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Un ritmo cardíaco bajo es un seguro de vida si... no se te para el corazón.
La cita de urgencia lo acelera. Será mañana.
La espera se diluye en los rituales del Domingo de Ramos ("si no estrenas ná se te cortan las manos", que dicen las abuelas), el trajín de la Semana Santa en cualquier pueblo sevillano, la bulla y los azahares, la lluvia primaveral que amenaza. La Borriquita en la calle en unas horas y nazarenitos blancos revoloteando las palmas. La fiesta profana de la esperanza.
Y a cada rato, el miedo al corazón.
... "el corazón que aguarda pese a todo", que escribió Benedetti.
Dijo Woody Allen que el cerebro era su segundo órgano favorito.
Mi tercero sería el corazón.
No por razones sentimentales, sino por ese pálpito contante, su bombeo preciso, su imagen de motor perfecto.
Hasta que llega un cardiólogo y te dice: "Este Holster asusta. Tienes un latido con pausas de hasta cuatro segundos". Y te añade una retahila de precauciones y nuevas pruebas que sólo suman inquietudes a lo que había sido un magnífico tercer órgano favorito, tan lejos de los riesgos del infarto al uso, tan pausado frente a las incontinencias de los otros dos.
Todo cuando todavía humea el purillo entre los dedos. Y hay quien te reprocha volver a fumar; con moderación, replico sin convencimiento. Habrá que planteárselo de nuevo. Pero con tres órganos -favoritos- dislocados y una garganta que nunca sirvió para cantar, déjenme que alivie el humo y los malos humores.
(Volver a fumar: ruego disculpas a cuantos, hace cinco años, alabaron mi decisión y el consiguiente coraje de apagar el último Ducados un 1 de abril a las 17.00 horas y pocos segundos. Quizá cuatro, esos en que el corazón suspira o se esconde, según los días).
Hace años que pasé el sarampión de la izquierda irreductible, pero sigue sin gustarme el capitalismo. Ni siquiera bajo el paraguas benefactor de la socialdemocracia, pese a la ortodoxia de Solbes (Rato) Solbes.
Reconozco que ningún otro sistema económico ha facilitado a sus ciudadanos estos niveles de prosperidad y bienestar. Desconozco si en algún momento de la historia las relaciones humano-laborales-mercantiles pudieron ser de otra manera.
El caso es que aquí estamos y me resulta tan divertido como inquietante este neoliberalismo estatalista en el que empresas de todo pelaje y condición pordiosean generosas subvenciones a los Estados de diverso pelaje y condición y los Gobiernos se pliegan a los intereses de poderosas corporaciones y limitan el campo de juego a conveniencia de los poderes con los que sintoniza (más si el tentáculo termina en el control de medios de comunicación).
He oido esta mañana que entre los 14 sectores estratégicos establecidos por el Gobierno francés -y, por tanto, inaccesibles al control de capitales extranjeros- figura el yogur. El comentarista se preguntaba con gracia qué está peor, si la flora intestinal de los galos o su economía.
Vulgar proteccionismo,
que se quejaría un liberal economicista mientras tramita otra remesa de ayudas públicas antes de deslocalizar el negocio hacia parajes más próperos.
Ninguna sabandija podrá silenciar el pensamiento libre y crítico.
Ningún asesino arrebatará la libertad.
Ni ETA ni sus secuaces podrán quebrar el coraje y el ejemplo cívico de este hombre de bien.
Uno -uno mismo o cualquiera, sin señalar- puede acudir a contemplar la salida de una cofradía en alguna de las muchas iglesias sevillanas llevando bajo el brazo, por ejemplo, "El espejismo de Dios", el alegato en favor del ateismo de Richard Dawkins. (No hay peligro por ahora: Espasa lo distribuye a partir del día 10).
Uno puede reivindicarse en un entorno de purpurados capillistas, nublarse con el incienso, la música, las imágenes, el azahar, Sevilla. Admirar la obra de arte total, que tan bien explica mi buen amigo Pepón.
Uno, cualquiera, puede acudir a argumentos muy diversos para patearse calles, callejones, plazas, plazoletas, entre bullas apresuradas, para ver un santo. Hasta que, lejos del fervor religioso, uno claudica en un éxtasis sentimental que se filtra por células y neuronas y se emociona en lágrimas. Como si un ancestro dibujara el fuego en la cueva.
Más de 50 expertos se reúnen estos días en Jaén con motivo del IX Encuentro Europeo de Lógica Difusa.
Cuenta Noelia Muñoz, compañera de RNE en esta capital (y "las piernas más bonitas al sur de Sierra Mágina", según cronistas locales), que es una disciplina matemática que tiene aplicaciones en la llamada inteligencia artificial, y la relaciona con electrodomésticos y robótica, para añadir:
"La lógica difusa nos permite modelar la realidad, sacar de ella una amplia escala de grises entre los blancos y los negros. Modela la incertidumbre cuando la realidad es desconocida".
Ahora entiendo algo mejor lo que pasa.
Lo que me pasa a mí a veces.
Y a Díaz de Mera y los conspiranoicos del 11-M, siempre nunca.
Se llama Lógica Difusa. ¡Vive dios, lo que inventan!
"La principal novedad en la lista de Jaén es la inclusión en el puesto número 11 (el PP tiene ahora 14 ediles) Carmen Álvarez, la esposa de Alcaraz. Aunque Álvarez mantiene buena sintonía con el alcalde jiennense, su inclusión en la lista ha sido forzada por la dirección nacional y, en especial, por Ángel Acebes".
Siempre he defendido que la información deportiva debe ajustarse a los parámetros de objetividad y separación de hechos y opiniones que hemos de aplicar a cualquier otra noticia. Lo he debatido a menudo con los compañeros de la sección de Deportes. Sin éxito.
Se niegan a renunciar a la posibilidad de convertirse en radiopredicadores, a sus encendidas proclamas de barra de bar, a su desaforado "GOOOOOLLLLLLLL" cuando es su equipo el que marca y a su tímido "gol" si lo hace el contrincate, a su afán de influir en las alineaciones, a su protagonismo entre los aficionados. Ningún redactor deportivo parece dispuesto a limitarse a informar de lo que ocurre.
Estos vicios son aún más lamentables en las radiotelevisiones públicas. En el Telediario 1, de TVE, el presentador Sergio Sauca nos ha dado una lección de madridismo militante y llorón a propósito del polémico arbitraje de ayer en el Rácing de Santander-Real Madrid, que concluyó con la derrota de los merengues por dos tantos de discutibles penaltis. (Claro, lo habitual es que ocurra lo contrario, y entonces es menos noticia).
Luego he visto en ABC que también el Teletexto de la cadena estatal tomó partido contra el trencilla de marras: "El árbitro decide en contra del Real Madrid". Si el autor aplicara la misma parcialidad a las notas de política, sería, como mínimo, expedientado. Salvo que la supuesta regeneración de RTVE deje a los deportistas de la alcachofa campar a su bola. O a la de su equipo.
En mi catálogo de tristes, que diría mi hija, Aute ocupa un capítulo de viejas cuitas universitarias en el Madrid de la Transición. Ahora regresa con nuevo disco para reflexionar en un repecho del camino. Y me congratulo de que los viejos cantautores tampoco mueran. Así los otros también vivimos un poco más con sus coplas.
A día de hoy
A día de hoy podría decir
que la sombra que arrastro
se me escapa.
A día de hoy podría decir
que perdí los tesoros
de los mapas.
A día de hoy sólo puedo decir
que la nada fue el fin
de cada etapa...
A día de hoy sólo quiero decir
que no sé de dónde vengo
ni a dónde voy
pero quiero que sepas
que sólo sé quién soy
cuando estoy
dentro de ti.
A día de hoy podría decir
que el Azar fue el demiurgo
de mis sueños.
A día de hoy podría decir
que acabé de morirme
en cada empeño.
A día de hoy sólo puedo decir
que fue un mito intentar
vivir sin dueño...
A día de hoy podría decir
que no hallé ningún faro
en ningún puerto.
A día de hoy podría decir
que el amor fue mi voz
en el desierto.
A día de hoy sólo puedo decir
que vivir fue otra forma
de estar muerto...
Cuando el juicio del 11-M está enterrando todas las patrañas de los conspiranoicos, hay quien pretende desmarcarse a marchas forzadas de tan infame campaña. Un ejemplo:
Rajoy: "Respetaré y acataré lo que decida el tribunal del 11-M"
Pero sólo ha sido una pausa para volver a la carga, ahora con la historia de que Zapatero no se toma en serio la amenaza del terrorismo islamista. Y lo dice quien tiene de número dos en su partido al que fuera ministro del Interior el mismísimo 11-M.
"Pronto se me depara la evidencia de algo que, más que cualquiera otra circunstancia o razón, ha condicionado a una y a otra, a mi vida y a mi escritura. Hablo de la pobreza.
¿Deberé entender que existe y se valora una cultura que se genera precisamente en el interior de la necesidad y del cansancio y que conlleva rasgos de tipicidad, a la vez que existe y predomina una cultura que se desprende en modo natural de células familiares o sociales afortunadas, una cultura, esta segunda, que lleva consigo bibliotecas selectas, estudios avanzados y conocimiento numeroso de idiomas, pongo por ejemplo? Porque yo vengo de la penuria y del trabajo alienante. Mis fuentes, en lo que concierne al saber, a la vigilia de la sensibilidad y al acendramiento de la conciencia, son, permítaseme decirlo crudamente, de baja extracción. Tengo que pensar que sí, que existe un estado pasional del pensamiento nacido en la pobreza y servido por el infortunio; un algo que, de aquí en adelante, nombraré diciendo simplemente cultura de la pobreza, y que esta cultura es, de algún modo, diferenciable de la que prospera a partir de una situación privilegiada.
Dentro de esa cultura de la pobreza yo no soy más que un caso mínimo y ocasional. Mínimo, dentro del inmenso dolor planetario; ocasional, porque mi vida se ha hecho, finalmente, llevadera".
Extracto del discurso del poeta Antonio Gamoneda en la ceremonia de entrega del Premio Cervantes.
Amor Mi manera de amarte es sencilla: (Este poema lo publica hoy El País -de pago-, pero es tan bello).
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