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SOLLOÍNA

Columna

Excarcelaciones y democracia

Abolida la pena de muerte, descartada la cadena perpetua, limitado el cumplimiento de condenas a 30 años de cárcel, cumplida la sanción impuesta por los tribunales correspondientes, según el Estado de Derecho, los reos deben ser puestos en libertad. Sea Parot, Troitiño o su porquero. Y ello, pese al escándalo, al dolor, a la incomprensión. ¿O hay quien insinúa, quien proclama, quien defiende el uso de la cal viva judicial?

"La obligación de un fiscal o simplemente de una persona de bien no es buscar la jurisprudencia sino la jurisdecencia. No queremos fiscales jurisprudentes sino jurisdecentes", escribe Jiménez Losantos, en El Mundo (de pago), sobre el pronunciamiento de los 20 fiscales del Tribunal Supremo a favor de la acumulación de penas.

"La acumulación de penas es una cesión más a ETA", dice Mariano Rajoy. Y Zaplana: "En materia de terrorismo, es mejor pasarse que no llegar para que los terroristas sientan que pasarán el mayor tiempo posible en la cárcel".

Cuenta hoy El Periódico de Cataluña: "El Código Penal, vigente desde 1996, ha puesto fin a los beneficios penitenciarios, pero sólo se puede aplicar a los delitos cometidos desde esa fecha". "El Gobierno de José María Aznar excarceló desde 1998 hasta el 2004 a 60 etarras que habían sido condenados a más de 30 años de prisión". El ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, eleva las excarcelaciones del PP a 311. (El País.es).

En este diario -versión impresa-, el fiscal de la Audiencia Nacional, Ignacio Gordillo, que fuera uno de los indomables tan queridos a la estrategia popular del 93 y encargado de estudiar las refundaciones de condenas de los terroristas, exclama: "¿Pero qué le pasa a la prensa con este asunto?" A su entender, se trata de cuestiones de legalidad ordinaria y no ha habido ningún cambio de criterio en la Fiscalía de la Audiencia sobre este asunto. "Salvo que se cambie la ley hay que  concederla [la refundación de penas] a todos los delincuentes, sean terroristas de ETA o narcotraficantes", dice el fiscal Enrique Molina.

Y en medio del vocerío, la clamorosa voz -con escasa presencia en los medios: apenas un suelto en el Diario de Sevilla- del general saliente de la IV zona de la Guardia Civil, José Píriz González, en su despedida: "Debemos ser respetuosos con la justicia", tendrán que ser los tribunales los que se pronuncien sobre la libertad de Henri Parot, el etarra que fue detenido cerca de Sevilla conduciendo un coche bomba con el que iba a volar la antigua Jefatura de Policía de la Gavidia. Añade el general, que vivió el asesinato del concejal Jiménez Becerril y su esposa, pero también la desarticulación del comando Andalucía: "Nuestra función es trabajar contra esa lacra que es el terrorismo y contra cualquier actividad delictiva".

Última hora: El juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska ha acordado el procesamiento del preso etarra Henri Parot por los delitos de pertenencia a ETA y conspiración para el asesinato en relación con una carta escrita en la cárcel en la que proponía la comisión de nuevos atentados. Este procedimiento judicial podría acarrear una condena para Parot, lo que retrasaría su excarcelación. Eso es, con la ley, lejos de la cal. De cualquier tipo de cal.

 

 

Los ecos de las caricaturas

"No hay que considerar unas aparentes opiniones de una sociedad sin libertad de expresión. Es una reacción de un sector que pretende asimilar en su respuesta a toda la comunidad árabe o musulmana y que contiene una manipulación política calculada". Andrés Rábago, El Roto.

"La libertad de expresión (...) es una de nuestras libertades más apreciadas. Pero no es absoluta: no incluye, por ejemplo, el derecho de gritar ’¡Fuego!’ en un teatro abarrotado". Financial Times.

El cardenal Achille Silvestrini, responsable de la Congregación para las Iglesias Orientales, hace un llamamiento para que también en Europa se produzca "una rebelión contra quien se burla de los símbolos religiosos" y aconseja la "censura".

“Esto es mucho más grave que lo de la caricatura de Mahoma”. Ramón León, hermano mayor de la Esperanza de Triana, en respuesta a la decisión del Tribunal Constitucional de rechazar el recurso de amparo contra la sentencia de la Audiencia de Sevilla que absolvió a un joven que colgó en Internet un texto con unas imágenes en las que aparecía la Virgen con un pene en la mano y un semáforo atravesándole el pecho.

"Ni el Gobierno ni la nación danesa son responsables de las viñetas publicadas en un periódico danés, por ello el Gobierno danés no puede pedir disculpas en nombre de un periódico libre e independiente". Anders Fog Rasmusen, primer ministro de Dinamarca.

"Hoy, más que nunca, hay que apelar a la responsabilidad de unos y de otros, y la llave que abre la puerta a esa convivencia necesaria e imprescindible  es el respeto tanto a la libertad de expresión como a las creencias". María Teresa Fernández de la Vega, vicepresidenta del Gobierno de España.

El (mal)humor patrio

El (mal)humor patrio "Luego nos lamentaremos de que vuelven los atentados también a Cataluña; este no es el Estatut que yo pacté con ETA". Martín Morales en ABC, 28-1-06.

 

"Que se vayan a tomar por el culo estos españoles, ojalá les exploten los cojones y vayan al cielo sus cojones, se vaya a la mierda la puta España". Pepe Rubianes, en el programa "El club" de TV3.

Igual el Consejo Audiovisual de Cataluña debería intervenir, como en el caso de la COPE, ante este "ejemplo" de televisión pública, en el que el presentador actuó con una complacencia no exenta de complicidad. No se manipula sólo en los informativos. Es más: en el ámbito audiovisual, la manipulación en los informativos se da por descontada. Más peligrosos para el civismo y la democracia son esos otros mensajes, como el que nos ocupa, que se filtran, a las claras o de tapadillo, en programas calificados de entretenimiento, del corazón o de sociedad. La polémica en torno a la deplorable intervención de Rubianes coincide con la concesión al actor del premio Internacional de Humor «Gat Perich» en reconocimiento a su trayectoria en los escenarios. "Que no [en] los platós de televisión", como añade la crónica de ABC.

También Tejero

También Tejero

Aquel teniente coronel de la Guardia Civil que protagonizó el intento de golpe de Estado más tragicómico de la historia de España el 23 de febrero de 1981, Antonio Tejero Molina, regresa para amenazar, cómo no, a propósito de la reforma del Estatuto de Cataluña. Así se expresa el golpista en el diario Melilla Hoy:

"Ante las noticias de las reuniones secretas de Zapatero y sus afines, así como de sus consecuencias, no hay más que una respuesta:
¿Quiénes se han creído que son esa gente para jugar con la integridad de España?
¿Quiénes son para repartir nuestro dinero a manos llenas a unos partidos catalanes que lo único que quieren es mandar a España a tomar viento?
¿Acaso nos creen aún más borregos de lo que somos?
¿Es que no van a parar de echarnos avispas para que se nos hinchen las narices y tiremos por la calle de en medio?
Menos mal que creo que no han contado con el Rey, que igual que habló aquel 23 F porque estalló una rebeldía, también hablará ahora, porque la verdad es que están intentando romper la Corona de España de la que es depositario.

Porque si no ¿qué es eso de que Cataluña es una nación? No lo es ni en el preámbulo ni en las tripas de ningún documento; además no lo ha sido nunca.

Muy cobardes seríamos si permitiéramos que esto se convirtiera en una vil realidad.
¿Por qué no se pregunta a los españoles antes por refrendo si lo quieren así?.
Rezo a Dios, ya que creo en él públicamente, para que haga imperar la cordura para que ilumine al Rey de las Españas y para que confunda a aquellos que entregan a la patria por 30 votos y quizás por algo aún más vergonzoso.

Madrid, 25 de enero del 2006".
La sola petición de un referéndum por este tipo debería hacer meditar a los dirigentes del PP sobre la insensatez de su propuesta. Que además haría cumplir el sueño de cualquier nacionalista periférico: ¡una consulta sobre el modelo territorial!
(Por cierto, la querencia de militares golpistas por el periódico Melilla Hoy ¿es casual o un guiño a los residuos del Ejército africanista?).
Foto vía Escolar.

La campaña judicial

La derecha española está decidida a utilizar todos sus poderes -que son muchos y variados más allá del PP, su representación política- frente al Gobierno socialista: da igual el Estatut que la OPA de Gas Natural sobre Endesa, la ley que regula los matrimonios de gays y lesbianas o la de educación. Y no les ha bastado la calle. En su desafío, han lanzado a sus militares -del teniente general Mena al capitán González Calderón-, a sus intelectuales, agrupados muchos de ellos en la Faes de Aznar y ahora en la recién creada "Fundación para la Defensa de la Nación Española", promovida por el diputado vasco del Partido Popular, Santiago Abascal, y, lo que es más grave, a sus jueces.

La mayoría conservadora ha conseguido que el Pleno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) vote y apruebe un informe que considera inconstitucional el proyecto de reforma del Estatuto de Cataluña salido en su día del Parlament, sin tener en cuenta los acuerdos posteriores de Zapatero con CiU y las actuales negociaciones. El voto de su presidente, el singular Francisco Hernando, rompió el empate con los progresistas. Los magistrados conservadores del CGPJ también respaldaron un acuerdo en el que reta al Congreso de los Diputados a plantear un conflicto de competencias ante el Tribunal Constitucional si considera que algunos de sus informes interfieren en su labor legislativa. Seguro que no se refería a ésto Montesquieu cuando abogó por la muy necesaria separación de poderes.

Digo yo que sería más propio del Consejo General del Poder Judicial estar preocupado y buscar soluciones a la noticia de apertura de hoy de El País: "Los acusados del 11-M pueden salir de prisión antes del juicio por la lentitud del juez. Preocupación en la Audiencia porque Del Olmo no ha dictado aún auto de procesamiento".
 Pero ya tienen demostrado que el terrorismo también pertenece al ámbito de la conveniencia política.

El Estatut y el efecto Piqué

Son tan torpes como para convertir el necesario debate sobre el Estatut en el caso Piqué. Son tan ultras que no pueden consentir el centrismo del político de la derecha catalana, dispuesto a negociar la reforma pactada por PSOE y CiU. Son tan suicidas que lo que les interesa de España son sus cuentas, sus despachos, sus influencias, y esa idea cainita de lo que consideran propio.

Gritaron tanto lo de la España rota, lo del anticonstitucionalismo, alarmaron tanto sobre lo divino y lo humano, y desde un nacionalismo tan rancio como el que dicen combatir, que ahora sólo les quedan trazas de contables que enfrentar: financiación, planes de inversiones, PIB y una nación pequeñita, colgada de un preámbulo absurdo, pero que parece satisfacer las ansias identitarias del Tripartito (cuatro, si se suma ERC). Lo ha escrito uno de sus nuevos gurús: "Cataluña es una financiación". Y a ella se apuntan peperos de Baleares y Galicia, socialistas de Andalucía y Castilla La Mancha y autonomistas canarios. Hasta Ibarra dice que, en la democracia, lo que ha beneficiado a uno ha terminado favoreciendo a todos. En esas andan y andarán. Mientras, Rajoy y la cúpula del PP aspiran a gobernar el país sin hablar con nadie más que con los suyos, sin oír a nadie, casi ni a los suyos, desde la marginalidad en Cataluña,  camino de ella en el País Vasco y con 20 años de oposición en Andalucía.

La verdad, entre recios castellanos tipo Aznar y atildados catalanes tipo Durán i Lleida, no hay color. (Aunque, de poder elegir, uno prefiera otra cosa). Se han dado cuenta hasta en The New York Times.

Vuelve el hombre, el de siempre

Aznar acusa:

"Sólo quienes siempre han creído en realidades posibles están pudiendo demostrar ahora que el liderazgo se demuestra andando. Quienes, en cambio, han olvidado la defensa de los intereses nacionales con tal de diferenciarse del gobierno anterior, han perdido el liderazgo, han perdido la capacidad de negociar y de construir coaliciones, y se han convertido en perfectamente irrelevantes". Añade que le resulta “curioso” ese “sentimiento de culpabilidad, rayano en complejo de inferioridad” que afecta a algunos políticos españoles, y del que “la tan vendida Alianza de las Civilizaciones [impulsada por Zapatero] no es sino uno de sus más tristes reflejos”.

"Europa no debe olvidar que la libertad, la igualdad y la tolerancia son principios crecidos al calor del cristianismo, y fundados en la dignidad humana de la persona que el mensaje de Jesucristo reconoce. Realidad ignorada, por ejemplo, por algunos políticos a la hora de redactar la fracasada Constitución europea”.

Europa vive actualmente una época de "relativismo cultural", "enfermedad que afecta a nuestras sociedades de la mano de los intelectuales de izquierda. Ese mismo relativismo político que trata siempre de culpar a EEUU y a Occidente de todos los males del mundo, con la complicidad de muchos de nuestros propios medios de comunicación". 

Lo ha escrito Aznar en el prólogo que ha elaborado para el libro 'La fuerza de la Identidad', de Marcello Pera, presidente del Senado italiano y catedrático de Filosofía, y lo ha reiterado en la presentación realizada en la FAES, la fundación que preside.

"Malestar"

Los espadones andan alterados en algunos cuarteles. Tampoco ellos terminan de aceptar la victoria socialista del 11-M; sólo que las palabras de los jerifaltes populares se las lleva el viento y las de los militares traen un amenazante tintineo de sables que creíamos olvidado. Ahora es un legionario el que se sube a la montaña rusa inaugurada por el teniente general Mena, aunque con peor estilo. Lo que sigue es parte de la Carta a la directora publicada hoy por el diario digital Melilla Hoy y firmada así: 

Capitán de Infantería D. Roberto González Calderón, Jefe de la 1ª Compañía de la I Bandera "Cte. Franco" del Tercio Gran Capitán 1º de la Legión. Melilla

"Respetada Sra. Directora:

Tras una cuidadosa deliberación de cuál sería la mejor vía para hacer pública esta carta y dejando de lado (ya que tengo una familia que mantener y la sana intención de llegar a mi edad de retiro no de forma prematura) la primera de ellas, que era plantarme con mi Compañía en el Ministerio de Defensa y entregarle en mano al Sr. Bono esta misiva, decidí enviarle estas líneas con la ilusión de que tuviera a bien el publicarlas. Por supuesto, soy consciente que con este acto cerceno, muy posiblemente, de forma definitiva cualquier aspiración de ocupar algún día un puesto de responsabilidad en la cúpula militar, cosa que por otro lado jamás me importó en demasía.

Esta carta es el fruto de un fortísimo sentimiento de desasosiego, al comprobar los derroteros que está tomando la situación política y social de esta nuestra Nación, España. Escuché en televisión, en fechas recientes, cómo nuestro Presidente del Gobierno en una rueda de prensa, zanjaba de forma contundente la problemática suscitada con las declaraciones del Tte. Gral. Mena, diciendo que, tras consulta con sus asesores, se podía determinar que en las Fuerzas Armadas no había malestar ni preocupación por los temas aludidos.

Pues bien, Sr. Presidente del Gobierno, no es cierto lo que sus asesores le han dicho o las interpretaciones que se han hecho. Por supuesto que existe malestar, como no podía ser de otra manera, dentro y fuera de las Fuerzas Armadas. Malestar al ver cómo se está desmembrando nuestra España; malestar al ver cómo de forma impune se queman banderas nacionales en actos públicos; malestar al ver cómo se convocan manifestaciones y actos sociales en nombre de la banda terrorista (con diferentes nombres y formas); malestar al ver cómo existe ya una generación de españoles que no reconocen a España como su Patria, gracias a la delegación de competencias en materia de educación que se hizo en su día..."  (... sigue...)

(Texto modificado a las 16.11 horas)

Un crimen

Bombardear una aldea de Pakistán para matar al número dos de Al Qaeda es un crimen masivo, al margen de que caiga o no el objetivo. El colmo, aunque la CIA ya nos tiene acostumbrados tanto al asesinato como al ridículo, es que Al Zawahiri no estaba en el lugar atacado y sigue vivo. Y el odio hacia América se extiende por el mundo árabe. Con la misma falta de compasión y entendimiento con que Bush y sus ejectores actúan. Incluso en contra de los propios intereses e ideas que dicen defender. 

Esta misma semana he rechazado ante devotos socialdemócratas las palabras del pensador francés y eurodiputado socialista, Sami Nair, quien ha dicho en Sevilla, en la clausura de los "Diálogos de las civilizaciones y reparto de las modernidades", que la sociedad estadounidense es más fundamentalista que muchas de las musulmanas, "ya que el 90 por ciento de la población comparte las mismas ideas religiosas", comparó este fundamentalismo con el islámico y defendió la democracia como solución al integrismo. No son sociedades equiparables, la norteamericana o la europea y la saudí o la marroquí o la indonesia, por ejemplo. No pueden serlo territorios que respetan el sufragio universal y los derechos humanos y la libertad de prensa con las tiranías religiosas y/o militares que gobiernan en tantos de los países árabes.

Tampoco creo que la democracia contribuya a frenar el integrismo. Lo desmienten casos como el triunfo electoral del FIS en Argelia, segado por un golpe de Estado, las limitaciones a los fundamentalistas en los comicios de Marruecos, la defenestración de los candidatos renovadores en Irán, el riesgo de una victoria chií en Irak... Combatan el integrismo interior expulsando la superstición, también la católica,  con educación, ciencia, progreso, desarrollo y, claro, votos y democracia. Combatan el terrorismo con vigilancia, defensa, inteligencia, dentro del respeto a las leyes internacionales. No con la masacre de indefensos civiles. Porque entonces manchamos de sangre nuestra propia democracia y nuestros propios derechos.  

Libertades militares

Hay quien sitúa el caso del teniente general Mena Aguado en le ámbito de la libertad de expresión.

No me importaría que el señor Mena Aguado dijera cuanto le viniese en gana sobre el Estatuto catalán, la Constitución o cualquier otro tema de debate político si no tuviese el mando de la Fuerza Terrestre, un Ejército de 40.000 militares repartidos por toda España. La libre opinión del teniente general Mena Aguado y de otros con su mismo empleo siempre arrastra un tintineo de sable que amedrenta y coarta la expresión libre de los civiles desarmados. Por fortuna, el señor Mena Aguado puede presentarse a las elecciones o editar un blog o ambas cosas. A partir del viernes, una vez pase a la reserva.  

Lección británica

Ante el tufo filogolpista que destilan tantas palabras de la derecha mediática y política, éste Editorial del Financial Times. (Texto completo en inglés) que encuentro en Escolar.net, y me apresuro a reproducir.

"Los catalanes, que presumen de ser más europeos que el resto de España, deberían recordar los principios de solidaridad de la Unión Europea. Estos incluyen transferencias de las regiones ricas a las menos desarrolladas. ¿Por qué debería ser así dentro de Europa pero no dentro de España?

La Constitución española debería ser enmendada para dejar clara la supremacía del poder civil sobre el militar. Desgraciadamente, el opositor Partido Popular, que todavía no se ha hecho a la idea de su salida del poder tras los atentados de Madrid de marzo de 2004, parece pensar que el general Mena tiene algo de razón. Eso podría representar una amenaza mayor a la unidad española que las ambiciones catalanas."

El laberinto del general y la propiedad de su voz

El laberinto del general y la propiedad de su voz

Como preveíamos esta mañana en la redacción, cuando el minidisc de la redactora exudaba sus palabras y se aceleraba el pulso ante el jadeo de "la noticia", el discurso del general Mena Aguado en la celebración de la Pascua Militar en Sevilla le ha hecho la pascua al ministro José Bono, que le ha citado para mañana a las diez. Presumiblemente le destituirá como jefe de la Fuerza Terrestre a propuesta del Jefe del Estado Mayor de la Defensa. Aquí transcribimos sus palabras, en las que advertía sobre las "graves consecuencias" de aprobar la reforma del Estatuto de Cataluña en su redacción actual y alertaba sobre la necesaria intervención del Ejército si finalmente excedía los límites constitucionales. La condena ha sido casi unánime. Sólo el PP se limita a decir que la declaración del general es un reflejo de la situación que estamos viviendo. Luego se quejaran de que le tachen de progolpista.

Recuerdo ahora que hace unas semanas un cargo de la cadena Cope planteaba, en una conversación privada y distendida, qué ocurriría si un militar, al hilo del debate sobre el Estatut, sintiera violentada la unidad de la patria y apelara al artículo octavo de la Constitución. Le respondimos que sucedería lo mismo que si otro militar, digamos progresista (¿oxímoron?), se alzara en armas porque tampoco se cumplen títulos de la Carta Magna como el derecho al trabajo o a la vivienda. No es lo mismo, zanjó el amigo radiofónico, enfundado en la rojigualda. Y pidió otra ronda de Cruzcampo. Me sorprende la similitud del caso Mena con la hipótesis defendida entonces por quien tiene buenos contactos en esos lares.

A propósito de contactos. Más que sorprenderme, me cabrea el abuso del audio del general en Internet. Esas palabras sólo la han captado esta mañana dos emisoras de radio que han acudido al acto de Pascua Militar convocado en la Capitanía General de Sevilla: Canal Sur Radio y Radio Nacional de España. Ha sido la cadena estatal la que primero ha difundido las frases más polémicas del discurso en sus boletines y diarios hablados. A lo largo de la tarde las he oído reproducidas en los telediarios de La Primera y de Telecinco, que han citado su origen, como corresponde. En un rápido recorrido por las webs de los principales medios de comunicación he comprobado hace unos minutos que han colgado el audio sin referir la fuente. Y algunos de ellos son especialmente celosos contra la piratería que daña sus variados negocios audiovisuales.     

Foto Jesús Morón, El Mundo

Aviso de militar

“Afortunadamente, la Constitución marca una serie de límites infranqueables para cualquier estatuto de autonomía; de ahí que reitero mi mensaje de tranquilidad. Pero si esos límites fuesen sobrepasados, lo cual, en estos momentos, afortunadamente, parece impensable, sería de aplicación el artículo octavo de la Constitución: Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”.

“Siempre he recalcado que los militares no debemos entrar en disquisiciones políticas, que, lógicamente, corresponden a los políticos. Ahora bien, es nuestra obligación alertar de las graves consecuencias que, tanto para las Fuerzas Armadas como institución como para las personas que las integran, podría conllevar la aprobación del Estatuto de Cataluña en los términos en los que está planteado”.

“El hecho de que en una autonomía sea exigible el conocimiento de su lengua particular es una aspiración desmesurada que obligaría a las Fuerzas Armadas a regular los destinos a esa autonomía de la misma forma que actualmente se regulan los destinos en el extranjero”.

Teniente General José Mena Aguado, general jefe de la Fuerza Terrestre, en el discurso de conmemoración de la Pascua Militar en el Cuartel General de la Capitanía de Sevilla.

Supersticiones nacionalistas

La postal de felicitación navideña enviada por el Partido Andalucista es un extraño brebaje de irrealidad eclesiástica. Ni los deplorables derechos históricos que reclama el Estatut catalán son equiparables a semejante atropello. Proclama el texto: "Andalucía en el I Milenio antes de Cristo, la nación más antigua de occidente en tiempos de Tartessos". Sobre un mapa de la actual comunidad autónoma, se señalan más de 50 municipios con la denominación de entonces.

La realidad arqueológica parece muy otra. La entrada Tartessos, de Wikipedia, está trillada de téerminos como "teoría", "tal vez" o "probablemente". Reputados historiadores no corroboran más allá de la existencia de este pueblo, del que apenas se conocen datos de su organización política y territorial, pese a los intentos nacionalistas de convertirlo, como al inicio de la Transición con la arcadia de Al Andalus, en antecesores directos del sueño de Blas Infante. (Al margen de que algún indocumentado haya puesto los libros del Padre de la Patria Andaluza, según el vigente estatuto de autonomía, al lado de otros relacionados con el terrorismo islamista y los nacionalismos violentos en la biblioteca pública Infanta Elena de Sevilla).

La felicitación andalucista remata sus intenciones con un cita de corte nacionalista del Papa Juan Pablo II. Casi ná. Afirma el fallecido Woytila: "Pero si los derechos de la nación  expresan las exigencias vitales de la particularidad, no es menos importante subrayar las exigencias de la universalidad, expresada a través de una fuerte conciencia de los deberes que unas naciones tienen con otras y con la humanidad entera". Somos los primeros, pero estamos dispuestos a entender el mundo, viene a decir el abajo firmante, que no es otro que el secretario general del PA, Julián Álvarez. Ya lo dice el canto autóctono: "Andalucía, por sí, por España y la Humanidad".

 

Cuide el Photoshop, majestad

Cuide el Photoshop, majestad Mal asunto cuando hasta la Casa Real manipula las fotos de la felicitación oficial de la Navidad. Algún listo ha recurrido al socorrido y peligroso copia y pega, para hacer pasar por veraz lo que no es más que un vulgar montaje, incluso mal hecho, según quienes entienden del tema. Excusarse con la dificultad para reunir a los Reyes y sus nietos es una tomadura de pelo a los que pagamos los gastos de la institución. Juan Varela advierte también de que los mensajes navideños de los Príncipes de Asturias y los Duques de Lugo incluye felicitaciones en varios idiomas, pero no en los cooficiales: el catalán, el gallego y el euskera.

 

Quienes no tienen respeto por la ciudadanía ni la información veraz, tendrán problemas luego para exigir respeto en el trato y moderación sobre cuanto afecta a la Jefatura del Estado. De la Monarquía española se ha destacado su profesionalidad. Pese a mis convicciones republicanas, desde aquí he defendido su aportación a la estabilidad de España y hasta su necesidad en momentos de convulsión partidaria. Pero si por dejadez o mal asesoramiento cometen arriesgados errores, se juegan el puesto. 

No todo vale, María

María San Gil es una mujer valerosa, un ejemplo de dignidad en medio del páramo en que los terroristas quieren convertir el País Vasco. La presidenta del PP en esta comunidad autónoma se ve obligada a llevar escolta desde hace años. Su hijo de corta edad casi no conoce la libertad. Ni siquiera para jugar en el parque. San Gil ha enterrado a muchos compañeros de partido y del PSE-PSOE, con los que ha trabajado por la paz, la justicia, las víctimas. Ella mantiene el coraje y la fortaleza para hacer frente a los violentos, para proclamar que no se rinde, que la democracia no claudica. Por eso es difícil de entender que entre en el juego de la dirección nacional del PP y diga cosas como las que le atribuye el Diario de Sevilla del domingo pasado:
ETA ya no mata no sólo por la eficacia policial sino porque "políticamente está obteniendo éxitos que no esperaba", por lo que ya no le es tan necesario el asesinato. "Para ETA, el hecho de que gobierne Zapatero no es lo peor que le puede pasar" y por eso "tiene que posibilitar" que el PSOE "siga más tiempo en el Gobierno", ya que para los terroristas "sería una malísima noticia que perdiera las elecciones, pues sabe que con el PP este clima de buenismo y de talante mal entendido no se va a producir".
Barbaridades. Barbaridades impropias de quien vive amenazada y se juega la vida por la libertad, que reflejan el deterioro absoluto de la convivencia política. Si es por votos, María, te doy el mío. Pero por ahí no.

Al ataquerrrrrrrr

Los del PP vuelven a la calle. Me congratula que la derecha se acostumbre a las manifestaciones. Es más. Me produce una profunda satisfacción que muchos de los que no votaron la Constitución salgan a defenderla. Pero temo que, de nuevo, están equivocados.  

 

Querida gripe:

Con la que está cayendo ahí fuera, agradezco que sólo me agreda este virus simpático y malnacido como un periodista en alza, mocoso y retador, ventajista y pendenciero, que me azota desde el amanecer a la oscuridad sin compasión. Porque ya lo saben mis conocidos: el verbo compasionar se lleva poco en España en los últimos milenios y de nuevo estamos a garrotazos por las miserias de la política y el poder, que es la vida misma y sus intereses y a ver quién manda aquí.

La que está cayendo cuando caen ya 30 años sin el dictador que algunos tanto añoran. Vuelven los curas, la ultraderecha henchida, cara al sol, la representatividad de los votos cuestionada por las fuerzas en la calle: el fascismo, las facturas de la democracia, un radiopredicador de pacotilla convertido en vocero de la España cañí, el mauser del abuelo engrasado por si vuelven los de entonces, la Patria descangallá y la izquierda timorata de siempre, más cabizbaja pese a sus mayorías.

El aire irrespirable para quienes no queremos trincheras ni dos Españas que nos hielen nada ni falsos profetas ni agoreros mentirosos. Pero sabemos, ah, lo sabemos, que no todos son iguales, que la verdad y la mentira no son equiparables, como tampoco lo son la manipulación y la veracidad, los hechos y las versiones. Por lo mismo que hoy le he dicho a mi querido amigo y colega MP que Pío Moa no puede tener 40 segundos en un programa de libros, al menos no como propaganda, no sin una replica adecuada y razonada. Porque fomentar la mentira de la historia y el guerracivilismo va en contra de los más elementales principios éticos de un  medio público, pese a que haya de tener cobijo en la muy altiva libertad de expresión. De la que siempre, al final, gozan los mismos.   

 

 

 

Leonor

"La Corona de España es hereditaria en los sucesores de S. M. Don Juan Carlos I de Borbón, legítimo heredero de la dinastía histórica. La sucesión en el trono seguirá el orden regular de primogenitura y representación, siendo preferida siempre la línea anterior a las posteriores; en la misma línea, el grado más próximo al más remoto; en el mismo grado, el varón a la mujer, y en el mismo sexo, la persona de más edad a la de menos". (Artículo 57 de la Constitución Española)

Leonor. Para cuantos de mi generación tuvieron proximidad con la poesía, ese nombre no tiene raigambre real, sino hermosas resonancias machadianas, ecos del viejo republicano por Soria. Pero esa es otra historia. Ahora vamos a capear el temporal de voces exaltadas que nos inunda ya. Atalayas rosas, de almíbar o con ánimos de epatar. Tribunos que aspiran a reforzar el régimen o a desestabilizarlo. Marea blanca o negra sobre lo que no deja de ser, al fin, un bebé de 47 centímetros y menos de cuatro kilos de peso. Pero que ha de entrar en la historia de España. (Lean, por favor, "Uso y abuso de la historia: la Guerra Civil", de Enrique Moradiellos, hoy en El País. De pago). 

 

 

Al fondo, la espita del cambio constitucional, impulsado por Zapatero, tan arriesgado como necesario en estos momentos estatutarios. Por más que Leonor amanse el desquiciado debate de las últimas semanas y que regresará con fuerza el miércoles.  La Monarquía es un anacronismo, pero no sé si este gallinero partidista y despiadado podría construirnos una República que ejerciera de equilibrada referencia política en medio del cainismo guerracivilista que nos invade. Es una cuestión de utilidad e higiene.

Una de las gracias de la jornada está en Internet. La Casa Real ya ha solicitado a Red.es, la entidad encargada de la gestión de los dominios '.es' de Internet, el bloqueo de todos los dominios relacionados con Leonor, pero vía Escolar descubro quién está detrás de leonor.es. No dejen de verlo. Porque avisa de que "no está para regalar nada".

 

 

Anna, de Codorniu

Un brindis contra la campaña anticatalana. Un brindis por la derrota de la ultraderecha.

Un brindis para frenar el frente desestabilizador.

Un brindis con el fin de que recuperen el (buen) juicio.

Un brindis porque no todo vale.