumbre futura... igual al éxito de la huelga -90/62,97- entre una plantilla de edad avanzada y clase media, abocada a aprender de las barricadas de los viejos colegas de astilleros.
Más en "Solloína" sobre RTVE.
El titular es exagerado, sensacionalista si quiere. Pero la extraordinaria relevancia de los sucesos en los telediarios de todas las cadenas la acaba de demostrar un reciente estudio de la revista Consumer-Eroski, que indica que este tipo de noticias ha triplicado su presencia en los informativos en los últimos cuatro años, hasta legar a una media de casi el 18% del tiempo, porcentaje que en 2002 no llegaba al 7%.
Entre los cinco canales nacionales (TVE-1, La 2, Tele 5, Antena 3 y Cuatro), la política supone el 23,9% de media, los sucesos, el 21,5, y el deporte, el 17,3, seguido de lejos por la cultura (8,9%). Los temas relacionados con la vida de los ciudadanos (medioambiente, salud, ciencia, consumo o cultura) no llegan al 15% cuando hace cuatro años acaparaban el 20% del espacio de estos informativos.Pero hay sorprendentes matices. Los Telediarios de La Primera son los que más tiempo conceden a los sucesos (26,3%) y equiparan deportes y política (19%); Antena 3 prima los deportes, sucesos y política -por este orden-; Tele 5 incide en la política y los sucesos e iguala el deporte con las cuestiones sociales (14,2% del tiempo), y Cuatro resalta la política, con un 35,5%.
La conclusión es demoledora: "Los telediarios de las cadenas de TV españolas renuncian a tratar contenidos tan relacionados con la vida de los ciudadanos como el medio ambiente, la salud, la ciencia, el consumo, e incluso la cultura (el tiempo dedicado a todos estos temas apenas representa hoy el 15% del que duran los telediarios), en favor de informaciones más espectaculares y atractivas como los sucesos y accidentes o los deportes, que sumados acaparan casi el 40% de los informativos. Además, las cosas van a peor: en un informe similar realizado por CONSUMER EROSKI en 2002, la suma del tiempo dedicado a cultura, consumo, medio ambiente, salud y ciencia representaba el 20%, y los sucesos absorbían algo menos del 7% del tiempo cuando hoy ocupan casi el 18%".
Pienso que estos datos desvelan unas prácticas profesionales y empresariales que responden, pese a que rara vez lo reconozcan, a la presión del gran monstruo de la sociedad moderna: el público, que actúa también como consumidor y elector. el analista italiano Furio Colombo advierte sobre su perniciosa influencia en los medios de comunicación en su último manual sobre periodismo. "Aflora cada vez con mayor frecuencia una referencia a ’lo que la gente pide’, ’lo que la gente quiere’, una referencia que jamás ha favorecido al sistema de las informaciones. El periodismo está en su mejor momento cuando es un asesor independiente del público, no cuando se inclina ante sus humores. (...) Doblegarse a las exigencias inmediatas de la opinión y a sus ventoleras furiosas no compensa". Quizá no a largo plazo, a corto deciden las cuentas de resultados y la capacidad de influir.Se pregunta Colombo: “(¿Quién dicta una línea de trabajo, los periodistas, el mercado?) (...) Una gigantesca ola de material ‘recibido y publicado’ está llenando los diarios y telediarios del mundo. Agencias, iglesias, centros de investigación, gobiernos, oficinas de prensa, organizaciones internacionales, grupos organizados de presión y divulgación dan noticias, ofrecen revelaciones, indican orientaciones, proponen resultados no controlados de investigaciones y sondeos, nos dicen qué queremos, cómo es y cómo debe ser la relación con nuestros hijos, con nuestra familia, comenzando por la procreación”. Y aún más: la deriva hacia el espectáculo y la anexión de los medios a la gran industria del tiempo libre.
Pienso que los consejos audiovisuales tienen su razón de ser en un entramado radiotelevisivo como el español, tan dependiente de la Autoridad y su arbitraria y confusa legislación como de los intereses empresariales -y tantas veces de la mano una y otros. De ahí la obligada necesidad de que los miembros de los consejos (nacional y autonómicos) sean independientes y prestigiosos y que sus nombramientos no respondan a las habituales cuotas de los parlamentos. Pero no ha sido así. En Andalucía la composición del CAA fue decidida por los partidos tras arduas negociaciones. Sus integrantes tienen padre político definido. Queda por ver si, como ya hacen los jueces del Consejo General del Poder Judicial, votarán consignas y no según hechos y convicciones. En Madrid, Esperanza Aguirre ha tomado la calle de enmiendo y ha aprobado la eliminación de su consejo.
El origen de muchos de los recelos está en el Consejo Audiovisual de Cataluña, que, como el Estatut, sirve de inspiración a otros. Ya es polémica la ley que lo regula, y que puede acabar en el Tribunal Constitucional, por intervencionista. Fue a más en su informe sobre las emisiones de la Cope, y no le faltó razón en sus conclusiones sobre las posiciones inconstitucionales de la cadena episcopal, aunque el cierre de emisoras sólo debe competer a los tribunales. Ahora establece unas "directrices y recomendaciones sobre la información relativa al referéndum sobre el Estatuto de Autonomía", con las que pretende controlar las noticias de los medios de comunciación sobre los que tiene competencias, los audiovisuales públicos autonómicos y locales y los privados con licencia otorgada por la Generalitat. El CAC pretende convertirse en garante de la objetividad y la imparcialidad de estas televisiones y radios, que están obligados a entregarle al consejo su plan de cobertura informativa diez días antes de la consulta.
Detalla El País el disparate: << Al dar explicaciones sobre el texto, [el consejero] Botella puso énfasis, por lo que hace a la información durante la campaña, en dos aspectos: la recomendación de que se dé "prioridad informativa al contenido de la norma", lo que consideró más importante que reflejar "las posiciones de las distintas fuerzas políticas" a propósito del Estatuto, y asegurar en los programas "la presencia de otras voces", exponentes de la sociedad civil, de sectores sociales y expertos. "Tenemos que salir del círculo estricto de los sospechosos habituales, entre los que se encuentran los grandes opinadores de Cataluña y los portavoces de los partidos", afirmó >>.
Esperanza Aguirre, la liberal presidenta de la Comunidad de Madrid, ha cumplido la amenaza de eliminar el Consejo Audiovisual autonómico. Su Gobierno lo aprobó ayer. Considera que este órgano -así en general y a raíz de la polémica en torno a las competencias del catalán- es antidemocrático, político y de control de los medios por pretender controlar la "veracidad y objetividad" de los contenidos.
El argumento es loable. Pero no casa con las actitudes de Telemadrid, que ha sido denunciada en el Parlamento Europeo por sus propios trabajadores "por manipulación informativa". Aguirre no quiere más controles que los de su ex jefe de prensa, Manuel Soriano, director general de la cadena.
“Estamos muy dolidos, muy tristes, muy indignados porque están rompiendo nuestra ética profesional, están poniendo en peligro nuestros puestos de trabajo y están poniendo en entredicho la labor de servicio público que Telemadrid siempre ha hecho con respeto a la sociedad madrileña”. “No somos extremistas en las peticiones que planteamos, consideramos que se debe permitir ejercer el periodismo con ciertas garantías de libertad sin injerencias ni partidistas ni públicas de la manera que se está haciendo ahora mismo en Telemadrid”. Son frases de los periodistas Blanca Landázuri y Javier Juárez, que han presentado la queja en la Eurocámara.
Y eso, con la cadena pública madrileña registrando sus peores índices de audiencia y en manos de aquellos que ya tuvieron generosos programas y sueldos en la RTVE que otros quieren reconvertir.
"Aunque las audiencias cambien y se dividan cada vez más, la televisión comercial en abierto será en el mañana el único soporte posible para las grandes campañas de publicidad, porque sólo esta forma de televisión será capaz de dirigirse a públicos masivos en un mercado cada día más ruidoso, más abierto, más global y más competitivo. (...) Las cadenas y los ciudadanos "tienen eso todo el derecho a exigir que se concrete un modelo de televisión pública transparente y eficiente" en el que se reduzca la "voracidad publicitaria" de estos medios de comunicación.
Palabras de José Manuel Lara ante la Junta General de Accionistas de Antena 3.
"Quienes afirman que la vertebración territorial de España depende de las desconexiones actuales [de RTVE] se equivoca de medio a medio". El aspecto "más claramente vertebrador" de los 16 centros repartidos por la geografía española "vendrá determinado por su capacidad para posibilitar que las noticias y la realidad de cada región sea vista y conocida por el conjunto de España, no convirtiéndolos en 'minitelevisiones autonómicas". En España hay "duplicidad en la prestación de los servicios públicos de televisión" porque en la mayoría de las regiones -excepto La Rioja, Cantabria, Castilla y León- RTVE coexiste con cadenas autonómicas. "Cada ciudadano paga dos veces una información que sólo puede ver una vez porque ambas ofertas compiten incluso en horario". Además, asegura que el coste de las desconexiones de TVE es casi siete veces superior al de la producción de TVE para toda España. "España no se puede permitir un gasto cada año de medio billón de pesetas en radiotelevisiones públicas".
Carmen Caffarel, directora general de RTVE, en el Congreso.
"Es paradójico y desconcertante que los interlocutores sociales demanden una mejora permanente de nuestras instalaciones técnicas y más cursos de formación, es decir que apuesten por el cambio y la flexibilidad, pero en cambio muestren una intransigencia y cerrazón inexplicables cuando se plantea modernizar y flexibilizar un marco de relaciones laborales a todas luces desfasado". Dijo estar convencido de que una empresa que persigue la excelencia "necesita tener un colectivo de trabajadores motivados e incentivados, algo que no creemos que se pueda conseguir este objetivo dentro del actual convenio colectivo, heredero de los albores de la televisión pública".
Maurizio Carlotti, consejero delegado de Antena 3, ante la huelga de los trabajadores de la cadena por su convenio colectivo.
El 'inmovilismo' de los sindicatos 'hace que se ponga en riesgo la viabilidad' del grupo. Por eso, apeló a su responsabilidad y al consenso social para sacar adelante el nuevo modelo de RTVE. Es más, se mostró dispuesta tanto a 'apurar hasta el agotamiento' el diálogo social con las centrales como a tratar de 'persuadirles' de la inconveniencia de la huelga del 5 de abril, 'que no ayuda al fortalecimiento del servicio público ni a lograr el mejor clima a favor de un acuerdo para el diseño definitivo del Plan y para su aplicación futura'.
"Ni Expediente de Regulación de Empleo, ni una simple reconversión industrial". "Creo que muchos trabajadores que quieren acogerse a prejubilaciones dignas no van a entender el comportamiento de algunos sindicatos que rechazan la negociación y pasan, de un plumazo, de la normalidad a la huelga en 24 horas".
Carmen Caffarel, sobre su propio conflicto.
Las buenas intenciones socialdemocráticas cuestionadas por criterios economicistas. Interesante. Que Caffarel lo aplique a todo su ideario. Ese abrazo con los voraces osos de las privadas, capitalismo duro, sin el colegueo guay de La Sexta ni el compadreo ideológico-comercial de La Cuatro. Berlusconi en todo su esplendor. ¿Quién es el nuevo Aznar?
La tele de Emilio Aragón y compañía ha iniciado sus emisiones este mediodía desde Barcelona con el goloso anuncio de que ha comprado a Telefónica los derechos del Mundial de Fútbol de Alemania por unos 100 millones de euros. A su proclamado afán de entretenimiento, La Sexta no podía sumar mejor apoyo para su lanzamiento que un verano futbolístico de primer nivel, aunque lo comparta, como es posible, con Digital Plus. Ya he comentado en otras ocasiones que pocos acontecimientos ajenos a grandes espectáculos podrán garantizar audiencias en torno o superiores al 30 % de share, dada la parcelación televisiva y la cada vez más atrayente fuerza de otros medios, como Internet. Pero la licencia de La Sexta limita su emisión al 70% de la población, lo que dejará a un 30% de los españoles sin poder ver los partidos de la selección nacional. ¿Qué dirán ahora defensores y detractores del interés social del fútbol que decretó Álvarez Cascos?
En cuanto a la programación, la cadena de las productoras (de Globomedia a Mediapro, entre otras, con Televisa de apoyo) comienza al 50% y se irá ampliando en días sucesivos. Como se había anunciado, en al menos seis meses no habrá informativos -siempre comprometidos y caros- y priman las series estadounidenses y los espacios de humor. Dispone de casi 500 millones de euros para gastar y ha ganado el primer pulso, pese a que Aragón, modesto, ha dicho que se conforma con poco más del 3% de cuota de pantalla en los primeros años.
Otros 20 millones de euros van destinados a preparar las antenas de las comunidades de vecino para que puedan recibir su señal. Por ahora se ve, en sistema analógico, en Madrid y Barcelona, y en pruebas, en otras diez ciudades. Ninguna de ellas es andaluza, según Diario de Sevilla. A la capital andaluza llegará el 13 de abril, el 5 de mayo a Granada y Málaga, y el 2 de junio a Córdoba. Mientras, sólo se podrá acceder por TDT o Digital Plus. Y es que no somos nadie.

El anuncio del alto el fuego de ETA ha permitido a la televisión pública recuperar, siquiera momentáneamente, el liderazgo de los informativos de televisión de sobremesa y casi empatar con Matías Prats (Antena 3) en el telediario de las 21.00 horas. TD 2 obtuvo 3,14 millones de espectadores, un 24,2%, por los 2,7 millones -20,8%- de la cadena de Planeta. El especial de La Primera alcanzó el 19% de share y 2,1 millones de audiencia, mientras A-3 se quedó en el 16,8% y los dos millones y La Cuatro, con Gabilondo, en 592.000, un 4,5%. Telecinco optó por mantener Los Serrano y lideró la jornada. TVE también dedicó más tiempo que las demás a esta noticia, 453 minutos. Una vez más, la audiencia opta por la cadena del Estado en los grandes acontecimientos.
Pero quizá el dato más relevante es que el consumo de televisión el miércoles fue incluso inferior al del martes y a la media del mes. Como ha destacado Juan Varela (Peridistas 21), de donde reproduzco el diagrama adjunto, la audiencia más activa acudió en masa a Internet hasta producir un notable aumento de las visitas a los medios digitales, páginas informativas y blogs. Los cibermedios llegaron a triplicar la circulación en la hora posterior al anuncio de ETA. El ciudadano elige dónde y cómo quiere informarse. La tiranía de la televisión sólo acabará interesando a las productoras y a los políticos. Al fin.

Las tribulaciones de la Campos no pueden ocultar el desmadre de programación que padece TVE. Tampoco Extra, el programa de humor informativo que presentaba Tonino, ex de Caiga quien caiga, ha sobrevivido a la madrugada tras el fracaso de Pepe Navarro. Le sustituirá el veterano Alfonso Arús, ideólogo del deportivo El rondo, que trasladará su soso Tan a gustito de las tardes de domingo al late nigth de martes a jueves, modalidad de Buenafuente que más parece propicia para eso tan socialdemócrata de conciliar la vida familiar y laboral que para poner en antena un espacio televisivo de adultos. Está por ver la posibilidad de convertir una fórmula que se quería blanca y blanda con la sed que ha dejado Crónicas.
De La Primera caerá también esta semana Fuera de control, la pésima serie de Globomedia que se emite los jueves. Y es que ni las mejoras productoras son capaces de salvarle los muebles a Caffarel, a la que la programación se le hunde sin remedio. En su lugar se proyectará Con dos tacones, otra de mujeres, ésta de Bocaboca, que llega con el respaldo de Mujeres desesperadas. No sé si el lobby feminista será suficiente para mantener un share rentable, según la contabilidad de la Sepi.
(Por cierto, RNE en Andalucía recibirá la tarde de mañana lunes -20.00 horas, Parlamento de Andalucía- el Premio 28-F de Periodismo, sección Radio, que concede el Consejo Asesor de RTVE en Andalucía, por el trabajo "28-F, 25 años después", un especial de cinco horas en directo emitido el Día de Andalucía de 2005).

Aunque es una Fernando Alonso de programas frustrados, no sólo TVE sufre graves tropiezos en sus apuestas. También las privadas conocen la hiel de los espacios hundidos por mor de los cambiantes humores de unos telespectadores que no entienden las componendas de la Sepi, el organismo público que gestiona el audiovisual estatal, sobre repercusiones económicas de un punto de share perdido. (Fantástico asunto para la tesis doctoral de un economista con aspiraciones mediáticas).
El último deslizamiento lo ha padecido Antena 3 y su estrella matinal María Teresa Campos, el gran fichaje de su consejero delegado, Mauricio Carlotti, frente a su compatriota de Telecinco Paolo Vasile. Lo que inTeresa caerá de la parrilla en Semana Santa por su baja audiencia, un 14,9% de share y 655.000 espectadores, lo que le sitúa por detrás de Ana Rosa Quintana (Telecinco) e Inés Ballester (La Primera), como ya le ocurriera con su antecesor Cada día, que se quedó en el 19,6%. Si aquí planteó un magazine al uso, con amplias dosis de corazón y famoseo (de Rociíto al conde Lecquio), en el que ahora cierra apostó por la información y el debate político, también con escaso éxito. Quizá encuentre acomodo en Onda Cero, la rama radiofónica de Antena 3.
La Campos ha terminado mal con el mundo rosa, que se ensaña a menudo con las historias de su protegida hija Terelu. En estas sucias escaramuzas no es ajena Telecinco, cuyos tomates, salsas y zapping se han lanzado sobre la periodista malagueña y su familia sin descanso, sobre todo tras el cruce de acusaciones e insultos entre la Campos y Vasile, que nunca le perdonó el cambio de compañía. Mientras, Ana Rosa Quintana, a la que muchos dieron por finiquitada cuando lo del plagio y Carlotti defenestró por anquilosada, se ha vengado desde la competencia y lidera las mañanas para regocijo del italiano de Berlusconi y su balance.

La nueva cadena que preside Emilio Aragón, [en la foto], comenzará a emitir el próximo día 27 bajo las premisas del humor y series de ficción norteamericanas. Y sin informativos, de momento. De momento, sus directivos sacan pecho. El consejero delegado, José Miguel Contreras, afirma que es la cadena de los que "han creado la televisión de calidad de los últimos años", en refencia a las productoras de su accionariado. Gastarán 491 millones de euros hasta 2010 para abrirse un hueco en el apretado mercado audiovisual, donde la Cuatro no termina de despuntar más allá del 5 %, pese al progresivo hundimiento-desmantelamiento de TVE, que verá rebajada aún más su cuota de publicidad. Para que los amigos de ZP tengan sitio junto al podería conservador de Antena 3 y la animosa Telecinco.
La Sexta pretende ser "innovadora, con identidad propia y bienhumorada". Y confía en comprar el Mundial de Fútbol de Alemania a Telefónica para despegar con garantías. Los telediarios tendrán que esperar seis meses, aunque anuncian un nombramiento sorpresa en este ámbito. Tendrán que mojarse. Y veremos entonces a qué lado de la trinchera se sitúa Aragón y los suyos, tan dinámicos como rentables.
"La clave. La pregunta del millón. La más importante, la que nadie quiere hacer, la que nadie sabe responder: ¿qué televisión pública queremos? En el sector privado nadie se atrevería a realizar un traumático recorte de plantilla en una empresa, que afectase a miles de trabajadores, antes de definir el modelo a construir. En el sector público parece que sí. (...) Que la directora general de RTVE estuviese en Maputo (Mozambique), disfrazada de africana, riéndose y bailando ritmos tropicales con sus amiguitas De la Vega, Alborch y Pajín 24 horas antes de anunciar el despido de la mitad de su plantilla podría ser considerado una prueba del desprecio que existe por la televisión pública".
Javier Pérez de Albéniz, El descodificador, elmundo.es
Y hoy han tenido que suspender la emisión de "España Directo".
Y el 5 de abril, huelga de 24 horas en RTVE.

El Gobierno del PSOE pretende despedir a 3.133 trabajadores de RTVE, el 39% de los fijos e indefinidos (44 % si añadimos contratos por obra y artísticos). Habrá jubilaciones anticipadas -"en condiciones, coberturas y garantías económicamente dignas y socialmente aceptables"-, bajas incentivadas y recolocaciones. Es el plan (.pdf) que la Sepi, la Sociedad Española de Participaciones Industriales, dependiente del Ministerio de Economía, ha presentado hoy a los sindicatos, que se han negado a negociar la reducción de plantilla al considerar que, en realidad, supone "un desmantelamiento". Antes quieren debatir el modelo de radiotelevisión pública avanzado hace unos días. No hay detalles de la aplicación de ambos planes. Algún ejecutivo tendrá la letra pequeña en algún oscuro cajón, a la espera de que los publicistas establezcan las líneas maestras del convencimiento: en alguna cadena ya hablan de "saneamiento".
Los muchachos de ZP juegan a sus eufemismos manipuladores favoritos: aquellos que tratan de convencerte de que el asesinato es una de las bellas artes. Así, el secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, que hizo carrera desde el invento de una organización agraria ugetista, dice que no nos despiden, sino que nos reestructuran para salvarnos. El diputado socialista Oscar López, de la Comisión de Control Parlamentario de RTVE, amenaza con hacernos "más fuertes" Sin anestesia. Ni pudor. Ya Martínez Robles, el de la Sepi, había hablado de "sostenibilidad" y "adecuación al mercado". Palabras tan queridas a los tecno-socialdemócratas que jamás se cuestionan sus sueldos, sus dietas, sus viajes, sus consejos de administración, y que, dejado el cargo, se entregan con renovado afán a la actividad privada que favorecieron desde lo público. Los mismos que, quizá cumpliendo las promesas de transparencia de ZP, filtran a periódicos conservadores datos más que cuostionables, cuando no falsos, sobre los costes de producción en RTVE.
El primer apoyo ha llegado desde el Partido Popular, que coincide con los sindicatos en la acusación de liquidación del Ente Público. Manda aquello que dijo Trillo. Los pirómanos de antaño vuelven como bomberos. Los que tanto daño hicieron a la credibilidad de la radiotelevisión pública, los que impideron a Mónica Ridruejo, primera directora general de la etapa de Aznar, independiente por poco tiempo, que llevara a cabo en 1996 el plan de viabilidad ya elaborado, los que repartieron prebendas, programas, tertulias (pasta, mucha pasta al fin: que indagen Urbaneja y otros pájaros) entre afines, allegados y votantes de diverso pelaje, pero de la misma canción.
Los sindicatos de RTVE han recordado estos días las promesas de Zapatero. Algunas por escrito. Como el programa electoral del PSOE. Todas hablan de la necesidad de mantener los medios públicos de comunicación: sus intalaciones y sus empleos. Pero ya lo han apuntado voces próximas a los socialistas: No les gusta RTVE, menos si es plural e independiente. Tienen el convencimiento de que ganaron el 14-M con el apoyo de Polanco frente a los Urdacis y otros acólitos de Aznar. Y creen que con eso les sobra. Con eso, que es mucho, y el creciente poder de las autonómicas, a las que no sanean, pese a acumular déficits alarmantes.
ZP, el optimista patológico, no puede arriesgar así su credibilidad. Aunque parece que para los trabajadores la suerte está echada.
Tímidas reacciones ha suscitado la acusación de "corrupción" lanzada por González Urbaneja contra RTVE. Parece que hay quien tiene mala concicencia de trabajar en el grupo público. Lo cierto es que la directora general del Ente, Carmen Caffarel, se limita a enviarle una carta al presidente de la Federación de Asociaciones de la Prensa en la que le pide una rectificación: "Que RTVE precise una profunda reforma, en la que estamos trabajando intensamente desde hace meses, no significa que sea una empresa corrupta. Si conoces algún caso concreto, debes denunciarlo con claridad y no de la forma en que lo has hecho, lanzando equívocas y confusas generalizaciones". ¡Eso es talante! (sin adjetivos, que es más totalizador). Tampoco UGT va mucho más allá. Una nota de CCOO afirma que este señor no es digno de representar a los periodistas, recuerda los controles contables y administrativos a los que se someten las cuentas de la empresa y señala algunas de las manipulaciones en que incurre el sagaz presidente.
Caffarel debería haber acudido a los tribunales de inmediato para denunciar al príncipe de los periodistas por calumnias y por injurias; también podría ir al Comité Deontológico de la propia FAPE para exigir el despido de GU por violar los más elementales principios de la profesión.
Recién descubro en la web de la APM un comunicado de GU. En su prepotencia destina el texto "A los miembros de la Junta Directiva de la APM y a los presidentes de las Asociaciones de la Prensa federadas en la FAPE". Comienza así: "Ayer metí la pata en el Senado en una comparecencia a la que asistí sin la cautela debida". Y añade: "(...) utilicé, sin mesura ni precisión, una palabra tan delicada como “corrupción” para indicar que el modelo de gestión de RTVE desde hace décadas es muy costoso, desproporcionado… casi todos lo sabemos (más aun los de la casa) aunque parece como si conviniera no insistir; como si con no decirlo quizá un milagro resuelva el problema. Entiendo que ofrecer futuro a los profesionales de la casa pasa por un diagnóstico crudo, franco y certero. En ningún caso quise (y si lo hice pido disculpas y lo retiro) atribuir a los profesionales de RTVE de actos corruptos, no lo pienso, no lo creo, considero que son víctimas de un modelo desconsiderado, que no ofrece proyecto y que malgasta sin tino" (...) Reconozco que he sido imprudente, y estoy irritado conmigo mismo por meterme en berenjenales estériles. (...) Sigo pensando que esa casa es un desastre sin paliativos, que el modelo de gestión es erróneo (omito otro calificativo) pero mi responsabilidad con vosotros y con los compañeros me obliga a ser más prudente y riguroso. Si estimáis que ha pasado la barrera de lo tolerable, que mis comentarios dañan a la APM y a la Fape, consideraremos otras alternativas".
Por supuesto otras alternativas no. Sólo una, la de dimitir. Para dar ejemplo a los jóvenes becarios que levantan sin cobrar tantos medios de comunicación al día con la complicidad de tantos que se atreven a dar consejos en casa ajena.
Porque, además, GU manipula ("omito otro calificativo") en su sarta de vaguedades sobre la gestión de RTVE. Nadie como los de dentro somos conscientes de la necesidad de profundos cambios en el modelo audiovisual público, comenzando por la depuración de las responsabilidades de aquellos que nos han traído hasta aquí. Pero se tergiversan interesadamente datos del tipo de que TVE es más cara que otras cadenas. Se oculta que es la cadena pública con menos financiación de Europa y la más barata en relación a coste por ciudadano, PIB y otros conceptos similares. Tampoco tienen en cuenta GU y otros voceros de lo privado la necesidad de defender los derechos laborales conquistados por los profesionales, cuando la precariedad es el principal problema de los periodistas españoles, según informe de la propia FAPE. ¿O prefiere el señor presidente de la cosa unos sueldos, unos (sin) contratos, unas condiciones de trabajo como las de tantas productoras y medios privados que realizan programas de medio pelo a precios muy módicos? Bah, retórica: claro que lo prefiere. No en otra cosa ahorran las privadas. Salgan, pues, de los despachos, bajen a las redacciones, acudan a las ruedas de prensa, hablen con los reporteros. Estarán encantados de explicarles cómo reducen gastos la mayoría de las empresas del sector audiovisual.
El nuevo modelo de Radiotelevisión Española (.pdf), presentado hoy por la SEPI y RTVE, carece por ahora de los dos datos fundamentales que pueden sustentar cualqueir reconversión del grupo público audiovisual: nada se sabe de la diminución de costes que supondrían los cambios anunciados ni la reducción de personal necesaria. Ambas cuestiones se tratarán con los sindicatos el 10 de marzo.
El diagnóstico es demoledor a partir de una deuda acumulada de 7.551 millones de euros y una plantilla de 9.212 trabajadores. De situación insostenible a las claras deficiencias de la organización; de estructura compleja y burocrática a un sistema que limita la capacidad de fijar responsabilidades; de una programación que no optimiza los ingresos a una estructura de costes de programación elevada y no siempre justificada. Y un análisis tan obvio que sorprende la tardanza en llegar a tales conclusiones. Por ejemplo: "No tiene mucho sentido que los centros territoriales de RTVE compitan con las autonómicas públicas", dice Caffarel. Añade Martínez Robles: "Se producen coberturas territoriales hasta triplicadas, Estado, Autonomías y municipios. (...) De nada sirven emisiones muy caras y de pequeñas audiencias, porque hay que buscar la eficiencia de los recursos públicos".
Las medidas concretas:
* desaparece Radio 4, la cadena radiofónica que emite en catalán, que tiene una audiencia de 8.500 personas, 40 empleados y cuyo coste "es el más caro de la radio española y, probablemente, de otros países", según Martínez Robles;
* el centro territorial de TVE en Canarias abandona sus tareas de producción, que sólo atendía a su propia programación;
* en cuanto a programación televisiva, la deportiva pasa del 15,6% al 12,7%; los programas de entretenimeinto, del 9,6 al 6,3%, y la ficción, del 12,9 al 4,8%;
* suben los informativos, del 21,5 al 27,4%, y los infantiles, del 3,7 al 12,1%, y se mantienen los culturales en el 36,7%;
*se mantienen 16 centros territoriales en televisión y 18 en radio, junto a 35 unidades provinciales, que unifican su personal;
*los centros de TVE dispondrá de una única desconexión al día de 30 minutos por La Primera, desaparece la de La 2;
*Radio 5 Todo Noticias deja de emitir sus boletines de 5 minutos locales y regionales;
*Radio 1 ofrecerá desconexiones de media hora, en la actualidad son de unos 50 minutos;
Los sindicatos UGT y CCOO han rechazado este Plan de Saneamiento y Futuro. Lo califican de centralista y le acusan de abandonar la función social de cohesión territorial. Critican las referencias a precios de mercado "porque RTVE no puede competir con los costes laborales de unas empresas externalizadas y sin convenio colectivo". Consideran el abandono de los centros y el recorte de sus funciones un aviso de peores augurios. La negociación se prevé muy dura y muy lejos del optimismo de aquellos sabios convocados por Zapatero para elaborar una reforma que garantizara un servicio público plural.
Telemadrid y El Mundo TV vuelven a cabalgar juntos. La pradera de intereses comunes es inmensa ante el actual panorama político y el acoso a la fortaleza socialista. Cual "Centauros del desierto" ahora la cadena pública madrileña contrata a la productora de Pedro José la realización de varios documentales tan queridos a los vecinos del madroño como ETA, la kale barroka, la unidad de España o la violencia en el fútbol.
Ya ha emitido otros sobre la agresión sufrida por el ministro de Defensa, José Bono, en una manifestación de víctimas del terrorismo, las bandas callejeras y el polémico "11-M, historia de un atentado", que llevó al director general de Telemadrid, Manuel Soriano, ex jefe de prensa de la presidenta regional, Esperanza Aguirre, a decir que había quedado "bastante bien cinematrográfica e ideológicamente".
El Mundo también prepara su película sobre el GAL, alentada por Melchor Millares y la cándida intención de Natalia Verbeke, una de los protagonistas, de enseñar a los niños las claves del terrorismo de Estado. No dudo en que también quedará como debe, aunque "El lobo" -la ví anoche- no pasaba de un thriller serie B.

El fundamentalismo de lo políticamente correcto lleva a menudo a acciones absurdas. Una de las más sorprendentes de los últimos días es la de la Asociación de la Prensa de Granada, que, a propuesta de la Agrupación de Mujeres Periodistas, ha exigido la "retirada inmediata" de la programación de la serie de ficción de TVE "Fuera de control" por ofrecer una lamentable imagen de la profesión periodística y, lo que es más grave, la imagen sexista, distorsionada y manipulada, en el lenguaje y en las formas, de las periodistas.
He visto los dos primeros capítulos de la serie en cuestión. El guión es muy plano y previsible. Su desarrollo, blandito, como si a los programadores y a las productoras -en este caso de Globomedia- les diese miedo adentrarse en planteamientos conflictivos, con demasiadas escenas insulsas para tratarse de una comedia, con un exceso de pasmódico griterío -lógico si una de las protagonistas es Loles León- y con todos los tópicos del género -de la trepa que aprovecha sus dotes sexuales a la vieja gloria decrépita que hará lo imposible por mantenerse en el candelabro, pasando por la jefa histérica, arribista e insoportable-. Nada extraño cuando se trata, además, de una parodia sobre el mundo de la televisión.
Pero va un abismo de ahí a que las mujeres periodistas se sientan ofendidas por una trama absolutamente ficticia, al límite de la coherencia y de la consistencia argumental en muchas de sus escenas. Quitemos lo de periodistas y pongamos taberneros y exijamos la retirada de "Los Serrano" por la cada vez más casposa cazurrería de sus protagonistas. Protesten también profesoras y mecánicos. Únanse los porteros de la España federal y arremetan contra "Aquí no hay quien viva", junto a viudas, mujeres solas, gays y lesbianas. Incluso los camareros pueden despotricar contra la imagen que ofrecen de ellos en "7 vidas". ´¿Y qué decir de los fruteros? Acudan en masa a Telecinco.
Quiero decir que no puede haber iniciativa más absurda, que refleje los sinsentidos en que incurren estas obsoletas asociaciones, pendientes de encontrar una razón y unos motivos más allá de un peligroso gremialismo. Con buen criterio RTVE ha respondido que pedir la retirada de "Fuera de control" no deja de ser "censura". Y una bobada impropia de periodistas, por cierto.

La cadena pública ha creado la Oficina del Defensor del telespectador y del radioyente y ha nombrado como director al periodista y profesor Manuel Alonso Erausquin (en la foto), un veterano de la Casa ahora en excedencia, que había sido secretario del Comité de Sabios que elaboró el informe sobre la reforma de RTVE. Será un nuevo cauce de participación ciudadana y un nuevo referente para velar por la calidad y el pluralismo de las emisiones de la radiotelevisión estatal.
La dirección general asegura que el portal de RTVE en Internet -hoy inaccesible, al menos para mí- abrirá un espacio dedicado expresamente al Defensor del telespectador y del radioyente. El público podrá dirigirse a él a través del correo electrónico defensor@rtve.es. Esta oficina será "el órgano independiente de que se dota RTVE para el ejercicio de la autocrítica" y, entre sus funciones, está "la defensa y el apoyo internos de los derechos de los telespectadores y oyentes del Grupo RTVE" con el fin de "salvaguardar e impulsar la transparencia y democracia en la radio y televisión públicas de ámbito nacional como elementos destacados de credibilidad". El Defensor "dará cuenta trimestralmente al consejo de administración de RTVE de las gestiones realizadas, en un informe que recogerá las quejas, dudas, reclamaciones y sugerencias recibidas y tramitadas".

El Consejo Audiovisual de Cataluña y TV3 se han cruzado comunicados a propósito del caso Rubianes. El CAC quiere que la cadena pública de televisión se disculpe por los graves insultos que profirió el actor contra España y los españoles en el programa El Club. Considera que en el programa se formularon "opiniones y expresiones que, por su tono, resultaron ofensivas para segmentos de la audiencia". También critica la actitud del director y presentador Albert Om (en la foto), al entender que su reacción fue "contemporizadora y desatendió el establecimiento de los límites que son exigibles en una TV pública". El consejo dice que Om tiene la responsabilidad de "plantear a sus colaboradores e invitados las normas legales y deontológicas a respetar".
En TV3 lo tienen claro: No se niegan a la disculpa, pero "no leeremos la nota tal como está, ya que no aceptamos la alusión directa a Albert Om. Su actitud fue la correcta".
¿Qué hará el CAC ahora? ¿Utilizará el modelo aplicado a la COPE -propuesta de cierre incluida-, pasará página al albur del siguiente alborozo nacionalista, se flagelarán sus miembros en la plaza pública de la inutilidad o, lo lógico, dimitirán en bloque como expresión de dignidad mancillada por la empresa hermana?
Mientras, Rubianes comparece en el programa de Julia Otero en Punto Radio para pedir disculpas «al público español progresista» que se sienta ofendido, e insistiir en que «es triste que aún haya una España casposa». Pienso que al "público español progresista" le importa un bledo las disculpas de un personaje tan histriónico como impresentable, que ahora apela a la debilidad ideológica para justificar que caspa, caspa es la que le obtura su mente.
La televisión y sus estrellatos tiene cosas más raras si me apuran. Pero pocas veces se habrá visto a un partido político preguntando por el relevo del presentador de un informativo, en lo que no deja de ser más que unos cambios habituales entre bustos parlantes con la excusa del nuevo año. Ha ocurrido, cómo no, en la tierra de las maravillas. Los directivos de Canal Sur Televisión han decidido comenzar 2006 con un baile de comunicadores, en el que lo más llamativo es que Mariló Montero, hasta diciembre presentadora de Canal Sur Noticias 1, ha pasado a moderar/animar el debate de la casa "Mejor lo hablamos".
Lo sorprendente es el comunicado oficial del PP andaluz, que sólo se preocupa por este relevo, que califica de "error". El portavoz popular en la Comisión de Seguimiento y Control de la RTVA, José Luis Sanz, anuncia que sus representanbtes en el consejo de administración de la compáñía pedirán explicaciones al director general, Rafael Camacho. Sanz destaca la "independencia y profesionalidad" de la presentadora, que "la han convertido en uno de los principales valores de la televisión pública andaluza, por lo que no se explica que Canal Sur prescinda de una de las mejores comunicadoras del país en su informativo principal". Mariló Montero me parece una buena profesional, que luce presencia y voz en el páramo del Canalillo. Pero tampoco es para llevar su cambio de programa a la confrontación política, salvo que influyan otros factores. En uno y otro sentido. Por ejemplo, que Montero es la esposa de Carlos Herrera, ex estrella de Canal Sur Radio, ex amigo de los socialistas andaluces y, según se publicó, ex posible candidato del PP a la alcaldía de Sevilla.
De momento, la foto y el nombre de la periodista ya ha desaparecido de la web del informativo. Todavía no está en la página del programa-debate que hasta ahora presentaba otro relevante comunicador de la casa, Rafael Cremades.
Caffarell pedía intervención, y hela aquí. El Gobierno ha concedido la cuarta licencia de televisión privada analógica y generalista, que también se extiende a la emisión en tecnología digital, a la sociedad Gestora de Inversiones Audiovisuales La Sexta. Es una compañía integrada por Grupo Arbol-Globomedia, Mediapro, El Terrat, Drive y Bainet, con el 60 % del capital, y la mexicana Televisa, con el 40 % restante. Emitirá en seis meses con una cobertura mínima del 20 % del territorio.
Los Azcárraga aterrizan en España tras varios intentos frustrados. Las principales productoras del país se unen en un potente proyecto común. Queda por comprobar si van a competir con sus propios productos que emiten las cadenas existentes. De series de ficción a concursos o realitys. Sea como fuere, el mercado televisivo se fragmenta más que nunca, tras la conversión del Plus en la Cuatro y ahora La Sexta. Ya hay quien advierte de que los tiempos de los enormes beneficios han terminado. Hay quien dice más y augura que en unos años algunos de los canales tendrán que cerrar. No hay publicidad, ni casi espectadores, para todos. El medio es caro. Programas, cine, deportes suponen una cuantiosa inversión para audiencias limitadas, que rara vez alcanzarán el 30 % del share. Vamos, que no sólo no podrán conformar conciencias, como teme la directora general de RTVE, sino que malamente van a poder financiar sus negocios. Pese a que el Grupo Socialista en el Congreso ha presentado una enmienda a la nueva ley de la televisión para que el grupo público reduzca aún más su publicidad dentro del plan de reconversión previsto y que nadie aún se ha atrevido a concretar. La escuálida vaca madre no podrá saciar las ansias y necesidades de los nuevos poderes mediáticos.Porque el Gobierno, igual para compensar, también ha ampliado el número de canales o programas digitales de los operadores de televisión privada y uno para RTVE. Hasta ahora, los privados sólo tenían uno. Ahora Telecinco, Antena 3 y Sogecable tendrán dos más, tres en total. Las cadenas digitales Net TV y Veo TV reciben uno más, hasta dos. Los mismos que La Sexta. La estatal dispondrá de un total de cinco. Es un paso transitorio hasta que se produzca el apagón analógico en 2010.
Parece que el talante (coloquen el adjetivo que gusten) de ZP se ha decidido a cambiar radicalmente el panorama audiovisual sin excesivo coste político. El ciudadano se divierte –no otra cosa es la televisión sino básicamente entretenimiento- y los empresarios del ramo van aceptando entre quejas en voz baja y compensaciones en voz alta. Claro que luego se vengan en los informativos.
La directora general de RTVE ha dicho en el congreso sobre televisión de Huelva que no cabe concebir una televisión pública de calidad si no es con un modelo de financiación mixto, con recursos del Estado que sufraguen el servicio público, y la publicidad. Pero Carmen Caffarell ha reclamado la intervención de los poderes públicos para poner en orden en el mapa mediático, en el que, oh Jiménez Losantos, incluye a la radio.
“También tenemos que empezar a hablar de una radio de calidad, de los límites éticos y estéticos de la radio. Diría más. En la sociedad de la información y del conocimiento que se apunta en el siglo 21, el peso de los medios audiovisuales en la conformación de la conciencia colectiva y la opinión pública es de tal dimensión que sería una irresponsabilidad por parte de los Estados modernos dejar ese protagonismo en exclusiva a aquellos medios que, esencialmente, persiguen intereses mercantiles”.
Caffarell defiende la más absoluta intervención estatal, tan poco querida al vicepresidente económico, Pedro Solbes. A ver cómo se acompasan ambos en la reforma de RTVE, con De la Vega vigilante. Para no dejar las conciencias en manos mercantiles, mayormente. Ni las ondas ni el dial. Mientras, las televisiones privadas rechazan el proyecto de Consejo Audiovisual que prepara el Gobierno por intervencionista y censor. ¿Qué share hará falta para dominar las conciencias y cuadrar la cuenta de resultados entre toneladas de documentales, informativos y telebasura?
“No nos atrevemos a creer realmente que el presidente norteamericano haya hecho esas manifestaciones. Sería extremadamente grave y representaría un gran atentado, sin precedente, al derecho de todos a la información”. “Bombardear un órgano de prensa, cualquiera que sea y en tiempo de paz, resultaría incomprensible e inaceptable. Si se confirman esas manifestaciones supondrían también una aclaración más sobre los motivos de las fuerzas norteamericanas, que ya han bombardeado dos veces los locales del canal qatarí, en Afganistán y en Irak”. (...) "Por otra parte, nos sorprende la decisión de las autoridades británicas de prohibir a la prensa publicar informaciones sobre el contenido del memorado, clasificado como “top secret”. Invocar una ley de 1989 sobre secretos oficiales, y amenazar a los periódicos con llevarles ante el alto tribunal de justicia, resulta inquietante en un país habitualmente muy respetuoso con la libertad de prensa”.
El canal por satélite ha indicado que está investigando los hechos citados por el Daily Mirror, y la autenticidad del memorando. El canal qatarí asegura que espera confirmación de Downing Street, antes de sacar conclusiones. “Si el informe es correcto, sería inquietante y sorprendente, y despertaría serias dudas acerca de la versión norteamericana sobre anteriores incidentes, que implicaron ataques contra las oficinas del canal”, ha añadido Al Jazira. Los locales del canal fueron bombardeados por las fuerzas norteamericanas el 12 de noviembre de 2001 en Kabul, y el 8 de abril de 2003 en Irak.(Vía Periodistas 21) La información alternativa les hace daño. La libertad de expresión es "su" libertad. Su democracia sólo parece ser la sumisión de los otros. Las bombas no derrotan al terrorismo, como tampoco pueden acallar la verdad.
El Consejo Audiovisual de Andalucía aprobó el pasado 10 de noviembre en el primer pleno celebrado en Cádiz su código deontológico, una norma de autorregulación ética que pretende garantizar la independencia de este organismo, que tiene como objetivos velar por el respeto de los derechos, libertades y valores constitucionales y estatutarios en los medios audiovisuales andaluces y el cumplimiento de la normativa vigente en materia audiovisual y de publicidad. El acto de Cádiz coincidía con la conmemoración en esta ciudad del 195 aniversario del decreto de libertad de prensa e imprenta que aprobaron los diputados de las Cortes de 1812 reunidos en la isla de San Fernando.
Extraigo el decálogo de la noticia que El País publicó el día 11. Que yo sepa a día de hoy, ningún otro medio se ha hecho eco de un acuerdo de esta relevancia, lo que revela el escaso interés, cuando no la desconfianza, que despierta este consejo de 11 miembros presididos por el catedrático Manuel Ángel Vázquez Medel. Todos ellos han sido propuestos por los partidos políticos representados en el Parlamento andaluz. He aquí el código:
1.- Los consejeros se comprometen a velar por los Derechos Humanos y las libertades y a evitar todo tipo de discriminación.
2.- Recoge la vocación de servicio público: “Nuestras decisiones están orientadas a satisfacer los intereses generales de los ciudadanos, a la vez que garantizamos el acceso de los ciudadanos al consejo”.
3.- Dedicación exclusiva de los consejeros, que deberán abstenerse de actividades privadas o intereses que puedan suponer un conflicto de intereses con el cargo público.
4.- Defensa de la igualdad de hombres y mujeres y “la búsqueda de los procedimientos para remover los obstáculos de género”
5.- Los consejeros se someterán a las mismas exigencias ciudadanas en todo tipo de obligaciones financieras, patrimoniales y negocios jurídicos.
6.- No aceptarán ningún trato de favor o situación que implique privilegio o ventaja injustificada.
7.- Actuarán de acuerdo con principios de eficacia, economía, eficiencia, austeridad y velarán por el interés general.
8.- Se comprometen a la transparencia en cuanto a ingresos y patrimonio.
9.- Se exigen reserva y discreción en relación con todos los datos e informes que conozcan en función de su cargo.
10.- Renuncian al trato protocolario de ilustrísimo por “señor o señora más cargo o empleo”.
Onda Cádiz TV inicia mañana la selección de su personal. Redactores, presentadores, jefe técnico, realizador, editor-montador, técnico de sonido, de iluminación. También abre el plazo para la presentación de ideas de programas y contenidos para la parrilla de la nueva televisión municipal. Porque Onda Cádiz es la cadena del Ayuntamiento, impulsada por su alcaldesa Teófila Martínez, del Partido Popular. Nace, pues, la Tele-Teo.
Desde el 21 de octubre emite en pruebas y espera emitir con regularidad a partir de Navidad. Los jefes, jefes, ya están nombrados. El presidente del consejo de administración es el teniente de alcalde de Comunicación del Ayuntamiento, Ignacio Romaní, Nicolás Sierra Capelo es el director de Onda Cádiz RTV, José Contreras Herrera es director de informativos y coordinador editorial y Vicente Delgado León es el gerente de la sociedad. Ya trabajan en la programación, aunque Romaní precisa que “los informativos tendrán un lugar destacado”.Pero la tele nació con polémica. PSOE e IU se negaron a participar en su gestión y en sus órganos directivos por considerar que el equipo de Gobierno del PP, con mayoría absoluta, actuaba a su antojo y sin garantizar la necesaria objetividad de un proyecto público. Los socialistas arremetieron contra el director de informativos, José Contreras, quien ha trabajado en el Gabinete de Prensa del Ayuntamiento y en varios ministerios, al que acusan de haber estado a las órdenes de los populares. La Asociación de la Prensa de Cádiz salió en defensa de Contreras.
Más allá de disputas locales, es llamativo que Teófila Martínez, considerada próxima al sector más liberal del PP, el de Rodrigo Rato, decida montar su propia televisión, máxime en tiempos en que el pastel mediático se reparte en diminutos trozos y requiere importantes inversiones que casan mal con la debilidad económica de un Ayuntamiento. No parece que sea el mejor gasto para un municipio como el gaditano, que tiene una de las tasas de paro más alta de España, cuando las cadenas públicas –de la estatal a las autonómicas y locales- acumulan enormes déficit como bien airean los responsables de unos y otros partidos según quien gobierne y quien controle los medios en cuestión, entre denuncias de propaganda y manipulación. ¿Para qué quiere Teófila una tele entonces?Desde hace algunos meses se rumorea la posibilidad de que los gobierno del PP en las capitales andaluzas creen televisiones con el fin de contrarrestar el empuje de Canal Sur, paliar la pérdida del control de la RTVE, y hacer frente a la expansión del Grupo Prisa, con la Ser y Localia antes, y ahora con Cuatro. La propia Teófila Martínez se ha quejado de forma insistente como portavoz parlamentaria popular del control mediático del PSOE andaluz. Quizá por eso ha sido la primera en dar el paso. Un paso más en la batalla por el poder en Andalucía, donde los grandes grupos de la comunicación se enfrentan sin hacer prisioneros desde hace unos años.
Indica el texto que los consejeros populares relataron en la reunión del Consejo de ayer que una investigación policial posterior descubrió que esta persona utilizó medios informáticos de la empresa para acceder a páginas de pornografía infantil en internet. Protestaron también porque el protagonista de los hechos supuestos fue trasladado luego al programa infantil “La Banda”. Se quejaron de que el director general sólo respondiera que no tenía “información suficiente en este momento sobre hechos que ocurrieron hace mucho tiempo”, en 2003, según precisó. “Si lo ignora, malo; pero si lo sabe y lo oculta, peor”, fue la sagaz conclusión.
El caso continúa. Otro comunicado, ahora de la Oficina de Información del PP de Andalucía, dice: “El PP pide explicaciones a Chaves y el cese fulminante de Camacho por el escándalo del ‘casting porno’”. El portavoz del Grupo Popular en la Comisión de Seguimiento y Control de la RTVA, José Luis Sanz, considera “penoso para Andalucía que la televisión pública sea tristemente famosa fuera de la comunidad por situaciones vergonzosas”. Eso sí, a causa de un operador que “supuestamente” entró en páginas de pornografía infantil. Las referencias a la manipulación, la nefasta gestión económica y la telebasura vienen después.Una duda: quién es el operador en cuestión para que el PP lance su maquinaria propagandística contra él por un asunto aparentemente tan escaso de pruebas como abundante en supuestos. Porque no me creo el arrebato moral por muchas referencias a la dignidad que hagan sus señorías. Aquí huele a caza mayor. O han perdido el norte del todo de tanto abrevar en el todo vale.
La Sexta todavía es un boceto, una aspiración con muy buenos asideros en el poder, aunque el empresario Blas Herrero (Kiss Me) también pugna por la cuarta licencia. De obtener la concesión, dos de las grandes productoras españolas, Globomedia y Mediapro, con el respaldo de la mexicana Televisa, estarán lo bastante ocupadas como pensar en proyectos para sus competidores. Bailará el mercado.
Soy de los que dudan de que haya espacio y publicidad y dinero para todos. Comprobaremos en breve si cuando lleguen las dificultades nuestros genuinos programadores acudirán como siempre al descenso a los infiernos de las bajezas humanas u optarán por morir dignamente. Los próximos meses serán apasionantes.

El aterrizaje de Operación Triunfo en Tele 5 despertó numerosos recelos desde que los programadores anunciaran que las cámaras entrarían en la zona privada de los concursantes para dar luego marcha atrás. El inicio del espacio demostró que los responsables del casting habían sido incapaces de encontrar cantantes de cierto nivel. Un share titubeante al comienzo hizo temer lo peor. No fue necesario. La nueva edición de OT, que concluye esta noche en una final en la que compiten Sergio, Víctor y Soraya, despegó al fin con el único recurso de las galas, el gracejo del presentador Jesús Vázquez y alguna disputa aislada entre los concursantes hasta obtener 4.723.000 espectadores y una cuota media de pantalla del 37,1%.
Mientras, los muy peculiares colaboradores de los muy diversos programas rosa de Telecinco entraban en una muy curiosa campaña a favor y en contra de según qué concursantes; tampoco los miembros del no menos peculiar jurado y algunos profesores se sustrajeron a la tentación. Parecían actitudes individuales, reacciones particulares relacionadas con la simpatía, la procedencia o las cualidades de los jóvenes cantores. Pero el devenir de la televisión en España nos enseña que no hay margen para la casualidad o el gesto solitario. Todo está medido. Y en OT ha dado a menudo la impresión de que han actuado (¿programadores, productora, cadena?... A saber) con excesiva premeditación y alevosía. En plata: Que han expulsado a quien han querido cuando les ha convenido. El público asistente a algunas galas gritaba "tongo". No tendré el mismo desparpajo, sólo mantendré las dudas.
Llamativas han sido también las campañas de las familias y clubes de fan en apoyo de los chicos, la mayoría de las veces respaldadas además por organismos oficiales que han destinado fondos públicos a menesteres tan vacuos. Hasta el muy progresista Ayuntamiento de Córdoba, gobernado por Izquierda Unida, instaló líneas telefónicas gratuitas para facilitar el voto en beneficio de una de las concursantes vecina de la ciudad. Pero nada comparado con lo ocurrido en Tenerife, que se ha volcado en pos de su candidata Idaira (en la foto).
El caso de esta chica, expulsada en la gala previa a la final del jueves pasado, puede simbolizar el desarrollo de esta OT. Maltratada por el jurado de las galas, minusvalorada por los profesores, ha tenido un constante apoyo del público gracias a la movilización de las islas, que han sentido como agresiones el trato dispensado a su cantante. La polémica llegó a la política canaria, con la airada queja de los políticos locales, y ha terminado sobre la mesa de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones, donde ha remitido una queja la Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC). Quiere que investigue presuntas irregularidades en las votaciones telefónicas (llamada y sms) que decidieron la expulsión de Idaira. La AUC recuerda que la directiva europea de Televisión sin Fronteras prohíbe los contenidos engañosos en acciones comerciales o promocionales. Tele 5 reacciona y ha pedido a la productora del programa, Gestmusic, “un informe exhaustivo por escrito sobre el sistema de funcionamiento de este sistema de votos controlado ante notario”. Ya saben, el binomio audiencia/beneficios requiere a veces el lubricante de la polémica.
"Todo el mundo puede entender que TVE tiene un exceso de plantilla, y que los medios son demasiados, es algo bien conocido por sindicatos, SEPI, TVE, y cualquier observador que se acerque".
Lo ha dicho Enrique Martínez Robles, presidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), el hombre encargado por Solbes para meter el bisturí en el grupo público. Apela sin pudor a todo el mundo. Sin preguntar, supongo, más que a aquellos que le mandan, le bailan el agua o esperan el beneficio de sus decisiones.
También digo yo que todo el mundo puede entender que el sueldo que cobra este señor es una estafa a los españoles, sobre todo a los votantes del PSOE, que respaldaron con más o menos convicción un programa electoral el 14 de marzo de 2004.
Todo el mundo puede pensar que esta política neoliberal procede de un trilerismo político en el que los sabios apenas fueron el cubilete que ocultaba la bolita de la reconversión salvaje. Porque más allá de Martínez Robles está el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero. La web del Ministerio de Economía y Hacienda es clara repecto a los objetivos de la SEPI. Uno de ellos indica: "La ejecución en el ámbito de las empresas de que sea titular, de las directrices del Gobierno en materia de modernización y reestructuración industrial". Parece que no van a perder la oportunidad.
La directora general del Ente, Carmen Caffarel, anuncia la creación de grupos de trabajo RTVE-SEPI y aboga por el consenso, mientras los trabajadores exigen movilizaciones a unos todavía titubeantes sindicatos.
"Buscamos programas rentables, con audiencia y que den que hablar".
Lo ha dicho Peio Sarasola, director de Programación de Antena 3 TV, al presentar los nuevos espacios dominicales de la cadena. (El País, 9-10-2005, pág. 68).
Son magníficos objetivos, ya apuntados por otros en los libros de la periodista Mariola Cubells "¡Mírame, tonto! Las mentiras impunes de la tele" y "Mentiras en directo. La historia secreta de los telediarios". Esos directivos que entienden los programas como excusas para que los anunciantes coloquen sus mensajes, como carnaza que el pueblo anhela, como cuenta de resultados. Describe Cubells las televisiones autonómicas, pero puede ser cualquier otra:
"Una tele autonómica, salvo excepciones, sirve para cumplir todos los compromisos de colocación que se te han quedado pendientes (ya no caben más en la Administración, ni en la Sanidad, ni en los puestos privados de empresas amigas), para contentar a alcaldes vanidosos, para contar a tus ciudadanos que tu presencia constante es necesaria porque quieres estar cerca de ellos, para que las productoras de tus amigos hagan esos programas emblemáticos que sin duda consiguen elevar el nivel de esos pueblos anclados en el pasado, para que tu director general pueda vender a la cadena las películas de cone que distribuye la empresa de su mujer..."
Lamento la ausencia de nombres concretos que apenas se insinúan. Lamento esos guiños al viejo nuevo periodismo de diálogos y escenas supuestos, esa filtración de ficciones entre la acidez clarividente de los hechos. Lamento cierta parcialidad en el relato y la insistencia en según qué televisiones; ella también come, me digo. Pero estos libros son necesarios. Ahora más que nunca. Ahora... que las empresas privadas de comunicación y sus voceros vuelven a enarbolar el espantajo del estalinismo para fortalecer sus feudos de manipulación y explotación laboral. Mañana seré más preciso.
* "¿Qué opina sobre la avalancha de manifestaciones auspiciadas por el PP en los últimos días?"
"La presente Ley responde a la necesidad de contar con un referente social de prestigio, el Consejo Audiovisual de Andalucía, que propicie la conciliación de los intereses de los distintos agentes económicos, sociocultura-les e industriales y de los intereses generales de la ciudadanía andaluza y que colabore activamente en la tarea de garantizar la libertad de expresión, el derecho a la información veraz y la pluralidad informativa, garantizando el respeto a la dignidad humana y el principio constitucional de igualdad".
"Mañana tienen ustedes, tenemos todos, la oportunidad de terminar con gente como Jiménez Losantos, Carlos Dávila, Alfonso Ussía y Alfredo Urdaci, herederos directos de los que asesinaron a Lorca". Es la frase que Alfredo Urdaci, ex director de Informativos de TVE, atribuyó a Fernando G. Delgado, director y presentador del programa de la Cadena SER “A vivir que son dos días”, en su libro "Días de ruido y furia". Señala Urdaci que el periodista canario la pronunció en su espacio el 13 de marzo de 2004, la víspera de las elecciones del 14-M, en plena vorágine de los atentados de Madrid.
• “Eres un farsante capullo asqueroso, el peor de los capullos que he visto en mi vida”
Es un asunto que colea desde hace años, pero nunca había llegado tan lejos. Seamos clásicos. Vayamos a los hechos: La Comisión de Coordinación del Parlamento andaluz debatirá hoy una proposición no de ley del Partido Andalucista en la que demanda a la Junta de Andalucía que adopte medidas contra la "ridiculización" que se hace de los andaluces en varias series de televisión y que ponga en marcha una campaña publicitaria que rompa con la imagen "ridícula" y estereotipada que se ofrece de los habitantes de Andalucía en varias cadenas.
Telecinco, Antena 3 Televisión, Canal Plus y... Se admiten apuestas, una vez que el Congreso de los Diputados ha aprobado el proyecto de ley de Impulso de la Televisión Digital Terrestre, de Liberalización de la Televisión por Cable y del Fomento de la Pluralidad, que entre otras cuestiones suprime el límite de tres cadenas privadas establecido por la ley de 1988, amplía hasta diez años las concesiones de televisión local, abre la competencia en el cable y reforma el sector radiofónico. El PSOE contó finalmente con el apoyo de ERC, que obtiene a cambio el compromiso de que las películas se doblarán al catalán.
"Después, las imágenes se fueron a Beckham, al menos las de la sección femenina de la Policía, repasito visual completo con amago de relamerse". Esa frase, grosera y machista, le ha costado a Antena 3 Televisión 9.000 euros. Un juzgado de Sevilla ha condenado a la cadena televisiva a pagar esa cantidad a la agente de policía aludida, que denunció la agresión verbal. La realizó un cronista deportivo en un resumen del partido Sevilla-Real Madrid del 11 de febrero de 2004 al relatar que el futbolista David Beckham se disponía a sacar un córner en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán.
Javier Sardá se va. No a la nueva televisión en abierto de Polanco, como se había especulado, sino a descansar. Un año sabático para el presentador de Crónicas Marcianas, que lo dejará en junio. Niega desavenencias con la cadena, Telecinco, a la que anuncia que volverá para cumplir los dos años de contrato que le queda. Niega la competencia de Buenafuente, que desde Antena 3, le derrota en número de espectadores. Se marcha por cansancio, por el paso de algunas malas noticias, como la muerte de uno de los directivos del programa y amigo personal de Sardá, Joan María Mainat. Ahora, después de casi ocho años en antena, le preocupa recolocar a sus colaboradores, algunos de los cuales comenzaron con él en Radio Nacional de España (RNE) en los años 80.
"La Junta de Andalucía se dotará de medios de comunicación audiovisuales con carácter de servicio público y de titularidad pública". Esta es la frase que el PSOE de Andalucía ha incluido en su propuesta de reforma del Estatuto de Autonomía, según avanza hoy Javier Chaparro, en Diario de Sevilla. Se trata de blindar el carácter público de la RTVA y evitar tentaciones privatizadoras de futuros gobiernos. También se establece la elección del director general del grupo público a cargo del Parlamento, como una forma de garantizar su independencia y objetividad. Una propuesta que ignora el consejo del dictamen de los sabios sobre RTVE, que respaldaba el nombramiento del director general a través de un concurso público, similar al de la BBC.
Finalmente José Luis Rodríguez Zapatero no acudirá esta noche al programa de TVE "59 segundos" para analizar su primer año de gestión. El aplazamiento se debe al recurso que el Partido Popular ha presentado ante la Junta Electoral Central al considerar que la comparecencia televisiva del presidente del Gobierno puede influir en la campaña electoral vasca. Zapatero ha señalado que "la independencia de los medios públicos es para mí tan esencial que no quiero que sea motivo de polémica".
Los debates políticos se convierten en reyertas. Sin que nadie repare en la peligrosidad del asunto. Sólo en los intereses partidistas y en la cuenta de resultados. Propia y colectiva.
El presentador de la segunda edición del Telediario, el más importante de TVE, viste hoy de riguroso traje gris, con rigurosa corbata gris. Milá repliega el laicismo programático e informal de la nueva socialdemocracia para rendir respeto al catolicismo mayoritario en la agonía del Papa. La renovación post Urdaci de la cadena pública incluyó presentadores de informativos sin corbatas dentro del diseño realizado por la agencia de comunicación T.VIS.T, que cobró 7.000 euros, lo que suscitó críticas y algunas deserciones en la audiencia.
No aparece en la edición digital de ABC.es, pero merece la pena copiar la noticia publicada en la sección impresa de ABC Sevilla de ayer.
Así lo relata Periodista Digital:. Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/