Blogia

SOLLOÍNA

El futuro

La defensora del lector de El País, Malén Aznárez, ha dejado el puesto tras cumplir los dos años preceptivos, según las normas del periódico. Se ha marchado con un artículo publicado ayer, de escueto titular, "Despedida". En breve nombrarán a otro. Pero Aznárez, mujer belicosa a la que traté en Radio Nacional en Madrid brevemente pero lo bastante para confirmar que es un carácter, se va levantando algunos faldones de la profesión y de sus sustentos económicos. Aumenta la crisis de credibilidad de los medios (El País vivió hace poco el caso Echevarría), se quiebran grandes mitos de la comunicación por graves errores profesionales (sean de la CBS o del NYT), se hace un trabajo más dócil y previsible y se depende cada vez más de grandes corporaciones multinacionales, o con aspiraciones de trascender para dominar. Y concluye Malén:

El especialista en medios de comunicación de The Washington Post, Howard Kurtz, explicaba hace unos años su fórmula para luchar contra la falta de credibilidad en los medios de comunicación. "Go back to the future (retroceder hacia el futuro). Volvamos a escribir sobre injusticias y ultrajes, a contar lo que las autoridades no quieren que se sepa, prestemos mayor atención a la condición humana y olvidemos los planteamientos abstractos, seamos capaces de romper la tiranía de los expertos (que nunca descubrieron la bancarrota de un banco, ni intuyeron el impacto del sida), recuperemos el gusto por la buena escritura, y neguémonos a llenar los periódicos de conferencias de prensa y actos oficiales...".
Ante el fenómeno creciente de los blogs de Internet, el "nuevo periodismo" que mezcla con pleno descaro, y jactándose de ello, información, opinión, rumores y fantasías, no está de más recuperar la fórmula de Kurtz, tan vieja como el buen periodismo y en plena vigencia.


Tampoco Malén parece librarse del miedo a los blogs, a la información libre y gratuita, a su propagación inmediata, al mismo viejo periodismo del bueno de Kurtz que dice defender. Ahora están reunidos los expertos en el Congreso de Periodismo Digital de Huesca. A la búsqueda de un lugar al sol -con el tsunami polar que anuncian-, de negocios, hasta casi de nombre. Son fórmulas nuevas, incipientes, que se expanden. A propósito ha escrito Arcadi Espada:

"Por cierto: con la cultura, genéricamente considerada, internet ha hecho algo que recuerda el tránsito entre el pergamino medieval, propiedad de los clérigos, y la imprenta propiedad de los ciudadanos: google democratiza el acceso al conocimiento y sólo los clérigos farsantes berrean contra este nuevo alfabeto: sólo ellos saben cuánto los pone en evidencia".
"Por cierto final: para que haya periodismo, es decir, relato de hechos inéditos, se precisa otra condición: un acuerdo social sobre lo que es digno de ser contado (impreso). El periodismo es ese relato, cuyas características no las deciden solo los periodistas, por fortuna. Aún no sé cómo internet afectará al acuerdo sobre lo que se cuenta. Pero lo sabré. Lo que no dudo es que sobrevivirá lo que sobreviva la democracia".


Al final, siempre, lo que se cuenta. Un hombre ante el folio o la pantalla. Un hombre con un micrófono o un móvil. Con los hechos. Con el lenguaje. Para contar lo que pasa en la calle.

Historias

Niño, llena. Dos wiskies y un ron, que viene fría la madrugada. Claro que para suerte la del Betis. Mira que tocarle la Gramanet en la Copa del Rey. En Santa Coloma de Gramanet fue alcalde el hijo del Luna, el mayor. De Izquierda Unida, en la segunda legislatura o por ahí. Luna padre sí que era un comunista con coraje. Vivía en el Cerro de la Horca, en la zona más pobre del pueblo, sólo tienes que imaginarte el porqué del nombre del barrio. Allí se reunían los del partido y allí escondía la multicopista, en su propia casa. Luego el abuelo de éste tiraba los panfletos por Sevilla.
Mi abuelo se pasó media vida en la cárcel. Córdoba, Sevilla, Huelva. Salía, y otra vez al tajo en el campo, a las citas clandestinas. Y la Guardia Civil en la casa a cada poco. Se lo llevaban, le daban una paliza, y lo dejaban irse. Mi abuela, que me crió, vivía desesperada, sin entender aquello, pero orgullosa de su hombre.
Mi hermano escondía el Mundo obrero debajo del colchón, y lo leía por las noches. Él no, pero Luis sí estuvo imputado en el proceso 2001 contra los dirigentes de Comisiones Obreras. Muchos estaban en busca y captura, con la secreta detrás. Como en “Cuéntame”, pero de verdad. Cuando las cosas pintaban mal, el sindicato aconsejaba que se escondieran un tiempo. Algunos se iban a Portugal.
Niño no te lleves el culito, que es lo mejor. Y llena, que viene la gripe. Siempre me ha parecido injusto que se diga que el Sevilla es de derecha. Una vez no me pude callar. Vino uno, familiar tuyo, y me dijo que cómo siendo yo comunista era del Sevilla. Le respondí con mala leche: ¿Quieres que te diga de qué equipo eran los gatilleros del pueblo? Sí, hombre, los que fusilaron durante la guerra o se fueron con la Falange o con Queipo de Llano. Aquí siempre ha habido mucho bético, la mayoría, ya desde entonces. Así que somos especie protegida. Pero, además, qué tiene que ver, coño. Aunque aquel dejó de hablarme después de aquello.
¿Dónde estará la multicopista del Luna? Más lejos que los gatilleros, seguro. Periodista, tiene una interviú este abuelo, que no se te muera como tantos. Estaría bien ganarle la Copa del Rey al Betis. Bien, pero bien, en el año del centenario. Niño, llena, a ver si espantamos el frío, que han dicho en el telediario que viene del Polo.

Víctimas

No deberían consentir en sus filas las asociaciones de víctimas del terrorismo, o amparar en sus actos, la presencia de grupos ultras o propartidistas que incitan a la algarada, en la equívoca creencia de que la bulla crispada llevó a los socialistas al poder. (Ellos, los grupos, aspiran a reeditar viejas guerrillas del trienio negro, 1993-1996. Por ahora se quedan en francotiradores, contra las propias víctimas si lo consideran necesario, como ocurrió con Pilar Manjón). Tampoco deberían los partidos dar carta de naturaleza política a estas asociaciones. Sí atenderlas, ayudarlas, apoyarlas en lo que necesiten; a los damnificados primero, a los colectivos después. Pero no a sus postulados políticos. Porque no todos estaremos de acuerdo y podría quebrarse ese respaldo unánime que merecen, al alejar a miles de personas de su causa principal, la ayuda a las víctimas, el homenaje a su memoria. Es comprensible que el hijo o el padre de un asesinado por los terroristas de ETA, o de cualquier otra banda criminal, reclamen la pena de muerte. No lo es que lo asuma todo el grupo. Menos aún que quieran imponerlo.
Cuidado también el Gobierno y la Judicatura con aplicar un Derecho Penal de excepción, como lo ha llamado el consejero vasco de Justicia, a los presos etarras. Porque es reconocerles la excepcionalidad de su situación, aceptar que son la consecuencia de un conflicto político, cuando no son más que asesinos convictos y confesos, y como tales hay que tratarles.
Soy de los que piensan que algún tipo de diálogo tendrá que haber con alguien para finiquitar el terrorismo, aunque sólo sea para indicar el sitio en que deben dejar las armas. También necesitará alguna negociación la cuestión territorial. Digan lo que digan incluso reconocidos y apreciados intelectuales y políticos, el problema existe. Detesto el nacionalismo y me complace que en Andalucía sólo se reproduzca en las veleidades inconcretas del PA o en el pregón electoral del PSOE para introducir reformas técnicas en el Estatuto de Autonomía. Pero no hay un cierre constitucional en el País Vasco o Cataluña. Y el debate supera el centenario. Así que hay que intentar resolverlo -casi- del todo. O se concreta un gran pacto para configurar eso que llamamos España. O nos habituamos a padecer una tensión permanente con cambios periódicos al albur de las exigencias nacionalistas. O preparamos el alambre de espino y engrasamos los tanques. Porque hay quien no está a gusto en el actual ordenamiento, y ademásn son mayoría en sus territorios. Mientras, aplíquese la ley con absoluta firmeza, comenzando por esos etarras que están a punto de salir a la calle, atendamos a las víctimas con todo el cariño y la consideración, y fijemos las posiciones con claridad y democrática convicción.

Comedias

Por diversas causas no poco rocambolescas, no pude ver ayer "Closer", la nueva película de Mike Nichols sobre parejas y flechazos. Como para compensar, a esta hora reponen en La Primera "Notting Hill". Otra comedia agradable en la que Julia Roberts y Hugh Grant nos divierten como enamoradiza estrella de cine y librero excéntrico, respectivamente, y que arranca con una hermosa declaración de amor en forma de copla, "She". Está bien para una neblinosa y húmeda tarde de domingo ante la amenaza de una nueva ola de frío. Y para recordarme ese varias veces aplazado viaje a Londres. Aunque de momento, lo mejor será protegerse ante el polar express que nos acecha. Tápense el culillo que ya arrecia.

La pompa

La exclusiva de la SER se desinfla, y la CNMV ha archivado la investigación abierta contra el presidente del BBVA, Francisco González. El grupo Prisa ha reaccionado con fiereza contra el máximo responsable de la comisión, Manuel Conthe, quien parece que ha dejado de ser Manolo.

Al fondo, otra vez, una historia económica cuyos entresijos se nos escapan a los pobres paganos de hipotecas y comisiones. Al fondo, otro manejo informativo cuyas claves se vuelven misteriosas para los profanos y plenas de jeroglíficos malintencionados para los analistas. Según se mire a derecha o izquierda.

No está de más en estos casos, como profilaxis, aplicar la máxima de don Arcadi (útil para todos, pero en especial para progres persistentes): cambiar el nombre del protagonista por otro de la corriente adversa, y analizar nuestra reacción. Es decir, pongan Rato donde pone Solbes, o la Cope donde dice la Ser, y recapaciten si su reacción -mental y física- es la misma. También sirve a la inversa, según casos, exclusivas y denuncias. Véase hemeroteca.

Claudio y Rosita

Hablemos de teatro. De la satisfacción que me ha producido que dos de los mejores montajes de 2004 hayan pasado por el Lope de Vega de Sevilla. Me refiero a “Yo, Claudio” y a “Doña Rosita la soltera”. Ambos son los que tienen más candidaturas –siete y cinco, respectivamente- en la VIII edición de los Premios Max de las Artes Escénicas, algo así como los Goya teatrales, que la SGAE entregará el 14 de marzo en Guadalajara.

Pude ver el “Yo, Claudio”, de Héctor Alterio, dirigido por José Carlos Plaza y en adaptación de José Luis Alonso de la obra Robert Graves. Si alguien tiene aún oportunidad que corra sin demora y asista a una de las representaciones teatrales más maravillosas de los últimos años. Que se asombre ante la actuación, llena de fuerza y matices, del genial actor argentino en un Claudio magistral, acompañado por la sabiduría de Encarna Paso como la malvada Livia. Que medite sobre esa reflexión en torno al poder –en la Roma clásica, en el Berlín nazi o en el Bagdad destruido-, sobre los cimientos ensangrentados en los que se asientan una casta y un imperio. Que descubra la debilidad y energía de ese hombre casi incapacitado para el habla, tullido, emperador sin querer y sin ambiciones a la muerte de Augusto, pero consciente de sus responsabilidades; que ansía una verdad y un lugar digno en la historia incluso dos mil años después de muerto.

No pude asistir a la Doña Rosita de Verónica Forqué, con Alicia Hermida y Julieta Serrano, y dirigidas por Miguel Narros. Un Lorca menor, según algunos, pero siempre mágico. Los críticos, tan remilgados ellos, salvaron en su día las interpretaciones y destacaron el envejecimiento argumental de la obra. Hubo quien me contó que es un montaje hermoso y amable, e insistió, con gracia, en que no quedan Rositas tan frágiles, aunque sí solteras. Y eso que la Forqué quería que la obra cumpliera el deseo de Kafka y fuese “el hacha que rompiera la capa de hielo del corazón de los hombres”. (Y de las mujeres, supongo).

"Manolo" (el del Bombo)

La cadena ser lleva varios días a vueltas con una exclusiva sobre las presuntas irregularidades cometidas por el presidente del BBVA, Francisco González, en 1996 cuanto trató de vender su sociedad de bolsa a la norteamericana Merrill Lynch. La propia emisora ha presentado en el registro de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, la CNMV, algunas de las pruebas obtenidas. Este organismo, que preside Manuel Conthe, ya ha abierto una investigación. El redactor jefe de Economía de la Ser, Javier Ruiz, explicaba esta mañana en el programa de Iñaki Gabilondo las últimas novedades. Entre ellas, que en la CNMV se ha creado una comisión de seguimiento integrado por el personal de confianza de Manolo Conthe. Luego Gabilondo critica actitudes como las de El Mundo, que en este caso se interesa más por el origen y los presuntos beneficiarios de la historia (se supone que al Gobierno que querría quitar a un amigo de Aznar de la dirección del segundo banco español) que por el contenido, cuando no actúa igual ante sus propias exclusivas. No le falta razón al bueno de Iñaki. Tampoco a El Mundo. El actual periodismo de investigación no es más que un cúmulo de filtraciones interesadas para hacer daño al enemigo o pagar favores. Pero aquí me interesa sobre todo la familiaridad de ese "Manolo", que resta credibilidad a la argumentación del redactor jefe. Los que nos llamamos Manuel sabemos que el uso del Manolo, por poco que nos guste, está restringido al ámbito de la confianza, de la proximidad. En un asunto delicado, de extrema suspicacia, no parece lo mejor referirse al presidente de la CNMV, investigador del caso, con la complicidad equívoca de un Manolo. Por grande que sea el bombo.

Indirim

En la cola de Woman´s Secret, para pagar ropa interior. Algo azorado con la mercancia en la mano, oigo al azar cómo una chica, casi lánguida adolescente, dice al joven pecoso y desgarbado que tiene a su lado, casi oculto y quizá también azorado: "Ya me he comprado todos los sujetadores que necesitaba. Ahora me hacen falta braguitas y calcetines; sobre todo calcetines". Suena a declaración de principios.

Rectificaciones en negro

Suelen decir (y desear) los periodistas “que la realidad no te fastidie un buen reportaje”.
Pero también apuntaba alguien (Lenin quizá) que los hechos son tozudos.
Lo peor en este caso es que la esperanza ha durado muy poco. Me refiero a las declaraciones del portavoz de la Conferencia Episcopal Española, Juan Antonio Martínez Camino, ayer, tras entrevistarse con la ministra de Sanidad, Elena Salgado, en las que aceptaba el uso del condón para luchar contra el sida. Novedosa posición en la Iglesia local que esta mañana destacaban numerosos medios de comunicación de todo el mundo.

Este redactor ya había escrito su nota reflexionando sobre la confrontación de estos titulares que aparecían en un El País abierto: La Iglesia admite el empleo del preservativo contra el sida (en página impar) / El porcentaje de jóvenes católicos practicantes cae a la mitad en cuatro años (en página par). Relacionaba ambas cuestiones, tan obvias, y añadía que, a la espera de matices y de conocer la posición del Vaticano, era un cambio histórico, radical.
Roma ha intervenido para devolver el orden y hacer que la Conferencia Episcopal emita un
comunicado
a media tarde en el que califica de inmoral el uso del condón.
No es que la opinión de la Iglesia deba preocuparnos en demasía, pero la realidad vuelve
a imponerse y lo señores de negro tienen aún un enorme poder en España, donde controlan colegios y medios de comunicación, sin olvidar púlpitos y cofradías.
Y todavía acusan de laicismo excluyente.

Entre los dos titulares citados había otro, éste si muy grave:
“El Poder Judicial compara la boda gay con la unión de un hombre y un animal”.
Y con la poligamia. Hay que precisar: es el texto aprobado por la comisión de estudios e informes del Consejo General del Poder Judicial, el gobierno de la judicatura,
sobre la nueva ley, con los votos de la mayoría (ultra) conservadora.
Ellos, sus señorías, también han rectificado y han retirado esas alusiones del documento tras oir numerosas quejas.
Pero mantienen el fondo: que la norma es inconstitucional.

Jueces, tan suyos, tan de negro, como los curas. La España eterna.

Tres "S"

La liturgia del espectáculo sangriento, tan querido a la telerrealidad.
De Alcásser a Tony Alexander King.
Tras el (presunto) asesino, tras el morbo, la audiencia.
Aquellas “tres eses” –sexo, sangre, sensacionalismo- de referencia,
que cita el profesor Gérard Imbert, quien se pregunta si añadir muerte
como otro elemento que fomenta el voyeurismo y el morbo.

El británico King, imputado en los crímenes de las jóvenes malagueñas
Rocío Wannikof y Sonia Carabantes, que vuelve a los juzgados para declarar
sobre la desaparición de otro joven.

Todos los focos otra vez, primer plano. No aclara, esparce dudas:
Cabopino, una sauna, últimos testigos, su amigo ¿o ex? Robert Graham.
Un trámite judicial elevado a la categoría de noticia.
Micrófonos al aire, plumillas.
Abogados que insinúan, recelan, apuntan. Luego aparecerán en los informativos.
Radios, televisiones. En algunas como el hecho destacado.
Más allá de la política, de la economía, de la inmigración.
La cobertura del oficialismo. Las tres “eses”.
King como símbolo, como silueta, como síntoma.

La audiencia. Pública y privada.

Chssss

Me turba la mano de Bebe

Chsss

Me turba la mano de Bebe

"Pedrito SL"

Lo cuento porque puedo contarlo, de milagro.
Uno que avanza por la vía de acceso a la carretera nacional. El camión que gira bruscamente y se coloca delante. Uno que lee en la trasera: "Pedrito SL. El Viso del Alcor (Sevilla)". La recta diáfana. La memoria que palpita. El intermitente. Claroscuro. El pie que empuja el acelerador. Tiempo detenido. El cambio de carril. Corazón oxidado, canta Fito. Corre, corre conejo. El coche blanco que se incorpora al asfalto desde un camino lateral, despacio. El conductor ha mirado a su izquierda -no viene nadie, gira len ta men te-, pero no a su derecha, por donde uno vuela adelantando al camión. La adrenalina que sube, el nudo en el estómago, la pitada como grito, como auxilio, en segundos. La mirada de reojo al retrovisor, el cálculo de la distancia, el volantazo hacia el carril de la derecha. ¿Y el camión de Pedrito? El coche blanco que se detiene casi en medio, casi, de la vía. La carretera otra vez delante. La respiración que regresa, el azul fresco de la tarde. La copla que suena como si fuera la vida. Un milagro.

Autocrítica II. Errores

El exceso de solloína perjudica seriamente la salud.
Como el humo rizado en los pulmones.
Como la copa en cuyo fondo siempre hay unos ojos.

Que además la prisa es mala consejera ya lo decían los padres, siempre tan sabios.
Que no es fácil el patinaje artístico, pero sí el patinazo, se aprende con los años.

Que qué. Pues eso, que don Alonso Quijano no pretendía (h)echarle nada a Camencita Calvo
ni don Jack Nicholson estaba en "misión" alguna con el guapo de Tom Cruise,
sino en "Mejor... imposible".

Que pido disculpas y agradezco tan correctas correcciones.
Tómense algo a mi salud (quebrada).

Perro fútbol

Dijo Woody Allen que el cerebro era su segundo órgano preferido. El fútbol es mi segunda afición placentera por más que mi equipo no gana un título desde que Queipo de Llano entraba en la Catedral bajo palio. He de reconocer sin embargo que lo que fue un deporte, a veces bello, de once tipos contra once peleando por un balón se ha convertido en un espectáculo basura donde da igual que un grupo de energúmenos desprecie a un rival por ser negro, que haya un atentado o se le muera un hijo a un futbolista horas antes de un partido. Ha ocurrido en la tarde de este domingo, antes del Osasuna-Valencia, que se ha disputado a pesar del fallecimiento, por muerte súbita, de la hija de ocho meses de un jugador valencianista. Los dos equipos estaban de acuerdo en suspender el encuentro, el árbitro se ha lavado las manos, como es habitual. Sólo podía autorizarlo el presidente de la Federación Española de Fútbol, el señor Villar, reelegido hace poco. Pero el hombre no estaba localizable. En un negocio que mueve cientos de millones de euros, su máximo responsable no está localizable justo el día en que abre la bolsa de este mercado manejado por constructores, financieros, prestamistas, abogados y otros rutilantes empresarios, todos con ambiciones desmesuradas... para su club, su afición, su ciudad. No olvidemos los intereses de las cadenas de televisión, que pagan un dineral a los clubes por retransmitir una retahila de partidos insufribles, y que lleva sistemáticamente a cualquier telediario de turno, público o privado, a abrir la información deportiva con la última bobada del Real Madrid, aunque el suceso del día sea el fallecimiento de un piloto -español, incluso- en el rally Barcelona-Dakar. Ya hubo que jugar tras el 11-S, tras el 11-M. Hay que jugar siempre. Lo importante es que el balón ruede. Que no pare la ruleta. Que hay que cuadrar las cuentas. Que mantener el espectáculo. Y que los muertos entierren a sus muertos, como dijo el poeta.

La tele suya

Uno de los juguetes favoritos de los políticos de todo pelaje es la televisión pública, que manejan con desparpajo cuando están en el poder y denuncian con vehemencia cuando ocupan los escaños de oposición. Da igual que comprometan independencia y neutralidad. Al final se impone el dedazo, seguido de la obediencia, por inercia o por interés.
La última novedad viene de la Generalitat Valenciana (PP), que ha reclamado a TVE que emita en su desconexión territorial un informativo elaborado por el propio Gabinete de Prensa del Gobierno regional, contrapartida exigida para renovar el acuerdo de cesión del edificio del Ente en la comunidad. También ha sugerido el nombramiento de mutuo acuerdo del director del centro, ahora que no lo pueden designar ellos. La divulgación de estas exigencias ha llevado a los responsables de Comunicación de la Generalitat a dar por rotas las negociaciones con los gestores de la televisión pública, exigir la devolución inmediata del edificio y dar por resuelto el contrato de cesión de las instalaciones que construyó en su día. Los muchachos de Francisco Camps, que sigue la estela de Zaplana, no tienen suficiente con el Canal 9, popular por sus tómbolas y las denuncias de manipulación realizadas por sus redactores. Ahora no sólo pretenden meter la cuchara en los informativos regionales de la cadena estatal, sino hacerlo en penumbra, en un chalaneo impresentable de fuerzas oscuras, en la que, de forma miserable, se apela al mantenimiento de los puestos de trabajo. A los mismos empleados que quieren dejar a la intemperie si no se prestan a ser comparsas de sus fanfarrias propagandísticas. Reaccionan así los populares valencianos porque ya no controlan los despachos de Torrespaña y ya no hay interlocutor que publicite sin necesidad de amenazar con un desalojo.
Claro que, para esos informativos tan especiales, podrían contratar a Alfredo Urdaci, el ex director de los informativos de TVE, que mantiene otra curiosa disputa con el Ente. La cadena pública le ha concedido una excedencia laboral voluntaria, que puede llegar a los diez años. Urdaci, que pidió hacerse cargo de "Las 2 Noticias" como hacía Lorenzo Milá en su etapa, presentará el 27 de enero su libro en el que repasa su labor al frente de la redacción de la empresa estatal. Muchos temen que les cite, o les recuerde alguna gesta informativa a la mayor gloria del aznarato. Sobre todo, algunos de sus sumisos ex colaboradores, que han conseguido recolocarse bajo el amparo de los nuevos gestores socialdemócratas con todas las bendiciones.

Fragmentaria dominical

Me gusta todo de ti.
Por eso, muchacha guapa,
me diste la lengua y
me la planté en la solapa.

Me gusta todo de ti.

Rescaté tu corazón
del cubo de la basura
para hacerme un medallón
de bisutería pura.

Me gusta todo de ti.
Eres tan linda por fuera
que a retales yo quisiera
llevarte puesta de adorno.

Me gusta todo de ti,
pero tú no.
Tú no.

("Me gusta todo de tí",
Serrat)

"Todo lo que sé
me lo enseñó una bruja"

(Fito)

Quixote

En un lugar de la Mancha, a la puerta de su hacienda y frente a un horizonte
de molinos rehabilitados para turistas, don Alonso Quijano, malhumorado y triste,
murmura: "Oh, Dulcinea, ¿qué le he (h)echo yo a Carmen Calvo y a tantos otros para que me aireen en la plaza pública sin reparo ni comedimiento tantos siglos después?".

Un Rojo en ABC

Leído así, el titular, suena a oxímoron. Pero no es para tanto. Sólo que no es El Pa(radigma) el único diario que sufre agudas y periódicas crisis de credibilidad -la última a propósito del crítico silenciado-. También El Mun(dial) pierde referencias por los celos de Pedro José. Tras 16 años de relación, uno de los fundadores del periódico, el periodista Alfonso Rojo, lo deja y se incorpora al diario conservador de pequeño formato a partir del lunes. (El anuncio de ABC)
La disputa surge por el afán de Ramírez de controlar las colaboraciones radiofónicas de Rojo, el más antiguo contertulio de Luis del Olmo, que ahora también interviene en RNE. El propio director de El Mundo ya triunfa en la COPE, con Jiménez Losantos, columnista a su vez del periódico, y es asiduo del programa "59 segundos", el debate de TVE tan querido a Moratinos. Otros redactores del diario aparecen en éstos y otros medios. Con todo, Rojo es conminado, a través de dos burofax, a someterse al reglamento interno que obliga a la plantilla a solicitar permiso a la empresa para participar en tertulias de radio y televisión. El veterano corresponsal de guerra se atrinchera y apela al derecho adquirido, la ausencia de una cláusula de exclusividad en su contrato y la falta de competencia directa con «El Mundo» de los medios en los que colabora. La empresa, es decir, Pedro José, lo considera una «falta de indisciplina de la máxima gravedad». El acuerdo económico final evita el despido y la consiguiente demanda del periodista. Rojo envió luego una carta al director de «El Mundo» con el deseo de que se publicara, pero Ramírez no lo ha estimado oportuno. Allí se ventila esas pequeñas miserias que se acumulan en las mesas, sean de camilla o de trabajo; o peor, de ambas. (La carta en Periodistas 21)
Eso sí, le ha respondido, una misiva privada en la que rechaza que haya vulnerado ningún derecho. Tampoco Víctor de la Serna, especialista en medios de comunicación de la casa y que tanto celo viene poniendo en denunciar las querencias de su competidor socialdemócrata, ha considerado que la marcha -¿o echada?- del hasta hace poco compañero de pupitre se mereciera media columna. ¿Quizá porque hay quien relaciona este caso con el relevo de la vieja guardia fundadora por nuevos ejecutivos crecidos a la sombra del director de los tirantes que pilota el propio Pedro José? ¿Tal vez porque siempre es incómodo -¿inconveniente?- hablar de "lo(s) nuestro(s)"? Al fin nos quedan blogs y confidenciales para ventilar la lencería no siempre fina de los medios. Claro que -y al margen- por medio millón de euros ¿dónde está la salida, señorita?

Autocrítica

"La gente que habla con metáforas me restriega los bajos", dice Jack Nicolson en "Misión... imposible". Una frase que podría hacer las delicias del profesor Arcadi y consternar a mi buen amigo Roberto, el poeta-mago de Córdoba. Hay noches, como ésta, en que sirven de tónico. Como el Napoleón que me espera. O la "Negra espalda del tiempo", de Javier Marías, que utiliza ese inaprehensible verso de Shakespeare, y que comienza así, la novela: "Creo no haber confundido todavía nunca la ficción con la realidad, aunque sí las he mezclado en más de una ocasión como todo el mundo, no sólo los novelistas, no solo los escritores sino cuantos han relatado algo desde que empezó nuestro conocido tiempo, y en ese tiempo conocido nadie ha hecho otra cosa que contar y contar, o preparar y meditar un cuento, o maquinarlo". Salud y buenas noches. (Ah, Nicholson... ese sí que va pasado de solloína).