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SOLLOÍNA

Guerra televisiva

Las trincheras de papel vuelven a rezumar batalla. Marchóse Ibarretxe a convocar sus cosas para abril -ah, siempre la primavera, para lo bueno y lo malo- y regresa con todo el estrépito el debate sobre las cadenas audiovisuales públicas, tras el avance del dictamen del comité de sabios que ayer publicó El Pa(radigma). El Mun(dial) marca territorio desde el editorial y concluye que el plan audiovisual del Gobierno y el informe de los sabios favorecen a Polanco. En medio, citas para todos: "Tele 5 sostiene que la actitud de Zapatero obedece a satisfacer necesidades de un grupo del que se siente deudor". O: "El extraño avance de Sogecable en Bolsa".
Para colmo, Periodista Digital apunta al presunto sabio filtrador.
Para colmo (2), el operador de televisión digital terrestre participado por Prisa consigue que el Supremo anule el reglamento de esta nueva modalidad audiovisual aprobado en 1998 por el entonces Gobierno del PP.
Para colmo (3), el Consejo de Ministros aprueba mañana medidas urgentes para la liberalización del sector audiovisual, "con el objeto de impulsar la televisión digital terrestre y ampliar la oferta de canales", según El Pa(radigma).
Para colmo (4), hasta el insigne rojo Eduardo Haro Tecglen carga hoy contra la televisión estatal, desde El Pa(radigma), of course.

De fondo, (colmo 5), el insistente rumor, que viaja del espacio interestelar a los socavones de tinta, sobre la posibilidad de que la socialdemocracia reinante permita a Polanco emitir Cana Plus en abierto. Para todos los públicos. Con todas sus pelis y su fútbol y su porno, ay. Ante las ingentes pérdidas del Digital. Las demás privadas tiemblan. Pedro Jota, con su maquinaria audiovisual en marcha y algunos programas en TVE, trina. El mareante baile mediático del que tampoco nos enteraremos de la misa la media.

Magos

El País publicó ayer, en exclusiva -je je je-, un avance del dictamen del comité de sabios designado por el Gobierno para diseñar el futuro de RTVE. Era previsible desde que la directora general del Ente, Carmen Caffarel, anunciara que el dictamen estaba casi listo; la filtración, digo, al Pa(radigma), en otro gesto gubernamental de respeto a las normas básicas del periodismo de investigación. O: chica, que el mensajero lleve este sobre. O: nos tomamos un café y te lo cuento. Porque hay sabios que forman parte de ese intelectual colectivo -como dijo el filósofo Aranguren- que se expresa en las páginas de Polanco. Vean la alineación: Fernando Savater, Victoria Camps, Emilio Lledó -que hasta el nombramiento no tenía tele, y presumía de ello- Miguel Ángel Arnedo, Fernando González Urbaneja y Enrique Bustamante. (No se admiten apuestas, ni siquiera sobre la secretaria de quien pudo ser).
El caso, también, es que ya tenemos parto, y la verdad, cualquier avezado sindicalista de la Casa hubiese llegado a las mismas conclusiones sin necesidad de examinar "centenares de documentos", como dice la información. No parecía que la socialdemocracia se fuera a atrever -ni yo lo quería, por razones obvias y de las otras- a hacer lo que no hizo el liberal de Rato en ocho años de Gobierno: privatizar el oscuro objeto de deseo. Que el Estado subvencione el 50 % del presupuesto de RTVE; que se reduzca la publi; que se limpie la deuda; que se mantengan las cadenas actuales; que se apueste por un modelo más ágil y menos burocratizado; que se aprovechen las sinergias de los centros territoriales. Chapeau. Hasta a mí se me pueden ocurrir un par de obviedades más. Incluso la de reclamar responsabilidades a los endeudadores: que aquí el personal se va siempre de rositas y bien situado. Pero, ojo, la nota en exclusiva asegura que "en algunos aspectos claves de la reforma no hay consenso entre los cinco miembros del comité". Sabios y con fisuras. A ver si el scoop va a ser menos scoop. O alguien quiere vender la joya de la Corona. Y otro alguien aspira a apropiársela.
Mientras lo descubrimos, en el mismo periódico -de ayer-, 34 páginas después, te encuentras este titular: "La Primera de TVE pierde en un año 3,6 puntos de audiencia". Queda por detrás de Tele 5 y Antena 3 en enero, y salvo "Cuéntame cómo pasó" no gana un prime time, que dicen los cursis del medio. Hasta el Telediario de Lorenzo Milá ha perdido el liderazgo en favor de Matías Prats. Claro que la cadena pública lidera la franja de entre las 2.30 de la madrugada y las 7.00 de la mañana. El insomnio de Los Lunnis, acaso. Porque Urdaci ya ha terminado el libro y está de promoción por radios y televisiones. Sabio puede que no, pero mago...

Eufóricos

La derecha desatada:
* El Mundo (mundial): "Zapatero da alas a los nacionalistas", fragmento del titular de portada. Editorial: "El fanático, el equilibrista audaz y el hombre de Estado": asegura que no exite un espacio intermedio entre Ibarretxe y Rajoy, como pretende el presidente del Gobierno. Sus columnistas mantienen la exigencia marcada por la dirección. Jiménez Losantos titula "Sólo Rajoy", y afirma: "Sólo queda un partido democrático y español, que defiende la Nación, y por ende, la Constitución, y es el PP". Isabel San Sebastián, otra prócer de la derecha altiva, clama "¡Error, qué inmenso error!". El otrora izquierdista Raúl del Pozo se pregunta: "¿Proceso constitucional por la puerta farsa?".
* ABC, en portada: Zapatero abre una puerta a Ibarretxe. El presidente tiende la mano. El jefe de la oposición realiza una firme y enérgica defensa de la legalidad. El editorial viaja de la "suavidad retórica" de Zapatero a que Rajoy "dejó claro que el problema del País Vasco no es el Estatuto de Gernika, sino la falta de libertad".
* La Razón. Su ideólogo Luis María Anson concluye el artículo: "El régimen del 78 empieza a dar los primeros y alarmantes síntomas de desmoronamiento".

Como cuando Génova dictaba cada mañana el compás. Todos a una. También en la Red, donde los neocon han desplegado sus cuarteles de invierno. Como si no tuvieran bastante con periódicos, emisoras, televisiones. Lo peor, ese tufo a zapatero y socialistas vendidos que expanden. Ese runrún de si mandaran ellos que tanto suena a tanque. Esa patria sólo suya, y por eso asfixiante para muchos. El anuncio del desmoronamiento sin alternativa para convivir juntos. Esa España una grande y libre que les supura a veces. Porque, si cortan puentes de diálogo, ¿qué nos queda: las tortas de Ibarretxe? Ay, qué bonito aquello de las Españas del siglo de Oro.

¡Qué indignante también el artículo de Antonio Burgos, hoy en ABC! El fino escritor sevillano de la gracia y el ole sumándose al linchamiento, auspiciado por la derecha cerril acebina, de Pilar Manjón, presidenta de la asociación de víctimas del terrorismo 11-M, para la que reclama el Goya de interpretación y a la que trata de descalificar refiriéndose al "luto de diseño sindical" porque esta mujer, que perdió un hijo de 20 años en el atentado islamista y dio una lección moral ante la comisión parlamentaria, es militante de Comisiones Obreras. Éstos, los de las garras, ya no aceptan ni el sindicalismo más integrado. Se meten con Bambi-Zapatero por blando y angelical. Ellos, ante los que un poco de buen talante es un soplo de democrático aire fresco.

Prime time público

* La Primera: "Memoria de España. Las guerras carlistas"
* La 2: Debate del Plan Ibarretxe en el Congreso.

El programador invisible de la televisión pública española traza con mano certera el perfil del debate territorial vasco, al confrontar la historia que fue con la que se escribe al día. Hay casualidades que cortan como el cristal. Y advierten. ¿De aquellos polvos estos lodos? Las 625 líneas, tan quedas, tan planas, tan como de otro tiempo que es éste, con Ibarretxe ya en el día después. Porque, ¿y si tras su plan derrotado, el lehendakari reclama la anexión de España?

Mientras, Canal Sur Televisión, la autonómica andaluza, emite las semifinales del concurso del Carnaval de Cádiz. La gracia del debate. Y el presidente regional, Manuel Chaves (PSOE), en Honduras, El Salvador y Cuba, en visita beatífica, para proclamar la buena nueva de la solidaridad internacional. (Puede verse con Castro y la disidencia cubana levanta el dedo) Javier Arenas (oposición-PP), más prosaico, lo califica de viaje de lujo. ¿Altos vuelos o ras? Pregunten al programador invisible. O a Ibarretxe, cuando nos anexione.

Internet también tiene plan

Da gusto, tecnológico, comprobar que la Red funciona a toda caldera, mejor que la vieja máquina de vapor de La Reina de África, para contarnos al minuto el debate del Congreso sobre el plan Ibarretxe -que sí ha tenido al final derecho de réplica, según apunta un comentario anónimo en el post anterior. Los mejores blogueros están a la escriba: de Arcadi Espada a Juan Varela en su Periodistas 21, de Escolar a Virgulilla, en Criterio. También los diarios de referencia: El Mundo vuelve a destacarse en directo. El País se ve obligado a abrir su coto de pago -y de paso reconoce implícitamente su error y su ruína en este asunto-. CNN+ y otras televisiones también se enganchan a Internet.
No estuvo muy lúcida Aznárez cuando reclamó la vuelta al periodismo de siempre para alejarlo de los nuevos blogs y sus mezclas corrosivas. Los viejos apocalípticos tienen perdido este debate (como claudicaron en el otro, ¿verdad señor Eco, don Umberto?), y más les vale -sobre todo a los que comen de ésto- apurarse en la adaptación e indagar en las nuevas posibilidades comunicativas e informativas que se están abriendo a aldabonazos. Y lo mejor, cabemos todos. Y por ahora no hay muchos jefes. Pasen y lean y vean y oigan. Porque ésta es la magia de la Red. Todos y todo. Al mismo tiempo.

Ibarretxe en Madrid

En la forma: mal por Manuel Marín, Presidente del Congreso, por organizar el debate de manera que el lehendakari se limitará a leer su discurso sin derecho a réplica.
En el fondo: conocemos el final. Sólo 29 votos a favor si van todos; los demás hasta 350 en contra. Se sabe. Por eso todos piensan que el de esta tarde es el primer acto del día después. Con la perspectiva de las elecciones vascas –en primavera como muy tarde-. Con el tam-tam de ETA asomando sus garras a pequeñas dosis. Con las insanas disputas entre las asociaciones de víctimas del terrorismo y la estéril intransigencia de los partidos mayoritarios. Con el añadido temor a lo que haga Cataluña y Andalucía a rebufo, advirtiendo de que ella también pero con el freno echado. La cuestión territorial de nuevo pues. Sólo cabe esperar –cual ingenuo- altura de miras, política de nivel y sobre todo, sobre todo, valoración de lo conseguido y esperanza en que nadie se atreva a dinamitarlo por un quítame allá esta competencia. O un póngame aquí esta frontrera.

Nuevo Periodismo

Clase de doctorado: Interpretación y Ficción.
Regresan, 25 años después, Tom Wolfe, Truman Capote, Norman Mailer. El Nuevo Periodismo de cuando entonces. Periodismo creativo. ¡Oxímoron, oxímoron!, dirán algunos, diremos cuando se pase la línea difusa. Los hechos, tan denostados, tan ocultos, aplastados bajo las hipérboles y las metáforas de la novelística. Ojeo otra vez el amarillento librito de Wolfe, así llamado: El Nuevo Periodismo; reivindica: "la vida subjetiva o emocional de los personajes". Un hombre solo, una mujer, así tomados de uno en uno (Palabras para Julia, Goytisolo). La cultura underground USA; aquí citan a Umbral, Vicent. O más lejos, siglo XIX. Literatura y periodismo. Ideología y ficción antes de la información, del relato veraz de los hechos frente a la verosimilitud. Y en el principio fue el verbo.

Goyas

Tsunami Amenábar arrasa.
"Mar adentro" es una espléndida película, aunque ha sido acusado de algo ñoña y sensiblera.
No es eso. Tiene azúcar, pero en dosis nobles. Canta a la vida desde la irrevocable decisión de morir. Y los actores están la mar de bien. Cine español que se agradece.
La gala, como casi siempre. Menos política y buen rollito. Con Zapatero en el palco. Y la Caballé en el escenario. Todo muy previsible. Pero no demasiado antiguo. Ni pasado de caspa ni de progresía. Profesional y ágil. Tanto que la bajada del micro a los 30 segundos de intervención -lo peor de la gala- tuvieron que suspenderla después de que Belén Rueda dejara claro que era la noche de los premiados y que el que se aburriera se fuera a la cama. E hizo muy bien. Yo me quedé. Y sólo se arrepiente mi sueño.

Ruido y furia

Me cuesta referirme a Alfredo Urdaci, el ex director de Informativos de TVE, que acaba de publicar un libro, “Días de ruido y furia”, en el que ajusta cuentas con su pasado reciente. Coincidimos a mediados de los 80 en Madrid, en RNE. Primero como becarios y contratados en prácticas. Luego opositamos juntos. Fuimos amigos. Quizá con la levedad con que ocurría todo en aquellos años, pero amigos. Compartimos un tiempo de felicidad, cuando Madrid ya se dejaba de movidas, pero éramos jóvenes recién licenciados, y las novias aún vivían, actuaban y vestían como las chicas de la película de Almodóvar “Pepi, Luci, Bom…”. Entonces era un izquierdista alegre (los progres de la época nos separábamos -además de entre procomunistas y prosocialistas, y todas sus variantes de prochinos, prosoviéticos, procastristas, e incluso proguerristas, proboyeristas y hasta provaticanistas- en taciturnos, con una pésima visión del mundo, y divertidos, que se movían bajo el lema a la revolución con vino y cama. Urdaci era de éstos) y estaba muy alejado del Opus Dei y de la Universidad de Navarra, donde había estudiado tanta Teología como Periodismo.
Aprobamos las oposiciones: él optó por Madrid, yo por Sevilla. Poco a poco perdimos el contacto. A él le destinaron a “España a las 6, 7 y 8”. Era bueno: escribía muy bien y tenía presencia de voz. Pronto se ganó el favor de los jefes. Incluso de algún adlátere del guerrismo –que hoy sigue bien situado, como casi todos los ex guerristas-. Editó varios noticieros y lo enviaron a Roma, de corresponsal. Las lenguas, malas o buenas, dicen que allí se perdió. O se encontró. A saber. Que si Paloma Gómez Borrero. Que si el Vaticano. Que si el Opus Dei. Saulo y su caballo. El caso es que regresó con nuevos bríos. Y nuevos cargos. Hasta que llegó a la dirección de Informativos de TVE en plena ola PP, de la mano de Javier González Ferrari, ahora jefazo de Onda Cero y quien le ha presentado el libro. Desde ese puesto, Urdaci puso la cadena estatal a los pies de Aznar y su política. Era lo habitual en RTVE. Desde siempre. Aunque ni los más veteranos recuerdan una manipulación tan descarada, hasta chulesca, como en aquello de “ce ce o o”. En sus telediarios creó, aunque desconozco si es pionero en tal aberración, lo que he llamado el sándwich: colocar un breve testimonio de algún portavoz de la oposición –habitualmente Zapatero- entre un alud de declaraciones oficiales, bien ministros, bien portavoces peperos, para rematar con una larga intervención de Aznar desde un plano estrictamente institucional. Si esto fuese EEUU, se estudiaría en las facultades de periodismo. Desconozco si, como se dice, su compromiso con la causa llegó a ser tan intenso porque tenía relación personal con el ex presidente del Gobierno. Ana Botella estuvo en la presentación del libro.
Cuentan que el libro -no lo he leído, pero lo haré- destila bilis, cotilleos malsanos y traza un perfil tétrico del cargo y de la Casa. Puede ser comprensible. Los socialistas de antes asistieron en vivo a la descomposición de todo y pudieron prepararse para el relevo. Los del PP no. Pero tampoco nos engañemos. En el barco de Urdaci remaban muchos. Algunos han naufragado con él. Otros estarán “reubicados” en la tele. Y varios, que de todo hay, se han situado de nuevo a la sombra de la mayoría socialdemócrata. A lo que manden.
Menos mal que el abanico se ha abierto, hay menos presión y predomina el respeto a la pluralidad, dentro de los políticamente correcto y sin estridencias. Con buen talante. Lástima de los numerosos fallos técnicos de los telediarios y de que la audiencia parece darlos por desacreditados y opta por otras cadenas. Es el riesgo de abusar de ese oscuro objeto de deseo. De tantos “Días de ruido y furia”, a los que Urdaci también contribuyó. Como ha escrito Sergi Pàmies: “Siendo útiles algunos de los datos del libro y respetable la experiencia que le tocó vivir, lo relevante es lo que nos tocó vivir a nosotros, víctimas de una televisión que azuzó el ruido y la furia. Por desgracia, ni el uno ni la otra son exclusiva de nadie”. Pero Urdaci no es Faulkner para contarlo.

Casablanca

You must remember this,
a kiss is just a kiss,
a sigh is just a sigh.
The fundamental things apply
as time goes by.
And when two lovers woo, they,
still say "I love you",
On that you can rely,
No matter waht the future brings
As time goes by

(Recuerda esto
un beso no es más que un beso,
un suspiro no es más que un suspiro.
Las cosas fundamentales se juntan
mientras pasa el tiempo.
Y cuando los amantes se cortejan
aún dicen "te quiero",
Puedes contar con eso
traiga lo que traiga el futuro
Mientras pasa el tiempo)

No hay mejor regalo para una mañana de domingo azul gélido.

Y recuerden. En la película nunca se dice "Play it again, Sam". (Así tituló Woody Allen lo que aquí se conoce como "Sueños de un seductor", en la que Bogart le aconseja, inútilmente, claro, sobre cómo tener éxito con las mujeres).
Ilsa pide: "Play it, Sam, play As time goes by".
Rick le insistirá: "La has tocado para ella, así que puedes tocarla para mí. Tócala. Si ella la resistió, yo también. Tócala".

"Siempre nos quedará París". As time goes by.

Ferlosio

Nuevo libro de Rafael Sánchez Ferlosio, el que dicen que es, y yo no niego, el mejor Premio Cervantes de Literatura. "El geco (cuentos y fragmentos)". Editorial Destino. Lo comentan hoy todos los culturales para alabar la radical lucidez del escritor, su asombroso uso del lenguaje, su profundo esteticismo ético. En "Vendrán más años malos y nos harán más ciegos" ha publicado pecios, como él lo llama, de este calado:

"El que quiera mandar guarde al menos un último respeto hacia el que ha de obedecerle: absténgase de darle explicaciones".

"La simpatía es un arcaísmo de quienes creen, quieren creer o necesitan fingir que hay todavía un medio, un ámbito de vida pública, en el que los hombres pueden allegarse a algún grado, de manera directa y espontánea, los unos a los otros. La antipatía es resistencia y repugnacia a simular y escenificar -abyectamente- un mundo que no existe".

"(Cuarto poder). Ese dedo que escribe anticipadamente en el aire a ocho columnas, ese dedo que puede permitirse escribir con su vuelo invisible en la primera plana de aire del despacho oval el notición que al amanecer del día siguiente aparecerá a ocho columnas en la primera plana de todos los periódicos del mundo, ese dedo es de verdad el cuarto poder, no loos diarios que registran su decisión o sus palabras. ¡Ese dedo es el que debió ser guillotinado en vez de tantas cabezas locas y viciosas!"

González Ruiz, teólogo

Me apena la muerte del teólogo José María González Ruiz, a los 90 años, en Málaga, de cuya Catedral fue canónigo. Le conocí fugazmente en aquellos primeros congresos de Teología de los años 80, que reunía a lo más progresista del género: desde la Teología de la Liberación a Cristianos por el Socialismo, pasando por Justicia y Paz o la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC).
Joven estudiante de Periodismo, colaboraba en las tareas del Gabinete de Prensa, adonde llegué desde la redacción de Noticias Obreras, la revista de la HOAC. Allí comencé mi labor profesional. Siempre seguí con interés las decenas de artículos que González Ruiz publicó en El País durante la Transición Política. Unía delicadeza y sentido común a su talante abierto y comprometido con los avances sociales, pero sobre todo con los pobres y necesitados. Y desde su fe irrenunciable, “a pesar de todo”, como escribió alguna vez.
Fue el teólogo español más influyente del Concilio Vaticano II y su magisterio iluminó a miles de católicos en unas circunstancias políticas y sociales muy complicadas. Tendió puentes con los pensadores más reputados “en la búsqueda de elementos éticos humanizadores comunes al cristianismo y al marxismo”. Hoy todo aquello queda muy lejos, demasiado. No sólo para mi, cada vez más ajeno a la Iglesia Católica, sino para los propios creyentes y para el Vaticano. Este Papado ha laminado toda posibilidad de compromiso, liberación y renovación -desde los téologos comprometidos de Latinoamérica a los mejores estudiosos europeos, como Hans Kung-, a favor de los sectores más conservadores, representados por Opus Dei, Comunidades Neocatecumenales o Legionarios de Cristo. Una actitud que incluso ha facilitado la penetración de grupos protestantes en amplias zonas católicas de Sudamérica.
Cada vez son menos, como indican con pulcritud contable las encuestas; cada vez están más lejos de las preocupaciones sociales; cada vez están más vinculados a los poderosos. Todo lo contrario de lo que defendió con honradez y rigor González Ruiz. Seguro que descansa en paz.

Caín

"Soy yo acaso el guardián de mi hermano", respondió Caín a Jehová, que se interesaba por la suerte de Abel, según el Libro del Génesis. Y Jehová le dijo: "¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra". Caín, un pobre hombre con dos mil años de mala prensa por un problema de lindes. O de cariño, que viene a ser lo mismo.

Igual hay quien pretende trepar por la cucaña sobre vivos cadáveres. Quien utiliza bajos fondos. O babas bajas. O bajezas, simplemente. Luego duermen sobre el detritus de sus logros. Sobre un titular de alabanzas. Y tratan de inventar la historia cada mañana para olvidar la crudeza del insomnio.

Cuenta Juan Goytisolo que decía el cineasta Néstor Almendros: "Yo nunca critico a mis enemigos porque a lo mejor aprenden".

Maragall

Dos locutores retransmiten el partido de Copa del Rey Gramanet-Betis, con cinco grados bajo cero. Bromean con la posibilidad de que el presidente de la Generalitat acuda al encuentro, apuntada en algún periódico local dada la numerosa parroquia andaluza y sevillana -y bética- que vive en Cataluña. Y de paso, que les saludara a ellos, los locutores. Hacen chistes sobre la eventualidad de sus relaciones con el señor Maragall durante muchos minutos. Le llaman de todo, pero no aciertan. Quiero decir: Que confunden su nombre de pila un buen rato, hasta que un oyente amigo les envía por sms que el Honorable fue bautizado Pascual. Hubo algo de bochorno, aunque la narración continuó como si silbaran. Sólo el frío puede disculpar semejante lapsus.

Palabros (I)

Convengamos con el profesor Arcadi que "el periodismo es un eufemismo". Que encara la realidad con un lenguaje atenuado. Que eso mismo nos permite "sobrevivir", "resbalar" por las palabras amaestradas. Convengamos.
Pero los políticos no tienen límites y a poco hacen trilerías con lo vocablos, aún cuando sean usados correctamente. Lo he oído la tarde pasada: "Decrecimiento". Quien lo decía, una destacada autoridad, se ha quedado tan satisfecha. Con todas las letras asumidas, como si nada. Explicaba que de 8.000 hemos pasado a 7.000. Omitió descenso, bajada, pérdida. El lenguaje directo abocado a un agujero negro mental. Hablaba de un millar menos. Decrecidos. Y eso que se lo achacaba al Gobierno anterior del PP.

Auschwitz

Hoy hace 60 años que tropas soviéticas liberaron el campo de concentración de Auschwitz, levantado por los nazis a las afueras de la localidad polaca de Oswiecim. El exterminio fue brutal. Entre sus muros, en sus barracones, en sus cámaras de gas murieron casi un millón de personas. 8.000 fueron liberadas aquel 27 de enero de 1945. Los supervivientes aún llevan el espanto en los ojos, el terror en la memoria.

El colorín dominical supura un llanto débil, miradas inconclusas. Entre los huesos de la dignidad quebrada, me asalta el asombro de dos imágenes crudas. A un lado, uniformados ambos, Heinrich Himmler, director de las SS, departe con Rudolf Hoess, comandante de Auschwitz, "uno de los grandes ejecutores de la ideología nazi, dice el pie de foto. En la izquierda, a toda página, otra instantánea de Hoess, ahora detenido, esposado. Es un plano americano que lo escuchimiza, con una barba de pocos días, sucio, la chaquetilla raída, desabotonado. Pero los ojos permanecen fríos, desafiantes, orgullosos. Como si esperaran la navaja de Buñuel. La convicción del asesino desvelada por la cámara, aún indefenso en su propia ignominia. Hubo un pueblo entonces que, si pudo, no quiso saber, para luego querer olvidar y justificar, y al fin, prestarse a la dolorosa tarea de asumir todo el horror del nazismo.

Con seis millones de judios y miles de gitanos, homosexuales, minusválidos, también diez mil españoles, refugiados o huidos de la Guerra Civil, terminaron en alguno de los campos de concentración diseminados por toda Europa como una plaga infame. Pocos viven para contarlo, y lo cuentan. Porque recordar y compartir la experiencia es una forma de levantar diques frente a la barbarie. A cualquier barbarie. En cualquier lugar del mundo. Para que nunca nadie pueda decir yo no sabía, y el insomnio de las víctimas le nieble los ojos.

(Im...) pudor y (Me...) moria 19

"Hemos amado mucho, vivido largo,
y no se puede morir por cualquier cosa".

(O así, escribió Antonio García va para casi 30 años).

Desnuda

Como la cal, desnuda,
los besos esparcidos por la calle,
a los pies de la cama
los abrazos, la luz
preclara de la noche
y tu silueta...

Todo es rumor afuera,
murmullo opaco, voces
frías como tormentas.

Sobre la cama un beso
como flor volandera
prendida en tu mirada.

La gente desconoce este calor,
la humedad de tu vientre,
el azul que dibujas de mañana
cuando vuelve el fragor
de la guerra a las aceras.

Crepuscular

Si todas las noches acudieran
a esta soledad tan triste
como bálsamo de azúcar
sobre mis labios

Si el día fugaz quedara
prendido de un hilo
como duda perenne
sobre mis ojos

Si nada existiera más que tú
nacida desde dentro
como la primavera
sobre mis sueños

Entonces, la luz
y el mar y los astros
besarían este corazón
tan dolorido

Soñada

Un collar de perlas se balancea en la mirada del mirlo,
de la luna cuelga un pájaro
y en los acantilados rompen las huellas
de la luz.

Para fugarse
entre los dedos de la sombra
sólo hay una voz que canta al otro lado.

Un mirlo de azúcar sobre el sueño
con alas de caricias,
como un blues
o un bolero.

Es el mar un aguacero de primavera
en la punta de la lengua,
en el trasluz de los ojos.

Había flores
sobre la tarde, y un mirlo
de azúcar sobre el sueño.

Impresentable

Qué esperar de un país en el que hasta las asociaciones de víctimas del terrorismo se enfrentan de manera irresoluble y sus dirigentes andan a la greña en los medios como vulgares estarletes de reality show. Unos supuestamente de derechas; otros presuntamente de izquierdas. Ambos actuando como tales. Más, como agitadores de tales. En medio, dos partidos mayoritarios tirándose a la yugular, y un comisionado para la víctimas que obligado a dar explicaciones con escaso predicamento. Y alrededor, un puñado de muertos y heridos, olvidados. Amparados sólo por la dolorida memoria de sus familias. Menos mal que hay un pacto antiterrorista que garantiza la unidad.

Lo peor...

es ese tufillo de los últimos días a los montajes de El Mundo (mundial), sea a cuenta del 11-M o del acoso a Alierta, el presidente de Telefónica, o de tantos otros -y algunos con éxito. Confusión o venganza. Ruido mediático. Todo un grupo al servicio de una idea: primero FG, el presidente del BBVA, por una presunta irregularidad; luego Manuel Conthe, presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), por cerrar la investigación, "por sorpresa", decía un titular. Manolo. Que también reacciona con una carta al director demoledora contra los mismos que el día de su nombramiento alabaron su gestión en el Banco Mundial frente a los depredadores liberales, para hace unos días vituperarlo y cuestionarlo desde un editorial. Que Prisa entre en ese juego es lo preocupante: la radio de referencia, el periódico de referencia, la cadena de televisión exquisita. El tufillo también en El Pa(radigma). Ese olor a carne quemada que sólo sentíamos ante Pedro José, y que ahora se expande, peligrosamente. A la espera de un nuevo defensor del lector.

Pitón

Mientras una modelo con todas las dotes de una modelo cumple en estos momentos su fantasía erótica en Crónicas Marcianas -refrescarse en una bañera con una serpiente pitón, que ya es gusto-, un servidor, con esta edad respetable, teme las inclemencias de dormir con las verguenzas al aire. Más con el polar express a la puerta. Que una mala gripe te lleva por delante y adiós fantasías entonces. ¿Será distinto con la señora Anaconda? Qué repelús.